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lunes, 18 de mayo de 2026

¿Es posible un diálogo luterano-católico?

 



En la entrada anterior desarrolamos sintéticamente el principio superficial del acuerdo, ahora nuestra Kritic mostrará la activa teología católica y la pasiva teología luterana.

Mientras en el catolicismo se comienza con la acción divina restaurando la naturaleza del hombre hasta antes de su caída; en el luteranismo todo se inicia instituyendo la naturaleza humana caída. 

Mientras el catolicismo entra en un optimismo de esperanza, el luteranismo cae en un pesimismo letal, que lleva la naturaleza humana a una condición pasiva. Es el romanticismo con su antropocentrismo moderno. Por lo tanto todas las preguntas que nos haremos sobre la justificación, tendrán dos respuestas totalmente distintas, con un vacilante acuerdo que no sabe qué camino tomar.

1. ¿Coopera el hombre en su justificación?

Luteranismo. El hombre es un ser pasivo, al recibir la gracia no contribuye a su propia justificación.

21. Según la doctrina luterana, los seres humanos son incapaces de cooperar en su salvación, pues como pecadores se oponen activamente a Dios y a su acción salvadora. Los luteranos no niegan que una persona pueda rechazar la obra de la gracia. Al enfatizar que una persona solo puede recibir la justificación (meramente pasiva), pretenden excluir cualquier posibilidad de contribuir a su propia justificación, pero no niegan que los creyentes estén plenamente involucrados personalmente en su fe, la cual se efectúa mediante la Palabra de Dios. [Acuerdo Luterano-Católico, 25. cf. Fuentes para 4.1].

Concilio de Trento. Quienes reciben la justificación cooperan libremente en su propia justificación y no la reciben de forma puramente pasiva, como si fueran marionetas. 4, DS 1554). Es lo que plantea San Pablo cuando habla de completar la pasión de Cristo (Cfr. Col. 1,24). Lo mismo plantea San Pedro (Cfr. 1 Pedro 4,13). El luteranismo, parece no entender su propio fetiche de las Escrituras.

Acuerdo firmado:

24. Cuando los católicos enfatizan la renovación de la persona interior a través de la recepción de la gracia impartida como un don al creyente,[13] desean insistir en que la gracia perdonadora de Dios siempre conlleva el don de una nueva vida, que en el Espíritu Santo se hace efectiva en el amor activo. No niegan, por ello, que el don de la gracia de Dios en la justificación permanezca independiente de la cooperación humana. [cf. Fuentes para la sección 4.2].

Como se puede apreciar, el Acuerdo, queda  a mitad de camino.

2) ¿Es la justificación un decreto divino de perdón o de una renovación interior?

Luteranos. Una cosa es la justificación y otra la santificación. No existe unidad entre la primera y la segunda. Esto los lleva a poner el acento sobre el perdón. No niegan la renovación, pero la acción justificadora de Dios no depende de los efectos transformadores de su gracia.

Trento. Justificación y santificación son dos caras de la misma moneda. Es la misma acción divina con dos nombres distintos.

Declaración Conjunta de 1999. Busca arrimar posiciones y trata la justificación y la santificación como dos aspectos distintos pero inseparables de la acción salvadora de Dios.

Esta fórmula fue rechazada en Trento, pues la justificación queda en cierto modo, fuera del hombre.

3) ¿Nos convierte en pecadores la concupiscencia, incluso cuando no cedemos a ella?

La concupiscencia es un término teológico que designa los deseos desordenados y la debilidad espiritual que afligen nuestra naturaleza humana caída.

Luteranos. La persona justificada sigue siendo pecadora porque la concupiscencia no se elimina con el bautismo. O sea, siempre somos culpables ante Dios. Por ello tiene que venir la Gracia a cubrir como un vestido, la concupiscencia del hombre. Estamos en el fatal pesimismo luterano.

Trento: Condenó bajo anatema, la idea de que la concupiscencia sea pecado (DS 1515). La concupiscencia en sí misma no es pecado y la justificación elimina el pecado. Por consiguiente, la concupiscencia convive por la naturaleza dañada, pero la misma puede ser superada por una sinergia entre la Gracia y la voluntad humana y así alcanzar la naturaleza original del hombre. Es el camino de la santidad.

4) ¿Merecemos las recompensas celestiales que esperamos, o son exclusivamente dones inmerecidos que nos regala Dios?

Trento: Con la justificación, se puede merecer el aumento de gracia junto con la recompensa de la vida eterna.

Luteranos. Niegan rotundamente el concepto católico.

Declaración Conjunta busca el acuerdo con este malabarismo en los términos:

Cuando los católicos afirman el carácter meritorio de las buenas obras, desean decir que, según el testimonio bíblico, se promete una recompensa en el cielo por estas obras. Su intención es enfatizar la responsabilidad de las personas por sus acciones, no cuestionar el carácter de esas obras como dones, ni mucho menos negar que la justificación siempre sea un don inmerecido de la gracia. (Párr. 38)

5) ¿Se recibe la justificación solo por la fe o por la fe junto con la esperanza y la caridad, la cuales nos llevan a la comunión con Dios?

Luteranos. La fe es el medio por el cual somos revestidos de los méritos de Cristo, en quien creemos. Rechazan la justificación como renovación interior porque siempre es imperfecta. Es la visión pesimista y negativa sobre el hombre.

Los hechos

Los luteranos antes de firmar el acuerdo, consultaron con sus iglesias base. Los católicos no consultaron a nadie. Una actitud que se hará costumbre con el paso de los años. Si se hubiese consultado, y buenos teólogos había muchos, no se hubiera llegado a la firma. Quienes dialogaban con los luteranos, entre ellos Wálter Kasper, sabían esto. Esta era la forma como se movían.

Muchos se preguntan: ¿Cómo podría el Vaticano aceptar firmar un documento que se consideraba tan enclenque? El impacto de la Kritic no se hizo esperar y para aclarar u oscurecer las cosas, lanzaron un Anexo al Comunicado oficial común que pretendía ofrecer más aclaraciones.

***

La conclusión es simple. Se está ante dos teologías contradictorias. O se toma todo de una, o se tira todo. Es imposible un Acuerdo que medie entre ambas. Son dos lenguajes distintos que parten de visiones opuestas y que expresan ideas contrarias entre sí. Usando los términos del idealismo alemán, son dos Kulturen contradictorias.

Y parafraseando a Dante diríamos:

Lasciate ogni speranza o voi che dialogate.




lunes, 11 de mayo de 2026

Una Kritik parcial al diálogo luterano-católico

 

El Vaticano II fue el impulsor del diálogo con los herejes. Basados en un acuerdo entre Luteranos y Católicos, firmado en Estados Unidos en el año 1983, se reúnen luteranos y católicos en Augsburgo y firman una Declaración  Conjunta sobre la doctrina de la justificación. Los firmantes son el cardenal Cassidy por la Santa Sede y el obispo luterano Christian Krause.

En el diálogo con el luteranismo, la institución de la Iglesia Católica dejó de ser la Maestra. Se bajó un escalón para ponerse en igualdad de condiciones con el luteranismo. Lo dicen con toda sinceridad por escrito. Por ello notamos:

1. No se cuestionan las cúpulas que dirigen

La Maestra Universal, o sea Católica, no cuestiona la autoridad de la cúpula luterana, si la cuestionara, el diálogo cae por su propio peso:

...la Iglesia Católica no pretende poner en cuestión la autoridad de los Sínodos Luteranos o de la Federación Luterana Mundial.

2. Llegó la igualdad entre católicos y luteranos

La Maestra Universal, o sea Católica, se puso a la par de la herejía luterana, llamándose en este diálogo par cum pari. Se habla de igualdad de “derechos”. O sea igualdad de luces. A otro con el antagonismo de Luz y Tinieblas. Más aún, aquí no se trata de Luz.

La Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial iniciaron el diálogo y lo han llevado a cabo como partes con iguales derechos («par cum pari»).

3. Quedan sin efecto los anatemas

Este es un acuerdo de cúpulas. Y para ser más preciso, un acuerdo diplomático, por ello el Anexo al Comunicado oficial común que resume la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación por la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica se inicia de este modo:

Las siguientes elucidaciones subrayan el consenso alcanzado en la Declaración conjunta sobre la Doctrina de la Justificación (DJ) con referencia a las verdades básicas de la justificación; así se pone en claro que las condenas mutuas de los tiempos pasados no se aplican a las doctrinas católica y luterana sobre la justificación tal como estas son presentadas en la Declaración conjunta.

Como se puede apreciar, estas declaraciones del acuerdo, así como están redactadas, no están sujetas al anatema.

4. No se cuestiona la “Kultur” de nadie

Hoy se ha cristalizado un concepto de “cultura” que intenta decir todo, y por momentos no dice nada. Es lo que Herder interpretaba como la Kultur de los pueblos. Un espíritu viviente que buscaba su integración universal. Es el Volkgeist.

Los famosos documentos de Malinas, que abren la puerta al pentecostalismo, para bautizarlo de católico, hablan de culturas diferentes, en vez de religiones diferentes. Hablan de la Frömmigkeit, la piedad religiosa. La misma que vemos en las cúpulas tanto vaticana como anglicana. Las mismas que llevan al esperpento. Las mismas donde un papa “aplaude” groseramente a una papisa. Esta es la forma elegida para anular la Kultur con su correspondiente Frömmigkeit. La misma donde se concentran los dialogantes de este acuerdo del 31 de octubre de 1999 en Augsburgo, en igualdad de condiciones. Toda una mentira, pues de iguales no tienen nada. Es tan solo una ficción ideológica.

No obstante las diferentes concepciones acerca de la autoridad en la Iglesia, cada parte respeta el proceso propio de la otra para alcanzar las decisiones doctrinales.

5. Estamos en proceso evolutivo

Nótese que se habla de un proceso, tanto para los católicos como para los luteranos. Estando Wálter Kasper en este diálogo, no podía ser de otro modo. Es el proceso evolutivo de Herder, o tal vez de Hegel, donde la Kultur romántica del Volkgeist se integrará en un solo espíritu unificador al fin de los tiempos. El acuerdo lleva el sello Kásper.

6. Un acuerdo tan solo conceptual

Así se llega al acuerdo concreto, por el cual el anglicano Tony Palmer, antes de su fatal accidente en moto dirá a los pentecostales:

―La protesta terminó.

7. Algunas ideas del acuerdo

¿En qué consiste el acuerdo?

«Juntos confesamos: "Solo por gracia mediante la fe en Cristo y su obra salvífica y no por algún mérito nuestro, somos aceptados por Dios y recibimos el Espíritu Santo que renueva nuestros corazones, capacitándonos y llamándonos a buenas obras» (DJ 15).

Un acuerdo muy superficial, pues se toma de estas citas paulinas:

No por las obras justas que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, nos salvó mediante el baño de regeneración y renovación del Espíritu Santo. (Tito 3,5)

Y la esperanza no quedará confundida, pues el amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por virtud del Espíritu Santo, que nos ha sido dado. (Rom 5,5)

El problema está en la Kultur y esta establece el alcance que cada término pueda llegar a tener, cosa que no se dice, pues no estamos en el campo de la fe, sino de la diplomacia. Veamos algunos términos:

a. Somos aceptados por Dios. 

No se dice en qué momento de la vida del hombre. Este se inicia en el bautismo, pero termina en la muerte, y en ella podemos no ser aceptados. El misterio humano, no es solo como se inicia sino como termina. Por su redacción posterior, interpretamos que es una aceptación amplia cuando se dice:

En este sentido, Luteranos y Católicos pueden entender juntos lo que se ha dicho acerca de «preservar la gracia» en DJ 38 y 39. Ciertamente, «todo lo que en el ser humano antecede o sucede al libre don de la fe no es motivo de justificación ni la obtiene» (DJ 25).

La aceptación o el παρἱστάς es el primer paso, pero cual es el fin último del hombre cristiano? Entendemos desde una ortodoxia, que consiste en un proceso espiritual que lleva a la divinización. Cristo es la vid, el cristiano es el sarmiento donde ambos dan frutos de “buenas obras”. Este concepto de divinización, no por naturaleza, sino por medio de la Gracia, puede horrorizar la mente protestante, dado que el hombre es tan depravado, que dicha divinización por gracia, se hace imposible.

b. El Espíritu Santo que renueva nuestros corazones. 

Como síntesis es aceptable, pero si profundizamos, vemos que se ha quedado a mitad de camino. Renovar, es hacerlo nuevo, es una transformación. Es lo que San Pablo nos insinúa:

No por las obras justas que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, nos salvó mediante el baño de regeneración y renovación del Espíritu Santo, que abundantemente derramó sobre nosotros por Jesucristo, nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos herederos, según nuestra esperanza, de la vida eterna. (Tito 3,5-7)

Es el concepto de palingenesia (παλιγγενεσίας) o regeneración. Esta palingenesia lleva a otro ser nuevo. Es la ἀνακαινώσεως.

Ya el ser depravado no tiene cabida real, pues se transforma en ἀνα, es decir, otra vez y hacia arriba, junto con el καινός. O sea, algo totalmente nuevo. Todo implica una metamorfosis del pensamiento (μεταμορφοῦσθε τῇ ἀνακαινώσει τοῦ νοος):

Que no os conforméis a este siglo, sino que os transforméis por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que es agradable, lo que es perfecto. (Romanos 12)

***

¿Se luteranizó el catolicismo o se catolizó el luteranismo? 

Ninguna de las dos cosas. Tan solo se llegó a un acuerdo diplomático, para que cada uno siga con lo suyo, sin tirar piedras al techo del vecino. O sea, se seguirá como siempre, pero con relaciones más amistosas. De este acuerdo el catolicismo no enseña al luterano, y el luterano no adoctrina al católico. Fue una ocasión donde después de varios siglos, cada uno expuso libremente lo que pensaba del otro y el luteranismo, mostró su avance sobre las tesis originales de Lutero. 

Este acuerdo unificó al luteranismo y muchas iglesias de reformadores, lo suscribieron. En 2006 lo hizo el metodismo, y en 2017 la Comunión Anglicana y la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas. Por su parte, la Pentecostal Church of God expone los mismos conceptos del acuerdo en su General Bylaws 2020.




lunes, 20 de abril de 2026

Un camino a la Oikoumene. Un camino a la traición.

 



En el transcurso de sus visiones místicas, la beata Ana Catalina Emmerich observó la futura iglesia vaticana en las tinieblas, donde dentro de ella se trabajaba frenéticamente para unir todas las iglesias caídas en herejía:

Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos , sectas de todo tipo: lo que debla ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación . (The Life and Revelations of Anna Katharina Emmerick Tomo II. A Diocese Separated From the Rock of Peter. April, 1823. Pág. 353.)

De la mística a los hechos

Esto que sigue, deja de ser mística y pasa a ser una crónica que está en vías de ingresar a una historia de traición.

Está claro, que la libertad tan solicitada por Lutero, que abrió una era de romanticismo, trajo consigo una desunión mortal entre todos los que abrazaron la Reforma. Ya no existe una reforma, sino miles de sectas que dicen ser Reforma.

Los reformadores no son tontos y se percataron de esta contradicción. Se presentaban en sus “misiones” perfectamente divididos donde los misionados no entendían el motivo de la desunión y la variedad de lenguas. Y la lengua es el vehículo del pensamiento. Todo mostraba en la Reforma, la Torre de Babel.

Los católicos de una Tradición milenaria, seguimos lo que dice el Símbolo de Nicea, que existe una sola iglesia:

Creemos en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. 1

Sin embargo la realidad de la Reforma, nos muestra una infinidad de iglesias. Estas buscaron un baño de unidad y se agruparon en una entidad llamada World Council of Churches. Dicen tener en su seno 356 iglesias, y no lo ponemos en duda. Allí se encuentran agrupadas desde la orientales hasta las occidentales. Fue fundada en 1948 para trabajar por la causa del ecumenismo. En casi 80 años, allí están, casi como empezaron, si bien no podemos negar su buena intención de buscar la unidad, dar un testimonio común y realizar un servicio cristiano. Es la unidad que se busca por el luteranismo goethiano, es decir, por la acción. Sin embargo los hechos demuestran que esto tampoco es suficiente.

Confesar un Dios Trino fue el dogma bajo el cual se buscó cerrar filas. Por ello no se unieron el Consejo Nacional de Iglesias (CNI), con sede en Estados Unidos, que abarca a la Watch Tower, como a los mormones. La definición de la Santísima Trinidad fue el obstáculo. Tampoco lo hizo la Alianza Evangélica Mundial.

Historia de una Traición

Muchas iglesias posee la World Council of Churches, pero no todas. Los católicos, impulsados por el awakening del Vaticano II, enviaron observadores. Esto se llevó a cabo en 1964, cuando este conciliábulo se reunió durante 1961 en Nueva Delhi. La Iglesia católica estaba por entonces tutelada por el “Papa Bueno”. Al año siguiente se iniciaba el Vaticano II. Por lo tanto, el ecumenismo ya entraba en la agenda del revival católico de dicha época. Tras la creación de la Secretaría para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, por vez primera la Santa Sede envió observadores oficiales.

En 1968 se cerraba de una vez por todas, el magno circo del Vaticano II. Viendo los herejes la nueva actitud de la Iglesia romana, en la Asamblea de Upsala estrecharon lazos entre todos. Allí se permitió que los observadores católicos se convirtieran en miembros de la Comisión de Fe y Orden. Se confeccionó un grupo burocrático llamado Grupo Mixto de Trabajo (GMT) entre la Iglesia Católica Romana (ICR) y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI):

Con ocho miembros del CMI y seis de la ICR, el GMT tuvo su primera reunión en mayo de 1965, en el Instituto Ecuménico de Bossey, cerca de Ginebra. Los dos copresidentes fueron el Secretario General del CMI, Dr. W. A. Visser T Hooft, y el Obispo Johannes Willebrands, Secretario de la SPUC (Secretaría del Vaticano para la Promoción de la Unidad de los Cristianos). A fines de 1967 el GMT había publicado sus dos primeras relaciones oficiales (febrero de 1966 y agosto de 1967). (Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. La historia del Grupo Mixto de Trabajo ICR/CMI)

Nótese la diferencia del número de miembros ocho sobre seis. No vaya a ser que los romanos tomen la iniciativa, si bien a esta altura de los acontecimientos, están los observadores bastante bien amaestrados.

Participaron como observadores del conciliábulo varias figuras destacadas. En 1971, el Cardenal Leon-Joseph Suenens participó en la reunión de Lovaina.

El listado Pecorelli

Estamos en 1971. Un episodio revelará lo que estaba aconteciendo dentro de la Santa Sede. Un abogado que se dedicaba al periodismo, había formado parte de la Logia P2. Se dice que arrepentido, la abandonó. Su periodismo se dedicó a las denuncias de corrupción. Estamos tratando el caso de “Mino” Pecorelli. Su órgano de difusión se llamaba Osservatore Político. En la tapa de su revista semanal aparecían como nombre, las siglas OP. En 1979, el periodista fue interceptado y asesinado de varios disparos en una calle de Roma. Dice el historiador Ricardo de la Cierva:

El periodista Mino Pecorelli, que había denunciado la infiltración masónica en las alturas de la Iglesia, fue asesinado en Roma el 22 de marzo de 1979, de forma misteriosa que parecía ritual. Nadie hurgó en esa muerte hasta que en 1995, durante el proceso del dirigente democristiano Giulio Andreotti, alguien le acusó de haber ordenado el asesinato del denunciante. [La Masonería Invisible. 484]

En los 33 días de vida del pontificado de Juan Pablo I, antes de su asesinato. Y decimos asesinato, pues no se le efectuó ninguna autopsia que confime la causa de su muerte. La sospecha cae sobre lo que Pecorelli llamó en su artículo, “La Logia Vaticana”. Pecorelli presentó un listado de prelados masones:

“Nos hemos hecho con una lista de 121 masones: cardenales, obispos y altos prelados indicados por un número de matrícula y nombre codificado. Ciertamente, la lista puede ser apócrifa, incluso la firma de un cardenal hoy puede ser falsificada”. En cualquier caso, “el Papa Luciani tiene ante sí una difícil tarea y una gran misión. Entre tantas, la de poner orden en las alturas del Vaticano”.

¿A qué viene este listado de masones? Viene a demostrar que la mística Emmerich no estaba loca, y todo lo que vio en su momento, por desgracia nos toca verlo a nosotros.

El corolario, es que dentro de este listado nos topamos con Suenens:

Suenens, Leo. Cardenal. Protector de la Iglesia de San Pedro ad Vincula, en el exterior de Roma. Promueve el Pentecostalismo Protestante (carismáticos). Destructor de muchos dogmas de la Iglesia cuando trabajaba en las tres Sagradas Congregaciones: 1) Propagación de la Fe; 2) Ritos y ceremonias litúrgicas; 3) Seminarios. 6-15-67; # 21-64. "LESU."

Dicho listado puede bajarse libremente de la web y se puede observar, como ya se había tomado el Vaticano, faltaba tan solo dar el golpe. Este llegará en febrero de 2013.

Quien relata la historia de la Santa Sede en el Consejo Mundial de Iglesias es Thomas Stransky CSP, rector del Instituto Ecuménico de Tantur (Jerusalén) y uno de sus miembros, y se la puede leer desde el Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. De acuerdo con ella, el Vaticano pensó que tal Consejo de Iglesias era manejado por el Espíritu Santo(!):

En noviembre de 1964, los 2.200 obispos y el Papa Pablo VI promulgaron el Decreto sobre el Ecumenismo del Concilio Vaticano II, que fue la carta oficial de la participación activa de la ICR en el movimiento ecuménico único, del que se decía estaba «favorecido por la gracia del Espíritu Santo» para «el restablecimiento de la unidad entre todos los cristianos» que «invocan al Dios Trino y confiesan a Jesús como Señor y Sal vador», una alusión a la Base del CMI.

La conformación del Grupo Mixto de Trabajos fue aprobada por la Santa Sede, en este caso dirigida por el Cardenal Bea, quien también figura en el listado Pecorelli:

Bea, Augustin. Cardenal. Secretario de Estado (próximo al Papa) bajo los Papas Juan XXIII y Pablo VI. (En realidad, alias de Behayim).

Las malas lenguas hablan de un ...

...Cardenal Bea (en realidad Behayim, criptojudío y masón, "eminencia gris" del Concilio Vaticano II.

¿Que se propuso este Grupo de Trabajo? Entre otras cosas, determinar los métodos de diálogo ecuménico, favorecer un culto en común en las reuniones ecuménicas, preparar conjuntamente los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y dar una fecha común para la Pascua.

En la cuarta Asamblea del CMI (Uppsala, 1968), dos católicos hablaron en las sesiones plenarias, uno de ellos fue el jesuita Roberto Tucci, quien también aparece en la lista de Pecorelli:

Tucci, Roberto. Director General de Radio Vaticana. 6- 21-57; # 42-58. "TURO." (111)

En dicha Asamblea aprobaron a doce católicos romanos en calidad de miembros de pleno derecho en la Comisión de Fe y Constitución. La cosa quiso llevarse más lejos, y se pensó en dejar la Iglesia Católica como observadora y ponerla de lleno en calidad de miembro del Consejo:

...entre el Consejo Mundial y la Iglesia Católica, dos entidades de naturaleza realmente diferente, pero cuya colaboración ha demostrado ser digna de confianza.

Por supuesto que eran dignos de confianza, si todos provenían del mismo tronco tenebroso. Pero…

...al evaluar el estudio del GMT de las ventajas y desventajas de la calidad de miembro, decidió en 1972 no solicitarla «en el futuro inmediato. Pero en esta respuesta reservada estaba la convicción de que por medio del GMT la «colaboración entre la ICR y el CMI debe no solo continuar sino intensificarse».

Cuando alguien se escandaliza por la presencia de herejes en las iglesias católicas, deben leer este historial que dice:

Desde el Concilio Vaticano II, en los planos parroquial, local y nacional se estaban dando actividades de colaboración entre católicos e iglesias miembros del CMI y la ICR.

Por lo tanto…

«La evangelización es esencialmente una empresa ecuménica».

¿Acaso creen estar unidos?

La unidad goethiana de esta experiencia, no convence a nadie, y son ellos mismos que lo afirman:

...es una comunión «real pero imperfecta»

***

Todo parece indicar que el Espíritu Santo se quedó a mitad de camino, y los cultos hechos en común, son el sello distintivo de la hipocresía de estas iglesias.

De los hechos a la mística

El resultado de esta historia nos lleva nuevamente a la mística; pues como decía la beata Emmerich, que expusimos en la introducción de este artículo:

La humanidad estaba en un triste estado de confusión y, a medida que la tierra se volvía más árida y desolada, aumentaban las obras de oscuridad. Vi en detalle muchas abominaciones. Reconocí a Roma, y contemplé la opresión de la Iglesia, así como su decadencia interna y externa. (Life of Anne Catherine Emmerich. Tomo II. Pág. 329)


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1 εἰς μίαν, ἁγίαν, καθολικὴν καὶ ἀποστολικὴν ἐκκλησίαν·



lunes, 13 de abril de 2026

El awakening y revival del Vaticano II con su ecumenismo utópico


No existe en el pentecostalismo de los reformadores un símbolo de fe al estilo católico, como no lo existe en gran parte de la reforma. El anglicanismo es un ejemplo del mantenimiento de su existencia.

Sin embargo, de alguna manera, lps reformadores que se niegan a los símbolos, deben exponer de alguna manera, aquello en lo que creen. Esto que expondremos, figura para la Pentecostal Church of God en su General Bylaws 2020. Por su redacción casi esquemática, podemos considerarlo casi como un símbolo de fe, pues se habla de valores esenciales, doctrinas fundamentales y creencias absolutas. Esto se dice en su SECTION I - “ESSENTIAL VALUES”, y leemos en el ARTICLE I. Doctrinal Statement :

...la Iglesia Pentecostal de Dios se adhiere a los siguientes valores esenciales como doctrinas fundamentales y aquellas cosas que sostenemos como creencias absolutas (Lucas 1:1)...

¿Cuál es el primer acto de fe? O ¿Cuál es la primera doctrina fundamental y creencia absoluta de la Pentecostal Church of God ?

A no dudarlo, la Escritura.

Significa que el primer acto de fe expuesto, no es sobre la fe en Dios, sino sobre las Escrituras, la cual está en mayúscula. La escritura, una consecuencia del actuar humano para aligerar y fijar la memoria, es ahora un Absoluto, pues dicen que es una creencia absoluta. Digámoslo en términos simples, su “Biblia” se ha transformado en un fetiche que impone a sus adoradores, el primer acto de fe. Como si se suplantara a Dios mismo.

Mientras un católico pregunta a un desconocido si cree en Dios, un reformador preguntará si lee la Biblia. Esta es la abismal diferencia entre católicos y protestantes. Y es así pues Dios salva, pero la Biblia de por sí, no.

Este es el primer acto, por el cual es imposible un ecumenismo entre protestantes pentecostales reformados y pentecostales semi reformados por el awakening conciliar. Algo que no vio, o no quiso ver el jesuita que redactó el Malinas 2 firmado por Suenens.

De allí que para el católico, tanto oriental como occidental, el símbolo de Nicea se inicia con el primer acto de fe en Dios. Hasta para la reforma anglicana permaneció estable:

Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador de todas las cosas visibles e invisibles. 1

Peor aún para los reformadores, en el Símbolo católico no existe acto de fe acerca de las Escrituras. De allí que para los pentecostales, todo acto de fe debe estar acompañado de una cita “bíblica”, caso contrario, no sirve.

¿Cuál es la causa de esto?

La fe en las Escrituras es en realidad una consecuencia de la fe en Dios, y de su inaccesible esencia. Esto motiva que se revele a sí mismo. La Escritura no es Causa de la Revelación, sino un efecto de ella. Colocar el efecto como causa, es la creación de un Fetiche, llamado “Biblia”.

La estructura de verdades

Como explica el jesuita en Malinas 2, existe una jerarquía en las verdades y esto lo toma del revival del Vaticano II:

Al confrontar las doctrinas no olviden que hay un orden o "jerarquía" de las verdades en la doctrina católica, por ser diversa su conexión con el fundamento de la fe cristiana. (Decreto sobre el Ecumenismo, nº 11)

¿Qué implicancia tiene esto?

Existe una estructura de fe totalmente distinta entre reformadores y católicos. No nos encontramos con verdades sueltas, sino estructuradas que configuran un sistema integral. O se toma todo como está, o se tira todo. Son dos sistemas cerrados y distintos que desarrollan dos teologías totalmente distintas y opuestas, tan opuestas como la contradicción misma. Son dos formas de vida totalmente distintas. ¿Acaso pensaba Suenens que era posible un ecumenismo? Para los masones, cualquier utopía siempre es posible.

La fe en Dios

El segundo acto de fe, lo realiza la Pentecostal Church of God sobre Dios, el cual no lleva el título de Padre:

Creemos que hay un solo Dios verdadero y viviente, eterno, infinito en poder, sabiduría y bondad; que Él es el Creador de todas las cosas, visibles e invisibles, y el Preservador de todas las cosas (Romanos 1:20; Colosenses 1:16). En la unidad de esta Divinidad, hay tres personas de una misma esencia, que son iguales, coexistentes y coeternas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mateo 3:16, 17; 28:18, 19; 2 Corintios 13:14; Juan 1:1, 2, 18; 10:33; 14:26; 15:26; Filipenses 2:6; Hebreos 9:14).

Su análisis

Lo que se hace es exponer una tesis sobre Dios mismo y desarrollarla con su correspondiente cita de escritura, pues como vimos, ella es como el primer dios. No dejan de tomar algo del Símbolo de Nicea, del cual no se dice nada, porque no es “bíblico”. El cual dice:

Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. 2

Con esta definición, los reformadores pentecostales se alejan de las logias masónicas, que buscan la destrucción de la Trinidad, pues es el obstáculo mayor para refundir el cristianismo con el judaísmo y las distintas religiones que generó el Corán.

Así es, jesuítas que se volcaron a las logias como el hereje Bergoglio, el pentecostalismo es incompatible con la masonería, y lo expresan textualmente de este modo:

La Biblia enseña que no debemos estar desigualmente unidos a los incrédulos, y que la eficacia de un cristiano al dar testimonio se vería drásticamente afectada, si no completamente destruida, al mantener la membresía en una logia, orden secreta o sociedad secreta. Por lo tanto, ningún ministro de la Iglesia Pentecostal de Dios tendrá permitido portar credenciales con esta organización y pertenecer al mismo tiempo a una logia, orden secreta o sociedad. Esto no se refiere a los sindicatos, donde la membresía es necesaria para el empleo. (VIII, J)

Como se ve, los católicos semi reformados por el awakening y el revival del Vaticano II, que participan en las logias, no pueden buscar un ecumenismo con los pentecostales. Son los infiltrados en ambos sitios y en ambos sospechosos.

En el punto segundo, acerca de Godhead, los miembros de la Pentecostal Church of God, definen la segunda persona trinitaria:

El Hijo es el engendrado eternamente del Padre y aceptó las limitaciones terrenales para encarnarse, siendo verdadero Dios y verdadero hombre; concebido por el Espíritu Santo y nacido de la Virgen María.

Las diferencias existentes con el Símbolo de Nicea son muchas pero no opuestas. El símbolo de Nicea debía contrastar con los gnósticos y los arrianos, que llegaron a ser la mayoría de la cristiandad, en un momento determinado. Estas herejías las tenemos vivientes en nuestros días. No faltan pseudos católicos reformados por el espíritu romántico del Concilio que las sostienen. Entre ellos, el mismo hereje Bergoglio.

El Godhead expuesto, no indica que es Hijo único. Esto puede dar pie a que existan otros, como acontecía en el gnosticismo, por ello se definía el segundo acto de fe en el Símbolo de Nicea- Constantinopla de este modo:

Y (creo) en un solo Señor, Jesucristo, el unigénito de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos, luz de luz, ​Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todo fue hecho;3

La tesis luterana de la justificación por la sola fe

Los pentecostales son un apéndice del viejo luteranismo. Esto sale a relucir implícitamente en The Godhead:

Murió en la cruz, el justo por los injustos, como sacrificio expiatorio, y todos los que creen en Él son justificados por su sangre derramada. Resucitó de entre los muertos según las Escrituras. Ahora está a la diestra de la Majestad en las alturas como nuestro gran Sumo Sacerdote, y volverá para establecer su Reino de justicia y rectitud.

Para determinar este “todos los que creen en Él”, se hace necesario aclarar en qué consiste, pues el demonio también lo cree. Esto nos lleva a la concepción misma de la fe. Tema que desarrollaremos en otro artículo.

Por su parte el Símbolo de Nicea afirma:

Por nuestra causa fue crucificado en tiempo de Poncio Pilato y padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras y subió al cielo; y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Se nota la ausencia de la ascensión de Jesucristo en The Godhead, muy concordante con el modernismo, que lo tacha de mito.

En el tercer párrafo del Godhead, explaya la Tercera Persona trinitaria:

El Espíritu Santo es una Persona Divina, Ejecutor de la Deidad en la tierra, el Consolador enviado por el Señor Jesucristo para morar en el creyente, guiarlo y enseñarle, y convencer al mundo del pecado, de la justicia y del juicio.

Por su parte el Símbolo de Nicea-Constantinopla:

Y (creo) en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre (y del Hijo)4; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, que habló por los profetas.

El pentecostalismo no explaya el origen del Espíritu Santo como Persona, lo deja librado a la creatividad individual. No explica que es una procesión. Tan solo recalca su acción sobre el hombre, pues es lo que a un romántico interesa. Si se afirmara que es una Procesión, se caería el evangelio Romántico de Göethe. Esta es la causa de no hacerlo.

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Luego de este análisis, queda claro que todo ecumenismo entre pentecostales de distinto tipo, o como dice Malinas 1, de distinta cultura, es virtualmente imposible. Y todo el que se aventure en el mismo, o es un inconsciente o es un masón encubierto que practica la ingeniería religiosa.

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NOTAS

1 Πιστεύομεν εἰς ἕνα Θεόν πατέρα παντοκράτορα, ποιητην οὐρανοῦ και γῆς ὁρατῶν τε πάντων και ἀοράτων·

2 Πιστεύομεν εἰς ἕνα Θεόν πατέρα παντοκράτορα, ποιητην οὐρανοῦ και γῆς ὁρατῶν τε πάντων και ἀοράτων.

3 και εἰς ἕνα Κύριον Ἰησοῦν Χριστόν τον υἱον τοῦ Θεοῦ τον Μονογενῆ, τον ἐκ τοῦ Πατρος γεννηθέντα προ πάντων τῶν αἰώνων,

Φῶς ἐκ Φωτός, Θεον ἀληθινον ἐκ Θεοῦ ἀληθινοῦ, γεννηθέντα οὐ ποιηθέντα, ὁμοούσιον τῷ Πατρί, δι' οὗ τα πάντα ἐγένετο·

4 Es el tema del Filioque, que motiva debates entre occidente y oriente, dado la concepción trinitaria diversa entre ambos.