Me decían en una oportunidad al presentarme alguien en privado:
―Es una persona excelente, pero ni se te ocurra pedirle sangre.
Es que el observador sobre la cima de la Watch Tower no le da sangre ni a su hijo.
¿De dónde se remonta este tabú?
En mi libro El Principio o Arjé, indiqué el origen del mismo:
La evolución de la idea de alma es nítida en el Génesis. La misma se inicia con la sangre, pues al perder la sangre, el ser humano pierde la vida. Es lo que hallamos en la maldición de Dios contra Caín, pues la sangre de Abel clama a Dios desde la tierra.(Cfr. Génesis 4,10-11). Es el alma que clama la injusticia cometida. De aquí nace la idea atávica de no comer animales con sangre, pues se los come con el alma. (Cfr. Génesis 9,4 ss.) Una actitud que los emparienta con los seguidores de la metempsicosis, quienes van más lejos al no matar el organismo animal. (Pág. 116)
Griegos y hebreos parten del mismo concepto material, la sangre es la vida. Mientras los griegos evolucionaron hasta llegar al concepto de ψυχή, los hebreos quedaron atrapados en la sangre.
Hoy, pasados más de dos mil quinientos años, los observadores de la Watch Tower siguen con el mismo concepto atávico, donde el alma como vida es la sangre. En realidad, tienen una vaga idea de ultratumba, donde los muertos duermen. Podrían compararse con los griegos, donde solo queda del muerto, como un ídolo (ειδολον) que inconsciente, baja al Hades, al que los hebreos denominan Sheol.
Fue en el famoso siglo VI a. C. que se desarrolla la concepción de la ψυχή, el alma, y quien la promueve, es el pitagorismo.
Los observadores en la cima de la Watch Tower, se quedaron en Homero, sin llegar siquiera al siglo VI a. C. Esto se agrava mucho más, pues el gran reformador Lutero eliminó de las Escrituras los libros del Antiguo Testamento escritos originalmente en griego, donde surge el concepto de alma inmortal, aportado por la cultura helénica.
Por lo tanto, los adventistas no afirman la inmortalidad inherente del alma. Tal como lo hizo el antipapa Bergoglio con su amigo socialista Scalfari, enseñando que el alma del malvado se destruía.
En realidad, los vigías de la Watch Tower están más preocupados por el Armagedón, el rapto y el reino de los mil años, que duermen en oscuras profecías, más que en la inmortalidad del alma y del suplicio eterno del infierno. Son románticos y como pensaban los tres utópicos de Tubinga, Hegel, Hölderlin y Schelling, elaboraron los mitos apropiados para este tiempo. Mitos basados en peregrinas interpretaciones de textos bíblicos. Esto hace que no se puedan hacer la pregunta que se hizo Eurípides en Polyeidos:
¡Quién sabe si acaso la vida no será una muerte
Y lo que llamamos muerte la vida de ultratumba!
Para Envin Rohde en su libro Psique el concepto de la inmortalidad del alma nace por los cultos de Dionisio. Como en los hebreos, el concepto de alma inmortal, tampoco figura en Homero. La misma será desarrollada por Platón en la muerte de Sócrates.
Los griegos no estaban parados sobre una atalaya, pero veían más lejos que los observadores de la Watch Tower.
Como estos adventistas viven de un literalismo textual envejecido, quedaron atrapados en el Antiguo Testamento, y no llegaron a ver junto a San Pablo, que el cristianismo es la superación del Viejo Testamento.
Si los mormones tenían Tres Testamentos, los adventistas no tienen ninguno. No hay Testamentos. Por este modo dividen su Biblia en Escrituras hebreo arameas y en Escrituras griego cristianas, como se puede ver, faltan las griego hebreas. Esto hace de ellos cristianos que cayeron en el error de los Gálatas, atados de pies y manos a la ley.
Si se lee este pasaje, se comprobará que tan cerca estaban los hebreos de la metempsicosis pitagórica:
Solamente os abstendréis de comer carne con su alma, es decir, con sangre. Y ciertamente yo demandaré vuestra sangre, que es vuestra vida, de mano de cualquier viviente, como la demandaré de mano del hombre, extraño o deudo. El que derramare la sangre humana, por mano de hombre será derramada la suya; porque el hombre ha sido hecho a imagen de Dios. (Gén. 9,4-6)
Tal como lo expresaba Empédocles, si la sangre es la vida, en ella está el alma, por lo tanto no se puede comer carne:
¡Ay! Oh raza miserable de los mortales, del todo desventurada,
De qué discordias y lamentos habéis nacido. (Clemente de Alejandría. Strom. III 14)
¡Ay de mí, que no acabó conmigo un día implacable,
Antes de concebir la acción abominable de que mis labios devoraran carne! (Purificaciones. 139)
¿No pondréis fin a esta matanza disonante?
¿No estáis viendo que os devoráis unos a otros por la incuria de vuestra inteligencia? (Purificaciones. 136)
Es que tanto pitagóricos, como adventistas, con esta práctica señalan que son primos hermanos. Esto lleva aún más lejos, pues no admiten transfusiones de sangre. Si creyesen en el alma, cosa que no hacen, esto para ellos sería como transmigraciones del alma. Dice M. James Penton en su Apocalipsis Demorado. La historia de los testigos de Jehová:
Curiosamente, también, tanto la Sociedad de la Watch Tower como los Testigos individuales se han sentido orgullosos de las contribuciones muy sustanciales que han hecho a las leyes de muchas tierras a través de su ampliación de las libertades civiles. Más recientemente, muchos de ellos están complacidos que han hecho una contribución importante, aunque indirecta a la ciencia médica a través de su posición sobre las transfusiones de sangre. (Pág. 269)
¿Qué contribuciones hicieron los románticos observadores de la Watch Tower?
Los abogados y académicos testigos han argumentado que el uso de tales transfusiones ha sido a menudo una moda médica, que en la gran mayoría de los casos no son necesarios – ya que existen terapias alternativas y que hay grandes riesgos involucrados en su uso. Dado que la cuestión de su aceptación o no aceptación implica el propio bienestar de los Testigos y dado que, según lo admitido por un texto médico estándar, aunque ahora bastante anticuado, "las transfusiones de sangre deben considerarse como una forma de terapia de riesgo que es potencialmente letal", Los Testigos de Jehová sienten que deben ser libres de rechazarlos por sí mismos y sus familias. Muchos miles han muerto o han sufrido graves daños por transfusiones, un hecho que el público en general no conoce o, al parecer, por algunos médicos. (Ib. 267)
Como se ve, encaran una defensa pseudo científica, pero no se saben defender, de la acusación de error teológico, no saben explicar racionalmente, el origen del alma, por tanto, ella carece de existencia.
De este modo quedaron atrapados en la ley mosaica:
En otras respuestas a cartas similares, el mismo número de La Atalaya alegó que la prohibición de comer sangre humana y animal, se aplicaba tanto a los cristianos como a los israelitas en virtud de la ley de Moisés, y que incluso si un donante no moría cuando estaba dando sangre para una transfusión, sería un error aceptar sangre de él. La sociedad argumentó que aceptar una transfusión equivalía a comer sangre. (Ib. 326)
Sin embargo aquí no termina la cosa, sino que esta prohibición se agrava, como Penton lo relata;
A principios de la década de 1960, la sociedad también amplió su prohibición contra el uso de productos hechos de sangre animal. Se les dijo a los Testigos de Jehová que preguntaran a los panaderos y a los fabricantes de dulces si la lecitina utilizada en sus productos se derivaba de plantas o sangre. Se condenó el uso de sangre extraída de las vacas en la fabricación de cosméticos. Se les dijo a los agricultores de Testigos que no compraran cultivos, fertilizantes que contenían sangre. Se dijo a los dueños de mascotas de Testigos que era un error permitir que los veterinarios dieran transfusiones a animales enfermos. A los testigos no se alimentaba de sus perros o gatos alimentos con sangre en ella. Al mismo tiempo, se les dijo a los pacientes testigos que podían aceptar nada derivado de la sangre en el tratamiento médico. "No es sólo sangre", dijo La Atalaya del 15 de noviembre de 1963 (pág. 124), "sino todo lo que se deriva de la sangre y se utiliza para sostener la vida o fortalecer una, entra bajo este principio". (Ib. 327)
La lecitina me recuerda lo escrito sobre los pitagóricos en mi libro anteriormente mencionado:
También entran en este ayuno, ciertos vegetales como el laurel y las habas, pues son la casa de los démones. Las habas estaban conectadas según la mitología con el mundo de los muertos y el laurel era la casa de la ninfa Dafne, por ende de los démones.
De las hojas de lauro abstenerse por completo.
Desdichados, completos desdichados, de las habas apartad vuestras manos. (Purificaciones. 140,141)
Y se añaden más prohibiciones legales...
Desde el punto de vista de la ocupación solamente, teóricamente ningún Testigo puede servir en el ejército, trabajar en el empleo directo de otra organización religiosa, ocupar cargos gubernamentales electivos, trabajar en una fábrica de municiones, producir o vender tabaco, ciertos deportes violentos como el boxeo o la lucha libre, o participar en actividades de juego o aquellas que impliquen la explotación comercial del sexo. Además, no debe unirse a un partido político, votar por funcionarios públicos, cumplir con el deber de jurado, asistir a corridas de toros, cercar, defender el himno nacional, saludar a la bandera, ofrecer brindis, fumar, masticar tabaco, usar drogas alucinógenas, celebrar fiestas, participar en relaciones sexuales inapropiadas (según lo definido por la Watchtower Society), aceptan una transfusión de sangre, o, como se mencionó anteriormente, participan en ciertos tipos de baile o escuchan ciertos tipos de música. (Ib. 420)
De chasco en chasco
Repasemos todas las profecías que el “Espíritu Santo” insufló en los dirigentes de la Watch Tower:
1874. Regreso invisible de Jesús y la inauguración del Edén. Lo cambiaron de fecha, se pasó para 1914.
1878. Transformaciones.
...verían el "cambiazo" de miembros de la iglesia de cuerpos carnales a cuerpos espirituales,… (Ib. 35)
1881. Cae Babilonia.
El fin de la llamada general a la pequeña bandada de 144.000 santos y la caída de Babilonia la Grande (el fin de la falsa influencia religiosa sobre la Iglesia). (Ib. 320)
1910. Conflictos globales.
...sería testigo del comienzo de los problemas globales que conduciría al fin del mundo … (Ib.)
1914. Se debía establecer este Edén, como el Reino de Dios:
Cuando 1914 llegó finalmente, era demasiado tarde para persuadir a sus seguidores de que podía estar equivocado. Algunos abandonaron el movimiento con decepción, pero los que se quedaron estaban confundidos sobre lo que iba a suceder. (Andrew Holden. Testigos de Jehová. El retrato de un movimiento religioso contemporáneo. Pág 19)
1918. La destrucción de la cristiandad.
1925. El regreso de los los profetas Abraham, Isaac y Jacob.
1975. Se dará el Armagedón:
Cuando el otoño de 1975 llegó y se fue, millones de testigos se desilusionaron. El movimiento estaba claramente en crisis. …
En 1976, el Cuerpo Gobernante comenzó a reinterpretar los Libros de Daniel y Apocalipsis en la creencia de que los planes de Jehová permanecían inalterados, y fue esta reinterpretación la que ayudó al movimiento a sobrevivir en los años siguientes. …
Mientras tanto, los líderes revisaron la cronología de la Sociedad y sugirieron que la predicción del Armagedón debería haber sido calculada a partir de la creación de Eva en lugar de la de Adán. …
...los líderes del movimiento se las arreglaron para evitar el escepticismo culpando del fracaso de la profecía del Armagedón a los propios devotos. …
La organización teocrática de Jehová. Los Testigos ahora afirman que estamos al final de lo que describen como "tiempo extra" … Esta es una forma en la que es capaz de eliminar a los Tomás que dudan. (Ibídem. Ps. 152-154)
Tengo entendido, que ahora muchos renovadores, esperan el rapto. Desgraciadamente no hay fecha fija. ¡Qué chasco!
El método es muy sencillo. Poner una profecía y fijar el año. Cuando se llega al año indicado, el chasco se supera con otra profecía y su correspondiente año. Los dirigentes siempre ponen una zanahoria distinta, delante del burro de cada creyente, para que camine arrastrando la Atalaya con ruedas.
De este modo se mantiene una masa de creyentes, se les quita donaciones y se fortalece una estructura, que termina con la fe de las buenas personas. Un hermoso plan, morboso y satánico.
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No pienso continuar con la secta, pues noto que está plagado de vídeos sobre ella. Son factura de los buenos testigos que creyeron en la Atalaya, pero huyeron asqueados de esta secta y la denuncian por corrupta.
De una cosa estoy tranquilo, con ellos es totalmente imposible un ecumenismo conciliar, pues el catolicismo, es para ellos la Gran Ramera.

