En el año 538 a. C. los judíos, encabezados por Nehemías, emprenden su retorno desde Babilonia hacia Palestina dando fin a la cautividad impuesta por Nabucodonosor II. No todos regresaron, quedando una parte de ellos en las regiones que se les habían asignado.
Cuando se deportó la población judía a la Mesopotamia, el pueblo estaba muy debilitado religiosamente. La cultura babilónica era rica en el estudio de los astros, y con ello en ciertas ciencias, como la medicina, matemáticas y ciencias naturales. Esto impactó en la clase dirigente judía que regresó a Judea y echó las bases del nuevo templo.
En los escritos del profeta Daniel, ya puede vislumbrarse la aparición de cierto esoterismo. Entendemos por este término de origen griego εσωτερος (esóteros), el significado de lo que es íntimo y recóndito. Los críticos hablarán sobre la aparición de la apologética y en ella va implícito el rasgo esotérico. Esto lo podemos comprobar dentro del profeta Ezequiel (siglo VI a. C.) en su primer capítulo.
En dicha época, la transmisión de la enseñanza no se basaba en el escrito, sino en la oralidad. Era la tradición. Las doctrinas esotéricas no se podían transmitir en público, pues la mayoría no entendería nada, quedando expuesta la doctrina a la risa general. Por consiguiente se hacía en grupos reducidos, tal cual se practica hoy en día. 1
El hecho de escuchar las enseñanzas en grupos reducidos y selectos, fue llamado Cábala, que significa lo que fue recibido. En otros términos, una tradición oral. Por tal motivo, existió siempre una Cábala, el problema es de qué trata cada una de ellas.
La influencia de Babilonia
Todo indica que en Babilonia se pervierte la tradición judía, al haber sido influenciada por dicha cultura. Es allí donde hace su aparición el arjé del número y se populariza en el siglo VI a. C. Pitágoras también bebió de esta fuente, o tal vez del mismo pueblo judío, coincidiendo con las tesis de San Clemente de Alejandría, para quien los griegos copiaron todo de los judíos.
No se poseen escritos que avalen una o otra opinión, tan solo vemos las causas, el pitagorismo por un lado con su número que es su arjé y la Cábala del Séfer Yetzirah, coincidiendo estrepitosamente. Flavio Josefo es el primero en afirmar el pitagorismo judío, y son los mismos rabinos quienes lo avalan.
Josefo afirma que los esenios hacían uso de los nombres angélicos y que podían predecir el futuro mediante diversas purificaciones y métodos de los profetas. Lo que es más significativo, Josefo identifica también a los esenios con los pitagóricos. Puesto que el Sefer Yetzirah aparentemente contiene algunos elementos que semejan las tesis de los pitagóricos, ...2
La Misná
Luego de la destrucción de Jerusalén en el 70 d. C., llevada a cabo por Tito, a principios del siglo III, todas las enseñanzas orales se ponen por escrito. Es lo que se llama la Misná, cuyo significado es “la repetición” o “la enseñanza”.
Mientras tanto, los judíos de la diáspora de Babilonia, gozaban de una próspera paz, bajo el reinado de los partos, a quienes los judíos ayudaron en sus guerras contra Roma. Dicha diáspora era una segunda Judea. La ciudad de Nehardea junto al Eufrates, fue llamada, la “Jerusalén babilónica”. Otras ciudades rivalizaban con ella, como Pumbedita, Sura y Machuza que se ubica a orillas del Tigris, no lejos de Ctesifonte, la capital de los partos. Para la diáspora, “Babilonia; se había convertido en su segunda patria y sus leyes se equiparaban a la Torá”3.
Si bien en Babilonia el bienestar estaba muy extendido, la existencia social asegurada y la autonomía interna indiscutida, en cambio, el conocimiento de la ley y su enseñanza, y también la cultura, estaban todavía muy descuidados.4
Los judíos oriundos de Mesopotamia, Abba Areka y Samuel Jarchinai, viajaron a Palestina y estudiaron en la Academia de Zippora. Allí se redactó la Misná y ambos serán los que la llevarán a la diáspora de Babilonia. Abba Areka, llamado el Raw o maestro, la llevó a Sura, mientras Samuel Jarchinai lo hizo en Nehardea. Cabe destacar, que Samuel estaba «en posesión de una cultura muy vasta, que no se extendía únicamente al terreno religioso… se ocupó al mismo tiempo —constituyendo por ello una rara excepción entre los doctores de la ley de su tiempo— de Matemáticas, Ciencias Naturales y Medicina; practicó también la profesión de médico.»5
En otras palabras, ya estamos en presencia de otro pitagórico. Ya puede darse una idea el lector, del contenido de su propia Cábala. Y remata el historiador Keller diciendo:
Samuel, que se distingue por su mentalidad abierta, sostiene también relaciones con los magos persas, que como él poseen un gran conocimiento de las estrellas. 6
El Talmud
Entre los siglos que van desde la recopilación de la Mishná, hasta el siglo V d. C., los judíos babilonios amplían este escrito con la Guemará. La misma va a integrar el Talmud. En el mismo abarcará a grosso modo las dos versiones de enseñanza, tanto la babilónica como la de Palestina.
En el Talmud, no falta nada. Aquí están todas las interpretaciones coincidentes o dispares, todas las discusiones que se fueron dando en la historia sobre leyes, tradiciones, costumbres, narraciones, parábolas, historias y leyendas. Por consiguiente, el Talmud, es la tradición judía.
De este modo la tradición de la sinagoga antigua se dividió en dos partes. Una era la tradición talmúdica, la cual se redactó en el Talmud. La segunda era misteriosa y sublime, y se concentró en la Cábala.
Ella varió drásticamente a lo largo de la historia, sobre todo para diferenciarse del cristianismo, pues se daba, que muchos rabinos se convertían.
La Cábala
Para algunos la Cábala nació con Adán. Y formó parte con Moisés luego de recibir la ley en el Sinaí.
Para la actualidad, existen tres formas de cábala. Una es la teórica, la cual se basa en el Zohar. La segunda es meditativa.
La Cábala Meditativa trata del uso de nombres diversos, permutaciones de letras y métodos similares para conseguir estados superiores de conciencia. Como tal, incluye un tipo de yoga. La mayoría de sus textos no han sido publicados nunca y permanecen dispersos en manuscritos que se encuentran en las principales bibliotecas y museos. 7
La tercera forma, es la Cábala mágica.
Consiste en diversos signos, encantamientos y nombres divinos mediante los que se pueden influir o alterar los sucesos naturales. Muchas de sus técnicas son muy parecidas a los métodos meditativos y su éxito puede depender de la propia capacidad para inducir estados mentales en los que los poderes telekinético o espiritual pueden ser canalizados efectivamente. Como ocurre con la segunda categoría, sus textos no han sido impresos nunca, aunque se han publicado algunos fragmentos. 8
Esto explica cierta costumbres mágicas, como esta vulgar expresión.
Abracadabra (ABRA K'ADaBRA), que significa literalmente: “Yo crearé y hablaré”9.
En el cristianismo, Tradición y Santas Escrituras dan origen a la Teología y de esta se desprende la mística. En cambio dentro del judaísmo todo parece indicar, que la mística cabalga sobre la tradición y ambas miran en última instancia la Torá, que no deja de ser, el corazón judaico.10
El Sefer Yetzirah
Yendo a los escritos, el primer texto cabalístico que tenemos a mano es el de Sefer Yetzirah.
...es un libro muy pequeño y conciso. En su Versión Corta consta sólo de 1300 palabras y la Versión Larga tiene aproximadamente 2500 palabras. La Versión Gra usada en la presente traducción contiene alrededor de 1800 palabras. Tan corto es el texto que uno de los más antiguos fragmentos parece tener todo el libro escrito en una sola página. Se especula que la fuente original podía haber contenido no más de 240 palabras.11
Según las versiones del mismo, es el Patriarca Abraham el autor del libro a quien Dios le entregó el alfabeto hebreo. Afirmar esto en el siglo II podía pasar desapercibido, pero en el siglo XXI decir que Abraham recibió el alfabeto de Dios, es ya hilarante.
La atribución a Abraham de los misterios del Sefer Yetzirah colocaría su origen en el siglo XVIII antes de nuestra era.12
Las prácticas que expone este breve texto de Sefer Yetzirah, pueden muy bien remontarse al famoso siglo VI a. C. que es de un profundo movimiento, tanto religioso como místico en todo el medio oriente, incluidas las ciudades griegas del sur de Italia. Esta mística esotérica, que vemos en los profetas que se aproximan a este siglo, es la muestra de lo que afirmamos.
El hecho que se transmitiera un enseñanza oculta en forma oral, explica el motivo por el cual este escrito posee tantas versiones, por consiguiente no hay «otro clásico hebreo en tantas variantes y versiones como el Sefer Yetzirah 13.
Su primera redacción parece remontarse como primer escrito paralelo a la Misná. Sus primeras referencias concretas se remontan a los siglos V y VI d. C. «en un poema escrito por Rabbi Elazar Kalir».14
Un análisis muy cuidadoso revela, sin embargo, varios estratos en el texto. Las partes más primitivas del libro parecen muy antiguas, posiblemente anteriores a la era talmúdica!. Posteriormente parece que se añadió una cantidad considerable del texto, posiblemente como glosario o comentario. 15
Finalmente, durante el siglo XIII. Mosé ben Sem Tob de León escribe el Zohar.
Dentro de esta concepción cabalística, se dan dos temas ocultos, los cuales se enseñan en grupos reducidos. Uno es la creación, y el otro es la Merkaba.
Tomado de mi libro, El Principio o Αρχὴ,.
Capítulo 10, primera parte.
Publicado en Amazon.
NOTAS
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1 “Hay dos temas de Torá que está prohibido enseñar públicamente, y que solamente ha de instruirse personalmente, en grupos reducidos, y a personas que cuentan con un vasto caudal de conocimientos en Torá, y una amplia adhesión a la práctica de los preceptos de la Torá. Estos dos temas son: la Creación, y la Mercabá.” https://serjudio.com/rap3201a3250/rap3226.htm.
2 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Introducción.
3 Werner Keller, Historia del pueblo judío. Los creadores de la Misná.
4 Ibídem.
5 Ibídem.
6 Ibídem.
7 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Introducción.
8 Ibídem.
9 Ibídem. El período talmúdico.
10 «Aprendámoslo de una buena vez: el Talmud es el alma del Judío, el Talmud mismo tiene por alma a la Cábala, cuyo principal código es el Zohar. Entonces los admiradores de este código religioso nos dicen que “¡la doctrina cabalística es el dogma de la alta magia !” (Cita de Eliphas Lévi, Histoire de la magie, pág. 23; París, 1860.) » Del libro El Judío El Judaísmo...
11 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Introducción El Texto.
12 Ibídem.
13 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Introducción El Período talmúdico.
14 ARYEH KAPLAN. Sefer Yetzirah. Introducción Textos y Comentarios.
15 Ibídem.
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