Calesita

lunes, 23 de febrero de 2026

Reforma, una puerta abierta hacia el racismo

 

El reformismo sajón no pudo vencer la tentación racista. Sentirse superior, no por cualidades adquiridas, sino por nacimiento es un sentimiento de pertenencia innato en todo reformador, y su doctrina se desata a finales del siglo XIX. Todos estos movimientos miran un espejo, el judaísmo, como si este fuese en realidad una raza específica, cuando en realidad no pasa de un concepto religioso que trata de abrirse paso entre las penumbras de la antigüedad. Los racistas de distinta índole, se sienten superiores al resto, no por su cultura, sino por su genealogía.

Este sentimiento es tan viejo como la humanidad. Siempre hubo racistas.

Entre los antiguos griegos, Hesíodo, canta en su poema Teogonía la existencia de cuatro razas bien diferenciadas unas de otras. Como explicité en mi libro “El Principio o Arjé”:

A estas se los denomina “guenos” (γένος), o sea generaciones, al que todos traducen por “razas”. Estas fueron hechas (ποίησαν) por los dioses. Muchos traducen por “creadas”, un término tan vago como el de hacer, pues no se detalla bien cómo surgió.

A cada raza le toca el símbolo de un mineral. El oro para los primeros hombres, al que se podría comparar, salvando la distancia, a los primeros padres en el Edén del Génesis, pues “como dioses vivían” (v. 112). No eran inmortales, pues “morían como domados por el sueño”. (v, 116) Ahora son “démones puros, buenos, terrestres” (v. 122), como ángeles, “guardianes de los hombres mortales” (v. 123). La plata le toca a la segunda generación, “pues, por cien años, el hijo al lado de la madre querida se criaba jugando, muy infantil, en su casa” (vs. 130,1). Sucede que al crecer “no querían servir a los inmortales / ni sacrificar en las aras sagradas de los beatos,” (vs. 135,6). Todo lo cual nos recuerda el “non serviam” de Lucifer, negándose en la adoración a Dios, y se los llama mediante una antítesis, beatos mortales, pero como segundos habitantes bajo tierra, ύποχθόνιοι... δεύτεροι. ...ellos son llamados beatos mortales (μάκαρες θνητοί), infernos, segundos” (vs. 141,2). La tercera generación se determina por el bronce, hecha por “Zeus padre (Ζεύς ... πατήρ)” “de los fresnos“. Son una generación dominada por la hybris (υβριες), la violenta altanería. Ellos fueron, por sus propias manos domados, a la mohienta morada del gélido Hades, anónimos; y la muerte, por terribles que fueran, los aferró, negra; y dejaron la fúlgida luz del sol. (vs. 152,5) La cuarta generación se compone de “héroes, que semidioses se llaman, / generación que nos precedió sobre la tierra infinita. La guerra cruel los perdió…” (159,61). Esta es “más valiente y más justa (δικαιότερον)”. Es una generación para ubicar los guerreros de Tebas y Troya. Y ellos habitan, con el alma sin penas, las islas de los Beatos, junto al Océano profundo de vórtices, ¡ dichosos héroes ! (v. 170,2) — (10-11)

La quinta generación responde al hierro, y muestra la situación actual del género humano. (11)

No hablemos del hinduismo, donde la sociedad es una construcción de castas determinadas por el nacimiento.

El mismo proceso griego, tratan de hacer los redactores del Génesis. Digo redactores, pues notamos muchas manos en su formato final.

De la redacción actual de los primeros capítulos del Génesis, se puede leer el origen de dos concepciones raciales bien definidas. Una raza que nace de la Serpiente y otra que nace de Adán.

La serpiente, en hebreo nahash. Sus tres consonantes NHSh se pueden referir a la adivinación o lo adivinado. Nos recuerda al hipnotizador mesmerista, sobre la mística de la mujer. Todo queda expuesto en este pasaje:

Pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la suya. (Gén. 3,15)

El linaje, σπερμα o zerah, tanto simiente como descendencia, da origen a la teoría de la doble simiente. Aquellos que no tienen la menor idea del pensamiento de Orígenes, como muchos reformadores, interpretan el Génesis con toda fiereza, al pie de la letra. Entonces el texto da origen a la doctrina de la simiente dual, donde la Serpiente se apareó con Eva en el Jardín del Edén y de ella nació Caín.

En Génesis 4,1 y 2 se dice:

[Conoció Adán a su mujer.] Ella concibió y parió a Caín, diciendo: “He adquirido de Yahvé un varón. Volvió a parir y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor, y Caín labrador.

Si cambiamos de lugar la primera parte, la que pusimos en corchetes, puede modificarse todo el sentido. Es altamente posible, que en el mito original la mujer concibiera del Yahvé, que no va acompañado del Elohim habitual. Esto nos lleva a pensar que el mito original fue modificado, donde el silbador hipnótico sea el autor de la concepción, en lugar del Yahvé. Esto daría sentido a todo el tema de la guerra entablada por las dos simientes, a lo largo de la concepción desarrollada en los capítulos siguientes. El posible texto original del mito modificado por el autor yahvista, sería:

Ella concibió y parió a Caín, diciendo: “He adquirido de la Serpiente un varón. Conoció Adán a su mujer y volvió a parir, y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor, y Caín labrador.

Si esto no se toma simbólicamente para diferenciar el ser humano bueno del malvado, caemos en el absurdo del racismo.

Existen actualmente seguidores de la doctrina de la Semilla de la Serpiente, dentro del brahmanismo, dentro del pentecostalismo carismático impulsado por William Marrion Branham, y dentro de la Iglesia de la Unificación fundada en Corea del Sur durante 1954 por Sun Myung Moon.

La influencia cultural de la Serpiente

La Serpiente se encuentra presente en todos los mitos antiguos que relatan el origen del cosmos y del hombre:

Eurinoma, Diosa de Todas las Cosas, surgió desnuda del Caos, separó al mar del cielo, bailó sobre las olas, levantó el viento, fue empreñada por él en la forma de una gran serpiente llamada Ofión u Ofioneo y puso el Huevo del Mundo. (Graves – Patai. Los mitos hebreos Pág. 25)

Esto ingresa en el cristianismo primitivo dando origen a una herejía, los ofitas:

Los ofitas herejes del siglo 1 d. de C. creían que el mundo había sido engendrado por una serpiente. La serpiente de bronce que, según la tradición hebrea, hizo Moisés por orden de Dios (Números XXI.8.9) y fue venerada en el santuario del Templo hasta que el rey reformista Ezequías la destruyó (2 Reyes XVIII.4J, indica que Yahvé había sido identificado en un tiempo con un dios-serpiente, como Zeus en el arte órfico. El recuerdo de Yahvé como una serpiente sobrevivió en un midrás posterior, según el cual, cuando Dios atacó a Moisés (Éxodo IV.24 ss) en un albergue del desierto en plena noche, asumió la forma de una gran serpiente y tragó a Moisés hasta los lomos. La costumbre que se practicaba en Jerusalén de matar a las víctimas sacrificiales en el lado norte del altar (Levítico 1.11; M. Zebahim V. 1-5) indica un culto del viento norte primitivo, como el de Atenas. En el mito original, probablemente, la Gran Madre surgía del Caos; el viento de su advenimiento se convertía en una serpiente y la empreñaba; ella se transformaba inmediatamente en un ave (paloma o águila) y ponía el huevo del mundo, que la serpiente enrollaba e incubaba. (Ib. 31)

No solo en Grecia se daba cabida a la Serpiente, sino también en medio oriente:

Las alusiones bíblicas a Leviatán como un monstruo marino de muchas cabezas, o como una serpiente "huidiza" (nahash bariah) o una serpiente "encorvada" (nahash aqalaton), recuerdan los textos ugaríticos: "Si matas a Lotán. . . la serpiente encorvada, la poderosa con siete cabezas ... " y "Y Baal la atravesará con su lanza, como hizo con Lotán, la serpiente encorvada de siete cabezas." El lenguaje se aproxima al hebreo bíblico: Leviatán (lwytn) aparece como lotan; nhsh brh corno bthn (= hebreo pthn, "serpiente") brh; y nhsh 'qltwn como bthn 'qltn en ugarítico (ANET 138b). (Ib. 32)

La Serpiente es quien condena al hombre a la muerte, pues impide su inmortalidad:

Gilgamesh fue en busca de la hierba de la inmortalidad. Entró en un túnel tenebroso de doce leguas de longitud y salió a un paraíso de árboles de los que colgaban joyas y que pertenecía a Siduri, diosa de la Sabiduría. No aceptó la invitación del dios Sol para que se quedara allí y siguió adelante, hasta que supo por Utnapishtim (el Noé sumerio) que la hierba deseada -una planta parecida al tamujo - crecía a gran profundidad bajo el mar. Gilgamesh ató piedras a sus pies, se sumergió, encontró la hierba y la llevó de vuelta sin incon·venientes, pero una serpiente se la robó cuando visitó un manantial de agua dulce. Con tristeza se resignó a morir. (Ib. 90)

Lo mismo sucede en los mitos griegos:

Así, en el mito griego, el Jardín de las Hespérides, cuyos manzanos daban el fruto prohibido, era guardado por la serpiente Ladón, … (Ib 91)

El deseo de concebir de una Serpiente, se consideraba como algo natural en la antigüedad:

El supuesto deseo de serpientes divinas de empreñar a mujeres mortales aparece en muchas mitologías. Serpientes sagradas mantenidas en los templos egipcios actuaban como agentes procreadores de Dios. El segundo Tanis Papyrus contiene una lista de títulos sagrados que se daban a esas serpientes benéficas alojadas en los templos mayores. También entre los griegos las mujeres estériles pasaban toda la noche acostadas en el piso del templo de Asclepio con la esperanza de que apareciera el dios en forma de serpiente y las empreñara durante el sueño. En los Misterios frigios de Sabacio las mujeres se casaban con el dios dejando que serpientas vivas o reproducciones de oro se deslizaran entre sus pechos hasta los muslos. (Ib. 100)

¿Y qué decir de las troyanas?

Las mujeres estériles se bañaban también en los ríos, con la esperanza de que las empreñase el dios-río serpentino. Las novias de Troya se bañaban en el Escamandro y gritaban: "¡Escamandro: toma mi virginidad!" El Ea babilonio, como dios del Éufrates, era representado en forma de serpiente o cabalgando en una serpiente. (Ib.)

Estas dos razas, tanto malvados descendientes de la Serpiente, como justos descendientes de Adán, se debían enfrentar, por lo tanto la historia humana era un conflicto racial. Así llegamos al racismo de finales del siglo XIX, como una resurrección de los mitos antiguos, que dieron vida los reformadores. Esta es la paradoja protestante, tachar de apóstata el cristianismo primitivo y abrazar los mitos paganos, algo que ya le vimos hacer al poeta Friedrich Hölderlin.

El racismo teutón es distinto al racismo sajón. El primero se ubica culturalmente anterior al judaísmo, mientras que el segundo es judaico. Considerando erróneamente al judaísmo como un espejo racial, el teutón rompe el espejo, mientras el sajón se identifica con él. Cualquier observador superficial, podría opinar que la guerra entre ambos racismos, podría estar a las puertas del siglo XX.

El racismo sajón quería promover la supremacía blanca. Las versiones modernas de la doctrina de la Semilla de la Serpiente fueron desarrolladas dentro de las enseñanzas del Israelismo británico por Charles Adiel Lewis Totten (1851 – 1908). Nacido en New London, Connecticut. Fue miembro de la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point, enseñó ciencias y tácticas militares en la Universidad de Massachusetts Amherst) desde 1875 hasta 1878. En 1881 Totten participó en la Campaña Chiricahua contra Apaches en Arizona. Fue profesor de ciencia y tácticas militares en la Cathedral School of St. Paul en Nueva York, en la Universidad de Yale.

Abandonando al ejército se dedicó a divagar sobre temas diversos: Cronología bíblica y distintos temas esotéricos. Su obra The Our Race es un aburrido divague en 26 volúmenes.

El israelismo británico

Los “sionistas cristianos” surgen en el Albión. Toda su teoría puede leerse desde las 60 páginas de Israel in Britain, publicada en 1890 por John Garnier. Totten continuó con esta ideología. Muchos abrazaron los volúmenes de Totten, hasta Mary Baker Eddy, La Loca, los aprobó.

Según estos reformadores, las Diez Tribus Perdidas que los Asirios deportaron en el 722 a. C., fueron a parar a las Islas Británicas, siendo los sajones sus sucesores, y la Reina Victoria, sucesora del rey David. No es que dichos habitantes fueron deportados y diluidos con otras poblaciones. Tampoco cuenta que muchos huyeron hacia el sur, en Jerusalén, que incrementó su tamaño cinco veces durante este periodo, requiriendo que una nueva muralla fuera construida y una nueva fuente de agua fueran proveídas por el rey Ezequías.

El mito de las diez tribus perdidas, circuló por pensadores en la historia y se aventuraron a decir que estas tribus podían estar en cualquier parte. Ya vimos como plasmaron este mito los mormones.

Como veremos, esto llega al Ku Kux Klan, siendo otro reformador pentecostal, quien lo dogmatiza en su interior.

***

Hoy, la ciencia moderna dio un mazazo a este mito en todas sus aplicaciones, sobre cualquier pueblo en particular. Si vamos al caso, existe más sangre judía entre los españoles que entre los sajones, siendo Cervantes y Santa Teresa de Ávila un ejemplo de lo que digo. Hecho irrefutable que la soberbia sajona y reformista, de ningún modo puede aceptar. Por supuesto, los españoles, donde más sangre judía circulaba, no eran racistas, pues eran católicos y tenían bien presente, que Dios no hace acepción de personas. Para ellos, la religión era su origen racial.



lunes, 16 de febrero de 2026

Los reformadores de la Watch Tower, ¿ven algo?

 


Me decían en una oportunidad al presentarme alguien en privado:

Es una persona excelente, pero ni se te ocurra pedirle sangre.

Es que el observador sobre la cima de la Watch Tower no le da sangre ni a su hijo.

¿De dónde se remonta este tabú?

En mi libro El Principio o Arjé, indiqué el origen del mismo:

La evolución de la idea de alma es nítida en el Génesis. La misma se inicia con la sangre, pues al perder la sangre, el ser humano pierde la vida. Es lo que hallamos en la maldición de Dios contra Caín, pues la sangre de Abel clama a Dios desde la tierra.(Cfr. Génesis 4,10-11). Es el alma que clama la injusticia cometida. De aquí nace la idea atávica de no comer animales con sangre, pues se los come con el alma. (Cfr. Génesis 9,4 ss.) Una actitud que los emparienta con los seguidores de la metempsicosis, quienes van más lejos al no matar el organismo animal. (Pág. 116)

Griegos y hebreos parten del mismo concepto material, la sangre es la vida. Mientras los griegos evolucionaron hasta llegar al concepto de ψυχή, los hebreos quedaron atrapados en la sangre.

Hoy, pasados más de dos mil quinientos años, los observadores de la Watch Tower siguen con el mismo concepto atávico, donde el alma como vida es la sangre. En realidad, tienen una vaga idea de ultratumba, donde los muertos duermen. Podrían compararse con los griegos, donde solo queda del muerto, como un ídolo (ειδολον) que inconsciente, baja al Hades, al que los hebreos denominan Sheol.

Fue en el famoso siglo VI a. C. que se desarrolla la concepción de la ψυχή, el alma, y quien la promueve, es el pitagorismo.

Los observadores en la cima de la Watch Tower, se quedaron en Homero, sin llegar siquiera al siglo VI a. C. Esto se agrava mucho más, pues el gran reformador Lutero eliminó de las Escrituras los libros del Antiguo Testamento escritos originalmente en griego, donde surge el concepto de alma inmortal, aportado por la cultura helénica.

Por lo tanto, los adventistas no afirman la inmortalidad inherente del alma. Tal como lo hizo el antipapa Bergoglio con su amigo socialista Scalfari, enseñando que el alma del malvado se destruía.

En realidad, los vigías de la Watch Tower están más preocupados por el Armagedón, el rapto y el reino de los mil años, que duermen en oscuras profecías, más que en la inmortalidad del alma y del suplicio eterno del infierno. Son románticos y como pensaban los tres utópicos de Tubinga, Hegel, Hölderlin y Schelling, elaboraron los mitos apropiados para este tiempo. Mitos basados en peregrinas interpretaciones de textos bíblicos. Esto hace que no se puedan hacer la pregunta que se hizo Eurípides en Polyeidos:

¡Quién sabe si acaso la vida no será una muerte

Y lo que llamamos muerte la vida de ultratumba!

Para Envin Rohde en su libro Psique el concepto de la inmortalidad del alma nace por los cultos de Dionisio. Como en los hebreos, el concepto de alma inmortal, tampoco figura en Homero. La misma será desarrollada por Platón en la muerte de Sócrates.

Los griegos no estaban parados sobre una atalaya, pero veían más lejos que los observadores de la Watch Tower.

Como estos adventistas viven de un literalismo textual envejecido, quedaron atrapados en el Antiguo Testamento, y no llegaron a ver junto a San Pablo, que el cristianismo es la superación del Viejo Testamento.

Si los mormones tenían Tres Testamentos, los adventistas no tienen ninguno. No hay Testamentos. Por este modo dividen su Biblia en Escrituras hebreo arameas y en Escrituras griego cristianas, como se puede ver, faltan las griego hebreas. Esto hace de ellos cristianos que cayeron en el error de los Gálatas, atados de pies y manos a la ley.

Si se lee este pasaje, se comprobará que tan cerca estaban los hebreos de la metempsicosis pitagórica:

Solamente os abstendréis de comer carne con su alma, es decir, con sangre. Y ciertamente yo demandaré vuestra sangre, que es vuestra vida, de mano de cualquier viviente, como la demandaré de mano del hombre, extraño o deudo. El que derramare la sangre humana, por mano de hombre será derramada la suya; porque el hombre ha sido hecho a imagen de Dios. (Gén. 9,4-6)

Tal como lo expresaba Empédocles, si la sangre es la vida, en ella está el alma, por lo tanto no se puede comer carne:

¡Ay! Oh raza miserable de los mortales, del todo desventurada,

De qué discordias y lamentos habéis nacido. (Clemente de Alejandría. Strom. III 14)

¡Ay de mí, que no acabó conmigo un día implacable,

Antes de concebir la acción abominable de que mis labios devoraran carne! (Purificaciones. 139)

¿No pondréis fin a esta matanza disonante?

¿No estáis viendo que os devoráis unos a otros por la incuria de vuestra inteligencia? (Purificaciones. 136)

Es que tanto pitagóricos, como adventistas, con esta práctica señalan que son primos hermanos. Esto lleva aún más lejos, pues no admiten transfusiones de sangre. Si creyesen en el alma, cosa que no hacen, esto para ellos sería como transmigraciones del alma. Dice M. James Penton en su Apocalipsis Demorado. La historia de los testigos de Jehová:

Curiosamente, también, tanto la Sociedad de la Watch Tower como los Testigos individuales se han sentido orgullosos de las contribuciones muy sustanciales que han hecho a las leyes de muchas tierras a través de su ampliación de las libertades civiles. Más recientemente, muchos de ellos están complacidos que han hecho una contribución importante, aunque indirecta a la ciencia médica a través de su posición sobre las transfusiones de sangre. (Pág. 269)

¿Qué contribuciones hicieron los románticos observadores de la Watch Tower?

Los abogados y académicos testigos han argumentado que el uso de tales transfusiones ha sido a menudo una moda médica, que en la gran mayoría de los casos no son necesarios – ya que existen terapias alternativas y que hay grandes riesgos involucrados en su uso. Dado que la cuestión de su aceptación o no aceptación implica el propio bienestar de los Testigos y dado que, según lo admitido por un texto médico estándar, aunque ahora bastante anticuado, "las transfusiones de sangre deben considerarse como una forma de terapia de riesgo que es potencialmente letal", Los Testigos de Jehová sienten que deben ser libres de rechazarlos por sí mismos y sus familias. Muchos miles han muerto o han sufrido graves daños por transfusiones, un hecho que el público en general no conoce o, al parecer, por algunos médicos. (Ib. 267)

Como se ve, encaran una defensa pseudo científica, pero no se saben defender, de la acusación de error teológico, no saben explicar racionalmente, el origen del alma, por tanto, ella carece de existencia.

De este modo quedaron atrapados en la ley mosaica:

En otras respuestas a cartas similares, el mismo número de La Atalaya alegó que la prohibición de comer sangre humana y animal, se aplicaba tanto a los cristianos como a los israelitas en virtud de la ley de Moisés, y que incluso si un donante no moría cuando estaba dando sangre para una transfusión, sería un error aceptar sangre de él. La sociedad argumentó que aceptar una transfusión equivalía a comer sangre. (Ib. 326)

Sin embargo aquí no termina la cosa, sino que esta prohibición se agrava, como Penton lo relata;

A principios de la década de 1960, la sociedad también amplió su prohibición contra el uso de productos hechos de sangre animal. Se les dijo a los Testigos de Jehová que preguntaran a los panaderos y a los fabricantes de dulces si la lecitina utilizada en sus productos se derivaba de plantas o sangre. Se condenó el uso de sangre extraída de las vacas en la fabricación de cosméticos. Se les dijo a los agricultores de Testigos que no compraran cultivos, fertilizantes que contenían sangre. Se dijo a los dueños de mascotas de Testigos que era un error permitir que los veterinarios dieran transfusiones a animales enfermos. A los testigos no se alimentaba de sus perros o gatos alimentos con sangre en ella. Al mismo tiempo, se les dijo a los pacientes testigos que podían aceptar nada derivado de la sangre en el tratamiento médico. "No es sólo sangre", dijo La Atalaya del 15 de noviembre de 1963 (pág. 124), "sino todo lo que se deriva de la sangre y se utiliza para sostener la vida o fortalecer una, entra bajo este principio". (Ib. 327)

La lecitina me recuerda lo escrito sobre los pitagóricos en mi libro anteriormente mencionado:

También entran en este ayuno, ciertos vegetales como el laurel y las habas, pues son la casa de los démones. Las habas estaban conectadas según la mitología con el mundo de los muertos y el laurel era la casa de la ninfa Dafne, por ende de los démones.

De las hojas de lauro abstenerse por completo.

Desdichados, completos desdichados, de las habas apartad vuestras manos. (Purificaciones. 140,141)

Y se añaden más prohibiciones legales...

Desde el punto de vista de la ocupación solamente, teóricamente ningún Testigo puede servir en el ejército, trabajar en el empleo directo de otra organización religiosa, ocupar cargos gubernamentales electivos, trabajar en una fábrica de municiones, producir o vender tabaco, ciertos deportes violentos como el boxeo o la lucha libre, o participar en actividades de juego o aquellas que impliquen la explotación comercial del sexo. Además, no debe unirse a un partido político, votar por funcionarios públicos, cumplir con el deber de jurado, asistir a corridas de toros, cercar, defender el himno nacional, saludar a la bandera, ofrecer brindis, fumar, masticar tabaco, usar drogas alucinógenas, celebrar fiestas, participar en relaciones sexuales inapropiadas (según lo definido por la Watchtower Society), aceptan una transfusión de sangre, o, como se mencionó anteriormente, participan en ciertos tipos de baile o escuchan ciertos tipos de música. (Ib. 420)

De chasco en chasco

Repasemos todas las profecías que el “Espíritu Santo” insufló en los dirigentes de la Watch Tower:

1874. Regreso invisible de Jesús y la inauguración del Edén. Lo cambiaron de fecha, se pasó para 1914.

1878. Transformaciones.

...verían el "cambiazo" de miembros de la iglesia de cuerpos carnales a cuerpos espirituales,… (Ib. 35)

1881. Cae Babilonia.

El fin de la llamada general a la pequeña bandada de 144.000 santos y la caída de Babilonia la Grande (el fin de la falsa influencia religiosa sobre la Iglesia). (Ib. 320)

1910. Conflictos globales.

...sería testigo del comienzo de los problemas globales que conduciría al fin del mundo … (Ib.)

1914. Se debía establecer este Edén, como el Reino de Dios:

Cuando 1914 llegó finalmente, era demasiado tarde para persuadir a sus seguidores de que podía estar equivocado. Algunos abandonaron el movimiento con decepción, pero los que se quedaron estaban confundidos sobre lo que iba a suceder. (Andrew Holden. Testigos de Jehová. El retrato de un movimiento religioso contemporáneo. Pág 19)

1918. La destrucción de la cristiandad.

1925. El regreso de los los profetas Abraham, Isaac y Jacob.

1975. Se dará el Armagedón:

Cuando el otoño de 1975 llegó y se fue, millones de testigos se desilusionaron. El movimiento estaba claramente en crisis. …

En 1976, el Cuerpo Gobernante comenzó a reinterpretar los Libros de Daniel y Apocalipsis en la creencia de que los planes de Jehová permanecían inalterados, y fue esta reinterpretación la que ayudó al movimiento a sobrevivir en los años siguientes. …

Mientras tanto, los líderes revisaron la cronología de la Sociedad y sugirieron que la predicción del Armagedón debería haber sido calculada a partir de la creación de Eva en lugar de la de Adán. …

...los líderes del movimiento se las arreglaron para evitar el escepticismo culpando del fracaso de la profecía del Armagedón a los propios devotos. …

La organización teocrática de Jehová. Los Testigos ahora afirman que estamos al final de lo que describen como "tiempo extra" … Esta es una forma en la que es capaz de eliminar a los Tomás que dudan. (Ibídem. Ps. 152-154)

Tengo entendido, que ahora muchos renovadores, esperan el rapto. Desgraciadamente no hay fecha fija. ¡Qué chasco!

El método es muy sencillo. Poner una profecía y fijar el año. Cuando se llega al año indicado, el chasco se supera con otra profecía y su correspondiente año. Los dirigentes siempre ponen una zanahoria distinta, delante del burro de cada creyente, para que camine arrastrando la Atalaya con ruedas.

De este modo se mantiene una masa de creyentes, se les quita donaciones y se fortalece una estructura, que termina con la fe de las buenas personas. Un hermoso plan, morboso y satánico.

***

No pienso continuar con la secta, pues noto que está plagado de vídeos sobre ella. Son factura de los buenos testigos que creyeron en la Atalaya, pero huyeron asqueados de esta secta y la denuncian por corrupta.

De una cosa estoy tranquilo, con ellos es totalmente imposible un ecumenismo conciliar, pues el catolicismo, es para ellos la Gran Ramera.