Calesita

lunes, 2 de marzo de 2026

El romanticismo sajón engendra el Pentecostalismo


A principios del siglo XX, ya todo está preparado para el nuevo salto romántico. Hipnotismo, ansias de curación, carismatismo, racismo, falso profetismo, arqueologismo y adventismo. Solamente falta el romántico que una todos los elementos, y el metodismo, como es su costumbre, proporcionó el hombre adecuado.

Charles Fox Parham (1873-1929), personaje con problemas de salud y tendencia a exagerar las cosas:

Sentí que había obtenido una victoria completa sobre contar anécdotas divertidas, ..., en el púlpito, y he luchado contra un espíritu de exageración que siempre había estado en mi vida, … (La Fe Apostólica, 14 de abril de 1899)

A los 15 años, comenzó a celebrar servicios evangelísticos. Comenzó a estudiar sanidad y la enseñanza wesleyana de la santidad. En 1893, ya era pastor interino de una iglesia metodista cerca de Lawrence, Kansas.

Para dedicarse a la sanidad y la oración a los enfermos, en 1895 se proclamó ministro independiente. Como todo era cuestión de método estudió lo que otros hacían, para repetirlo y aumentarlo.

El Elías II

De este modo visitó las casas de sanidad de John Alexander Dowie en Chicago. Dowie era un escocés trotamundos que se había proclamado Elías II. Alimentaba su figura mítica, ostentando vestimentas como sumo sacerdote del destruido templo de Jerusalén.

De este modo, mientras los reformadores cambiaban a vestimentas hebreas del sumo sacerdocio como distintivo de su fe, nuestros actuales obispos neomodernos se disfrazan de laicos, lo cual es mejor que sus sacerdotes, donde algunos lo hacen con vestimentas de ciruja, para demostrar estúpidamente que optaron por los pobres.

Con este aprendizaje metódico de Elías II, Parham funda un hogar de fe sanadora, llamado Bethel, en Topeka, Kansas el mismo que vemoa al inicio.

Hablar en lenguas

En 1900 estudia el método de los movimientos de santidad. El movimiento consistía en la movida del Espíritu Santo. Ahora Parham había aprendido un método nuevo. Un derramamiento que traería el don de lenguas. ¡Ya no era necesario estudiar idiomas! Con el nuevo pentecostés era suficiente. Se podía misionar a China sin saber un ápice de mandarín.

Parham entusiasmado regresó a Topeka y abrió una escuela bíblica, en un destartalado edificio con dos torres. Una era para la oración continua. Se trataba del τὸ ὑπερῷον o Aposento Alto de Hechos 1,13.

Para este punto es necesario aclarar cuatro fenómenos sobre el supuesto don de lenguas:

1. El primero consiste en hablar en una lengua, donde otras personas de variadas y distintas hablas entienden. Es lo que se dio en pentecostés. Es lo opuesto a la Torre de Babel.

2. El segundo es la xeno glosolalia. Este fenómeno consiste en hablar otra lengua distinta y desconocida. Es lo que hacen algunos endemoniados.

3. El tercero es la glosolalia, la cual consiste en hablar sin que nadie entienda nada, pues no pertenece a ninguna lengua. Es lo que San Pablo reprocha en la Primera Carta a los Corintios (cap. 14), pidiendo que uno interprete lo que otro intentó decir en lenguas, caso contrario se daba una pésima imagen hacia los catecúmenos.

4. El cuarto es la famosa “sanata” argentina, donde se habla en el idioma que todos entienden, pero no se dice absolutamente nada. Es lo que hacen los cómicos, recurso usado por el actor Cantinflas como un ejemplo de ello.

Entre la sanata y la glosolalia no existe una diferencia substancial de contenido.

Con esta búsqueda “en el Aposento Alto”, Agnes Ozman habló sobre lo que se creía que era chino durante tres días. Seguramente estaríamos en la glosolalia, y el “chino” se refería a que no se entendía un comino, pues, gracias al racismo reinante, no existía un mandarín que lo confirme.

Por consiguiente afirmó a la prensa:

Una parte de nuestra labor será enseñar a la iglesia la inutilidad de pasar años preparando misioneros para trabajar en tierras extranjeras cuando lo único que tienen que hacer es pedirle poder a Dios. (Kansas City Times, 27 de enero de 1901.)

¿Qué sucedió con los misioneros? S. C. Todd, de la Sociedad Misionera Bíblica, investigó a dieciocho pentecostales que fueron a Japón, China e India...

...con la esperanza de predicar a los nativos de esos países en su propia lengua», y descubrió que, según admitieron ellos mismos, «en ningún caso [han] podido hacerlo». Al regresar estos y otros misioneros decepcionados y fracasados, los pentecostales se vieron obligados a reconsiderar su perspectiva original sobre el hablar en lenguas. (Robert Mapes Anderson, Visiones de los desheredados, University Press: 1979, pp. 90-91)

La consecuencia es la de siempre, muchos que viajaron en misiones posteriores y pretendieron usar la xeno glosolalia, se percataron que todo era una farsa y más de uno perdió su fe.

En 1903, nuestro sanador llevó su Revival a Eldorado Springs, Misuri, un centro local de aguas termales donde la gente hacía la "cura del agua". Allí conoció a Mary A. Arthur, invitó a Parham a predicar en su casa en Galena, Kansas.

El elemento racista

En esto consistía ahora, el Tercer Revival sajón. Se era curandero y carismático. Faltaba ahora el tercer elemento, el racismo.

Parham, se alistó en la masonería local en Baxter Springs, Kansas. Ingresó al Ku Klux Kan y predicó dentro de él. Compartió la ideología del Israelismo Británico, donde la raza sajona gobernaría el mundo. Fue cuando escribió un panfleto titulado: "La reina Victoria: heredera del trono real del rey David ".

Un anécdota lo llena de vergüenza. William J. Seymour, un hijo de esclavos emancipados, pidió seguir sus clases. Parham, lo apartó y lo segregó. Seymour seguía las clases afuera y escuchaba a través de una rendija de la puerta.

El Elías III

El elemento romántico del falso profetismo, no demoró en aparecer. En 1906, John Alexander Dowie sufrió un derrame cerebral, y Zion City estaba dirigida por Wilbur G. Voliva. El Independence Daily Reporter escribió lo siguiente el 6 de noviembre de 1906:

Hace poco tiempo, Parham recibió otra visión de su fuente espiritual y se anunció como Elías III, tal como Dowie había declarado ser Elías II. (Independence Daily Reporter, 6 de noviembre de 1906.

Como era de esperar, tanto Dowie como Voliva se opusieron al nuevo Elías III y la enseñanza sobre lenguas pasó de nuevo “a la Torre de Babel”.

Parham, el Indiana Jones

El quinto elemento romántico es el afán arqueológico. Nuestro Elías III, afirmó que sabía donde estaba el Arca de la Alianza. El Democrat and Chronicle del 1 de febrero de 1902, escribe:

El reverendo Sr. Parham afirma haber realizado un estudio exhaustivo de su tema durante los últimos diez años y lleva consigo una copia de lo que supuestamente es un antiguo escrito hebreo o se refiere a otro escrito de fecha anterior, del cual aprendió el nombre de la montaña donde se esconde el arca e instrucciones casi exactas para encontrarla. Se niega a revelar el nombre de la montaña a personas que no sean de su confianza. El escrito en el que Parham encontró la información es, en parte, el siguiente:

«También contenía en el mismo escrito que el profeta fue advertido por Dios, ordenando que el tabernáculo y el arca fueran con él a la montaña, y cuando Jeremías llegó allí, encontró una cueva hueca, donde colocó el tabernáculo, el arca y el altar del incienso, y así cerró la puerta».²¹

¿De dónde sacó este texto nuestro Indiana Jones? De 2 Macabeos 2,4-5:

Estaba escrito también en ese documento que el profeta, por instrucciones de Dios, se había hecho acompañar por la tienda del encuentro con Dios y el arca de la alianza, y que se había dirigido al monte desde el cual Moisés había visto la tierra prometida por Dios, y que, al llegar allí, Jeremías había encontrado una cueva, en la que depositó el arca de la alianza, la tienda y el altar de los inciensos, después de lo cual tapó la entrada.

Los dos libros de los Macabeos fueron escritos en griego, esto hace que los masoretas y los reformadores los ignoren, siempre el griego es la causa de ser “apócrifo”, pues como dicen ciertos judíos, Dios solo habla en hebreo. Con este texto, Elías III podía engañar fácilmente a su público, para pedir donaciones a su expedición que nos traería a Nueva York, el arca de la alianza.

Dice The Galena Evening Times, del 25 de agosto de 1908:

Chas. F. Parham, cuya dirección permanente es Tonganoxie, Kansas, ha enviado una circular desde Tulsa, Oklahoma, a sus seguidores, informándoles de sus planes de viajar a Tierra Santa en busca del Arca de la Alianza. Afirma que, tras una búsqueda diligente, ahora cuenta con guías y mapas que prometen éxito en la búsqueda, y que está trabajando para recaudar fondos para zarpar hacia Tierra Santa el próximo enero.

Sin embargo, la aventura no se pudo dar. ¡Una lástima! En enero de 1909, afirmó que todos los fondos que había recibido de sus fieles fueron robados en la ciudad de Nueva York.

¿Cuándo se termina el mundo?

El sexto elemento romántico es el adventismo, y Elías III ya se freía en su salsa.

El hallazgo del arca, era el episodio que imaginaba como el inicio de los tiempos finales donde se daría el famoso Armagedón y la Segunda Venida de Cristo, para establecer su reino de mil años profetizado en Apocalipsis 20:1-6. En 1925, finalizaba el mundo.

Otras locuras del Elías III

1. El bautismo de fuego, no era bautismo si no se daba la glosolalia. Era el bautismo en el Espíritu Santo, que se hacía solo en nombre de Jesús. Por presión de sus seguidores, lo modificó en nombre de la Trinidad.

2. Disfrazarse de hebreo. Según Larry Martin, en su libro "The Topeka Outpouring", 

Parham compró trajes bíblicos y se jactó de poseer la colección de ropa de las tierras bíblicas más grande del mundo.

3. La inmersión en las tumbas.

Sé que Bethel sí enseñaba activamente la inmersión de tumbas. En ella, los estudiantes se tumbaban sobre la tumba de un predicador o evangelista fallecido para extraer la unción del difunto. Así que, cuando la gente iba de viaje misionero, regresaban y decían algo como: "¡Dios mío! Fuimos a la tumba de John G. Lake y nos ungimos con su manto espiritual". Y luego había un día entero en la escuela donde impartían el manto. 1

4. Alquimia. 

Parham se asoció a una empresa química que prometía transformar piedras en oro. “El oro de Dios”. Se lee en periódicos de la época:

Los accionistas de la Chemical Gold Company se vuelven clamores. 6 de noviembre de 1902. El Registro de Wilkes Barre.

«George A. Francis, presidente de la Francis Chemical Gold Company, está en la cárcel del condado en incumplimiento de fianzas de 300 dólares a la espera de una audiencia ante el juez Ben Spitz mañana, acusado de obtener dinero bajo falsas pretensiones. No se encuentra al reverendo Charles F. Parham, promotor del Movimiento de la Fe Apostólica, editor de la Fe Apostólica y fundador del College of Betel en Topeka, no funcionario de la compañía pero antiguo confidente y asesor de su presidente. Cinco accionistas y directores claman por la devolución de sus inversiones u otra satisfacción.»

Cuando todo estalla

Según el periódico de la época, el Vancouver Daily World, tituló el 23 de septiembre de 1907:

Baile del Diablo en Ciudad Sion.

¿Qué había sucedido? La señora Letitia Greenbaulgh murió cuando los parhamitas intentaban...

...purificarla de un demonio.

Se los acusó de tortura y muerte, mientras gritaban encantamientos junto con sus lenguas desconocidas. El jurado señaló a Parham como el responsable. Se lo buscó sin encontrarlo. ¿Qué había pasado? Elías III estaba arrestado en Texas, acusado de sodomía.

A partir de este episodio la lámpara de Parham se fue apagando lentamente.

***

¿Te cura la Reforma?

En Parham no se vio una cura eficiente, y terminó totalmente desquiciado.

Andreas Wiget en su sitio web traza un semblante del pentecostalismo primigenio . Por su parte aquí >> leemos un reportaje de a un tal “Jesse”, uno de los ex-miembros de Bethel, reproduzco algo:

Conozco al menos entre 20 y 35 personas de Bethel que se han vuelto ateas. Algunas eran de mi propia clase, otras asistían a iglesias asociadas con Bethel. Pero si incluimos a quienes finalmente se unieron a la Nueva Era o a las religiones orientales, conozco a más de 100.

Y acto seguido acusó al romanticismo, como el principio de todos los males:

Después de tres años en Betel, puedo decirles que el corazón es perverso y engañoso sobre todas las cosas (Cfr. Jer. 17,9). No se puede confiar en el corazón como árbitro de la verdad. Después de mi experiencia en Betel, desafortunadamente pasé un tiempo siendo ateo. Pero por la gracia de Dios, no me quedé donde estaba.



lunes, 23 de febrero de 2026

Reforma, una puerta abierta hacia el racismo

 

El reformismo sajón no pudo vencer la tentación racista. Sentirse superior, no por cualidades adquiridas, sino por nacimiento es un sentimiento de pertenencia innato en todo reformador, y su doctrina se desata a finales del siglo XIX. Todos estos movimientos miran un espejo, el judaísmo, como si este fuese en realidad una raza específica, cuando en realidad no pasa de un concepto religioso que trata de abrirse paso entre las penumbras de la antigüedad. Los racistas de distinta índole, se sienten superiores al resto, no por su cultura, sino por su genealogía.

Este sentimiento es tan viejo como la humanidad. Siempre hubo racistas.

Entre los antiguos griegos, Hesíodo, canta en su poema Teogonía la existencia de cuatro razas bien diferenciadas unas de otras. Como explicité en mi libro “El Principio o Arjé”:

A estas se los denomina “guenos” (γένος), o sea generaciones, al que todos traducen por “razas”. Estas fueron hechas (ποίησαν) por los dioses. Muchos traducen por “creadas”, un término tan vago como el de hacer, pues no se detalla bien cómo surgió.

A cada raza le toca el símbolo de un mineral. El oro para los primeros hombres, al que se podría comparar, salvando la distancia, a los primeros padres en el Edén del Génesis, pues “como dioses vivían” (v. 112). No eran inmortales, pues “morían como domados por el sueño”. (v, 116) Ahora son “démones puros, buenos, terrestres” (v. 122), como ángeles, “guardianes de los hombres mortales” (v. 123). La plata le toca a la segunda generación, “pues, por cien años, el hijo al lado de la madre querida se criaba jugando, muy infantil, en su casa” (vs. 130,1). Sucede que al crecer “no querían servir a los inmortales / ni sacrificar en las aras sagradas de los beatos,” (vs. 135,6). Todo lo cual nos recuerda el “non serviam” de Lucifer, negándose en la adoración a Dios, y se los llama mediante una antítesis, beatos mortales, pero como segundos habitantes bajo tierra, ύποχθόνιοι... δεύτεροι. ...ellos son llamados beatos mortales (μάκαρες θνητοί), infernos, segundos” (vs. 141,2). La tercera generación se determina por el bronce, hecha por “Zeus padre (Ζεύς ... πατήρ)” “de los fresnos“. Son una generación dominada por la hybris (υβριες), la violenta altanería. Ellos fueron, por sus propias manos domados, a la mohienta morada del gélido Hades, anónimos; y la muerte, por terribles que fueran, los aferró, negra; y dejaron la fúlgida luz del sol. (vs. 152,5) La cuarta generación se compone de “héroes, que semidioses se llaman, / generación que nos precedió sobre la tierra infinita. La guerra cruel los perdió…” (159,61). Esta es “más valiente y más justa (δικαιότερον)”. Es una generación para ubicar los guerreros de Tebas y Troya. Y ellos habitan, con el alma sin penas, las islas de los Beatos, junto al Océano profundo de vórtices, ¡ dichosos héroes ! (v. 170,2) — (10-11)

La quinta generación responde al hierro, y muestra la situación actual del género humano. (11)

No hablemos del hinduismo, donde la sociedad es una construcción de castas determinadas por el nacimiento.

El mismo proceso griego, tratan de hacer los redactores del Génesis. Digo redactores, pues notamos muchas manos en su formato final.

De la redacción actual de los primeros capítulos del Génesis, se puede leer el origen de dos concepciones raciales bien definidas. Una raza que nace de la Serpiente y otra que nace de Adán.

La serpiente, en hebreo nahash. Sus tres consonantes NHSh se pueden referir a la adivinación o lo adivinado. Nos recuerda al hipnotizador mesmerista, sobre la mística de la mujer. Todo queda expuesto en este pasaje:

Pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la suya. (Gén. 3,15)

El linaje, σπερμα o zerah, tanto simiente como descendencia, da origen a la teoría de la doble simiente. Aquellos que no tienen la menor idea del pensamiento de Orígenes, como muchos reformadores, interpretan el Génesis con toda fiereza, al pie de la letra. Entonces el texto da origen a la doctrina de la simiente dual, donde la Serpiente se apareó con Eva en el Jardín del Edén y de ella nació Caín.

En Génesis 4,1 y 2 se dice:

[Conoció Adán a su mujer.] Ella concibió y parió a Caín, diciendo: “He adquirido de Yahvé un varón. Volvió a parir y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor, y Caín labrador.

Si cambiamos de lugar la primera parte, la que pusimos en corchetes, puede modificarse todo el sentido. Es altamente posible, que en el mito original la mujer concibiera del Yahvé, que no va acompañado del Elohim habitual. Esto nos lleva a pensar que el mito original fue modificado, donde el silbador hipnótico sea el autor de la concepción, en lugar del Yahvé. Esto daría sentido a todo el tema de la guerra entablada por las dos simientes, a lo largo de la concepción desarrollada en los capítulos siguientes. El posible texto original del mito modificado por el autor yahvista, sería:

Ella concibió y parió a Caín, diciendo: “He adquirido de la Serpiente un varón. Conoció Adán a su mujer y volvió a parir, y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor, y Caín labrador.

Si esto no se toma simbólicamente para diferenciar el ser humano bueno del malvado, caemos en el absurdo del racismo.

Existen actualmente seguidores de la doctrina de la Semilla de la Serpiente, dentro del brahmanismo, dentro del pentecostalismo carismático impulsado por William Marrion Branham, y dentro de la Iglesia de la Unificación fundada en Corea del Sur durante 1954 por Sun Myung Moon.

La influencia cultural de la Serpiente

La Serpiente se encuentra presente en todos los mitos antiguos que relatan el origen del cosmos y del hombre:

Eurinoma, Diosa de Todas las Cosas, surgió desnuda del Caos, separó al mar del cielo, bailó sobre las olas, levantó el viento, fue empreñada por él en la forma de una gran serpiente llamada Ofión u Ofioneo y puso el Huevo del Mundo. (Graves – Patai. Los mitos hebreos Pág. 25)

Esto ingresa en el cristianismo primitivo dando origen a una herejía, los ofitas:

Los ofitas herejes del siglo 1 d. de C. creían que el mundo había sido engendrado por una serpiente. La serpiente de bronce que, según la tradición hebrea, hizo Moisés por orden de Dios (Números XXI.8.9) y fue venerada en el santuario del Templo hasta que el rey reformista Ezequías la destruyó (2 Reyes XVIII.4J, indica que Yahvé había sido identificado en un tiempo con un dios-serpiente, como Zeus en el arte órfico. El recuerdo de Yahvé como una serpiente sobrevivió en un midrás posterior, según el cual, cuando Dios atacó a Moisés (Éxodo IV.24 ss) en un albergue del desierto en plena noche, asumió la forma de una gran serpiente y tragó a Moisés hasta los lomos. La costumbre que se practicaba en Jerusalén de matar a las víctimas sacrificiales en el lado norte del altar (Levítico 1.11; M. Zebahim V. 1-5) indica un culto del viento norte primitivo, como el de Atenas. En el mito original, probablemente, la Gran Madre surgía del Caos; el viento de su advenimiento se convertía en una serpiente y la empreñaba; ella se transformaba inmediatamente en un ave (paloma o águila) y ponía el huevo del mundo, que la serpiente enrollaba e incubaba. (Ib. 31)

No solo en Grecia se daba cabida a la Serpiente, sino también en medio oriente:

Las alusiones bíblicas a Leviatán como un monstruo marino de muchas cabezas, o como una serpiente "huidiza" (nahash bariah) o una serpiente "encorvada" (nahash aqalaton), recuerdan los textos ugaríticos: "Si matas a Lotán. . . la serpiente encorvada, la poderosa con siete cabezas ... " y "Y Baal la atravesará con su lanza, como hizo con Lotán, la serpiente encorvada de siete cabezas." El lenguaje se aproxima al hebreo bíblico: Leviatán (lwytn) aparece como lotan; nhsh brh corno bthn (= hebreo pthn, "serpiente") brh; y nhsh 'qltwn como bthn 'qltn en ugarítico (ANET 138b). (Ib. 32)

La Serpiente es quien condena al hombre a la muerte, pues impide su inmortalidad:

Gilgamesh fue en busca de la hierba de la inmortalidad. Entró en un túnel tenebroso de doce leguas de longitud y salió a un paraíso de árboles de los que colgaban joyas y que pertenecía a Siduri, diosa de la Sabiduría. No aceptó la invitación del dios Sol para que se quedara allí y siguió adelante, hasta que supo por Utnapishtim (el Noé sumerio) que la hierba deseada -una planta parecida al tamujo - crecía a gran profundidad bajo el mar. Gilgamesh ató piedras a sus pies, se sumergió, encontró la hierba y la llevó de vuelta sin incon·venientes, pero una serpiente se la robó cuando visitó un manantial de agua dulce. Con tristeza se resignó a morir. (Ib. 90)

Lo mismo sucede en los mitos griegos:

Así, en el mito griego, el Jardín de las Hespérides, cuyos manzanos daban el fruto prohibido, era guardado por la serpiente Ladón, … (Ib 91)

El deseo de concebir de una Serpiente, se consideraba como algo natural en la antigüedad:

El supuesto deseo de serpientes divinas de empreñar a mujeres mortales aparece en muchas mitologías. Serpientes sagradas mantenidas en los templos egipcios actuaban como agentes procreadores de Dios. El segundo Tanis Papyrus contiene una lista de títulos sagrados que se daban a esas serpientes benéficas alojadas en los templos mayores. También entre los griegos las mujeres estériles pasaban toda la noche acostadas en el piso del templo de Asclepio con la esperanza de que apareciera el dios en forma de serpiente y las empreñara durante el sueño. En los Misterios frigios de Sabacio las mujeres se casaban con el dios dejando que serpientas vivas o reproducciones de oro se deslizaran entre sus pechos hasta los muslos. (Ib. 100)

¿Y qué decir de las troyanas?

Las mujeres estériles se bañaban también en los ríos, con la esperanza de que las empreñase el dios-río serpentino. Las novias de Troya se bañaban en el Escamandro y gritaban: "¡Escamandro: toma mi virginidad!" El Ea babilonio, como dios del Éufrates, era representado en forma de serpiente o cabalgando en una serpiente. (Ib.)

Estas dos razas, tanto malvados descendientes de la Serpiente, como justos descendientes de Adán, se debían enfrentar, por lo tanto la historia humana era un conflicto racial. Así llegamos al racismo de finales del siglo XIX, como una resurrección de los mitos antiguos, que dieron vida los reformadores. Esta es la paradoja protestante, tachar de apóstata el cristianismo primitivo y abrazar los mitos paganos, algo que ya le vimos hacer al poeta Friedrich Hölderlin.

El racismo teutón es distinto al racismo sajón. El primero se ubica culturalmente anterior al judaísmo, mientras que el segundo es judaico. Considerando erróneamente al judaísmo como un espejo racial, el teutón rompe el espejo, mientras el sajón se identifica con él. Cualquier observador superficial, podría opinar que la guerra entre ambos racismos, podría estar a las puertas del siglo XX.

El racismo sajón quería promover la supremacía blanca. Las versiones modernas de la doctrina de la Semilla de la Serpiente fueron desarrolladas dentro de las enseñanzas del Israelismo británico por Charles Adiel Lewis Totten (1851 – 1908). Nacido en New London, Connecticut. Fue miembro de la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point, enseñó ciencias y tácticas militares en la Universidad de Massachusetts Amherst) desde 1875 hasta 1878. En 1881 Totten participó en la Campaña Chiricahua contra Apaches en Arizona. Fue profesor de ciencia y tácticas militares en la Cathedral School of St. Paul en Nueva York, en la Universidad de Yale.

Abandonando al ejército se dedicó a divagar sobre temas diversos: Cronología bíblica y distintos temas esotéricos. Su obra The Our Race es un aburrido divague en 26 volúmenes.

El israelismo británico

Los “sionistas cristianos” surgen en el Albión. Toda su teoría puede leerse desde las 60 páginas de Israel in Britain, publicada en 1890 por John Garnier. Totten continuó con esta ideología. Muchos abrazaron los volúmenes de Totten, hasta Mary Baker Eddy, La Loca, los aprobó.

Según estos reformadores, las Diez Tribus Perdidas que los Asirios deportaron en el 722 a. C., fueron a parar a las Islas Británicas, siendo los sajones sus sucesores, y la Reina Victoria, sucesora del rey David. No es que dichos habitantes fueron deportados y diluidos con otras poblaciones. Tampoco cuenta que muchos huyeron hacia el sur, en Jerusalén, que incrementó su tamaño cinco veces durante este periodo, requiriendo que una nueva muralla fuera construida y una nueva fuente de agua fueran proveídas por el rey Ezequías.

El mito de las diez tribus perdidas, circuló por pensadores en la historia y se aventuraron a decir que estas tribus podían estar en cualquier parte. Ya vimos como plasmaron este mito los mormones.

Como veremos, esto llega al Ku Kux Klan, siendo otro reformador pentecostal, quien lo dogmatiza en su interior.

***

Hoy, la ciencia moderna dio un mazazo a este mito en todas sus aplicaciones, sobre cualquier pueblo en particular. Si vamos al caso, existe más sangre judía entre los españoles que entre los sajones, siendo Cervantes y Santa Teresa de Ávila un ejemplo de lo que digo. Hecho irrefutable que la soberbia sajona y reformista, de ningún modo puede aceptar. Por supuesto, los españoles, donde más sangre judía circulaba, no eran racistas, pues eran católicos y tenían bien presente, que Dios no hace acepción de personas. Para ellos, la religión era su origen racial.