Calesita

lunes, 27 de abril de 2026

El absurdo de la "SOLA FIDES"

 



El nominalismo moderno, cambió el término de pentecostalismo al de carismatismo. Como diría mi vecina, el mismo perro, pero con otro collar.

Todo pentecostalismo o carismatismo es de origen romántico, y si es romántico es de sangre luterana mezclada con la de Göethe.

El drama del protestantismo, es confundir la posibilidad de una justificación, con la justificación misma. Una cosa es que se pueda salvar, otra que realmente se haya salvado. Quien aprende a nadar, puede no ahogarse; pero si cae al agua y no nada, se ahoga. Este es el motivo por el cual el Símbolo de Nicea afirma creer en un solo bautismo, y aclara, para el perdón de los pecados. Para bautizarse solo se requiere tener fe, para justificarse se requieren obras. Es la regeneración de la naturaleza humana, pero si la nueva naturaleza no combate, no se actualiza dicha regeneración.

Por esta confusión del traumatizado Lutero, no existe en los reformadores, un equilibrio coherente entre el pensar y el actuar. Es la fisura entre la fe y las obras. Esta rotura produce dos casos realmente extremos.

1. Un luteranismo absoluto que se sustenta de fe, pero las obras pasan a un segundo plano, pues no son necesarias para justificarse, dado que todo lo hace Jesucristo. Sería la sola fides.

2. Un luteranismo goethiano, donde la acción pasa a regir la fe y en este caso no importan las doctrinas sino el actuar, y este viene del hombre. Este es un luteranismo a la inversa, no importa la fe, solo importan las obras. Sería la sola actio.

Cuando se llega a este tema siempre me ha llamado la atención entre los reformadores de todo tipo, la ausencia de la Carta de Santiago, que trata sobre la fe y las obras:

¿Qué le aprovecha, hermanos míos, a uno decir: Yo tengo fe, si no tiene obras? ¿Podrá salvarle la fe? ...

Así también la fe, si no tiene obras, es de suyo muerta. Mas dirá alguno: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame sin las obras tu fe, que yo por mis obras te mostraré la fe. ¿Tú crees que Dios es uno? Haces bien. Mas también los demonios creen y tiemblan. ¿Quieres saber, hombre vano, que es estéril la fe sin las obras? ... (2,14.17-20)

La metáfora sobre el cuerpo humano, donde la fe es el alma y las obras son el cuerpo, es lo más acertado que se ha escrito:

Pues como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también es muerta la fe sin las obras. (2,26)

Aquí se manifiesta la unidad indisoluble entre fe y obras. La fe como alma y las obras como el cuerpo que las ejecuta.

¿Cuál es la causa de que estos textos no se expongan por parte de los reformadores?

El luteranismo es tan viejo como la herejía misma. Desligar la fe de las obras fue algo que ya en vida de Santiago, el pariente directo de Jesucristo, comenzó a circular en determinados círculos, y al modo de Lutero. La excusa era seguir a Pablo de Tarso, por esto algunos modernos lo llaman el paulismo. Contra esta tendencia se alza la carta, desvirtuando esta falsa interpretación.

Lutero, al toparse con este escrito se puso algo nervioso y lo llamó “epístola de paja”. En la carta, el apóstol no se propone desarrollar una teoría, sino que apunta directamente a la forma de actuar, llamándola fe. Esto enloqueció a Lutero, quien la admitió en su “Biblia”, a regañadientes. Siempre la consideró un escrito casi apócrifo, negando que Santiago fuese su autor.

En sí misma, la carta está redactada en un perfecto griego. No se vislumbran arameismos en el lenguaje, como sí los vemos en Mateo y Juan. No se debe olvidar, que Santiago, no sabía griego, y me aventuro a decir, que ni siquiera había estudiado letras, motivo por el cual no sabía leer ni escribir, como en la mayoría de los apóstoles. La forma de redactar todas las cartas casi sin excepción, era mediante un dictado, donde no uno, sino varios amanuenses tomaban nota. Al mismo tiempo, siendo la carta enviada “a las doce tribus, que están en la dispersión” revela dos cosas. Primero, que el autor piensa como israelita, y segundo que si no la escribe en griego, nadie la leerá, pues es el idioma cultural de todo el imperio romano. El arameo que hablaba esta cabeza del cristianismo en Jerusalén, es solo para la comarca palestina.

Burda contradicción entre reformadores

Hemos visto que el primer acto de fe que hace la Pentecostal Church of God, es sobre la Escritura. Sin embargo, este fetiche no es para toda la escritura, pues para ellos, una pesa más que la otra. La carta de Santiago no pesa nada, es una obra de escritura que duerme en un segundo plano. En otras palabras, no es un fetiche. En realidad, no es nada.

Por lo tanto cuando nos hablan de valores absolutos y ponen la Escritura en primer término, ya sabemos que esto es una hipocresía. Es como en el paganismo griego. Existen dioses superiores como Zeus y dioses inferiores como Hércules. Aquí ocurre algo similar. Existen fetiches superiores como Pablo y Juan, y fetiches menores, como Santiago y el Apocalipsis.

No toda la escritura es igual para un reformador, si así fuese, implosionaría toda la Reforma en conjunto. Por ello eligen y vociferan lo que les gusta, y callan lo que los acusa.

¿Qué posición toma la Pentecostal Church of God frente este panorama?

Esto se declara en el punto tercero de la SECTION I - “ESSENTIAL VALUES”, en su ARTICLE I sobre la Doctrinal Statement encara el problema del hombre:

Man, His Fall and Redemption.

Como lo dice el título, primero está el hombre, luego viene su redención. Se habla de la caída original del hombre y de su redención.

El hombre es un agente moral libre y puede, en cualquier momento después de la experiencia del nuevo nacimiento, apartarse de Dios y morir en estado de pecado, enfrentando las consecuencias del infierno (2 Pedro 2:20-22).

En este punto destaco la diferencia con los semi-reformados del revival del Vaticano II, donde muchos no creen en el infierno, tal como lo dio a entender el hereje Bergoglio.

Y continúa en la segunda parte con el His Fall and Redemption:

La salvación es un don de Dios para el hombre, independiente de las obras y de la Ley, y se hace efectiva por gracia mediante la fe en Jesucristo, produciendo obras aceptables a Dios (Efesios 2:8).

Los pentecostales comienzan con la concepción del evangelio de Göethe en su descripción acertada sobre la condición humana, pero no pueden desligarse de la tradición luterana. Ellos, los enemigos de la Tradición, siguen la tradición de un monje desequilibrado. Por lo tanto se vuelcan decididamente hacia el primer caso, dentro del luteranismo absoluto.

De hecho, la cita de Efesios, es un poco más amplia, abarca el versículo 8 y 9:

8. Pues de gracia habéis sido salvados por la fe, y esto no os viene de vosotros, es don de Dios;

9. no viene de las obras, para que nadie se gloríe.

Si se le quita el versículo 9, nos sacamos la máscara y llegamos al luteranismo absoluto, donde las obras quedan de lado.

Es curioso que se inicien con las obras y terminen con la fe, cuando dentro del catolicismo nos iniciamos con la fe y terminamos con las obras. De todos modos, ya es un gran paso para salir de la contradicción que plantea Lutero. Más concretamente, Lutero es un desconocido para este documento de la Pentecostal Church of God.

El tema de la justificación

La doctrina católica de la justificación fue redactada por el Concilio de Trento (1545-1563) y llevó varios meses de elaboración. Quien la expone, es Diego Láinez. Este sucesor de San Ignacio de Loyola, era de ascendencia sefaradí, algo que los sajones con su israelismo británico, quedaron atragantados frente a este caso. Un judío hecho jesuita elabora la doctrina contra la tesis sustentada por Lutero acerca de la justificación por la sola fides. Y para colmo de males, es español.

Su discurso se conserva íntegro, y así lo transcribe Jorge de Maetzu:

Se le ocurrió pensar en un Rey que ofrecía una joya a aquel guerrero que venciese un torneo. Y sale el hijo del Rey y dice a uno de los que aspiran a la joya:

Tú no necesitas sino creer en mí. Yo pelearé, y si tú crees en mí con toda tu alma, yo ganaré la pelea.

A otro de los concursantes el hijo del Rey le dice:

Te daré unas armas y un caballo; tú luchas, acuérdate de mí, y al término de la pelea yo acudiré en tu auxilio.

Pero al tercero de los aspirantes a la joya le dice:

¿Quieres ganar? Te voy a dar unas armas y un caballo excelentes, magníficos; pero tú tienes que pelear con toda tu alma.

La primera, naturalmente, es la doctrina del protestantismo: todo lo hacen los méritos de Cristo. La tercera es la del Catolicismo: las armas son excelentes, la redención de Cristo es arma inmejorable, los Sacramentos de la Iglesia son magníficos; pero, además, hay que pelear con toda el alma; ésta es la doctrina tradicional de nuestra Iglesia. La segunda: la del aspirante al premio a quien se dice que tiene que pelear, pero que no necesitará esforzarse demasiado, porque al fin vendrá un auxilio externo que le dará la victoria, al parecer honra mucho los méritos de Nuestro Señor, pero en realidad deprime lo mismo el valor de la Redención que el de la voluntad humana. 1

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Concretamente, para el católico la fe se demuestra por las obras. Por lo tanto, los depravados del revival del Vaticano II que cayeron en abominables vicios, carecen de fe, y su fe es muerta. Es preferible la fe de un pentecostal honesto, a la fe de estos depravados que actúan contra las leyes de la naturaleza.

Por lo tanto, no solo las obras demuestran la fe, sino ordenarse con las leyes de la naturaleza impuestas por la creación. Por consiguiente, todo ecumenismo con los depravados del revival del Vaticano II es imposible. Y toda vida comunitaria con estos degenerados, es inadmisible.

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1 Ramiro de Maeztu. Defensa de la Hispanidad. Págs. 112-113.

miércoles, 22 de abril de 2026

Aniversario

 

Por Tony Velázquez Ruiz

Hoy 22 de abril es para el mundo globalista, el día dedicado a la tierra, o sea el día de la Pachamama, el día de la diosa Gea, la que fue engendrada por Caos.

Ayer 21 de abril, con inmenso placer, se cumplió el primer aniversario de la muerte del Profeta del dios Caos, al que él llamó “Lío”. No se piense mal, mientras unos festejan con manifestaciones populares y música electrónica, nosotros brindamos con vino de Gomorra. Como ven, todos lo recordamos, pero cada uno a su manera, pues todas las religiones llevan a dios. Y si todas las religiones llevan a dios, Caos y Gea, alias la Pachamama, también.

Así entró Paco Iº en el paraíso de Caos, o “Lío”. Un gallardo enfermo de cuerpo y mente, que el día 20 de abril, se asomó al balcón, para ver por última vez a su pueblo. 

Dijo antes de morir un gran líder argentino:

―Me llevo en mis oídos, la voz maravillosa del pueblo argentino.

Aquí el profeta Paco se dijo a sí mismo:

―Me llevo en mis oídos, la voz caótica del pueblo del Poliedro.

Dicen los sesudos intelectuales de un blog, esos que escriben difícil, (pues fácil no les sale nada), que fue “el peor Papa del último milenio”.

¡Cuánta equivocación! ¡Qué lamentable error! ¡Oh miopía!

¡Paco Iº sostuvo el mejor papado de los dos milenios! Y veamos si mi apreciación coincide con la de muchos:

1. ¿Quién se animó a decir que Dios no era católico?

Paco lo dijo. Y si no era católico, no era universal, pues católico significa universal. ¡A ver si la entienden! Hay muchos dioses que simbolizan a uno, y el dios que se dice católico, o sea universal, no lo es.

2. ¿Quién se animó a poner una estatua de Lutero en el Vaticano?

Paco Iº la puso.

3. ¿Quién se animó a decir que el infierno no existía?

Paco Iº se lo dijo a Scalfari.

4. ¿Quién transformó las iglesias en pizzerías?

Paco Iº fue el Magno Chef de los pobres.

5. ¿Quién lavó los pies el jueves santo a los musulmanes de Mahoma?

Paco Iº los lavó y secó.

6. ¿Quién dejó de arrodillarse ante un trozo de pan?

Paco Iº lo hizo.

7. ¿Quién fue el primero que dijo que la Virgen era una común “donna di casa”?

Paco Iº fue el campeón.

8. ¿Quién llevó la Pachamama (o sea Gea) al Vaticano?

Paco Iº la entronizó sobre la tumba de San Pedro.

9. ¿Quién marchó raudamente hacia las periferias?

Paco Iº fue el gran periférico católico.

10. ¿Quién se animó a subir al papado, sin los papeles en regla para demostrar ser al menos un sacerdote?

Paco Iº fue este genio.

Son tantas las andanzas de Paco, que despierta la envidia del mismo Lucifer.

¡Este sí que fue un Paco!

Hacía las cosas a cara descubierta y sin miedo. Se reía de todo. No el Pussycat actual que lo imita en todo y se hace el tímido poniendo cara de tonto. Paco era Superpapa. Más porteño, más hereje y el masón más grande, surgido de las filas jesuitas.

¡Alegría! ¡Arriba esas copas llenas con vino de Gomorra! Ese vino envejecido en los ocultos toneles de las bodegas jesuíticas. Brindemos por el profeta del dios Lío, que ayer ascendió al cielo de la diosa Gea, cuya fiesta es hoy.


lunes, 20 de abril de 2026

Un camino a la Oikoumene. Un camino a la traición.

 



En el transcurso de sus visiones místicas, la beata Ana Catalina Emmerich observó la futura iglesia vaticana en las tinieblas, donde dentro de ella se trabajaba frenéticamente para unir todas las iglesias caídas en herejía:

Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos , sectas de todo tipo: lo que debla ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación . (The Life and Revelations of Anna Katharina Emmerick Tomo II. A Diocese Separated From the Rock of Peter. April, 1823. Pág. 353.)

De la mística a los hechos

Esto que sigue, deja de ser mística y pasa a ser una crónica que está en vías de ingresar a una historia de traición.

Está claro, que la libertad tan solicitada por Lutero, que abrió una era de romanticismo, trajo consigo una desunión mortal entre todos los que abrazaron la Reforma. Ya no existe una reforma, sino miles de sectas que dicen ser Reforma.

Los reformadores no son tontos y se percataron de esta contradicción. Se presentaban en sus “misiones” perfectamente divididos donde los misionados no entendían el motivo de la desunión y la variedad de lenguas. Y la lengua es el vehículo del pensamiento. Todo mostraba en la Reforma, la Torre de Babel.

Los católicos de una Tradición milenaria, seguimos lo que dice el Símbolo de Nicea, que existe una sola iglesia:

Creemos en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. 1

Sin embargo la realidad de la Reforma, nos muestra una infinidad de iglesias. Estas buscaron un baño de unidad y se agruparon en una entidad llamada World Council of Churches. Dicen tener en su seno 356 iglesias, y no lo ponemos en duda. Allí se encuentran agrupadas desde la orientales hasta las occidentales. Fue fundada en 1948 para trabajar por la causa del ecumenismo. En casi 80 años, allí están, casi como empezaron, si bien no podemos negar su buena intención de buscar la unidad, dar un testimonio común y realizar un servicio cristiano. Es la unidad que se busca por el luteranismo goethiano, es decir, por la acción. Sin embargo los hechos demuestran que esto tampoco es suficiente.

Confesar un Dios Trino fue el dogma bajo el cual se buscó cerrar filas. Por ello no se unieron el Consejo Nacional de Iglesias (CNI), con sede en Estados Unidos, que abarca a la Watch Tower, como a los mormones. La definición de la Santísima Trinidad fue el obstáculo. Tampoco lo hizo la Alianza Evangélica Mundial.

Historia de una Traición

Muchas iglesias posee la World Council of Churches, pero no todas. Los católicos, impulsados por el awakening del Vaticano II, enviaron observadores. Esto se llevó a cabo en 1964, cuando este conciliábulo se reunió durante 1961 en Nueva Delhi. La Iglesia católica estaba por entonces tutelada por el “Papa Bueno”. Al año siguiente se iniciaba el Vaticano II. Por lo tanto, el ecumenismo ya entraba en la agenda del revival católico de dicha época. Tras la creación de la Secretaría para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, por vez primera la Santa Sede envió observadores oficiales.

En 1968 se cerraba de una vez por todas, el magno circo del Vaticano II. Viendo los herejes la nueva actitud de la Iglesia romana, en la Asamblea de Upsala estrecharon lazos entre todos. Allí se permitió que los observadores católicos se convirtieran en miembros de la Comisión de Fe y Orden. Se confeccionó un grupo burocrático llamado Grupo Mixto de Trabajo (GMT) entre la Iglesia Católica Romana (ICR) y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI):

Con ocho miembros del CMI y seis de la ICR, el GMT tuvo su primera reunión en mayo de 1965, en el Instituto Ecuménico de Bossey, cerca de Ginebra. Los dos copresidentes fueron el Secretario General del CMI, Dr. W. A. Visser T Hooft, y el Obispo Johannes Willebrands, Secretario de la SPUC (Secretaría del Vaticano para la Promoción de la Unidad de los Cristianos). A fines de 1967 el GMT había publicado sus dos primeras relaciones oficiales (febrero de 1966 y agosto de 1967). (Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. La historia del Grupo Mixto de Trabajo ICR/CMI)

Nótese la diferencia del número de miembros ocho sobre seis. No vaya a ser que los romanos tomen la iniciativa, si bien a esta altura de los acontecimientos, están los observadores bastante bien amaestrados.

Participaron como observadores del conciliábulo varias figuras destacadas. En 1971, el Cardenal Leon-Joseph Suenens participó en la reunión de Lovaina.

El listado Pecorelli

Estamos en 1971. Un episodio revelará lo que estaba aconteciendo dentro de la Santa Sede. Un abogado que se dedicaba al periodismo, había formado parte de la Logia P2. Se dice que arrepentido, la abandonó. Su periodismo se dedicó a las denuncias de corrupción. Estamos tratando el caso de “Mino” Pecorelli. Su órgano de difusión se llamaba Osservatore Político. En la tapa de su revista semanal aparecían como nombre, las siglas OP. En 1979, el periodista fue interceptado y asesinado de varios disparos en una calle de Roma. Dice el historiador Ricardo de la Cierva:

El periodista Mino Pecorelli, que había denunciado la infiltración masónica en las alturas de la Iglesia, fue asesinado en Roma el 22 de marzo de 1979, de forma misteriosa que parecía ritual. Nadie hurgó en esa muerte hasta que en 1995, durante el proceso del dirigente democristiano Giulio Andreotti, alguien le acusó de haber ordenado el asesinato del denunciante. [La Masonería Invisible. 484]

En los 33 días de vida del pontificado de Juan Pablo I, antes de su asesinato. Y decimos asesinato, pues no se le efectuó ninguna autopsia que confime la causa de su muerte. La sospecha cae sobre lo que Pecorelli llamó en su artículo, “La Logia Vaticana”. Pecorelli presentó un listado de prelados masones:

“Nos hemos hecho con una lista de 121 masones: cardenales, obispos y altos prelados indicados por un número de matrícula y nombre codificado. Ciertamente, la lista puede ser apócrifa, incluso la firma de un cardenal hoy puede ser falsificada”. En cualquier caso, “el Papa Luciani tiene ante sí una difícil tarea y una gran misión. Entre tantas, la de poner orden en las alturas del Vaticano”.

¿A qué viene este listado de masones? Viene a demostrar que la mística Emmerich no estaba loca, y todo lo que vio en su momento, por desgracia nos toca verlo a nosotros.

El corolario, es que dentro de este listado nos topamos con Suenens:

Suenens, Leo. Cardenal. Protector de la Iglesia de San Pedro ad Vincula, en el exterior de Roma. Promueve el Pentecostalismo Protestante (carismáticos). Destructor de muchos dogmas de la Iglesia cuando trabajaba en las tres Sagradas Congregaciones: 1) Propagación de la Fe; 2) Ritos y ceremonias litúrgicas; 3) Seminarios. 6-15-67; # 21-64. "LESU."

Dicho listado puede bajarse libremente de la web y se puede observar, como ya se había tomado el Vaticano, faltaba tan solo dar el golpe. Este llegará en febrero de 2013.

Quien relata la historia de la Santa Sede en el Consejo Mundial de Iglesias es Thomas Stransky CSP, rector del Instituto Ecuménico de Tantur (Jerusalén) y uno de sus miembros, y se la puede leer desde el Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. De acuerdo con ella, el Vaticano pensó que tal Consejo de Iglesias era manejado por el Espíritu Santo(!):

En noviembre de 1964, los 2.200 obispos y el Papa Pablo VI promulgaron el Decreto sobre el Ecumenismo del Concilio Vaticano II, que fue la carta oficial de la participación activa de la ICR en el movimiento ecuménico único, del que se decía estaba «favorecido por la gracia del Espíritu Santo» para «el restablecimiento de la unidad entre todos los cristianos» que «invocan al Dios Trino y confiesan a Jesús como Señor y Sal vador», una alusión a la Base del CMI.

La conformación del Grupo Mixto de Trabajos fue aprobada por la Santa Sede, en este caso dirigida por el Cardenal Bea, quien también figura en el listado Pecorelli:

Bea, Augustin. Cardenal. Secretario de Estado (próximo al Papa) bajo los Papas Juan XXIII y Pablo VI. (En realidad, alias de Behayim).

Las malas lenguas hablan de un ...

...Cardenal Bea (en realidad Behayim, criptojudío y masón, "eminencia gris" del Concilio Vaticano II.

¿Que se propuso este Grupo de Trabajo? Entre otras cosas, determinar los métodos de diálogo ecuménico, favorecer un culto en común en las reuniones ecuménicas, preparar conjuntamente los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y dar una fecha común para la Pascua.

En la cuarta Asamblea del CMI (Uppsala, 1968), dos católicos hablaron en las sesiones plenarias, uno de ellos fue el jesuita Roberto Tucci, quien también aparece en la lista de Pecorelli:

Tucci, Roberto. Director General de Radio Vaticana. 6- 21-57; # 42-58. "TURO." (111)

En dicha Asamblea aprobaron a doce católicos romanos en calidad de miembros de pleno derecho en la Comisión de Fe y Constitución. La cosa quiso llevarse más lejos, y se pensó en dejar la Iglesia Católica como observadora y ponerla de lleno en calidad de miembro del Consejo:

...entre el Consejo Mundial y la Iglesia Católica, dos entidades de naturaleza realmente diferente, pero cuya colaboración ha demostrado ser digna de confianza.

Por supuesto que eran dignos de confianza, si todos provenían del mismo tronco tenebroso. Pero…

...al evaluar el estudio del GMT de las ventajas y desventajas de la calidad de miembro, decidió en 1972 no solicitarla «en el futuro inmediato. Pero en esta respuesta reservada estaba la convicción de que por medio del GMT la «colaboración entre la ICR y el CMI debe no solo continuar sino intensificarse».

Cuando alguien se escandaliza por la presencia de herejes en las iglesias católicas, deben leer este historial que dice:

Desde el Concilio Vaticano II, en los planos parroquial, local y nacional se estaban dando actividades de colaboración entre católicos e iglesias miembros del CMI y la ICR.

Por lo tanto…

«La evangelización es esencialmente una empresa ecuménica».

¿Acaso creen estar unidos?

La unidad goethiana de esta experiencia, no convence a nadie, y son ellos mismos que lo afirman:

...es una comunión «real pero imperfecta»

***

Todo parece indicar que el Espíritu Santo se quedó a mitad de camino, y los cultos hechos en común, son el sello distintivo de la hipocresía de estas iglesias.

De los hechos a la mística

El resultado de esta historia nos lleva nuevamente a la mística; pues como decía la beata Emmerich, que expusimos en la introducción de este artículo:

La humanidad estaba en un triste estado de confusión y, a medida que la tierra se volvía más árida y desolada, aumentaban las obras de oscuridad. Vi en detalle muchas abominaciones. Reconocí a Roma, y contemplé la opresión de la Iglesia, así como su decadencia interna y externa. (Life of Anne Catherine Emmerich. Tomo II. Pág. 329)


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1 εἰς μίαν, ἁγίαν, καθολικὴν καὶ ἀποστολικὴν ἐκκλησίαν·