Calesita

lunes, 2 de febrero de 2026

Cuando los reformadores afirmaron que Melquisedec construyó la Pirámide de Keops

 


Se dijo “que de la Biblia mal interpretada, podía sacarse petróleo.” Ahora no sacamos petróleo, ahora construimos la Pirámide de Keops.

La reforma es siempre la libertad, para aventurarse en callejones sin salida. Para la Deutschland fue el idealismo absoluto, para los mormones fue el utópico Tercer Testamento, para Eddy “La Loca”, fue la sanación. Ahora llegamos a otro nuevo callejón.

La guerra de sucesión en las liberadas colonias del Albión, había terminado, y un nuevo awakening estaba en marcha. Miller alertó a los reformadores azuzando el fin de los tiempos.

Por otra parte, los descubrimientos arqueológicos impactaban en la siempre infantil mente de los renovadores de Nueva Inglaterra, cuyo eje de gravedad se centraba en su Biblia.

Por supuesto, ya no se comete el error garrafal de los aislados mormones al confundir a Isis con el faraón y a este con Abraham. Ahora la imaginación gringa toma otro vuelo sorprendente. Melquisedec fue el constructor de la Pirámide de Keops. ¿Quién afirmó este disparate? Un prolífico predicador y escritor: “El Pastor Russel”.

Charles Taze Russell (1852 – 1916). Un comerciante con cinco tiendas de ropa. Hombre práctico para los negocios. No poseía instrucción superior. Ignoraba griego y hebreo, y confesó que dominaba el latín "hasta cierto punto", nunca había asistido a un seminario teológico ni a ninguna escuela de educación superior.

En 1876 hace contacto con Nelson Barbour, un reformador salido de las filas del metodismo, la madre de todas las extravagancias, y se hizo un influyente escritor adventista, que provenía del fallido millerismo. Con su “don” de profecía, llegó a predecir el Rapto para el año 1878. En ese momento, Barbour y Russell eran carne y uña.

A partir de aquí, Russell comienza sus “Estudios Bíblicos”. Ya vimos su deficiente preparación. Así eran los hijos de los metodistas. Lanzar al ruedo al primer arriesgado que se creía iluminado por Dios.

Su teología adventista se inicia con la Gran Apostasía, la cual según “su historia” se había iniciado en el Siglo I d. C. Significa que todos los mártires, eremitas y monjes, padres de la iglesia y escritores apologéticos que florecieron durante el Imperio Romano, eran apóstatas. Una conclusión tan brillante para un ignorante como tan aplaudida para un reformador. Ahora, de acuerdo con su “don” profético, solo faltaba el Armagedón, y la guerra de 1914 fue su inicio.

Los símbolos o credos eran un estorbo para la cristiandad. El gran drama protestante es la Tradición, la misma que no diferencian de simples tradiciones. Este bagaje tradicional siempre es perverso y erróneo. Los credos son tradiciones, por lo tanto deben tirarse a la basura, y lo único que vale es la escritura o como la llaman ellos, su Biblia. ¿Pero qué sucede si su Biblia refleja tradiciones? A partir de aquí dejaron de ser perversas y pasan a ser realidades reveladas sin ningún tipo de discusión. Este es el laberinto donde viven los minotauros reformadores. Por favor, no recite un credo a un adventista, pues dirá que es perverso.

La teología alemana se distingue de la teología gringa, porque se basa en la Kritic. En cambio la teología gringa se aferra con uñas y dientes a la letra. Esto hace que por momentos, digan cosas sin sentido, como que Jesús es hombre y luego de morir “Dios lo hizo Dios”. No le pida explicaciones filosóficas a esto. ¿Cómo puede ser que un ser finito pase a ser infinito sin principio ni fin? Por otra parte, el Espíritu Santo no es persona. Llámelo energía como los esotéricos y ocultistas, o simplemente una potencia divina. Debe ser por esto, que tan poco los ilumina. Otra marcada diferencia con la reforma de la Deutschland, donde los espíritus pululan por todas partes.

¿Pero qué viene a ser la Pirámide de Keops?

Aquí la imaginación gringa hecha a rodar.

Unos pocos años después del regreso del Prof. Smyth, surgió la sugerencia de que la Gran Pirámide es el “Testigo” de Jehová, y que es un testigo tan importante de la verdad divina como de la ciencia natural. Esto fue un pensamiento nuevo para el Prof. Smyth, así como para otros. La sugerencia vino de un joven escocés, Robert Menzies, quien, al estudiar las enseñanzas científicas de la Gran Pirámide, descubrió que en ella coexisten enseñanzas proféticas y cronológicas. (Estudios Bíblicos. Tomo I, Pág. 20)

¿Cuáles son estas enseñanzas?

Pronto se hizo evidente que el objetivo de su construcción era proporcionar en él un registro del plan divino de la salvación, no menos que el registro de la sabiduría divina relacionada con verdades astronómicas, cronológicas, geométricas y otras importantes.

Sin embargo, al no haber discernido el alcance y la plenitud del plan de salvación revelado en las Escrituras, estos caballeros hasta ahora no han logrado notar las características más maravillosas y hermosas del testimonio de la Gran Pirámide en esta dirección, que ahora encontramos como una corroboración más completa y plena del plan de las edades y de los tiempos y estaciones asociadas con él, tal como se enseña en las Escrituras y se presenta en este y en los volúmenes anteriores de los Estudios Bíblicos. (Ib. 20)

Por consiguiente aquí no se requiere la letra, porque...

...es evidente que su testimonio está principalmente destinado al mundo de la humanidad durante la era Milenial. (Ib. 17)

Pero la letra puede referirse a ella:

En muchos pasajes de la Escritura se indica el carácter simbólico de Egipto; por ejemplo, Oseas 11:1 y Mateo 2:13-15. (Ib. 16)

Se puede usar la Gran Pirámide como un ejemplo didáctico para explayar ciertos conceptos teóricos, pero del ejemplo esquemático a pasar a esta afirmación, es salirse del contexto:

Isaías, como se ha citado, da testimonio de un altar y una columna en la tierra de Egipto, que será para un sorbo y para ser testigo del Señor de los ejércitos en la tierra de Egipto." Y el contexto muestra que será un testimonio en el día en que venga el gran Salvador y Libertador a romper las cadenas de la opresión y a liberar a los cautivos del Pecado, de los cuales nuestro Señor predicó en su primera llegada. (Ib. 16)

Una cosa es la pirámide, otra la columna. Russel sabía poco de arquitectura.

¿Quién la construyó?

Hoy la egiptología nos dice que fue Hemiunu, el arquitecto de la pirámide de Keops, quien era hijo del arquitecto Nefermaat, que dirigió la construcción de la pirámide del faraón Snefru, padre de Keops. Para el Pastor Russell, en cambio la cosa es distinta:

La realización del hecho de que la Gran Pirámide exhibe una sabiduría de diseño que los egipcios no podrían haber poseído, una sabiduría divina que debe haber sido elaborada bajo la supervisión de algún siervo inspirado de Dios, ha llevado a la conjetura de que Melquisedec fue su constructor. Él era "rey de Salem [es decir, rey de la paz] y sacerdote del Dios Altísimo," y como persona y tipo ocupaba una posición tan alta que era bendecidor de Abraham, quien también le dio los diezmos. De esto podemos saber poco, excepto que Melquisedec fue un rey grande y pacífico, y que vivió alrededor de esa época, y no muy lejos del sitio de la Gran Pirámide. (Ib. 22)

Russell revela su ignorancia del hebreo, de haberlo conocido al menos rudimentariamente, caería en la cuenta que Salem es la ciudad de Jerusalén. Sin embargo, el hecho de ser rey pacífico, lo relaciona con lo siguiente:

Se supone que Melquisedec, aunque no era egipcio, utilizó mano de obra egipcia para la construcción de la Gran Pirámide. Y hasta cierto punto, las tradiciones de Egipto apoyan tal teoría. Revelan el hecho de que Egipto sufrió una peculiar invasión en esta época por un pueblo que la tradición simplemente denomina hicsos (es decir, Reyes Pastores o Reyes Pacíficos). (Ib. 22)

Y no fue un episodio pacífico. Sin embargo, remata su falacia con esta cita:

Manetón, un sacerdote y escriba egipcio, es citado por Josefo y otros diciendo: Tuvimos en tiempos pasados un rey cuyo nombre era Timaus. En su tiempo sucedió, no sé cómo, que la deidad se disgustó con nosotros; y surgieron desde el este, de manera extraña, hombres de raza innoble [no guerreros], los hicsos, quienes tuvieron la osadía de invadir nuestro país y someterlo fácilmente por su poder sin una batalla. Y cuando tuvieron a nuestros gobernantes en sus manos, demolieron los templos de los dioses.

La cita de Manetón citada por Flavio Josefo contra Apión, es un poco distinta a la que Russel expone:

Tutimeos. Durante su reinado, por una causa que ignoro, nos golpeó Dios e, inesperadamente, unos hombres de estirpe desconocida, procedentes de Oriente, con osadía invadieron nuestro país, al que sometieron mediante la fuerza, sin dificultad ni combate».

A esta cita dicen los comentaristas:

Parece un tanto exagerado el relato e incluso contradictorio. Posiblemente Manetón deseaba indicar la mínima resistencia que pudo ofrecer Egipto a los hicsos. Maspero (Hist. Anc., 11, p. 51) y Petrie (Hyksos and Israelite cities, p. 70) han invocado como razón de la superioridad militar de los invasores la utilización de los carros tirados por caballos —algo desconocido en Egipto— y el magnífico uso de los arqueros. H. R. Hall (Anc. Hist. of Near East, p. 213) se ha inclinado a atribuirlo también a un forjado mejor de las armas de bronce.. Tras haberse impuesto a los gobernantes de la Tierra, destruyeron las ciudades, arrasaron los templos de los dioses y trataron con extrema crueldad a los habitantes del país, asesinando a unos y reduciendo a la esclavitud a los hijos y las mujeres de otros. 

Y continúa la cita de Manetón:

76. Tras haberse impuesto a los gobernantes de la Tierra, destruyeron las ciudades, arrasaron los templos de los dioses y trataron con extrema crueldad a los habitantes del país, asesinando a unos y reduciendo a la esclavitud a los hijos y las mujeres de otros.

77. Por último, proclamaron rey a uno de los suyos, cuyo nombre era Salitis. Este se estableció en Menfis, exigió tributo al Alto y al Bajo Egipto y estableció guarniciones en sitios estratégicos. Se dedicó de manera especial a fortificar las regiones orientales, previniendo así la invasión de su reino por los asirios que podría acontecer si aquéllos llegaban a ser especiales.

Así es como trabajan los reformadores. Si falsean las escrituras, ¿cómo no se va a falsear a Manetón? Y continúa el Pastor:

Estos invasores parecen no haber intentado perturbar el gobierno general de Egipto y, después de permanecer un tiempo con algún propósito no reconocido por la tradición, dejaron Egipto tan pacíficamente como habían llegado. Se supone que estos hicsos o Reyes Pacíficos incluyen a Melquisedec, y se presume que fueron los constructores de la Gran Pirámide, el altar de Dios y el "Testigo" en la tierra de Egipto. (Ib. 22)

Estos “reyes pacíficos” poseían armas de hierro contra los egipcios que usaban solamente el cobre. La invasión no fue tan pacífica, dado que después de un tiempo, no dejaron Egipto sino que los expulsaron con las mismas armas que aprendieron a forjar de ellos. Por otra parte, el mismo Russell habla de suposiciones y presunciones. O sea, nada es real, sino simple imaginación.

¿Qué significa esta pirámide? ¿Para qué se tomaron este trabajo?

Por un lado significa Cristo, piedra angular.

...así como Cristo es, y continuará siendo, para muchos, hasta que lo hayan visto exaltado como la Piedra Angular Principal del plan de Dios. (Ib.30)

Aquí nuevamente chocamos con su ignorancia supina. La piedra angular indica el principio o el fin de una construcción. La Gran Pirámide posee más de dos millones de piedras. Preguntémosle ¿cuál de todas ellas es la angular?

Por otro lado la atribuye al plan de redención, pues para su mente, esta mole de piedras da testimonio sobre el plan divino acerca de “las edades”. En otras palabras, habla de su teología personal.

Una cosa es tomar el esquema de la Pirámide para explicar la economía divina, y otra muy distinta es decir que da testimonio.

Acontece que este pastor, se asocia a las tradiciones que dan una explicación mítica y mística de esta maravilla del mundo antiguo. Veamos algunas.

Athanasius Kircher, en 1666, creía que los obeliscos y pirámides tenían un significado místico oculto.

Gemelli Careri en 1693 sugirió que era un observatorio astronómico.

Thomas Shaw, en 1721, afirmó que era un templo de iniciación en los misterios de Osiris.

Para Thomas Yeates, teólogo inglés, en 1833 era una copia de la Torre de Babel.

No hablemos hoy de los mitos modernos, donde hablan de constructores extraterrestres y otras fantasías mitológicas.

Con todo esto, Russell, el enemigo acérrimo de las tradiciones, ingresa de lleno en esta hermosa tradición.

Finalmente luego de analizar todas las citas que se refieren a las piedras, exclama extasiado:

¡Qué perfectamente ilustra la piedra angular de la Gran Pirámide todo esto! (Ib. 29)

El chasco de 1878

Para el año 1878, siguiendo la tradición del millerismo, Barbour pronosticó que sobrevendría el Rapto, donde los cristianos que habían muerto resucitarían en abril y los vivos serían arrebatados a los cielos. Fue otro gran chasco para la secta. A partir de aquí, Russell se separa de Barbour.

Los colportores

Cuando usted siente que llaman a la puerta de su casa, y aparecen estos aventureros religiosos, acuérdese del comerciante Russell que aplicó en la secta, esta técnica de venta, muy usada entre los gringos. Es el door to door y los que la practican, son los colportores. El sucesor de Russell, Joseph Franklin Rutherford la impuso pues él había sido vendedor de enciclopedias a domicilio. Si los contempla en la puerta de su casa y los hace pasar, ya sabe que no se querrán ir hasta que no vendan el producto religioso. Si se topa con ellos, una técnica que he usado con buen resultado, es llevarlos a razonar. Algo de lo que son totalmente incapaces, verá que se quedan en silencio. Odian la filosofía y el razonamiento, solo se sienten seguros en las letras de las citas que aprendieron de memoria.

Por último, cuando le pregunten si lee la Biblia, hagan esta pregunta:

¿Dónde dice la Biblia que se debe leer la Biblia?

La pregunta es cómica, pero revela el quiebre entre reformadores y católicos. Leer la Biblia es un hecho subjetivo y romántico, típico de la era post luterana. Las Escrituras hablan de “escuchar” no de leer, pues es un hecho comunitario y objetivo que alimenta el alma. Alma, en la que ellos no creen, porque la suplantaron por la sangre.

¿Son sionistas?

Hablando con un reformador, me aseveró que los hijos de Russell son judíos. Me pareció exagerado, pero la afirmación tiene cierto sentido, cuando el mismo Russell en 1910, dirigió una reunión en el Teatro Hippodrome de Nueva York, con asistencia de miles de judíos, y afirmó que no debían convertirse, enseñanza que Russell debe haber recibido de la Pirámide de Guiza. Una enseñanza muy similar a las transmitidas por el antipapa Francisco.

Los seguidores de esta secta, se dieron el título de Estudiantes de la Biblia. En la próxima entrada, veremos que hicieron con estos “estudios”.

lunes, 26 de enero de 2026

La curandera de los reformadores

 

«En las palabras de San Juan: “Os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. Este Consolador, yo entiendo, es la Ciencia Divina.» (CD-2,27)

Así concluye el segundo capítulo de Ciencia y Salud. En estas palabras está condensada todo el espíritu del renovador Lutero. El Yo como juez de la Revelación. El Yo como eje del romanticismo renovador. El Yo que viene a renovar todas las cosas. El Yo de Caspar David Friedrich, quien está sobre la cima de la montaña, observando como un rey, toda la creación.

¿Y qué novedades traerá el Yo esta vez?

La sanación. El Yo que te cura. Un cristianismo curandero. Y para curar, debe ser una religión mutada en ciencia, o una pseudo ciencia mutada a religión. A partir del siglo XVII todo se hace ciencia. Hasta la superstición se transforma en “ciencia oculta”.

¿Y quién hará del cristianismo una ciencia curandera?

Otra Eva que habla con la Serpiente. A la que llamaremos amablemente, Eddy  “La Loca”.

Entramos en el siglo XX y el cristianismo no podía quedar relegado, por lo tanto, una curandera descifra el mensaje cristiano como un teorema de geometría.

¿Quién fue Mary Baker Eddy (1821-1910)?

La Eva curandera.

Ann Lee hablaba con Adán y Eva y fue Jesucristo en forma de mujer que vino a La Tierra.

Joanna Southcott estaba embarazada del nuevo mesías.

Ellen White era el espíritu de profecía en la persona de la mujer, que dirigía toda la cristiandad, ahora reducida a unos escasos 144.000 marcados.

¿Qué fue Mary Baker Eddy? Una Eva que luego de comer el fruto indicado por la Serpiente, posee el Yo de la Ciencia del Bien y del Mal, y por esta Ciencia, viene a curar la cristiandad.

¡Gracias Lutero por habernos dado esta hermosa Reforma! ¿Qué seríamos sin ella?

Mary Baker nació en Bow, Nuevo Hampshire, hija de un granjero que era un feroz calvinista y ferviente defensor de la esclavitud. Si Dios tiene preferencias para salvar a unos y condenar a otros; los hombres pueden imitar a Dios, liberar a unos y esclavizar a otros. Es una simple lógica reformadora.

Su infancia

Ella era una niña con problemas hacia su padre que le daba severos castigos para torcer su voluntad. La respuesta no se hizo esperar. La niña caía al piso en convulsiones:

Durante estas convulsiones, presentaba síntomas que el psicólogo moderno clasificaría como histeria de forma inconfundible: a veces gritaba, a veces se tumbaba en el suelo y golpeaba los talones, y con frecuencia caía en un estado de aparente inconsciencia. Estas convulsiones solían ser provocadas por..Arrebatos de ira tras la frustración de algún deseo. Como resultado, pronto les resultó más fácil a los Baker dejar que Mary se saliera con la suya que intentar oponerse a ella. Durante largos periodos, Mary podía alejarse de la escuela del distrito y entretenerse en casa. 1

¿Qué decían los médicos?

Fue tratada por homeópatas, de allí toma cierto conocimiento del tema y lo refleja en sus escritos. Por su parte el médico familiar, se percató de su “supuesta” enfermedad y dio un diagnóstico bastante acertado:

El Dr. Nathaniel G. Ladd, médico de familia, quien siempre podía sacar a Mary de sus espasmos aunque su familia esperaba cada vez verla morir, estaba profundamente interesado en su caso, y con una perspicacia muy adelantada a la del médico del pueblo de su tiempo, hizo un diagnóstico con el que un profesional moderno podría estar bastante de acuerdo. Como ha relatado Georgine Milmine, dijo que Mary tenía histeria mezclada con mal genio (bad temper). 2

¿De qué bad temper se trataba?

¿Acaso un exorcista no habría abierto los ojos para indagar en el mundo de las tinieblas sobre este bad temper?

Tal comportamiento del bad temper se extendió hasta la edad adulta, hasta que se dieron cuenta de no hacerle caso:

El Dr. Patterson (su segundo esposo) finalmente había aprendido que uno de los tratamientos más eficaces que podía administrarse a su esposa durante sus periodos de histeria intensa era dejarla completamente sola, como el propio Mark Baker (su padre) había descubierto, tras larga experiencia. Se cuenta que, después de que Mary alcanzó la edad adulta, su padre alguna vez cedió hasta tal punto a la opinión de los vecinos de que sus ataques no eran más que rabietas, como para probar un experimento. Cuando su hija adulta se arrojó violentamente al suelo después de que él la retara en una discusión, se alejó y la dejó allí sola. Una hora más tarde, cuando regresó, Mary se había retirado a su habitación; y cuando se llamó a cenar, bajó con la calma más absoluta. A partir de entonces, Mark Baker dejó de tomarse tan en serio sus ataques. 3

A esto se agrega, que ya desde niña, somatizaba las experiencias que leía en su “Biblia”. Si Lorenzo Dow se sentía el Jeremías del awakening, la niña Mary se creyó otro Samuel:

Muchas circunstancias y acontecimientos peculiares relacionados con mi infancia abarrotan los rincones de mi memoria. Durante unos doce meses, cuando tenía unos ocho años, oí repetidamente una voz que me llamaba claramente por mi nombre, tres veces, en escala ascendente. Pensaba que era la voz de mi madre, y a veces acudía a ella para rogarle que me dijera qué quería. Su respuesta siempre era: "¡Nada, niña! ¿Qué quieres decir?". Entonces yo decía: "Mamá, ¿quién me llamó? ¡Oí a alguien llamar a Mary tres veces!". Esto continuó hasta que me desanimé y mi madre quedó perpleja y ansiosa.

Quizás, de hecho, siendo la mente infantil lo que es, Mary había convencido a Mehitable Huntoon de la realidad del llamado. Finalmente, la Sra. Baker captó la idea: que debía ser una experiencia moderada similar a la de Samuel. Le dijo a Mary que la próxima vez respondiera diciendo: «Habla, Señor, que tu sierva escucha». 4

De Samuel, pasó a sentirse el niño Jesús:

Esta afición por la auto dramatización creció en lugar de disminuir con los años. Así como Cristo fue encontrado discutiendo con los ancianos a los doce años, Mary Baker llegó a sentir que en esa misma época seguía sus pasos. «A los doce años», declaró mucho después, «fui admitida en la Iglesia Congregacional (Trinitaria), ya que mis padres habían sido miembros de esa organización durante medio siglo». Su relato relata lo difícil que le resultó aceptar la terrible doctrina de la predestinación, cómo discutió con los ancianos y cómo los conmovió hasta las lágrimas. Ella relata lo siguiente sobre su reacción verbal cuando el ministro le preguntó sobre su aceptación de las doctrinas:

Respondí que solo podía responderle con las palabras del salmista: «Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno».

Esto fue dicho con tanta sinceridad que incluso los miembros más antiguos de la iglesia lloraron. Al terminar la reunión, vinieron y me besaron. Para asombro de muchos, el buen clérigo también se conmovió y me recibió en su comunión, y mi protesta junto conmigo. (Retrospection and Introspection, page 14.) 5

¿Pero qué sucedió? Ella fue admitida a esta iglesia de Tilton a los 17 años, no a los 12 como afirma. Acontece que toda su vida fue un continuo contradecirse a sí misma. Una persona desordenada en su psiquis, y en su pasado, con veleidades de grandeza y gran amor al dinero. Sin excluir una cierta adicción oculta a la morfina luego de una caída accidental en su vida. ¿De qué santa católica podría afirmarse todo esto?

¿Cómo se conformó su Ciencia Curandera del Bien y del Mal?

Para entender su proceso, debemos partir del estado desordenado de su psiquis y añadir estos elementos:

1. El primer contacto lo tiene con el mesmerismo, impulsado por las logias masónicas, como si se tratara de una especie de esoterismo.

El austríaco Franz Mesmer elabora la teoría del magnetismo animal. Ella hablará en su vida del magnetismo animal maligno, pues estamos en la Ciencia del Bien y del Mal. De acuerdo con Mesmer, existe un fluido invisible en todo el universo. El mismo sería de naturaleza magnética. Si su distribución en el cuerpo humano es errónea, obtenemos malestares y enfermedades. Esto lleva a la práctica de la hipnosis. Por tanto, para algunos autores, mesmerismo e hipnosis es indistinto.

A su muerte, el mesmerismo se parte en tres ramas. La que sigue su legado original, la que considera que la voluntad maneja el magnetismo, y la espiritual de los que se pueden considerar cercanos a cierta mística cristiana. Para ellos, los elementos espirituales son más importantes que el fluido magnético. Y aquí ingresa nuestra Mary al tratarse con su mesmerista, llamado Phineas Parkhurst Quimby (1802-1866) recibiendo de él algunas mejoras temporales.

Quimby, es un buen relojero, pero ignorante de filosofía, a quien convencieron cambiar de profesión, dado sus altas dotes para hipnotizar. Tomó apuntes de todo lo que hacía. Con el tiempo observó que algunos recetaban remedios que hacían ellos mismos y los vendían a sus pacientes. Una forma de duplicar el salario. Quinby notó que los pacientes mejoraban dando fe en los remedios, los cuales eran inofensivos. Era la sugestión que actuaba como remedio. Ya no era necesario la hipnosis.

Por último, todo esto lo relacionó con el awakening:

Creía, en particular, que se había topado con el método tan eficazmente empleado por Jesús y sus discípulos en su labor de sanar a los enfermos, y estaba convencido de que no solo esta labor era la misión principal de Jesús, sino que se llevaba a cabo mediante la utilización de fuerzas naturales y no por medios sobrenaturales. Cuando el Dr. Warren F. Evans, un clérigo sueco-bergiano, visitó a Quimby para recibir tratamiento en 1863 y se convirtió, declaró que Quimby “parecía reproducir los milagros de la historia del Evangelio.” Quimby hizo un punto particular, sin embargo, de rechazar cualquier revelación divina, y escribió un extenso ensayo titulado “Una Defensa Contra Igualarme con Cristo.” Sus escritos abarcaban una serie de temas que en ese entonces eran muy discutidos en Nueva Inglaterra, y generalmente asociados en la mente popular con la curación mental, temas como el Espiritismo, la Enfermedad, la Religión, la Clarividencia, la Cura de los Enfermos, la Verdad y el Error. El tratado se llamaba “Interpretaciones Científicas de Varias Partes de las Escrituras.” 6

A este su descubrimiento le dio un nombre:

El nombre habitual que él daba a su descubrimiento era la “Ciencia de la Salud.” Otras veces lo llamaba la “Ciencia de Cristo". Y una o dos veces también utilizó el nombre “Ciencia Cristiana". 7

La fruta del Árbol de la Ciencia Curandera del Bien y del Mal, ya está madura, para que nuestra Eva, Mary Baker, coma de ella.

Quinby hacía grupos de trabajo donde explayaba sus conocimientos, de allí lo bebió Mary Baker que abandonó el estado de viuda al casarse nuevamente con Daniel Patterson, quien cansado de sus locuras, la abandonará y ella en 1873 tramitará su divorcio.

2. El segundo contacto lo hace con el espiritismo.

Antes de la guerra, el espiritismo se infiltra en el awakening como una moda para pasar el tiempo.

La muerte de parientes cercanos la rodeó en una etapa de su vida. El hecho de hablar con los muertos, la atrajo en un primer momento, y dado su histeria proverbial solía entrar en trance:

Y así sucedió que la señora Glover desarrolló el hábito de caer en trance. ¡A veces, mirabile dictu, esto ocurría en medio de una visita social ordinaria, y en esas ocasiones podía deleitar a su audiencia sin aliento describiendo “escenas y eventos”. Los vecinos antiguos recordaban durante mucho tiempo que “Boston John” tuvo la idea de poner estos interesantes poderes clarividentes en uso práctico; así que hipnotizó a la señora Glover y la interrogó sobre la ubicación de objetos perdidos y robados, e incluso una vez sobre el cuerpo de un niño que se había ahogado. Nunca logró dar información útil, pero se cuenta que describió el escondite del legendario tesoro del Capitán Kidd, que fue buscado cerca de Lynn varios días después de que ella hubiera indicado a sus oyentes ese lugar. 8

Mientras buscaban infructuosamente el tesoro del Capitán Kidd, llegó la guerra y esta moda del espiritismo dejó su centro de gravedad para la lucha entre Caín y Abel. El espiritismo y el magnetismo ya no le importaban a nadie. De este modo llegó a sus cuarenta años:

Desde 1844 hasta 1866 los años habían transcurrido como un río lento, completamente desperdiciados. Se había dejado llevar a donde quisieran, había hecho solo uno o dos intentos fugaces de ayudarse a sí misma, y nunca había levantado la mano para hacer algo por otra persona. A los cuarenta años se encontró sola, sin amor incluso por parte de sus familiares y de su propio hijo, empobrecida, atormentada por el dolor, sin propósito. Sobre su hijo, el viejo Mark Baker declaró una vez: “Mary actúa como una vieja oveja que no reconoce a su cordero.”

Fue entonces, cuando ella casi había alcanzado la mediana edad y había pasado la mitad de su vida asignada, que conoció a Quimby por primera vez.

Mary hizo amistad con Sarah Crosby. Hablaban de Quinby y cuando se cansaron del tema, iniciaron sus sesiones de espiritismo:

La señora Patterson y la señora Crosby pasaban muchas tardes cálidas de verano con las manos arqueadas sobre una pequeña mesa y los dedos extendidos rígidamente, esperando ver si los espíritus tenían un mensaje para ellas. Y los espíritus lo tenían, tal como tan a menudo lo habían tenido en los viejos días de Sanbornton en cualquier investigación vecinal sobre llamadas de espíritus en la que la señora Patterson estuviera presente.

La voz dijo que era Albert Baker, el hermano de Mary que había muerto años antes. Albert había estado tratando de "tomar el control". 9

Por supuesto, en su libro niega la doctrina espiritista, pero ella no desdeñó ser médium, cuando la ocasión se presentaba o cuando estaba aburrida.

Como ella habla de ciencia, ¿de qué clase de ciencia se trataba?

Ignorante de toda filosofía, todo se reduce a una concepción teológica. Nada de matemáticas y mucho menos de física. Todo nace de su panteísmo. El panteísmo no se suele dar en forma absoluta, sino relativa como en este caso.

Su primera premisa es que Dios lo es todo. Y Dios es Mente. Por lo tanto, la Mente lo es todo. El segundo silogismo tomaría esta conclusión como una nueva premisa: La Mente lo es todo; la Materia no es Mente; por lo tanto, la Materia no existe. Un tercer silogismo descartaría la realidad de la enfermedad y el pecado de la misma manera. 10

Regresamos a la era medieval, regresamos a los viejos cátaros, donde toda materia es mala.

La materia no es real; y el mal no es real,—por lo tanto, la materia es malvada. 11

Acontece que estamos en el awakening de los reformadores, donde el juez, como ya vimos, es el Yo. Por lo tanto, la única realidad es la subjetiva, la del Yo que actúa como juez supremo.

Toda su concepción lleva al nihilismo, pues el universo físico carece de existencia.

La materia seguía siendo para ella todo el mundo objetivo. Habiendo negado su realidad, se dejó flotar en un universo que no era más que un vacío. (Ibídem. 104)

Edwin Franden Dakin resume su génesis humana de este modo:

Su génesis residía primero, en los esfuerzos de la Sra. Glover desde su juventud por escapar de una dura realidad externa; segundo, en su formación y trasfondo puritanos, por medio de los cuales en su juventud llegó a creer que la piedad surgía únicamente del auto negación y la privación; tercero, en su concepción errónea de la filosofía idealista que Quimby estaba tratando de desarrollar. 12

Todavía falta un último paso. Si todo es Dios, el Yo es Dios, por lo tanto manipulemos a Dios forjando una nueva secta. Como decía la Serpiente: Seréis como dioses.

¿Tiramos la “Biblia”? No. ¿Hacemos como los mormones y forjamos un Tercer Testamento? No. Tomemos la “Biblia” como un código simbólico e interpretemos desde allí el gran descubrimiento de Quinby. Así nace Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras.

En 1879, ella y sus estudiantes fundaron la Iglesia del Cristo Científico. Siendo Mary la gran “pastora”.

Acontece que la reforma es un camino a cualquier parte, y este para un cierto grupo de personas, fue el camino a la locura. La ciencia que te cura, también te enloquece:

Muchos años después, cuando se puso en duda la cordura de la Sra. Eddy y se presentaron testimonios médicos eminentes para demostrar que sufría de paranoia progresiva, se afirmó que su demencia había completado su período “hace cuarenta años”. Se sostuvo que la evidencia de esto se encontraba en sus propios escritos, en los que ella afirmaba solemnemente la irrealidad de todo el universo físico. Los abogados de la parte contraria exigieron de inmediato saber si dicha evidencia de demencia también significaba que todos los seguidores de la Sra. Eddy estaban igualmente locos.13

***

Para que un católico pueda entender mejor este proceso, piense en los grupos de renovación carismática con sus alardeadas sanaciones, y tendrá una visión aproximada de la variante sanadora de estos reformadores.

__________________________________
1 Edwin Franden Dakin. MRS. EDDY. A Quest for Minerva's Parentage. Page 8.

2 Ibídem. Pág. 9.

3 Ibídem. Pág, 32.

4 Ibídem Pág. 7.

5 Ibídem Pág. 8

6 Ibídem Pág. 41.

7 Ibídem. Pág.42.

8 Ibídem. Pág. 25.

9 Ibídem. Pág, 55.

10 Ibídem. A Book To Conjure With. Pág. 102.

11 Ibídem.

12 Ibídem. 105.

13 Ibídem. 106.