Calesita

lunes, 21 de septiembre de 2026

¿Realmente el problema está en el "una cum"?

 

    Regresamos al escrito comentado en la entrada anterior. Estábamos con el artículo de John Lane desde un sitio web, que hoy tan solo se puede rastrear desde Internet Archive. Ahora nos concentraremos en esta pregunta:

¿Qué tiene de malo que se nombre a León XIV 1 como papa en el Canon, o Plegaria Eucarística como lo llaman en el decadente rito Bugnini? Como dicen ellos, existen Plegarias varias. Está la I, la II, etc. etc. La más usada es la II, pues como afirmaba un sacerdote, es la más corta. Luego de aburrir con un sermón de media hora, en unos minutos se despacha todo el rito. Si las lecturas y el sermón duran casi 45 minutos, solo nos quedan poco menos de diez minutos para dicha plegaria. Y si son muchos los que comulgan, están los hombres, mujeres o adolescentes que aceleran el rito distribuyendo hostias en la mano a diestra y siniestra. Es el espectacular Rito Bugnini, tildado por Ratzinger como Rito Ordinario, el cual por su secularización, resulta realmente ordinario”.

Como ya se comentó someramente en la entrada anterior, sería un error nombrar a León XIV como papa. En este terreno seguimos el artículo ya mencionado:

Aquí consideramos la cuestión más específica: ¿qué efecto tiene nombrar al heresiarca en el Canon? Se han presentado diversos argumentos con la intención de demostrar que la Misa se vuelve inaccesible para los católicos cuando se nombra a herejes declarados como León XIV en el Canon.

Pasemos a mencionar los argumentos de los ultramontanos, que ven un serio peligro en la mención de dicho papa durante el Canon, alias Plegaria Eucarística Nºx.

Recordemos al respecto, que en la misa romana, el Canon lo recita el sacerdote siempre en silencio manteniendo el secreto tradicional, incluso en los ritos de oriente. Por el contrario, en el Rito Bugnini, tildado de “ordinario”, no existe secreto alguno, pues se ha secularizado y se dice a toda voz.

Argumento 1

Cuando un sacerdote menciona a León XIV en el Canon, quien es un no católico, los fieles nunca pueden asistir a las misas de no católicos.

Argumento 2

La misa donde se menciona a León XIV es una "misa cismática" por el hecho de celebrarse en unión con un no católico caído en idolatría, quien desprecia la moral católica, por la cual virtieron su sangre muchos mártires. Ergo los católicos no pueden asistir a ella.

Argumento 3

Dicha misa es ilícita y por lo tanto, los fieles tienen prohibido estar presentes.

Argumento 4

Finalmente, se ha argumentado que la presencia en dicha misa implica una aprobación o cooperación implícita con el reconocimiento de León XIV como papa, lo cual, para quien lo rechaza, constituye un pecado. Peor aún, se ha afirmado que dicha asistencia a la misa es un acto de comunión con el propio JLeón XIV, de modo que quien lo realiza a sabiendas se convierte en cismático.

Para John Lane, ninguno de estos argumentos impide asistir a dichas celebraciones litúrgicas. Y lo dice nada menos que un sedevacantista atávico. Para ello saca a relucir las opiniones tradicionales de ciertos teólogos:

Las autoridades teológicas y jurídicas que conozco solo mencionan tres tipos de misas que los fieles están obligados a evitar.

La primera prohibición es sobre las misas que dan los no católicos, pero aclara:

Esta es una ley general que puede tener excepciones.

Por mi parte, leyendo el Canon “traducido” de la Plegaria I, ―esa que los sacerdotes eluden―, se reza:

Padre misericordioso,

te pedimos humildemente

por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor,

que aceptes

y bendigas + estos dones,

este sacrificio santo y puro que te ofrecemos,

ante todo, por tu Iglesia santa y católica,

para que le concedas la paz, la protejas,

la congregues en la unidad

y la gobiernes en el mundo entero,

con tu servidor el Papa N.,

con nuestro Obispo N.,

y todos los demás Obispos que, fieles a la verdad,

promueven la fe católica y apostólica.

Haciendo un somero análisis, se pide aceptar, y bendecir el sacrificio que se ofrece al Padre. La oración da por sentado que tanto el Papa como los obispos son católicos. Quien la recita no intenta salirse del catolicismo. Podría cometer un error, pero esto no impide en absoluto asistir a dicha Misa. Si el mencionado papa no es católico, la ofrenda sigue en pie, pues el error no obstaculiza el rito del sacrificio.

La segunda prohibición atañe a las misas cuyo rito es heterodoxo, y aclara:

La Ley Divina prohíbe la cooperación en el culto falso.

¿Dónde se encuentra el culto falso?

Hoy se producen deslices dentro del rito Bugnini, como bailes, un obispo que ingresa al altar montando una bicicleta, mujeres que dicen concelebrar, pastores y pastoras protestantes recitando la susodicha “Plegaria Nº x”. Todo esto es heterodoxo y un buen católico debe alejarse, pues se trata de ritos falsos.

Un caso a tener en cuenta, es la proliferación inaudita en la historia, de “repartidores” de comuniones, tanto hombres, mujeres, adolescentes o niños. ¿Gozan de la autorización de su obispo? Esto ya no es garantía para nadie. Los mismos obispos están inmersos en esta feroz crisis y son los primeros que cayeron en la heterodoxia. La distribución de la comunión por parte de civiles (llamados laicos), se otorgó como excepción en determinados casos, que los heterodoxos hicieron rápidamente en su norma general. Un buen católico debe dejar en soledad al dicho “ministro” o “ministra” pues no lo son en absoluto. Así como existen falsos ritos, existen falsos ministros. Es la desacralización que produjo lentamente el rito Bugnini, el cual fue llevado a la secularización.

El rito Bugnini, fue el inicio del rito “fai da te”, o dicho en español, el rito cuentapropista. En otras palabras, es un rito falso.

Lo mismo dígase de la comunión en la mano. Otro rito heterodoxo, tomado de la arqueología para secularizar un poco más. Si se prohíbe la comunión en la boca, se debe buscar un rito de comunión ortodoxa.

Sin lugar a dudas, podemos afirmar que el rito Bugnini o cuentapropista, en la actualidad se transformó en un monstruo de siete cabezas, cuya consagración puede llegar a ser, no solo dudosa sino falsa. El católico en este campo debe elegir. Recibir un trozo de pan, o recibir el cuerpo de Jesucristo.

La tercera prohibición, atañe a las misas de sacerdotes que viven en concubinato público y aclara John Lane:

La ley de la Iglesia en la Edad Media prohibía a los fieles asistir a tales Misas.

Si no se permitía asistir a Misas de sacerdotes en concubinato, ¿qué decir hoy de los escándalos homosexuales? Al menos el sacerdote u obispo que vive en concubinato sigue una ley natural; pero el homosexual actúa contra la misma naturaleza. ¿Se comprende ahora la causa por la que no existen preceptos, leyes o cánones que se respeten en esta iglesia? Buscan desesperadamente construir una iglesia sin leyes y ¡ excomulgan a quienes las siguen! Por lo tanto, no se puede asistir a Misas donde ondeen banderas del arco iris, donde se observen lienzos con dichos colores, donde estos colores reemplazaron la cruz en las estolas, donde se exaltan marchas homosexuales.

Y sigue John Lane:

Por lo tanto, según los autores aprobados de la Iglesia Católica, cualquier «defecto» de un sacerdote o de una misa que no se ajuste a estas tres categorías no constituye motivo para prohibir la asistencia de los fieles. Y, de hecho, las misas que aquí consideramos no contravienen ninguna de estas razones prohibitivas.

***

Hoy algunos iluminados, se preguntan qué rito ganó y qué rito perdió. Parece que están jugando una partida de cartas con figuras de ritos. No se trata de ganar o perder, se trata de no desacralizar para no secularizar. Se trata de ortodoxia. Se trata de no hacer un rito cuentapropista. Cuando se cae en ellos, la respuesta es simple y la da el Evangelio mismo:

Cuando viereis, pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, en el lugar santo, ―y el que lea esto lo entienda― entonces los que estén en Judea huyan a los montes. (Mat. 24,15-16)

El rito heterodoxo, es una abominación. El rito que exalta la homosexualidad, es abominable, y lo que se debe hacer, es huir, abandonarlo, dejar a quien lo practica, en perfecta soledad.

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NOTA

1 Siguiendo la costumbre ya establecida, el papa original en el texto era Juan Pablo II. Los sedevacantistas lo sustituyeron por Francisco. En este caso, lo adapto a Prevost, alias León XIV.


lunes, 14 de septiembre de 2026

¿Qué papado cayó en herejía?

 


    El sedevacantismo católico transitó a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, por distintas corrientes. Todo se inicia con el papado de Juan XXIII, a quien se lo tachó casi de herético. Esta tendencia se había anticipado a los sucesos del año 13 de nuestro siglo. Repasar los escritos de los pensadores vacantistas, arroja luz y sombras sobre la feroz crisis católica de nuestros días.

Quien redacta la teoría que presentamos a continuación, es John Lane desde un sitio web, que hoy tan solo se puede rastrear desde Internet Archive. En este documento, se realiza una feroz Kritic sobre el papado en cuestión, que en este caso se trata de Juan Pablo II, tachado injustamente de hereje.

Todo el extenso artículo de John Lane, lo vuelve a redactar el sitio sedevacantista Ilustración Divina, modificando el nombre del papado, que ahora se trata del porteño Bergoglio, alias Francisco. Algo que si se menciona de herético, es mucho más certero que con los papados anteriores.

Pensamos que luego del asesinato de Benedicto XVI 1, el nombre del papa que figura en este pensamiento, podría ser tanto Francisco como el de Prevost, alias León XIV.

Sedevacantismo y sedeprivacionismo

La primera diferencia que se vislumbran en el pensamiento sedevacantista, son los distintos términos que señala la diferencia entre las nociones de sedevacantismo, que indican la carencia de papado; y la de sedeprivativa. Este nuevo concepto fue desarrollado por la así llamada Tesis de Cassiciacum. En dicha tesis se habla de un papado material y de otro formal. La distinción aristotélica llevada a la práctica, daría que se puede tener un papa materialiter, pero no formaliter. Esto se daría cuando el papado cae en herejía evidente y confesa. Para cerrar la idea, el papa materialiter en cuestión, podría ser formaliter si se arrepiente y regresa a la fe católica. Esta Tesis de Cassiciacum fue desarrollada por el teólogo dominico Michel-Louis Guérard des Lauriers (1898-1988), quien sostiene que el ocupante de la Santa Sede es un papa debidamente elegido, pero carece de autoridad y capacidad para enseñar o gobernar, pues cayó en herejía. Solo reasume su autoridad cuando se retracte.

Para diseñar un breve perfil de Guérard des Lauriers, digamos que fue doctor en matemáticas y Lector en la orden dominica. Desde 1961 a 1970 fue profesor en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma. En la década de los 50 se opuso con firmeza a la Nouvelle Theologie, que tanto daño hizo al catolicismo. Fue un duro crítico del sistema de Teilhard de Chardin y denunció a Yves Congard ante la Sagrada Congregación del Santo Oficio. En 1969 redactó, en colaboración con otros once teólogos, dirigidos por el arzobispo Marcel Lefebvre, el Breve examen crítico del Novus Ordo Missæ, que sigue siendo hoy la Kritic fundamental del rito Bugnini.

Según trascendidos, todo parece indicar, que la Santa Sede no pudo congeniar con la FSSPX, pues estos exigieron la retractación de Benedicto XVI. Esto parece indicar que una parte mayoritaria de dicha fraternidad, y apunto al principal consagrante de los nuevos cuatro obispos producido este año en Ecône, poseen el pensamiento de Guérard des Lauriers. Algunos opinaron sobre este trascendido como una extravagancia de dicha fraternidad, lo cual es leer las cosas superficialmente. Es indudable que la Tesis de Cassiciacum posee seguidores en la FSSPX y es mayoría. Cabe recordar que su creador, Guérard des Lauriers, fue profesor en dicha fraternidad, y expulsado de la misma cuando recibió la ordenación episcopal de manos del obispo vietnamita, Monseñor Thuc.

Error y herejía

Caer en el error no es caer en la herejía propiamente dicha. Esta distinción se hace crucial en nuestra crisis católica de principios de siglo. El artículo ya citado lo explica muy bien:

...la herejía solo existe cuando se cumplen dos condiciones, a saber, la pertinacia y la duda sobre la fe divina y católica, o el error directamente contrario a ella.

El caso más patético, fue el del jesuita Bergoglio. Persona plagada de errores. Lo cual era la triste consecuencia de su afiliación masónica. Errores que se le advirtieron, pero fue pertinaz en sostenerlos hasta su muerte. No cabe ninguna duda que era un auténtico hereje.

Todo cambia con Juan Pablo II o Benedicto XVI. Pedirles, como trascendió, una retractación es innecesaria. Apliquemos la distinción entre error y herejía. Estos papas pudieron haber cometido errores, pero nunca dejaron de ser católicos ni atacaron dicha doctrina. Por el contrario, Juan Pablo II la llevó con sus viajes a todo el mundo.

Si aplicamos esta tesis de Guérard des Lauriers en nuestros días, podríamos emplearla en nuestra Kritic con el caso Prevost. De allí que algunos sedevacantistas, como por desgracia es mi caso, serían en realidad sedeprivatistas. Si bien es necesario aclarar, que el cónclave que eligió a Prevost, hizo caso omiso a la norma canónica que limitaba el número de cardenales electores. Como es natural, para esta iglesia, las leyes se hacen para no cumplirse. De allí que Prevost podría estar mal elegido, y al igual que Francisco, ser un falso papa. Algo a lo que ya estamos acostumbrados. Esto no puede extrañarnos. Si ellos no cumplen los diez mandamientos y lo dicen públicamente, mucho menos cumplirán con cánones que buscan un orden eclesial.

Destaco algunas afirmaciones del teólogo John Lane, pues me parecen muy importantes para tenerse en cuenta:

...cualquiera puede tener una opinión falsa sin peligro de herejía, …

...una opinión falsa en sí misma implica herejía, especialmente si se sostiene obstinadamente.

...

Pero no es cierto que la idea de que León XIV sea papa se oponga directamente a la fe. Por lo tanto, no es necesariamente herética. Sigue siendo posible ( como mínimo ) que quienes creen que León XIV es verdaderamente el Vicario de Cristo mantengan su creencia en la indefectibilidad de la Santa Iglesia. De hecho, los católicos tradicionalistas que se adhieren a León XIV dejan bien claro que creen en la indefectibilidad de la Santa Iglesia. Además, es bien sabido que los católicos tradicionalistas que sostienen que León XIV es papa lo hacen precisamente porque tienen la impresión de que negarlo implicaría una negación implícita de la indefectibilidad de la Santa Iglesia, separándose así de ella. No se podría imaginar una mentalidad más claramente no herética. 2

Para finalizar este primer análisis de la realidad vivida con la crisis católica de principio de este siglo, nada mejor que las siguientes opiniones de Jhon Lane:

Además de estos argumentos, existe la autoridad extrínseca de Cayetano, Suárez, Juan de Santo Tomás, Bouix y Journet. Cada uno de ellos enseñó públicamente que si un papa fuera hereje, conservaría el papado a menos que fuera depuesto por un Concilio extraordinario. Y si bien esta doctrina es errónea, y de hecho ciertamente lo es, la Santa Iglesia nunca la ha condenado, por lo que no es imposible que un buen y santo católico la acepte si las razones a su favor le resultan atractivas. Por lo tanto, nuestro hipotético sacerdote puede sostener que León XIV es hereje y Papa, y seguir siendo católico. Por lo tanto, no existe fundamento alguno para sostener que aquellos católicos tradicionalistas que siguen a León XIV estén, por ese motivo, fuera de la Iglesia. Seguir a León XIV como papa no es un acto de apostasía, ni de cisma, ni de herejía. Es un error lamentable, pero comprensible . 3

***

El drama del sedvacantismo de finales de siglo pasado, consistió en anticiparse cincuenta años, a los sucesos de la auténtica crisis de la Iglesia Romana. Sostener a León XIV como papa, para un buen católico es comprensible, pero ya vive en las tinieblas.

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NOTAS:

1 Hasta que no se realice una autopsia seguiré afirmando este brutal crimen. Para su afirmación, me baso en las visiones de nuestros místicos, los mismos que son condenados al olvido.

2 Siguiendo la costumbre ya establecida, el papa original en el texto era Juan Pablo II. Los sedevacantistas lo sustituyeron por Francisco. En este caso, lo adapto a Prevost, alias León XIV.


lunes, 7 de septiembre de 2026

Gog y Magog llegan como mito al Corán

 

    Los nombres de Gog y Magog se inician en el Antiguo Testamento, se renuevan en el Nuevo y llegan a formar parte, dentro del furgón de cola que se llama el Corán.

Todo se inicia en Ezequiel 38,2:

Hijo de hombre, vuelve tu rostro a Gog, de la tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec, y Tubal, y profetiza contra él.

Magog se ubicaba en la concepción hebrea al norte del Cáucaso y al oeste del Mar Caspio. Al sur de los montes Cáucaso se ubican Mesec y Tubal. Con Ezequiel estamos en los inicios del género apocalíptico que será retomado por Daniel y llegará a su esplendor con el Apocalipsis del Nuevo Testamento.

Por tanto, dentro de la mentalidad hebrea y su posterior escatología se consideraba a Gog y Magog como el reino de las tinieblas, que siempre moraba en el norte. Este reino tenebroso sería derrotado por el Mesías, y se iniciaría la Era Mesiánica. Lo que la apocalíptica hebrea no logra ver, es que esta concepción ya se realizó en el catolicismo, y ya es inútil girar la rueda sobre este tema.

El Apocalipsis retoma los nombres de Ezequiel:

Cuando se hubieren acabado los mil años,

será Satanás soltado de su prisión

y saldrá a extraviar a las naciones

que moran en los cuatro ángulos de la tierra,

a Gog y a Magog,

y reunirlos para la guerra,

cuyo ejército será como las arenas del mar. (Ap.20,7-8)

De este modo Gog y Magog se relacionan directamente con el fin del Milenio y con aquellos protestantes que lo describen de forma mítica.

Cuando desembarca en el Corán

Los árabes copiaban todo lo que veían a su alrededor. Era un pueblo politeísta y culturalmente pobre. Esto los movió a copiar la cultura que los rodeaba, tanto cristiana como judía. Caso contrario su cultura rozaba la falta de una concepción propia, por tanto elaboraron a su modo, lo que les llegaba, sobre todo la influencia de un cristianismo arriano. La mentalidad de Ezequiel sobre este tema, se reconfigura al estilo árabe en el Corán.

En un artículo anterior expuse el relato de la leyenda del monje Morbach, quien afirma dar asilo a otro monje, Bahira, atormentado por culparse de escribir el Corán. En una parte de este relato, Mahoma le pide a Bahira que no profundice los conceptos religiosos, pues su pueblo, el árabe, no es capaz de penetrar los misterios cristianos. Así decía el relato: 

El joven jefe (Mahoma) luego pregunta sobre la religión del monje. Éste dice que adora al Dios eterno, creador del cielo y de la tierra, el Dios único en tres personas, triple en sus personas, una en su esencia. Mahoma objeta que esta doctrina es demasiado elevada y más allá del alcance de su pueblo, y le pide al monje que le explique los puntos esenciales. Bahira enumera para él: la adoración del Verbo, consustancial con el Padre, la del Padre y del Espíritu Santo; la Encarnación del Verbo, su concepción por obra del Espíritu y su nacimiento de la Virgen María, sus milagros hasta su Ascensión, su segunda venida en el día del juicio. (Histoire des relations du moine Bahira et de I'Arabe raconte de auditu par le moine Morbach)

En esta leyenda de Morbach ya se tienen los primeros datos de Gog y Magog, como Hàjoudj y Màdjoudj. Es indudable que este mito poseía un fuerte arraigo en el alma árabe, de allí afirma Bahira:

...cuando sucedan todas estas cosas, sabremos que el fin del mundo está cerca.

Entonces, vestidos de ropas verdes, el más excelente de los reyes aparecerá desde el oriente, y se establecerá una gran paz en la tierra. Se restaurará la justicia; el imperio de los Ismaelitas prosperará una vez más. Matarán a los Roumis (los griegos del Bajo Imperio) y gobernarán el mundo durante una semana y media.

Entonces los vientos se moverán en los cielos; los imperios se lanzarán unos contra otros. Vendrán los turcos, como hordas de lobos carnívoros; se abrirán las puertas de al-Khazai y saldrán Hàjoudj y Màdjoudj, como perros. Toda carne morirá en la tierra.

En este momento aparecerá el Hijo de la Muerte; como un dragón devorará a todos los seres sin piedad, en un instante. Y Dios, reuniendo a todos los hombres en un solo lugar, enviará contra ellos un ángel atronador que, en un abrir y cerrar de ojos, los destruirá a todos. (Ibídem)

Esta leyenda narrada por el monje Morbach, ya hace mención de Gog y Magog, relacionada con los turcos u otomanos, con elementos que se aproximan al Yajuj y Majuj definitivo.

La Kritic, una ciencia siempre ausente en la fe islámica, afirma que Mahoma era un árabe analfabeto, por lo tanto recitaba sus textos según la ocasión a sus discípulos, quienes finalmente lo pusieron por escrito. Como acontece en toda tradición oral, circulaban versiones opuestas de su texto. Entre los años 650 y 656, y Mahoma había muerto en el 632, Utmán envió copias del texto final a todos los rincones del imperio islámico y ordenó la destrucción de todas las copias que difieran de la nueva versión, algo muy conveniente, por cierto.

El mito de Gog y Magog en el Corán

Estos nombres toman su forma definitiva en el Corán, donde un gobernante llamado "El de los Dos Cuernos" (Dhul-Qarnayn) llega a un valle que se ubica entre dos montañas. Los habitantes le piden ayuda porque Yajuj y Majuj (Gog y Magog) corrompen la tierra. "El de los Dos Cuernos"construye un muro de hierro para separarlos y aclara que esta barrera es una misericordia de Dios, pero que caerá cuando llegue la promesa final:

Luego siguió otro camino hasta llegar a un valle entre dos montañas, donde encontró un pueblo que apenas comprendía las palabras [de su idioma]. Dijeron: “¡Oh, Dhul Qarnain! Gog y Magog siembran la corrupción en la Tierra. ¿Podríamos pedirte que, a cambio de una retribución, levantes una muralla entre ellos y nosotros?” Les dijo: “Lo que mi Señor me ha concedido es superior. Ayúdenme y erigiré una muralla entre ustedes y ellos. Tráiganme piezas de hierro hasta cubrir el espacio de las dos montañas”. Les dijo: “Enciendan un fuego y soplen [con fuelles] hasta que esté incandescente”; y agregó: “Luego tráiganme cobre fundido para derramarlo encima”. [Gog y Magog] no pudieron escalarla ni tampoco perforarla. Dijo [Dhul Qarnain]: “Ésta es una misericordia de mi Señor, pero cuando llegue la promesa de mi Señor [el Día del Juicio] la reducirá a polvo. La promesa de mi Señor es verdadera”. Ese día dejaré que surjan [Gog y Magog] como oleadas chocando unas con otras [sembrando la corrupción y el exterminio], pero luego será tocada la trompeta y los congregaré a todos. 100. Ese día expondré el Infierno a los que se negaron a creer. 101. Aquellos que tenían sus ojos velados a Mi recuerdo [el Corán] y no soportaban oír [la verdad]. (Sura Al-Kahf 18:92-101)

***

Si en el judaísmo, Gog y Magog eran un símbolo de las tinieblas que señalaban la próxima era mesiánica; fue un eón totalmente cumplido, pero ignorado por la ceguera atávica de los hebreos.

Si en el cristianismo, Gog y Magog eran un símbolo de la organización de las tinieblas, en el islam pasaron a ser una fábula mítica, con una misteriosa pared, construida en hierro. Todo un relato, que con una mínima Kritic deficiente nadie podría sostener, a no ser que se relatara como analogía de los tiempos finales. Interpretación ésta tomada del cristianismo arriano que con sus tenebrosas alas cubre al islam.