Calesita

lunes, 23 de marzo de 2026

Baltimore contra las Serpientes del siglo XIX

 


Finalizada la Guerra de Secesión en el norte de América, los obispos católicos se reunieron en Baltimore, para afrontar los problemas de su tiempo, y las nuevas conductas de los Reformadores.

Ya vimos el auge del mesmerismo y del espiritismo anterior a la guerra misma, que se habían iniciado con el nuevo awakening, y comenzaban a dar forma al Tercer Revival Reformador.

Por consiguiente, en 1866, los obispos católicos se reunieron en el Segundo Concilio Plenario de Baltimore, el cual estuvo presidido por el arzobispo Martin Spalding, uno de los principales eruditos de la Iglesia local. El concilio incluyó decretos y una exposición doctrinal sobre las herejías y los errores que pululaban entre los reformadores, además de codificar la disciplina existente.

En el Capítulo VII, trataron el tema De Erroribus Serpentibus. O sea, Acerca de los errores de las Serpientes. Un título imposible que hoy pueda surgir de un puñado de obispos sinodales, influenciados por la herejía bergogliana-prevotista.

El primer tema trata de Sectarum Colluvies, o el Lodazal de las Sectas. Nada más gráfico para la época.

Se comienza atacando el concepto de libertad impulsado por Lutero y destacando las consecuencias que aportó:

...resultó que cada uno siguió su propio consejo, como ovejas sin pastor, y en consecuencia surgieron sectas y disensiones en tierras donde antes abundaban la paz y la unidad; Y los hombres se han vuelto como niños, llevados de un lado a otro por todo viento de doctrina, en las artimañas de los hombres, en la astucia de las artimañas del engaño. Porque, rechazando el yugo de Cristo y de la Iglesia, su esposa inmaculada, de sus hombros, y jactándose de una falsa libertad, ya no produjeron los frutos del Espíritu, que son caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, dominio propio, castidad;...(25)

En el punto siguiente destacan el odio de los reformadores contra el catolicismo, algo que en los días actuales, los prelados parecen haber olvidado:

...los innovadores de hoy se mueven más por el odio que por el amor, y tienen un celo no por la edificación, sino más bien por la destrucción…

...su obra no proviene de su propia edificación, sino de la destrucción de la verdad. Socavan la nuestra para construir la suya propia. (26)

¿Qué diría el “Papa bueno” sobre este texto? ¿Acaso no se sentía en el catolicismo el odio proveniente de las sectas? Por tanto se adopta una actitud, la cual es universal en el catolicismo de todos los tiempos, atacar los líderes por sus errores y ser amables con los súbditos de dichos falsos pastores:

...los Pastores de almas deben arder con el mayor celo, arremetiendo con fuerza contra los líderes de errores y sus principios pestilentes, pero tratando con amabilidad y gentileza a la multitud, que se mueve más por la persuasión que por la denuncia. Que todos sean exhortados dulcemente a la unidad y la paz,… (27)

La consecuencia está a la vista. Las sectas, llevan a la indiferencia generalizada, donde poco importa lo que se crea. O se pierde la fe, o se abraza el evangelio romántico de Göethe. Importa la acción, no lo que se cree:

¿Qué tiene de extraño que los hombres, sacudidos por las olas de tantas sectas en constante cambio, caigan en la indiferencia respecto a todas las doctrinas de la santa Religión, y lleguen al extremo de afirmar abiertamente que importa poco lo que los hombres crean o la religión que adopten, siempre que se esfuercen por conformar sus costumbres a las reglas de la rectitud y al camino de la honestidad y la justicia? (28)

Y esto es una plaga general. La misma que se usó en la herejía bergogliana:

Esta plaga, que prolifera en nuestros tiempos, bajo el disfraz de la caridad y la benevolencia,... (28)

¡Atención ahora bergoglianos y prevostianos! Miren lo que se dice en el punto 31:

El indiferentismo abre el camino a la incredulidad y la infidelidad; pues si, contrariamente a la declaración abierta del Señor: «Quien no crea será condenado», todo hombre puede, no obstante, salvarse, sea cual sea su creencia o la religión a la que se adhiera, poco importa y poco perjudica su salvación si derriba los fundamentos mismos de la religión cristiana...

Luego retrata a la perfección la herejía moderna bajo los nombres de unitarismo y universalismo:

Los sistemas unitarios y universalistas, todavía vigentes hoy en día, tienden a este fin; el primero de los cuales niega la divinidad de Cristo, el segundo los castigos eternos del infierno, o el infierno mismo.

Y lanza una norma, que debería ser no del siglo XIX, sino algo actual:

Que los obispos y los demás pastores de almas resistan con valentía sus blasfemias, para que los simples no sean engañados.

En el Punto V analiza el fenómeno del mesmerismo. Se denuncia que no se utiliza científicamente, sino que se lo manipula para descubrir lo oculto:

Pues se ha descubierto que se ha introducido un nuevo tipo de superstición a partir de los fenómenos magnéticos, que muchos modernos se esfuerzan no por desarrollar, como sería el caso con las ciencias físicas, sino por engañar y seducir a los hombres, pensando que lo oculto, lo remoto y el futuro pueden descubrirse mediante el arte o la pretensión del Magnetismo, especialmente con la ayuda de las mujeres, que dependen únicamente de la voluntad del Magnetizador». (Encyclica C. S. O. ad omnes Episcopos, contra Magnetismi abusus, Aug. 4, 1856) (33)

A este fin, separa el orden natural o científico del orden sobrenatural, tomando una decisión de Roma:

Habiendo eliminado todo error, brujería, invocación explícita o implícita de la magia, el uso del Magnetismo, es decir, el mero acto de emplear medios físicos en otros lugares lícitos, no está moralmente prohibido, siempre que no tienda a un fin ilegal o depravado de algún modo. Pero la aplicación de principios y medios puramente físicos a cosas y efectos verdaderamente sobrenaturales, para explicarlos físicamente, no es más que un engaño completamente ilícito y herético. (34)

¿Qué nuevos métodos ha encontrado el viejo paganismo para lavar su cara?

La misma Sagrada Congregación, al proponer una regla, da la siguiente explicación: «Aunque este decreto general explica suficientemente la licitud o ilegalidad del uso o abuso del magnetismo, la maldad de los hombres ha crecido tanto que, descuidando el estudio legítimo de la ciencia, quienes, por curiosidad, la persiguen, con gran pérdida de almas y en detrimento de la propia sociedad civil, se jactan de haber encontrado un cierto principio de adivinación y de premonición. Por lo tanto, el sonambulismo y la clara intuición, como la llaman, secuestrados por pretensiones femeninas y gesticulaciones no siempre descaradas, fingen ver cosas invisibles y presumen con temeraria audacia de sostener discursos sobre la religión misma, invocar las almas de los muertos, recibir respuestas, descubrir cosas desconocidas y distantes, y practicar otras supersticiones, y ciertamente, obtener grandes ganancias para sí mismos y sus amos mediante la adivinación. En todo esto, sea cual sea el arte o la ilusión que finalmente utilicen, ya que los medios físicos se dirigen a efectos no naturales, se encuentra un engaño completamente ilícito y herético, y un escándalo contra la decencia de la moral. Por lo tanto, para frenar eficazmente estos males, tan hostiles a la Iglesia como a la sociedad civil, se debe despertar al máximo la solicitud pastoral, la vigilancia y el celo de todos los obispos. (35)

En el Punto VI le toca el turno al espiritismo.

Finalmente, entre las serpientes de nuestros errores, que llevan a la ruina de las almas, el espiritismo ocupa el lugar principal;… (36)

El sujeto llamado medium:

...fue descubierto por primera vez, mediante el cual, mediante ciertas señales y por mediación de ciertas personas de temperamento nervioso —especialmente mujeres—, se afirma una comunicación invisible con los espíritus del mundo. (36)

Naturaleza de sus fenómenos del espiritismo:

1. Fraude:

Parece haberse investigado a fondo que muchos de los fenómenos maravillosos que se dice que se exhiben en los círculos espiritistas son o bien totalmente inventados y producidos por una colusión fraudulenta entre los operadores,

2. Imaginación y credulidad:

...o bien deben atribuirse específicamente a la imaginación de los supuestos médiums y a la credulidad de los espectadores, ...

3. Juego de manos:

...o bien a una cierta destreza manual, como la que utilizan los prestidigitadores.

4. Intervención diabólica:

Parece, sin embargo, que al menos algunos de ellos deben atribuirse a la intervención satánica, ya que difícilmente pueden explicarse suficientemente de otra manera.

A continuación, hace una brillante Kritic de los tiempos que transcurren, o como lo llaman los neomodernos, de los signos de los tiempos.

Tampoco debería extrañarnos que en estos últimos días, en los que se avecinan tiempos peligrosos, «el diablo nos azote con gran ira, sabiendo que le queda poco tiempo»; y que ese antiguo enemigo de la raza humana se esfuerce de nuevo por causar la ruina de los hombres, especialmente el antiguo Arte, bajo otras formas, sin embargo, más adecuadas a la condición actual del mundo. Pues es antiguo que quien «anda como león rugiente, buscando a quién devorar», se «transforme en ángel de luz», mostrando y prometiendo un mayor conocimiento del bien y del mal, como lo hizo en su día con nuestros primeros padres. (36)

Por tanto recuerda a San Pablo:

...Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes; por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y estar firmes en todo. (37)

La intervención diabólica, no debe ser algo extraño:

Pero siendo así, ¿qué tiene de extraño que en estos tiempos desdichados, cuando los hombres sirven al mundo y a sus deseos más que a Dios, incluso aquellos que se jactan de ser cristianos más ilustrados que otros, y cuando «el mundo entero yace en poder del maligno», el diablo, por elección de hombres malvados, se constituya de nuevo como el príncipe de este mundo; y que de nuevo afirme claramente su dominio sobre quienes desean ser mordidos por él, mediante las alucinaciones del Espiritismo? Dado que un número tan grande de quienes se llaman cristianos entre nosotros no han sido purificados por el santo lavamiento del Bautismo, y por lo tanto no han salido de las tinieblas a la luz ni se han revestido de Cristo, ¿qué tiene de extraño que aún permanezcan bajo el poder del príncipe de este mundo, de las tinieblas, o al menos estén expuestos desarmados a sus ataques? (39)

De este modo, expone este Concilio local, la misma tesis de mis trabajos: La Reforma conduce al paganismo:

"Por pretender ser sabios, se han vuelto necios". Pues parecen querer, junto con el paganismo mismo, restaurar incluso los impuros ritos paganos de nuestra época por todos los medios posibles. (40)

Por tal motivo:

...los exhortamos en Cristo a no favorecer el espiritismo de ninguna manera, ni siquiera indirectamente, y a no frecuentar sus círculos ni siquiera por curiosidad. (41)

***

Expuse algunos simples párrafos de los prelados de habla inglesa de 1866. Lo exponen en latín, una lengua que los prelados actuales desconocen en su mayoría, pues la ignorancia también reina entre los católicos.

Estos párrafos denotan prelados de fe, y una fe marcada por la Tradición, algo que no podemos ver entre bergoglianos y prevostianos.

El espectáculo del pentecostalismo, no es tratado en este Concilio, pues aún no llegó la Azusa Street, cuya función circense se verá a inicios del siguiente siglo. De allí que yerran algunos al decir:

La Iglesia Católica juzgó el movimiento por lo que era, y en el segundo Concilio Plenario de Baltimore (Estados Unidos) los obispos católicos pusieron en guardia a los fieles para no prestarle ningún tipo de adhesión. Prohibieron a los católicos incluso estar presentes, aun por mera curiosidad, en los llamados encuentros de oración.

Esto no es así, y se manipulan los textos. La “mera curiosidad” no es para el pentecostalismo, sino para los espiritistas. Hoy muchos mienten. Tanto los que desean torcer la Verdad como los que pretenden defenderla. La mentira nunca es defensa.


lunes, 16 de marzo de 2026

El Pentecostalismo del siglo II d. C.


 

Hemos descripto a vuelo de pájaro, el fenómeno pentecostal sajón del KKK, unido al pentecostal negro. Sin embargo en la Historia de la Iglesia, esto no es nuevo. Siempre hubo pentecostales y desde su inicio. Y hoy develamos cómo surgió esta tendencia.

Montano (Μοντανος, siglo II d.C.) nació en la aldea de Ardaban, en la región de Frigia. Según W. M. Ramsay en Cities and Bishopries of Phrygia (Oxford 1897, p-573), la sitúa en la región de Misia, que está al sur y sureste de Filadelfia.

San Jerónimo afirma que fue sacerdote de la diosa Cibeles. Esto explicaría muchas de sus conductas posteriores. Se sabe que esta era una religión de misterios y sus sacerdotes o galos se autocastraban, en ceremonias sangrientas y orgiásticas, con frenesí y vestidos de mujer. Montano era uno de ellos.

¿Quién era Cibeles?

La diosa poseía el título de Magna Mater, diosa de la naturaleza, madre de los dioses y de los hombres. Para ponerla en nuestro contexto, era la Pachamama del hereje Bergoglio, a la que se le dio un culto desfachatado en el Vaticano, por una banda de sacerdotes y obispos homosexuales. Como se puede ver, la comparación entre los galos y los sacerdotes del culto a la Pachamama no es exacta, pues a éstos últimos les faltaba vestirse de mujer.

Montanus deja el culto de Cibeles y se hace cristiano y en el 156 ó 157. Al poco tiempo comienza a “hablar en lenguas”. Y pensar que no había recibido el “bautismo de fuego” dogmatizado por el sajón Parham.

Eusebio de Cesarea en el siglo IV redacta su Historia Eclesiástica, y sobre Montano recoge escritos y tradiciones sobre él. Así describe sus inicios:

Se dice que en la Misia de Frigia existe una aldea llamada Ardabán. Allí es, dicen, donde un recién convertido a la fe llamado Montano, por primera vez, en tiempos de Grato, procónsul de Asia, dando entrada en sí mismo al enemigo con la pasión desmedida de su alma ambiciosa de preeminencia, quedó a merced del espíritu y de repente entró en arrebato convulsivo como poseso y en falso éxtasis (παρέκστασις), y comenzó a hablar y a proferir palabras extrañas, profetizando desde aquel momento en contra de la costumbre recibida por la tradición y por sucesión desde la Iglesia primitiva. (HE V, 7)

¿Qué había sucedido?

Montanus inició su glosolalia, como lo hizo Agnes Ozman frente a Parham, quien daba fe que hablaba en chino. ¿Cuál fue la reacción de los presentes? Fue doble:

De los que en aquella ocasión escucharon estas bastardas expresiones, los unos, enojados con él por energúmeno, endemoniado, empapado en el espíritu del error y perturbador de las muchedumbres, lo reprendían y trataban de impedirle hablar, acordándose de la explicación y advertencia del Señor sobre estar en guardia y alerta con la aparición de los falsos profetas.(HE V, 8)

Los otros, en cambio, como excitados por un espíritu santo y un carisma profético, y no menos hinchados de orgullo y olvidadizos de la explicación del Señor, fascinados y extraviados por el espíritu insano, seductor y descarriador del pueblo, lo provocaban para que no permaneciese ya más en silencio. (Ib.)

Esto nos revela lo contagiosa que suele ser esta actitud y como abre la puerta a un éxito fácil y barato. Estamos en el Evangelio de Göethe donde “en el Principio era la Acción”. Y de la Acción, pasamos a la necesidad del Método.

Montano comienza a profetizar anunciando el Principio de una nueva era en la iglesia, o sea la "Era del Espíritu".

¡Atención pentecostales, curas carismáticos y mormones! Ya en el siglo II había comenzado este Tercer Testamento olfateado en la edad media por Joaquín de Fiore.

Al eunuco Montano se le unieron, como era de esperar, dos mujeres, Priscila y Maximila. A quienes nos vienen siguiendo, podríamos opinar que colocando esto en nuestro contexto, estamos ante Ellen White y Ann Lee. El demonio trabaja con pocas ideas, pero tiene infinitas variantes. Sí, estas eran las Evas de entonces:

"...hasta incluso levantó a otras mujeres más y las llenó del espíritu corrupto, de modo que también hablaban en delirio, fuera de tiempo, y de manera extraña" (Eusebio en su H.E. Libro V, cap. 16: 9).

No siempre el movimiento montanista fue expulsado de la Iglesia, dado las innumerables formas que adoptaba. No se basaba en el dogma, sino en la acción. De allí que por momentos, pasaba confundido con la ortodoxia.

Es lo que sucede ahora con el carismatismo dentro del catolicismo. No ataca los dogmas, sólo actúa, al son del evangelio de Göethe. Es una variante del pastoralismo modernista, si bien se hace eco de todo neomodernismo que asoma por el horizonte. Muy bien lo da a entender el Cardenal Suenens:

En realidad no se trata de un movimiento en el sentido sociológico habitual del término: no hay fundadores, ni líderes institucionales, es decir, reconocidos como tales por la Iglesia. No forma la Renovación un todo homogéneo, comporta múltiples variantes, no impone obligaciones precisas. (Malinas 6. La Renovación, una “Oportunidad que hay que aprovechar” )

Es el revival sajón. ¿Católico o semiprotestante? Algo que analizaremos en otra entrada.

Quienes lo conocieron de primera mano, se dieron cuenta que eran unos charlatanes, como Apolonio, cuyos escritos se han perdido. Solo nos queda lo que rescató Eusebio de Cesarea. Apolonio era obispo de Asia Menor. San Jerónimo da la siguiente descripción de este autor y de su obra:

Apolonio, hombre de muchísimo talento, escribió contra Montano, Prisca y Maximila una obra notable y extensa. En ella dice que Montano y sus insensatas profetisas murieron ahorcados, y muchas otras cosas, entre las cuales hay lo siguiente sobre Prisca y Maximila: «Si niegan que han recibido regalos, que confiesen que los que los reciben no son profetas, y yo produciré un millar de testigos que probarán que ellas recibieron, en efecto, donativos, porque es ciertamente por otros frutos que demuestran ser profetas los que lo son de verdad. Dime, ¿tiñe un profeta su cabello? ¿Mancha un profeta sus párpados con antimonio? ¿Se adorna un profeta con ricas vestiduras y piedras preciosas? ¿Juega un profeta a dados y a tablillas? ¿Acepta la usura? Que respondan ellas si estas cosas están permitidas o no, que mi tarea será demostrar que ellas las hacen» (De vir. ill. 40).

Y en otro pasaje de Eusebio:

...demostramos que los que entre ellos se llaman profetas y mártires toman su dinero, no solo de los ricos, sino incluso de los pobres, de los huérfanos, y de las viudas.

¿Se ahorcaron Montano y sus profetisas?

Eusebio quien recoge a Apolonio y otras tradiciones expuestas deja abierta una opinión distinta:

Sin embargo, oh bienaventurado (μακάριε), no habiéndolo visto nosotros, pensamos que nada sabemos de ello; porque quizás haya ocurrido así, pero también quizás no han muerto así ni Montano ni Teodoto ni la susodicha mujer. (HE V, 15)

Este movimiento, al que se le dio el nombre de Herejía Catafrigia, dio una pésima impresión entre los paganos. Celso, autor del libro El Discurso verdadero contra los Cristianos, escrito entre finales del s. II d. C. y principios del III d. C., confunde a los montanistas con la totalidad del cristianismo y se burla de esta manera:

“Esos predicadores de Fenicia y de Palestina son de diversas categorías. Muchos oscuros y sin nombre, sea a propósito de los que fuera, se ponen a gesticular como poseídos del ardor profético; otros adivinos ambulantes, recorren las ciudades y los campos, ofreciendo el mismo espectáculo. Nada les es más fácil de decir, y no dejan de hacerlo: "¡Yo soy Dios, soy Hijo de Dios, soy el Espíritu de Dios, vengo porque el mundo se va a acabar, y vosotros los hombres vais a perecer bajo el peso de vuestras iniquidades!. Entretanto quiero salvaros y me veréis armado de un poder celeste. ¡Bienaventurado entonces quien me haya reverenciado hoy! Enviaré a todos los demás al fuego eterno, a los de las ciudades y a los de los campos. Los que todavía no saben los suplicios que los aguardan, se arrepentirán entonces y han de gemir en vano, en cuanto que los que crean en mí los protegeré por toda la eternidad... A estas predicciones jactanciosas, mezclan palabras de posesos, confusas y absolutamente incomprensibles, a las que ningún sensato podría descubrir su significado, tan oscuras y vacías de sentido son, pero que permiten al primer imbécil impostor llegado apoderarse y apropiarse de las voluntades." (Celso; "El discurso verdadero contra los cristianos" pág. 98 Alianza Editorial; Madrid 1988).

La primera parte del texto de Celso, nos recuerda el awakening de fuego y sulfuro del calvinista Jonathan Edwards. La segunda parte nos pone a la vista, una escena de la Azusa Street.

El profetismo adventista

Los montanistas se fueron aislando paulatinamente, y muchos adoptaron los dogmas de los herejes, como los gnósticos y marcianos. El profetismo les hizo ser superiores a las mismas escrituras, algo que ya vimos cuando hablamos de la modernidad y cómo este espíritu se encarnó en Ellen White. De esta superioridad profética al rechazo de la autoridad eclesiástica, existe solo un paso que muchos dieron, aislándose en un adventismo, donde el fin del mundo era inminente. Esto los llevó a la exageración:

Apolonio, del siglo II, menciona algunos errores de Montano como son: "...enseñó la disolución de matrimonios, instituyó la ley de los ayunos, llamó con el nombre de Jerusalén a Pepuza y a Timio (dos poblados Frigios) (...) estableció recaudadores de dinero (...) estas primeras profetisas dejaron a sus maridos desde el mismo instante en que fueron llenas de aquel espíritu" (Apolonio, en boca de Eusebio, Op. citada Libro V, Cap. 18:2-3)

No hace falta hablar de William Miller y el gran chasco, ya Maximila predijo que el fin del mundo se daría después de su muerte. Fue cuando los catafrigios eligieron dos aldeas como eran Pepuza y Tymion en Frigia, pues allí estaría el descenso de la Jerusalén Celestial, marcando el final de los tiempos.

Maximila muere en el año 179. Al constatar la falsedad de la profecía, todo el fervor frenético de la expectación, se lo llevó el vendaval del gran chasco del siglo II.

Como sucede en la modernidad, el chasco no se lleva todo el adventismo inminente, algo siempre queda, de allí que el montanismo seguirá extendiéndose, sobre todo en el norte de África, como otra Azusa Street.

El adventismo los obligaba a volver a los rigores de los orígenes del cristianismo, y pensar que faltan varios siglos para que se presente Lutero con esta tesis básica de su pensamiento. Su futura figura será ocupada en dicho momento, nada menos que por Tertuliano, quien en sus últimos años cayó en esta secta. Ya lo vemos como se aproximaba a ella en sus escritos:

Práxeas fue el primero que trajo de Asia a Roma este género de perversidad herética. Era hombre de carácter inquieto, hinchado por el orgullo de haber sido confesor, sólo por algunos momentos de fastidio que padeció durante algunos días en la cárcel. En aquella ocasión, aun cuando «hubiese entregado su cuerpo al fuego, de nada le habría servido» (1 Cor. 13,3), porque no tenía caridad. Había resistido a los dones de Dios y los había destruido. El obispo de Roma había reconocido los dones proféticos de Montano, de Prisca y de Maximila. Con este reconocimiento había devuelto su paz a las iglesias de Asia y de Frigia, cuando Práxeas, urdiendo falsas acusaciones contra los mismos profetas y contra sus iglesias y recordándole la autoridad de los obispos que le habían precedido en la sede (de Roma), le obligó a revocar las cartas de paz que había expedido ya y le hizo renunciar a su propósito de reconocer los carismas. (Adversus Praxean, escrito por Tertuliano probablemente hacia el 213)

***

Historia magistra vitae est,1― dijo Cicerón en su De Oratore (II, 36). Por eso ante la pregunta, ¿qué debe enseñarnos la Historia?, respondemos:

La Historia es un espejo, donde vemos reflejada algunas de nuestras decisiones, no iguales, sino semejantes.

La Historia nos lleva a la Kritic. Esto hace que su análisis cuestione nuestra vida, y ese cuestionamiento nos obligue a no cometer los mismos errores del pasado. Sucede que la Historia, es un gigantesco discernimiento.

La Historia es una experiencia y nos obliga a no empezar de cero, como hacen los reformadores y los neomodernistas católicos.

No le podemos pedir una Kritic histórica a Seymour, un casi analfabeto. Tampoco se la podemos pedir a Ellen White ni a Joanna Southcott.

Tampoco se la podemos pedir a los que murieron, como Parham o el necio Bergoglio.

Sí, se la exigimos a los que conducen la reforma y a los prelados católicos. No se puede crear desde la ignorancia, sabiendo que quien actúa es Dios mismo, por medio de sus elegidos.

La reiteración de los errores del pasado, no es obra divina, sino otra variante de Lucifer, por medio de sus elegidos.

________________

1 La Historia es la maestra de la vida.