Calesita

lunes, 6 de julio de 2026

Especialistas en destruir

 

No es fácil destruir. Para esto se requiere ciencia, técnica y sobre todo experiencia.

Para ilustrar este concepto me referiré a uno de los cuadros escénicos que pinta con sus palabras, la beata Catalina Emmerick. Digo cuadros, pues es lo que son sus visiones. Así los llamó por momentos ella misma. Pinta cuadros escénicos de todo tipo. No solo se destacan los reales donde interviene ella misma, sino aquellos que pueden encuadrarse dentro del género mitológico y alegórico. Siempre en todos transmite una ingenuidad espectacular. En la octava de navidad de 1819, relata a Clemens Brentano:

Vi a la Iglesia de San Pedro y a una gran multitud de hombres afanados en destruirla, mientras otros trabajaban en restaurarla. Los trabajadores estaban esparcidos por todo el mundo y me admiraba la conformidad de sus trabajos. Los obreros que trataban de destruir el templo, arrancaban pedazos del mismo; entre éstos distinguí a muchos herejes y apóstatas. Trabajaban de acuerdo a ciertas reglas los que llevaban mandiles blancos, con bolsillos, bordeados con bandas azules y llanas sujetas a la cintura. Estaban vestidos con toda clase de trajes; entre ellos había hombres altos y corpulentos, con uniformes y estrellas; pero éstos no trabajaban, sino que indicaban en los muros, con la llana, dónde y cómo habían de demoler. Vi con espanto que entre ellos había sacerdotes católicos. A veces, cuando no sabían cómo demoler, se acercaban a uno de los suyos, que tenía un gran libro, en el cual parece que estaba indicado cómo estaba hecho el edificio y la manera de derribarlo. Después señalaban con la llana una parte de él, para que fuera destruida, la cual, en efecto, se derrumbaba. Los que derribaban el edificio, obraban tranquila y seguramente, pero con timidez, secretamente, puestos como en acecho.

Vayamos a los simbolismos del cuadro:

1. El delantal blanco. Es el símbolo del constructor, pero irónicamente, como se da en otros símbolos, se usa para destruir. Lo llevan los destructores camuflados de constructores. Prevost, como Bergoglio, llevaban delantal blanco, lo que los hacía papas, aún sin serlos delante de Dios.

2. Unos destruyen y otros restauran. No existe construcción neta. Señala esto una época de profunda crisis. Es lo que estamos viviendo. Están los destructores que lo hacen para parecerse a los herejes protestantes, y están los restauradores que desean volver a la Tradición. Este fue el lema de San Pío X: Restaurar todo en Cristo. El lema adquiere un amplio significado, el cual no abarca solo la misma iglesia sino todo el cosmos.

3. Arrancar pedazos del templo. Afirma la mística que los obreros que trataban de destruir el templo, arrancaban pedazos del mismo. Es la acción propia de los herejes. Buscan simplificar la doctrina, tan simple que se rompe la estructura armónica del todo. Por otra parte, se arranca lo que no les conviene.

4. El mandil blanco bordeado de azul. La vestimenta indica jerarquía. El delantal señala al jefe, el mandil marca al subordinado. El color azul en los bordes, representa la masonería. Todo el cuadro se centra en símbolos masónicos.

5. La llana. Es lo que en Argentina llamamos “fratacho”. Otro símbolo masónico. Los destructores son los fieles a las logias. La llana representa el Tercer Grado de la logia. Es el Maestro Masón. Según ellos, el fratacho esparce el cemento del amor fraternal, la paz y tolerancia entre sus miembros.

6. Los hombres altos y corpulentos. Indican el poder que poseen dentro de la estructura social. Y añade que llevaban uniformes y estrellas. El que lleva uniforme es el militar, el que lleva estrellas pertenece a la nobleza o a la clase política. Estos personajes de poder no demuelen, sino que indicaban en los muros, con la llana, dónde y cómo habían de demoler. Muy acertada la observación. Indican dónde, no en cualquier lugar, e indican cómo, la forma como se debe hacer.

Doy dos breves ejemplos. La masonería dio la señal para quitar el latín de la liturgia. El masón Bugnini operó al respecto. Ahora dio la orden de introducir la sodomía en la moral de la Iglesia. Bergoglio y Prevost actúan según este dictado. Ahora vivimos con el fratacho de Prevost.

7. Sacerdotes que destruyen. Vi con espanto que entre ellos había sacerdotes católicos. ¡Pobre mística! Si ver esto la enfermaba; ver lo que sucede en estos momentos, la podría matar.

8. El libro. A veces, cuando no sabían cómo demoler, se acercaban a uno de los suyos, que tenía un gran libro, en el cual parece que estaba indicado cómo estaba hecho el edificio y la manera de derribarlo. Toda destrucción sigue un plan. El libro es la ciencia de la destrucción, que no todos conocen, ni siquiera los mismos masones. Tan solo los que poseen el grado 33.

9. Serenidad y secreto. Los que derribaban el edificio, obraban tranquila y seguramente, pero con timidez, secretamente, puestos como en acecho. Es la forma de actuar de las logias. No se descubren, pues si así lo hicieran, traerían tormentas sobre sus cabezas. Son conspiradores natos y el secreto les da seguridad.

***

Hoy esta masonería tomó la cima de la Iglesia, la cual sigue el método de destrucción planificado en las logias. Lo vemos a diario. Era una orden cantada de dicha masonería, excomulgar los tradicionalistas, uno de los pocos restauradores que quedaron.


lunes, 29 de junio de 2026

La utopía joaquinista

 

    En nuestra entrada anterior, presentamos una simple Kritic a la película de Jordan River. Ahora desarrollaremos muy brevemente las teorías imaginativas de Joaquín de Fiore.

El monje Joaquín introduce una novedad, ya sea esta de concepción como de método.

La concepción se origina en el milenarismo de su época, pues en sus días ya se habían contado los mil años de la era cristiana. Este paso del tiempo inquietaba los ánimos. El monje calabrés no pudo escapar de esta vivencia, de allí que su gran novedad, es el nuevo milenarismo que se aproxima, a tal punto, que ya lo veía ante sus puertas.

Su exégesis

Para adentrarse en el nuevo milenio, se hace necesario efectuar una exégesis que lo haga posible y aquí nace su otra novedad.

Hasta sus días, se daban en la exégesis de los textos sagrados, cuatro sentidos. Tomemos como ejemplo el milagro de las bodas de Caná (Juan 2,1-11). En este texto tenemos un primer sentido, que es el literal: seis tinajas de agua se transforman en vino. El segundo sentido es alegórico, las seis tinajas de agua representan la ley antigua de los hebreos. El vino, responde a la nueva ley de Jesucristo. El tercero es un sentido moral, donde la Virgen María intercede ante su Hijo y los sirvientes obedecen sirviendo agua al maestresala, y la misma se transforma en vino. Por último, en el cuarto hallamos un sentido místico, donde nos encontramos ya de hecho, en una Nueva Alianza entre Dios y el ser humano. Ya no son las bodas de Caná, sino las bodas místicas del Cordero con su Iglesia.

Frente a esto, Joaquín de Fiore instala un quinto sentido que de Lubac llama, el espiritual, el cual no es otra cosa que su intuición personal. Aquí está la ruptura de la tradición y la novedad joaquinista. Este nombre lo toma de Ricardo de San Víctor (1110-1173). Para Ricardo, el agua de las bodas de Caná, se refiere a la «letra» y el vino a la «inteligencia espiritual» (Miscellanea l, 82; PL 177, 517-518). Sin embargo esta inteligencia espiritual de Joaquín difiere con Ricardo, donde la intuición se hace inteligencia.

Para el monje calabrés, las edades de la historia salvífica son cinco. Esta división la toma de San Agustín. El obispo de Hipona ve en las tinajas de piedra el símbolo de las seis edades del mundo, ante las que la venida de Cristo inauguraría una nueva y definitiva.

Si aplicamos a Joaquín dicha alegoría, estaríamos tan solo con cinco tinajas:

Primera, la edad anterior a la ley, «ante legem».

Segunda, el pueblo hebreo bajo la ley, «sub lege».

Tercera, el nuevo pueblo bajo el evangelio, «sub evangelio» o más bien, «sub litterre evangelii».

Cuarta, el pueblo bajo la letra del Nuevo Testamento, «sub litterre novi Testamenti».

Por último, la humanidad en la Nueva Jerusalén, «in patria» o «in manifesta visione Dei».

Como vemos, el número de las tinajas del Evangelio no encaja con la división realizada por Joaquín de Fiore.

Sin embargo, para visualizar su intuición, las cinco tinajas se resumen en tres eras, edades, eones o Testamentos. Esto lo induce a pensar, que cada persona de La Trinidad, toma a su cargo una de ellas. En el Liber Figurarum, lo esquematiza con tres círculos.

El primero es de color verde y responde al Padre. Se inicia en la creación. El mismo se divide en dos. Antes de la ley y bajo la ley.

El segundo es de color azul, representa al Hijo que viene del cielo.

El Tercero es de color rojo, regido por el Espíritu Santo quien es Amor.

Los círculos se entrelazan entre sí y poseen una intersección, para indicar la unidad de naturaleza o esencia entre las tres Personas Trinitarias.

En 1215, el Cuarto Concilio de Letrán condenó la concepción trinitaria de Joaquín. La condena se basaba en un panfleto contra Pedro Lombardo. Se comprobó que este escrito es apócrifo. Joaquín de Fiore concebía la Trinidad como lo hizo la Tradición. Sus errores están en otra parte.

La novedad del monje calabrés se encuentra en el tercer estado. Éste se produce, pues toma a la letra el Apocalipsis, de modo que se transforma, al modo de ciertas corrientes protestantes de hoy, como una Historia de la Iglesia futura. Sin embargo, no se trata de historiografía ni de filosofía. Estamos ante una fanta-historia.

Esta fantasía histórica lo lleva a concebir el nuevo Testamento como una analogía del Antiguo. O sea que en el Antiguo Testamento no se ha realizado nada que no se tenga que realizar igualmente en el Nuevo. La deducción es simple. El Tercer Testamento, es una analogía de los otros dos y no se realizará nada que no haya sido ya realizado. En el tercer eón ya no habrá letra ni doctores. Solo existirá un Evangelio espiritual que se inscribiría en los corazones de los cristianos contemplativos. Por lo tanto, el clero dejaría de existir porque le daría paso al monacato. Estaríamos ante el «Evangelio eterno», del que habla el libro del Apocalipsis. (Ap 14,6).

Es cuando emerge "otra Iglesia" portadora del "Evangelio en espíritu". A la "Ecclesia clericorum" sucederá la "Ecclesia contemplantium". Para describir esta mutación, toma como analogía la barca de Pedro y la barca de Juan. Hoy la iglesia navega en las dos barcas, pero en el tercer estado, solo la Iglesia navegará solamente en la barca de Juan.

El evangelio del Espíritu no es un nuevo libro, que aporte una nueva letra, sino la inteligencia espiritual de los libros de los dos Testamentos. Es el nuevo cielo abierto del Apocalipsis. Esto hace que nos encontremos con una nueva "religión", libre y espiritual. De este modo todo el Evangelio tiende a convertirse en un proto-evangelio de transición entre un eón y otro.

Con este planteo, se debilita la Iglesia de Cristo para dar paso a la Iglesia del Espíritu. Ya no es que vivimos en un tiempo donde se lleva la doctrina de Jesucristo al mundo para ser bautizado, como lo plantea el final del Evangelio de San Mateo (Mat. 28,18-20), sino que esta etapa caduca ante su intuición. Para la Tradición, esta tercera etapa, tradicionalmente corresponde a la misión ante el mundo para que acepte la revelación. No es una tercera etapa para congeniar con herejes y judíos, como se practica en la actualidad. Una actualidad de una Jerarquía impregnada de un fuerte joaquinismo.

Otra vuelta de tuerca

Para redondear su intuición, inventa el principio de la concordia entre los dos Testamentos. Esta concordia termina por equiparar el Nuevo Testamento al viejo. No existe en el mismo, un salto profundo y cualitativo. El Nuevo Testamento pasaría a ser una letra concordante con la primera, por lo tanto, ambos terminan en la chatura literal. Esto parece concordar con aquellos que opinan que Joaquín poseía ascendencia judía.

La utopía joaquinista

La pregunta sobre el monje calabrés, como un intuitivo iluminado, es preguntarse ante qué nos encontramos. Esto no es Revelación, no es exégesis propiamente dicha, no es espiritualidad y en último caso aplicando recortes en su pensamiento, puede hasta no ser una herejía. A Joaquín no se lo condenó por hereje. Tan solo se condenaron sus opiniones, pues acarreaban una disolución eclesial. ¿Qué es entonces? Simplemente, una hermosa utopía, desencajada de toda Tradición sensata. Fuera de toda realidad circundante.

La era donde transcurrió su vida era dura y llena de problemas. Encontró refugio en el Apocalipsis que estimuló su imaginación desbordante. Su Tercera Edad o Testamento, no es la Jerusalén Celestial que se realiza en la Historia, sino una hermosa utopía irrealizable. Ya el mismo término lo dice todo. Utopía proviene de ου, es decir, no y τοπος o lugar. Es el No-Lugar del futuro. Para llegar a este No-Lugar debe forzar todos los textos sagrados y hacerles decir, lo que él quiere que digan. Este No-Lugar fue el faro de muchos que transitaron por la Historia. En nuestros días, es el No-Lugar del Vaticano II, con el desesperado llamado de Juan XXIII al Espíritu Santo, para que inaugure una Tercera Era, donde católicos, judíos y herejes se cubran bajo las alas del mismo Espíritu.




lunes, 22 de junio de 2026

Joachim and the Apocalypse

 


    Se ha estrenado en 2024 una película sobre el monje Joaquín de Fiore (1135-1202). Luego de ver esta obra dirigida por Jordan River nos preguntamos qué quiso hacer.

Toda biografía en el cine choca con el problema de darle al contenido una unidad temática. La forma la encuentra en la narración del monje calabrés caminando por la naturaleza, quien le relata a su sucesor anécdotas de su azarosa vida.

En cuanto a los hechos es imposible resumir todo los caminos que el monje transitó. Era un espíritu inquieto que iba de un lado a otro, como si nada lo conformase. Como diría el vulgo, nada le venía bien. Ni su carrera como notario, ni su participación en las cruzadas de Tierra Santa, ni su predicación como sacerdote, ni su elección como abad de un monasterio, pues en vez de ejercer el cargo, viajaba constantemente. El papa de entonces, Inocencio III, soluciona el caso quitándole la carga de Abad y recomendándole escribir. Sus escritos, como era de esperarse, rompieron el molde tradicional en todo sentido. Se alejó de San Agustín y se adentró en el milenarismo de su época.

Como acontece con los inconformistas, abandonó los cistercienses y construyó su propio monasterio avalado por los papas y los reyes de Sicilia.

Afirmó tener visiones místicas, pero no sabemos su contenido y el cine elabora el mismo para cubrir el vacío. Es más probable que hayan sido intuiciones, más que visiones. En realidad, toda su vida se manejó por la intuición, llevándola a la exégesis de la Sagrada Escritura. Como era de esperar, la exégesis tradicional no le satisfizo e ideó la suya propia.

El relato de Jonas River hace una síntesis de sus ideas intuitivas, basadas en su visión personal y milenaria del Apocalipsis.

El inglés es el lenguaje empleado en el largometraje. Para los de habla hispana, se puede ver en el sitio ok.ru, con sus letreros en castellano, los cuales hacen imposible seguir lo que dice, pues no se ajustan al tiempo de lectura, donde el espectador algunas veces debe detener la cinta para leer lo que se se dice.

River Jordan se esfuerza en sintetizar sus ideas, bajo una crítica totalmente nula.

Seguir su trama en el cine, se hace realmente complicado, ya que le da lo mismo el tiempo pasado o presente; y sobre todo hace una simbiosis de la realidad con el simbolismo. Una cinta para ver al menos dos veces, para que el neófito pueda entender algo.

Para quienes deseen una exposición con buena Kritic de sus ideas, recomiendo la lectura de Samuel Sueiro, aparecida en la Revista Repositorio Comillas. Su artículo La exégesis medieval y la novedad hermenéutica de Joaquín de Fiore según Henri de Lubac 1, es lo mejor que encontré hasta este momento.

En una próxima entrada haré una síntesis al respecto.

La importancia de este monje calabrés es crucial para entender muchos problemas del siglo XII y de los hechos venideros. Para un botón de muestra, digamos que su Tercera Era, puede encuadrarse como una coincidencia en la saga de los mormones con su Tercer Testamento.

Al monje calabrés, le tocó vivir una época muy peculiar, mientras se daba la Tercera Cruzada con un feudalismo en declive. Su obra fue una bomba de tiempo.

Todos los herejes modernos se subieron a su caballo apocalíptico. Como ejemplo, Bergoglio, el antipapa y jesuita hereje dijo del monje calabrés, que "pudo indicar el ideal de un nuevo espíritu".

Personalmente fue un monje ejemplar, al punto que ciertos círculos lo califican de “beato”.

Lo único que perduró en el tiempo fueron sus errores. Su orden fue lentamente absorbida por los cistercienses.

Lo mejor del largometraje, es tanto la fotografía sobre la naturaleza como la música que eleva a la contemplación.

Nota
________________

1 Rivista della Società Italiana per la Ricerca Teologica. Vol. XXXII, nº 2, págs. 265-287, Junio-noviembre de 2021. ISSN:1120-8333


lunes, 15 de junio de 2026

Apokatástasis

 




Es una tentación frecuente, creerse que la acción divina se da como el hombre la piensa y propone. Es la consecuencia del antropocentrismo que envuelve todas las estructuras modernas montadas por el hombre. Los líderes actuales de la Iglesia Católica, creen ser sus dueños y lo que piensan ellos, se lo adjudican a Dios mismo.

De una cosa tenemos certeza absoluta, Dios no tiene la mente del hombre y a cada paso demuestra su divinidad actuando a la inversa del pensamiento humano. San Pablo se percató de esto exclamando:


¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuan insondables son sus juicios (τα κρίματα) e inescrutables sus caminos (αἱ ὁδοι)! Porque “¿quién conoció el pensamiento del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién primero le dio, para tener derecho a retribución? (Rom. 11,33-35)

Si analizamos someramente estos caminos (αἱ ὁδοι), podemos vislumbrar en parte sus juicios (τα κρίματα), porque los caminos nos llevan al juicio.

El camino se manifiesta en forma de parábola y la presentan tanto San Lucas como San Mateo. En el evangelio de la liturgia tradicional, ―no en la masónica de Bugnini―, durante el domingo segundo de pentecostés se canta(!):


Un hombre hizo un gran banquete e invitó a muchos. A la hora del banquete envió a su siervo a decir a los invitados:

―Venid, que ya está preparado todo.

Pero todos, unánimemente, comenzaron a excusarse. El primero dijo:

―He comprado un campo y tengo que salir a verlo; te ruego que me excuses.

Otro dijo:

―He comprado cinco yuntas de bueyes y tengo que ir a probarlas; ruego te que me excuses.

Otro dijo:

―He tomado mujer y no puedo ir.

Vuelto el siervo, comunicó a su amo estas cosas. Entonces el amo de la casa, irritado, dijo a su siervo:

―Sal aprisa a las plazas y calles de la ciudad, y a los pobres tullidos, ciegos y cojos, tráelos aquí.

El siervo le dijo:

―Está hecho lo que mandaste, y aún queda lugar.

Y dijo el amo al siervo:

―Sal a los caminos y a los cercados y obliga a entrar para que se llene mi casa, porque os digo que ninguno de aquellos que habían sido invitados gustará mi cena. (Luc. 14,16-24)

La naturaleza angélica como la humana, poseen libertad de elección. Dios se enfrenta con seres libres y esto obliga a que realice distintos caminos. En esta parábola presenta tres llamados para respetar la libertad de elección.

Primero se tiene un llamado, como el sonido de la trompeta (σάλπιγξ) apocalíptica. El llamado está sujeto a la libertad. Si no se accede, se da un segundo llamado para que otro ocupe el sitio que el primero no quiere ocupar. Es probable que no todos los tullidos, ciegos y cojos ocuparon los lugares vacantes, dado que muchos eligieron no ir. Por lo tanto se da un tercer llamado para los caminantes y trabajadores de los cercados.

Es fácil distinguir la causa de la elección. San Gregorio la manifiesta de este modo:


Y como los soberbios no quieren venir, elige a los pobres. Se llaman débiles y pobres los que según su propio juicio están enfermos, porque son como fuertes los pobres a quienes ensoberbece la pobreza. Son ciegos los que no tienen ninguna luz o talento; cojos los que no andan derechos en sus obras. Pero mientras los vicios de éstos se dan a conocer en la enfermedad de los miembros, como fueron pecadores los que no quisieron venir una vez llamados, así lo son los que son instados y vienen. Pero los pecadores soberbios son rechazados y los humildes son elegidos.

En concreto, el lugar reservado para uno lo ocupa otro que no accede.

La parábola presenta un camino construido como una línea que se mueve en forma circular. Parece paradójico, pero es a lo que Dios se ve obligado por la soberbia del ser finito. El movimiento circular nace con la trompeta, sigue con la caída por la soberbia, y se restaura con la nueva llamada. Ésta como la trompeta, marca el inicio y el final de una comunidad de seres finitos donde algunos se sienten superiores a la trompeta. La libertad hace que ingresen nuevos comensales, y de este modo se abre un nuevo ciclo.

Cada llamada, cada trompeta es una pequeña apokatástasis, donde el fluir de los hechos restaura el plan roto por la libertad humana, con nuevas personas. Se descartan unos seres finitos para admitir otros. Afuera el soberbio, adentro el humilde.

De Lubac explica el significado de apokatástasis αποκαθαστασις de este modo:


En el griego profano se utiliza:

1. en medicina: restauración de la salud,

2. en derecho: devolución de los rehenes a sus ciudades de origen,

3. en política: renovación del ordenamiento estatal primitivo,

4. en astronomía: nueva llegada al punto de intersección planetaria, que significa la llega da del «gran año», y, partiendo de aquí,

5. en cosmología filosófica: vuelta de un período anual, establecido sobre todo por la Stoa: al conseguirse una idéntica posición planetaria tiene lugar el incendio del mundo y la renovación del mismo, cuyo ciclo comienza idénticamente de nuevo («retorno de lo mismo»). (Tratado sobre el Infierno, pág. 179)

El término es genérico y lo emplea San Pedro al predicar en el templo:


El cielo debe retenerlo hasta que lleguen los tiempos en que todo (πάντων) sea restaurado (ἀποκαταστάσεως), como anunció Dios por boca de los santos profetas en el pasado (ἀπ' αἰῶνος). (Hechos 3,21)

De este modo la apokatástasis está ligada al tiempo (χρόνων). El tiempo, posee varios términos en griego de acuerdo a los significados que se desea emplear. Aquí lo tenemos en abstracto, chrónos. No indica un tiempo especial y favorable (καιρος).

Por consiguiente, llegarán tiempos, chronos, que traerán la apokatástasis final que restaurará todo. Es el fin de los ciclos. Lo que el Apocalipsis llamó la omega (ω). Será cuando sonará el último llamado de la trompeta, o σάλπιγξ (sálpinx).

Esencia de la humildad (ταπεινοφροσύνῃ)

El planteo del llamado en la parábola, no va dirigida a los seres espirituales, sino a los fariseos y a la clase dirigente de Judea. Se les dice abiertamente, quien rehúsa su sitio, otro lo ocupa. La humildad (ταπεινοφροσύνῃ), es la base sobre la que se construye la estructura.

Todo parte de la materialidad, la cual no es la materia interpretada por los científicos. La escolástica no llega a definir la materia filosófica, a no ser por via negativa. Aquí la tomamos como la finitud. El ser finito es material por naturaleza. Se puede dar una materia con masa, al estilo científico, como una materia sutil y carente de masa, y allí hallamos el espíritu.

La persona que reconoce su finitud, puede ser humilde. La persona que no reconoce su finitud es la soberbia. Queda un tercer caso, quien sabe que es finito pero actúa como si no lo fuera. En la parábola, los tres rechazos al llamado se dan por colocar una acción superior al banquete. Comprar un campo, probar bueyes o tomar mujer, es superior al banquete mismo. Aquí anidan las filosofías materialistas, donde el mundo que perciben es tanto su origen, “α”; como su fin, “ω”.

El campo es el amor por este mundo. Las cinco yuntas de bueyes, son de acuerdo con San Agustín, los cinco sentidos corporales. Son los que no levantan la mirada. Estamos en las religiones del eterno renacer, pues no pueden suplantar los cinco sentidos atraídos por el fluir del tiempo ordinario. El tercero está atado a la concupiscencia, de la cual no puede elevarse. Es el sentido interior y el placer lo que lo hace deshechar el llamado.

A su vez San Ambrosio destaca la obligación de entrar:


Mandó a los caminos y a los cercados, porque son aptos para el reino de los cielos aquellos que no ocupándose de las delicias de esta vida, se apresuran a buscar las del cielo. Puestos en el camino de la buena voluntad -y así como el cercado separa lo que está cultivado de lo que no lo está, e impide la entrada de las bestias-, saben distinguir las cosas buenas de las malas y oponer la muralla de la fe contra las tentaciones de la disipación espiritual. (Catena Aurea)

Cada trompeta responde a un final para iniciar una nueva restauración. El sonido de la sálpinx produce una nueva apokatástasis, hasta llegar a la última:


En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al último toque de la trompeta — pues tocará la trompeta — , los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. (1Cor. 15,52)

A su vez San Mateo, le da a esta parábola un matiz más universal y apocalíptico. Con el mismo tema y trama, presenta al “cierto hombre” (ἄνθρωπός τις) de Lucas en un Rey (βασιλεῖ). Se agrega el motivo teológico del banquete. Es por las bodas de su Hijo. Estamos en la imagen de las bodas apocalípticas del Cordero con su Iglesia, al fin de los tiempos.

Nuevamente los llamados son tres, dos para los convidados. El tercer llamado da el inicio de la apokatástasis final, pues se buscan convidados nuevos que reemplazan los que se han negado, los cuales se van a buscar en el cruce de los caminos.

En este caso, San Mateo introduce cuatro novedades.

Primera los ciervos son maltratados y muertos.

Segunda, se produce la ira del rey cuyos ejércitos incendian y destruyen la ciudad. Claramente aparecen las dos destrucciones del templo judío junto la ciudad de Jerusalén. Es el fin de ciclo. Llamados, negativa, fuego. Éste se transforma en el fuego de Heráclito, un fuego eterno donde todo nace y muere en él. Es el fuego que marca cada línea círcular de salvación.

Tercera, en el banquete un invitado no trae el vestido de fiesta. Los invitados al banquete de los nobles, recibían un vestido, para participar del mismo. Era la etiqueta de la época. Aquí se trata de un vestido de bodas, que hace al comensal participar de dicha bodas. Acontece que un invitado rompe adrede la etiqueta y como acto de rebeldía no se la coloca pues se les había dado a todos al ingresar. Esta afrenta obliga al rey a desterrar al rebelde. Esto tiene una significación más profunda. Despreciar el vestido de bodas, es rebelarse contra las bodas del Cordero. Lo que hace el invitado es grave, lo cual produce la fuerte sentencia del rey:


Atadle de pies y manos y arrojadle a las tinieblas exteriores; allí habrá llanto y crujir de dientes. (Mat. 22,13)

Para este convidado, ya no existe apokatástasis.

Cuarta novedad, nos transmite el pensamiento divino de lo que sucede entre la acción divina y la libertad de las personas:


Porque muchos son los llamados y pocos los elegidos. (Mat. 22, 14)



lunes, 8 de junio de 2026

Cuando la mística nace de las letras

 


  • ¿Cómo se produce la mística sobre el primer capítulo del Génesis? Todo parece indicar que tiene sus raíces en los siglos que preceden al nacimiento de Cristo. Más concretamente, los rabinos eran hombres inmersos en los siglos que parten del VI a. C. en adelante, y como afirma Flavio Josefo muchos no se pudieron escapar de la concepción pitagórica, ni de las religiones de misterio, dejando en salvo sus propias leyes o Torá.
  • Vayamos a demostrar lo primero. Los números eran el arjé para los pitagóricos, pero ¿qué eran los números sino las letras? Todo sistema de numeración se diseñaba con letras. Por lo tanto la mística del arjé, había que buscarla en lo que significaban las letras, y estas para la Cábala son hebreas. De este modo, el alfabeto hebreo comenzó a ser un molde esotérico. Pues si Dios hablaba, no lo hacía en griego, lengua de los ‘goy’, sino en el lenguaje de su pueblo. Por tanto, Dios hablaba o “escribía” en hebreo, y para reforzar esta idea, el alfabeto hebreo se le dio al patriarca Abraham.

  • El alfabeto hebreo no fue ideado por Dios, sino que como todos los pueblos, lo tomaron de los idólatras fenicios que lo popularizaron por todas las costas, llevándolo hasta los griegos. Las letras hebreas son fenicias, modificadas por la caligrafía del tiempo. De allí que si alguien se pregunta, si Dios ideó esas letras, la respuesta siempre será negativa.

    Tal vez aquí se encuentre una explicación, de uno de los tantos motivos por los cuales, lo que no está escrito en hebreo o arameo, no pertenece a las Escrituras. Puede ser esta una de las tantas causas, por las que los hebreos descartaron de su literatura, todos los escritos originales en griego. La lógica de los masoretas del siglo VII d. C., es consecuente, Dios no habla griego. De toda la diáspora, Babilonia fue la reina, pasando a ser los judíos de Alejandría de Egipto, ya muy debilitados por su persecuciones, sus lacayos heterodoxos.

    Cualquier persona sensata, pensaría que en el ser humano, primero se da el pensamiento, del mismo surge el habla, el logos; y por último se procede a la escritura. Para los rabinos cabalistas, el proceso es inverso.


    Hizo (Dios) a la letra Heh (ה) reinar sobre el habla...

    Hizo a la letra Vav (ו) reinar sobre el pensamiento.16

    A partir de aquí, el idioma hebreo, ya no es una forma de comunicación, sino que es un dogma divino no sólo de transmisión, sino de creación.

    En la concepción cosmogónica de los cabalistas, acontece que Dios pronuncia diez locuciones para crear, los diez logos del primer capítulo del Génesis. Dichos logos se dan por las letras, que son las que priman al logos. No es que las letras dejan una constancia diseñada del logos, sino que lo producen. Colocando las letras en su lugar, se da la creación. Vayamos a algunos pasajes del Sefer Yetzirah.

    Estas son las veintidós letras con las que grabó Ehyeh, Yah, YHVH Elohim, YHVH, YHVH Tzavaot, Elohim Tzavaot, El Shaddai, YHVH Adonoy; Y con ellas hizo tres Libros, y con ellas creó su Universo, y con ellas formó todo lo que ha sido formado y todo lo que será jamás formado. 17

    Pasemos al resto de las letras del alfabeto.


    Doce elementales. Heh (), Vav (ן), Zayin (ז), Chet (ח), Tet (ט), Yud (י), Lamed (ל), Nun (ן), Samekh (ס), Eyin (ע), Trzadi (צ), Kuf (ק). Su fundamento es: Habla, pensamiento, movimiento, vista, oído, acción, coito, olfato, sueño, ira, gusto, risa. 18

    Su fundamento son los doce límites diagonales: … Y son los que constituyen los límites del Universo.19

    Doce Elementales … Él las grabo, talló, permuto, pesó y transformó, y con ellas formó, doce constelaciones en el Universo, doce meses en el Año y doce directores en el Alma, masculina y femenina.20

    No todas las letras son iguales, están las letras Madre, las elementales, las dobles y hasta existe un lugar para las vocales que no se escribían en la antigüedad.


    Estas son las tres Madres A (ℵ), M (מ) Sh ().

    Y de ellas emanaron tres Padres,

    y son el aire, el agua y el fuego, …21

    y de los Padres descendientes. 22

    Notemos como las letras se emparentan con los físicos griegos. Todo nos ambienta en el siglo VI a. C. Madres y Padres, solo falta el Eros de Hesíodo o Parménides, si bien está implícito:

    Hizo a la letra Lamed (ל) reinar sobre el coito y la ciñó una corona.23

    Como lo concebían los panteístas griegos, el cosmos está sexuado y por consiguiente, genera.

    Un problema para todas las cosmogonías, y el Sefer es una de ellas, es como se concibe la sustentación del cosmos, indicando la fuerza que lo une.

    El Teli en el Universo es como un rey en su trono. 24

    El teli es lo que sostiene el universo.

    ¿Quién puede decir que el ambiente que se respira en el texto no es griego? Sobre todo luego de leer lo que sigue.


    “Dios también hizo a uno oponerse al otro”” (Eclesiastés 7:14).

    El bien se opone al mal,

    el mal se opone al bien.

    El bien viene de lo bueno

    el mal de lo malo.

    El bien define al mal

    y el mal define al bien.

    El bien es guardado para los buenos

    y el mal para los malos. 25

    Si algún lector cree estar leyendo a Heráclito, le digo que se equivoca. Notemos como esta síntesis va del brazo con la época.

    Tres. Cada uno se yergue por sí solo uno actúa como defensor otro actúa como acusador y otro decide entre ellos. Siete: Tres opuestos a tres y uno es la regla que decide entre ellos. Doce están en guerra Tres aman tres odian tres dan la vida y tres matan. …

    Uno sobre tres tres sobre siete siete sobre doce. Y todos están unidos, uno con el otro. 26

    Esta Cábala desarrolla lo que ellos llaman El Árbol de la Vida. Este esquema esotérico, se inicia con la vida y posee el mal al otro extremo.

    Es en esta línea sobre la que confluyen el bien y mal, siendo éste el misterio del “Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal” El bien y el mal convergen en la cuasi-Sefirah del Conocimiento (Daat). Algunos cabalistas posteriores sitúan, a causa de ello, tanto la profundidad del bien como la del mal en el Conocimiento (Daat). 27

    El Génesis distingue claramente un árbol de otro, pero parece que estos cabalistas los encimaron.

    También existen comentarios que no cuadran con la antigüedad, me refiero a un cierto idealismo hegeliano de este comentarista. Una cosa es la Sabiduría en las escrituras, otra cosa es lo que algunos entienden por ella.


    ...la Sabiduría es la fuerza mental pura que trasciende el tiempo.

    ...En el nivel de la Sabiduría todos los hombres se hallan incluídos en una única alma del mundo.

    ...La antítesis de la Sabiduría es el Entendimiento.

    ...El nombre divino asociado con el Entendimiento es Elohim,…28

    Como veremos, las tres Madres (Alef Mem Shin) representan tesis, antítesis y síntesis, la tríada básica del Sefer Yetzirah (3:1). 29

    El Conocimiento (Daat) es, sin embargo, el punto de encuentro de la Sabiduría y el Entendimiento.30

    No podemos decir que el texto del Sefer sea hegeliano, sino este analista del mismo. Pero este idealismo galopante, se recuesta sobre el arjé de las letras.

    “Sabiduría, Entendimiento y Conocimiento”, (Chakhmah, Binah y Daat) se refieren a estados de conciencia que discutiremos extensamente. Tales estados de conciencia se obtienen mediante la manipulación de las letras. 31

    Abriendo la puerta de la magia

    Otro tema sobre la Cábala, es la magia. Si Dios emplea medios humanos para crear, y métodos de combinación de letras para generar. Dios es un simple chamán. Peor aún, cuando se afirma que el hombre es semejante a Dios y por tanto puede con su mente y la combinación de las letras, curar, tener un dominio de los elementos naturales o lisa y llanamente, crear, entramos de lleno en la idolatría judía, tantas veces combatida por los profetas.

    Una de sus “creaciones”, es el Golem.

    ...el Sefer Yetzirah es empleado para crear un Golem, un tipo de androide místico. 32

    ...El Talmud dice que Rava creó un hombre” y se lo envió a Rav Zeira. Cuando éste vio que el androide no podía contestar a sus preguntas, comprendió que era un Golem y le hizo. El Bahir señala que el Golem no podía hablar porque Rava no estaba completamente libre de la corrupción del pecado, y mientras que un hombre peque no puede participar de los poderes del Creador. Sólo Dios puede hacer un hombre que hable. Esta es la primera mención de la creación de un Golem en la literatura hebraica, pero en la Edad Media otros casos se reportan 33.

    La “creación” del Golem implica un ritual mágico.

    Un iniciado no debe hacerlo en solitario, sino siempre acompañado por uno o dos colegas. El Golem debe ser fabricado de tierra virgen que provenga de un lugar nunca cavado por el hombre. La tierra debe ser amasada con agua pura de manantial tomada directamente del suelo. Si esta agua se pone en algún tipo de recipiente queda invalidado su uso. Los fabricantes del Golem deben purificarse por completo antes de emprender esta actividad, y eso tanto física como mentalmente. Mientras dura el proceso deben llevar vestiduras blancas y limpias. Estos autores también enfatizan que no se debe cometer ninguna equivocación ni falta en la pronunciación. 34

    Muchos, al menos más sensatos, por el contrario espiritualizan esta actividad.

    Hay también pruebas de que crear un Golem no era primariamente una actividad física, sino más bien una técnica meditativa muy avanzada.35

    ¿Alejarse del mundo griego?

    Dejar de lado el griego, dio origen a los libros deuterocanónicos. Los masoretas que brindaron una recopilación de las Escrituras, con sus tres partes la Torá o la Ley, los Nevilim o Profetas y los Ketuvim o Escritos, hablaban arameo. De allí que un escrito en arameo pueda ingresar en el canon masoreta, no así los escritos en griego.

    Los iconoclastas protestantes, siempre con sus graves falencias históricas, no pudieron sustraerse a esta tendencia, y tontamente excluyeron como los judíos, estos libros de su llamada “Biblia” impresa, pues de no existir la imprenta, no encontraríamos un cristianismo reformado.

    Durante el siglo II a. C., Antíoco IV Epífanes, rey de Siria, busca helenizar todas las naciones sometidas en su reinado, e impone su propia religión, con su dios el Zeus Olímpico. Esto hará de Judea un campo de batalla donde estarán al frente los Macabeos en defensa del monoteísmo no panteísta. Con ellos harán su aparición los hasideos. Este nombre se origina tanto del hebreo hasidim, como del griego asidaioi, con el significado de santos o piadosos. Esta corriente fue el origen del fariseísmo hebreo. De los hasideos puede nacer una cierta inquina contra los escritos griegos, pero sobre todo un apego excesivo sobre leyes y preceptos. El ejemplo lo dan las tropas judías que no pasan al ataque en día sábado, peor aún, en el año 320 a. C. Ptolomeo conquista Jerusalén sin lucha. Era sábado.

    Esta corriente modifica toda la tradición oral judía y por consecuencia su mística. La división es el mantra que une el judaísmo de todos los tiempos. Esto hace que se den dos Cábalas, una buena y otra que cae en el panteísmo griego, al opinar que la inmanencia de Dios está en el corazón del hombre y del mundo. Esta concepción llega a un ateísmo o panteísmo, que diviniza al mundo o hace del mundo una simple apariencia de la divinidad, tal como vimos en el mundo griego.

    Este esoterismo por la mística del alfabeto llega mitigado hasta el Nuevo Testamento. El Apocalipsis cierra el ciclo de la creación, y por ende dice en su introducción: 

    «Yo soy el alfa (αλφα) y la omega (το ω), dice el Señor, el Dios, el que es (ο ων), el que era...» (Ap. 1,8)

    Si hasta ayer Dios solo se expresaba en hebreo, ahora con el Apocalipsis y otros textos, Jesucristo se expresa en griego, pues alfa es la primera letra del alfabeto griego y omega, la última. Estamos ya en el teleologismo de los tiempos mesiánicos. El alfa es el arjé, la omega es el telos o final absoluto, del que es (ο ων), como se definió en el Sinaí. Tanto es así, que nos hallamos ante la zarza ardiente de Moisés, pero ahora expresada por Dios en griego, y tanto el soy (ειμι), el que es (ο ων) y el que era (ο ην), reemplazan al Tetragramma (YHWH) de la divinidad.

    Se debe tener en cuenta, que si bien se pasó del número a las letras, estas no perdieron su valor numérico, motivo por el cual, a capricho del cabalista, se puede pasar del número a la letra como de la letra al número. Esto lo vemos reflejado en lo que se denominó la gematría, algo que llega al Apocalipsis con su famoso número “666”.

    Aquí está la sabiduría. El que tenga entendimiento compute el número de la bestia, porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis. (Ap.13,18)

    Este es un claro texto cabalístico, no solo por la gematría, sino por cómo se divide la sabiduría en entendimiento por un lado y conocimiento por otro. Aquí solo están presente las dos primeras, pues la tercera la aporta el autor. A cada una le corresponde una letra. El entendimiento o inteligencia es un principio femenino, la Binah. ¿O estamos en presencia del Nous? Tal como vimos en el mundo griego, se necesita del masculino para generar, necesita un padre, este es el Chakhmah, que es como se dice sabiduría en hebreo. El conocimiento es el coito o punto de encuentro entre ambos, el Daat.

    Todo este concepto lo basan en Proverbios (3, 19-20).

    Con la sabiduría fundó YHVH la tierra, con inteligencia consolidó los cielos. Con su conocimiento hizo brotar las fuentes y por ella los cielos destilan el rocío.

    Otros escritos

    En el midrash del Génesis Rabbah I, aparece esta mística incrustada en las letras. Así se preguntaron los rabinos, ¿por qué el mundo fue creado usando bet como primera letra, si la primera del alfabeto hebreo es alef?

    A esto había que buscarle una interpretación, por lo cual dijeron que bet es la primera letra de “berakah” que significa bendición, mientras que alef es la primera letra de “'arirah” que es la maldición. De este modo razonan que el mundo debía ser creado con bet. 36

    El Zohar hará lo propio, pues toma al reschit como un punto desde donde «más allá de ese punto nada es cognoscible.» Idea que desmentirá la introducción del Evangelio de San Juan, pues si nada es cognoscible para el hombre, sí puede ser revelado para que lo sea. Aquí radica la diferencia esencial entre judíos y cristianos.

    Que Dios es como la Luz, lo explican ya los rabinos hablando del “Más Misterioso”, como un resplandor, es decir, un Zohar.

    Este curioso afán esotérico por dar significados a las letras llega hasta la forma de su figura. 37

    Otro tema, es como traducen el B-reschit. Aquí se abren dos versiones. Para algunos es “en el arjé”; pero para otros es “mediante el arjé”, pues la preposición bet da para las dos interpretaciones. Los LXX la tradujeron por “en el principio” (εν αρχη), pero el “Gran Misterioso” no habla griego, por lo cual esta traducción queda descartada. Entonces se abre paso el traducir por medio del Principio.

    Y continúa la misma en el Zohar: «Por medio de un principio creó a Elohim”.»

    De este modo traducen diciendo que el “Gran Misterioso” creó el Elohim. ¿Y qué es este Elohim para ellos? Si dijeran que engendró al Elohim, habrían llegado a la revelación cristiana, pero sucede que Elohim está en plural y para colmo fue creado, por lo tanto, concluirá el Zohar que Elohim no es Dios. 38

    Pero no satisfechos con esto, dan un paso más esotérico, anclado ya en los albores del inicio de la escritura. Dijimos que los números eran letras, pero las letras son glifos, es decir, son dibujos. Así se originó el primer alfabeto fenicio.

    Si alef es la cabeza de un buey, bet es el diseño rudimentario de una casa. Cuando esto se lleva a la interpretación esotérica de estas tres palabras, «Bereschit bará Elohim», se dirá que Elohim, ya no es la divinidad que está al menos en un plural mayestático, sino un palacio, pues la letra bet significa casa, así como lo vemos en el alfabeto fenicio. 39

    Conclusiones

    Esta es la forma por la cual, el método de las letras como arjé, se hizo dogma con todas sus consecuencias. A todo esto, dan un paso más osado. Dios “piensa” en hebreo. Las letras hebreas, no son diseños creados por el hombre, sino que ahora son esencialmente una matriz divina, y para colmo son una matriz de la creación.

    Pero también copian algo de las religiones de misterio. Pues aún hoy, el método de su enseñanza se da secretamente en círculos reducidos,

    No es tarea fácil entrar en la mente de un rabino, por su ocultismo “a lo órfico” y mucho menos poder entender su camino. Tan solo se puede decir, que por un lado afirman una tradición oral, la cual no es de ahora, sino milenaria; y por otro lado, dicha tradición se moldea de acuerdo al sujeto en concreto, cuya matriz solo tienen ellos. Esto implica una tradición subjetiva al hombre.

    Ahora comprendemos la concepción de los judíos al enfrentarse a Jesucristo. Sus milagros eran el empleo de la técnica de combinar las letras. Eran un trabajo, y en sábado no se trabaja como tampoco no se ataca al enemigo en la guerra. De allí el hecho que le pidan una señal (Cfr. Lucas 11, 29-32). Los milagros no eran signos, eran trabajo de combinar letras. Lo cual cuadraba perfectamente en su Cábala oculta, tan solo no cuadraba que expulse demonios, (Cfr. Mateo 12). Para colmo de males, la técnica de hacer milagros se la había enseñado a sus discípulos (Cfr. Mat. 10). Con esto es de imaginar la envidia que le profesaban, y para colmo los había excluido a ellos, los santos y puros del pueblo. Una envidia, que hasta Pilatos la percató (Cfr. Mateo 27,28).

    De este modo, con el dogmatismo acerca de las letras judías se cae en una especie de pitagorismo “a la judía”, del cual los rabinos no pudieron desprenderse, ni aún en nuestros días. 40

    Simplificando, podemos afirmar que como los números de los pitagóricos, cada letra del alfabeto hebreo tiene una significación oculta, y todo se potencia al unirse entre sí formando una palabra. Esto los lleva a la combinación de las letras, y cada palabra adquiere una significación esotérica que sólo los iniciados pueden leer. Con este paso, los rabinos tomaron el pitagorismo, lo evolucionaron mediante su alfabeto y llegaron a la gnosis mística hebrea, que llaman Cábala.

    La gran pregunta que surge de todo esto es, si el judaísmo fue influido por Pitágoras, o si Pitágoras tomó la mística del judaísmo, como opinan algunos.

    Tomado de mi libro, El Principio o Αρχὴ,. 

    Capítulo 10, segunda parte.

    Publicado en Amazon.

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    NOTAS

    16 S.Y. 5,7.

    17 S.Y. 6,6.

    18 S.Y. 5,1.

    19 S.Y. 5,2.

    20 S.Y.5,3.

    21 Sefer Yetzirah. 6,1.

    22 S.Y. 3,2.

    23 S.Y. 5,9.

    24 S.Y. 6,3.

    25 S.Y. 6,4.

    26 S.Y. 6,5.

    27 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Cap I.

    28 Ibídem.

    29 Ibídem.

    30 Ibídem.

    31 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Introducción.

    32 Ibídem.

    33 Ibídem.

    34 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Cap. II.

    35 Ibídem.

    36 «...Para no dar a los herejes ocasión de argüir: “¿Cómo podrá durar el mundo, si ha sido creado con una expresión de maldición?” Al contrario, el Santo, bendito sea, dijo: «He aquí que Yo lo creo con una expresión de bendición, ¡y ojalá que dure!» Génesis Rabbah I. § 10.

    37 «¿Por qué el mundo fue creado con bet? Como la bet está cerrada por los lados y abierta por delante, de igual modo no se te permite indagar lo que hay arriba y lo que hay debajo, lo que está delante y lo que está detrás.» Génesis Rabbah I. § 10.

    38 «Bereschit bará Elohim. Bereschit representa al misterio primordial; Bará representa la fuente misteriosa de la cual se expandió todo. Elohim representa la fuerza que sostiene todo abajo.» Sefer Ha Zohar. Génesis I. 1 – VI, 8.

    39 «Así, por medio de este “comienzo” el Misterioso Desconocido hizo su palacio. Este palacio es llamado Elohim, y esta doctrina se halla contenida en las palabras “por medio de un principio creó a Elohim”.» Sefer Ja Zohar. Génesis I. 1 – VI, 8.

    40 «El mundo, dicen los doctores de la Cábala, ha sido formado sobre un plan místico del alfabeto hebreo, y la armonía de las creaturas es semejante a las de las letras de que Dios se ha servido para componer el libro de la vida. Es cierta disposición de las letras lo que hace la belleza y la excelencia del universo; y ya que el mundo ha sido hecho según los dictados del alfabeto, existen necesariamente ciertas cosas adheridas a cada letra, de la cual cada una es el símbolo y emblema. Esto lo descubren fácilmente los iniciados.… Así las letras tienen ordinariamente un admirable poder, no sólo porque ayudan a descubrir las analogías del mundo y ciertas armonías del universo, es decir, de las cosas terrestres y celestes que los ignorantes no sabrían ver, sino sobre todo porque ellas son otros tantos canales por los cuales la acción de Dios opera sobre las inteligencias.» Julio Meinvielle, De la Cábala al Progresismo. Pág. 21.