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lunes, 17 de agosto de 2026

El mito protestante del Armagedón

 

    El mito antiguo se origina del fenómeno natural, al que no se le encuentra explicación. Podríamos llamarlo suceso, como algo fáctico. Al suceso, se le da una causa, por tanto, nace una narración surgida de la imaginación donde interviene lo divino y explica el fenómeno natural.

Un ejemplo lo encontramos en esta breve fábula de Esopo:

Cuando Zeus se casó, invitó al banquete a todos los animales. Sólo faltó la tortuga, y Zeus, como ignoraba el motivo, al día siguiente le preguntó por qué había sido la única en no asistir al banquete. Ella respondió: «La casa propia es la casa mejor». Y Zeus, irritado con ella, dispuso que llevase consigo su casa a cuestas.

Si usáramos la teoría de la exégesis católica, diríamos que Esopo emplea un sentido alegórico para desembocar en un sentido moral y anagógico. De allí que finaliza con lo que prosaicamente se denomina, moraleja:

Así, muchos hombres prefieren vivir con sencillez a estar con lujo en casa de otros.

El mito protestante

Por su parte el mito de los reformadores del catolicismo, no nace de un suceso, sino que se llega a él por un camino insólito. Todo nace de la letra, una letra considerada divina, pero absolutamente huérfana de Tradición. A esta súper-letra escrita, se le debe dar una explicación, la cual siempre es de tono subjetivo, pues la súper-letra adolece de padres. Exégesis la llaman ellos. Esta exégesis genera la narrativa o sea el mito, el cual desemboca en un suceso de tono futuro. De allí que el mito alegórico, desemboca en profecía.

Comparando ambos mitos

Mientras en el mito pagano el suceso era algo fáctico, en el suceso protestante, es algo futurista o sea profético.

Mientras en el mito pagano el suceso es su origen, en el mito protestante es su telos, su final.

Mientras en el mito pagano el elemento divino forma parte de la narrativa, en el mito protestante lo divino forma parte de la voluntad de la letra que lo origina.

Mientras en el mito pagano se tiene una alegoría que desemboca en una moraleja, en el mito protestante se da como un refuerzo para una fe genérica.

Mientras en el mito pagano el factor tiempo no tiene influencia alguna, en el mito protestante el tiempo toma el centro de la escena.

Tanto en el mito pagano, como en el mito protestante, toda narrativa se genera por una abundante imaginación.

El mito del Armagedón

Vayamos con un ejemplo. Uno de los tantos mitos de la Reforma, es la Gran Batalla de Armagedón.

Lo primero que se destaca es la infinita discusión sobre el nombre que aparece en Apocalipsis 16,16. Nunca se pusieron de acuerdo en el origen del mismo y como disputant Protestantes, pasaré de largo sobre sus meticulosos y abrumadores argumentos. ¿Por qué motivo? Pues parece que no se percataron que la apocalíptica es una literatura esotérica. Así la denominó un argentino, sospechosamente atropellado por un vehículo. Me refiero al sacerdote Julio Menvielle. Armagedón es un nombre esotérico que indica el clímax de un combate decisivo. Ponerse a confirmar qué suceso describe, es caer en la trampa que el autor puso para la lectura de los paganos, quienes no entendían nada.

Con todo, los reformadores creen que se las saben todas, de allí que de la explicación del nombre, algunos elaboraron distintos mitos.

El green-grow John Dwight Pentecost (1915 – 2014).

En su obra Eventos del Porvenir, afirma que se trata de una campaña militar. Todo nace de la súper-letra:

Y vi que de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta salían tres espíritus inmundos, como ranas, que son los espíritus de los demonios, que hacen señales que se dirigen hacia los reyes de la tierra para juntarlos a la batalla del día grande del Dios todopoderoso. He aquí que vengo como ladrón, bienaventurado el que vela y guarda sus vestidos, para no andar desnudo y que se vean sus vergüenzas. Y los juntó en el sitio que en hebreo se llama Harmagedón. (Ap.16 13-16)

De la letra sagrada, surge la exégesis subjetiva que desarrolla la imaginación. Escribe Pentecost:

Cuando examinamos toda la campaña de Armagedón, observamos un número de resultados:

1) Los ejércitos del Sur son destruidos en la campaña;

2) los ejércitos de la confederación del Norte son heridos por el Señor;

3) los ejércitos de la bestia y los del Este son muertos por el Señor, en su segunda venida;

4) la bestia y el falso profeta son lanzados al lago de fuego (Apo_19:20 );

5) los incrédulos serán echados fuera de Israel (Zac_13:8 );

6) los creyentes habrán sido purificados como resultado de estas invasiones (Zac_13:9 (7) Satanás será atado (Apo_20:2 ); ).

De esa manera, el Señor destruirá toda fuerza hostil que le haya disputado su derecho a gobernar como Mesías sobre la tierra.

Tal como se puede examinar, Pentecost monta un mito. Sin embargo, otros narran otro argumento. Si la mitología pagana poseía variantes según si su narrador era Ovidio o Hesíodo, lo mismo sucede con los reformadores. Veamos otras variantes del mito.

El calvinista William Hendriksen lo narra de este modo:

Pero el verdadero, el gran, el final Har Magedon coincide con el tiempo de la pequeña temporada de Satanás. Entonces el mundo, bajo el liderazgo de Satanás, el gobierno anticristiano, y la religión anticristiana - el dragón, la bestia, y el falso profeta - se reúne contra la Iglesia para la batalla final, y la necesidad es mayor; cuando los hijos de Dios, oprimidos por todas partes, claman por ayuda; entonces, de repente, Cristo aparecerá en las nubes de gloria para liberar a su pueblo; eso es Har-Magedón.

Los “Testigos” de Jehová

Esta secta pone al descubierto, la típica actitud reformadora. El cristiano no combate, está de brazos cruzados, y Dios debe hacerlo todo por sí mismo. Esto se revela en el mito de Armagedón, tal como lo revelan en La Atalaya : 5–8 . 1 de abril de 2008:

Sin embargo, en la profecía de Isaías, Dios mismo promete crear un mundo así: “Tendrán que convertir sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas. Ninguna nación alzará espada contra otra, ni aprenderán más la guerra” ( Isaías 2:4 ).

Es evidente que el mundo actual, con sus 20 millones de soldados en servicio activo y unas 20 guerras en curso, tendría que cambiar drásticamente para que esta promesa se cumpliera. Como era de esperar, el Dios todopoderoso, Jehová, tendría que intervenir en los asuntos humanos. Esta intervención de Jehová culmina en lo que la Biblia llama Armagedón ( Apocalipsis 16:14, 16 ).

Luego de leer la súper-letra del texto ya expuesto, concluyen:

¿Qué podemos concluir de estos versículos? Que el Armagedón es una guerra entre Dios y las fuerzas de la humanidad desobediente. ¿Por qué Jehová y su Hijo, Jesucristo, librarían tal guerra? Para empezar, el Armagedón “arruinará a los que arruinan la tierra” (Apocalipsis 11:18). Además, dará paso a un mundo de paz, “una tierra nueva que esperamos conforme a su [la de Dios] promesa”, donde “morará la justicia” (2 Pedro 3:13).

Concretamente, para una guerra se necesitan ejércitos de seres humanos. Todo indica que deben aparecer ejércitos celestiales, pues los fieles a Dios no asoman sus narices para nada. Típica conducta reformista, donde se elude toda combatividad y se adopta una actitud meramente pasiva, dejando la acción en manos ajenas, o sea, divina:

En Armagedón, todas las naciones terrenales se alían contra “los ejércitos que estaban en el cielo”, bajo el mando militar del “Rey de reyes y Señor de señores”, Jesucristo ( Apocalipsis 19:14, 16 ). (Atalaya 1 de diciembre de 2005, págs. 4-7.Armagedón)

Hasta aquí parece que será para estos “Testigos” un enfrentamiento entre hombres y seres celestiales:

Sin embargo, los adoradores terrenales de Dios no participarán en la batalla. La visión del capítulo 19 de Apocalipsis indica que solo los ejércitos celestiales participarán con Jesucristo en la guerra. Ninguno de los siervos cristianos de Jehová en la tierra tomará parte (2 Crónicas 20:15, 17) . (Ibídem)

Esto me recuerda la Ilíada. Tanto el mito de los supuestos “Testigos”, como la Ilíada, mezclan humanos con seres divinos en la guerra. Basta releer el Canto XV, donde Ares desobedece las órdenes de Zeus de retirarse de la contienda armada, y combate a la par de los griegos, mientras Atenea intenta detenerlo con estos versos:

"¿Te perdiste, loco, extraviado las mentes? Tienes tú en vano orejas para oír, y tu pensar se perdió y tu respeto. ¿No sabes lo que dice la diosa de brazos cándidos Hera, quien ahora vino ya de junto al Olímpico Zeus? ¿Quieres tú mismo, habiendo tus muchos ·males colmado, ir de nuevo al Olimpo, aun estando afligido, por fuerza, y hacer que nazca un grande mal para todos los otros? (XV, 121-134)

Así ahora aplacar la ira por tu impávido hijo, te mando. Pues ya alguno, superior a él en fuerza y en manos, o fue muerto o también será muerto luego, y es arduo defender el linaje y la progenie de todas las gentes." (XV, 138-141)

¿Para qué se da esta espectacular batalla entre hombres y seres celestiales, al igual que los héroes de la Ilíada?

No es por Troya, sino que Troya pasa a ser el símbolo de la Tierra.

De igual modo, es debido al profundo afecto de Jehová por los seres humanos que la batalla de Armagedón debe librarse. El propósito de Dios es hacer de la tierra un paraíso y elevar a la humanidad a la perfección y la paz, sin que “nadie los haga temblar” ( Miqueas 4:3, 4; Apocalipsis 21:4 ). (Ibídem)

Para dar de muestra esta versión, afirman que los ejércitos celestiales, liderados por Jesús, destruirán toda forma de gobierno humano. Luego aparecen los 144.000 elegidos donde la Tierra será gobernada por 1000 años. Es el milenarismo reformista. Concluido éste se dará una segunda resurrección, donde Satanás tentará la humanidad restante por última vez. ¿Irán al infierno? Algunos siguen la teoría de Bergoglio, pues serán destruidos junto con Satanás, dejando a la Tierra y a la humanidad en paz. 

Mutatis mutandis 1

Sin embargo, el mito muta y el enfrentamiento bélico pasa a ser un cataclismo cósmico. Todo indica que dentro de los “Testigos” el mito circula con una infinidad de versiones:

¿Cómo serán las condiciones durante la batalla de Armagedón?

Si bien no sabemos cómo Dios usará su poder, tendrá a su disposición armas como las que ha usado en el pasado: granizo, terremoto, lluvias torrenciales, fuego y azufre, relámpagos y enfermedades. ( Job 38:22, 23; Ezequiel 38:19, 22; Habacuc 3:10, 11; Zacarías 14:12 ). En medio de la confusión, al menos algunos de los enemigos de Dios se matarán entre sí, pero finalmente se darán cuenta de que es Dios quien lucha contra ellos. (Ezequiel 38:21, 23; Zacarías 14:13). (Atalaya. Preguntas bíblicas respondidas. Artículo 85)

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Con estos breves ejemplos, creo que se ha mostrado por un lado, la diferencia entre el mito pagano y el mito reformador; y por otro lado, su igualdad en explicar la súper-letra, solo como mito para entretener a los cautivos de la “sola fides”.

Es triste comprobar, como los protestantes terminan como un simple Esopo-Reformador.

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NOTA

1 Alguien se preguntará el motivo por el cual escribo en latín. Se debe a que de acuerdo a ciertas estadísticas, el 65 % de los cardenales no saba nada de latín. Esto me da un respiro para que sea menor el número de necios que me presionan.


lunes, 10 de agosto de 2026

Cuando el futuro pasó ayer

 

En una entrada anterior, presentamos el Post Scriptum del escocés Roussell, con su ecuación. Hoy mostramos cómo su pensamiento expuesto en dicho folleto, The Rapture of the Saints, nos lleva a las matemáticas. ¿Exagerado? Juzgue usted mismo.

La tesis de su novela preterista, consiste en un rotundo pasado escatológico. En otros términos, el futuro fue ayer. Futuro=Pasado.

Él (Jesús) sí reunió a sus elegidos de un extremo del cielo al otro. Sí ejecutó su amenaza de condena sobre sus enemigos. Sí resucitó a los muertos cristianos. Sí convocó a los santos vivos para encontrarse con Él en el aire, y ellos entraron en el gozo de su Señor y en el Reino de los Cielos, según su palabra fiel e infalible.

La demostración de esta tesis es así:

Esta es la declaración que hace el apóstol Pablo a los cristianos de Tesalónica (52 d.C.1) respecto a lo que les sucedería a ellos y a él cuando viniera el Señor. De esto y de otros pasajes de las Epístolas de San Pablo, queda claro que la venida del Señor era considerada por él, y por la Iglesia cristiana en todas partes, como un evento cercano, que todos podrían esperar presenciar… Nuestro Señor había asegurado a sus discípulos que la generación que vivía entonces no desaparecería antes de Su regreso o Parusía.

Como sucede en todo argumento novelístico se deben ordenar los hechos que se narran en el mismo. En una novela se pueden dar distintos órdenes, el temporal, el psicológico o algún otro según la lógica narrativa del autor. James Roussell da el suyo y dice que se da con gran precisión: great precision. Esto nos empuja desgraciadamente a las matemáticas.

Primero. —El Señor mismo descendería del cielo con un grito (with a shout), etc. —Los cristianos muertos serían resucitados.

Segundo. —Los cristianos vivos que sobrevivieran hasta ese período serían raptados.

Tercero. —Serían arrebatados en las nubes, junto con los muertos resucitados.

Cuarto. —Juntos se encontrarían con el Señor en el aire, y así continuarían con Él para siempre.

Tal como se puede comprobar sin esfuerzo, el orden es temporal: Primero… Segundo… etc. Ignora el escocés, que en una profecía nunca se da un orden secuencial basado en el tiempo, de allí que quien la ordena de este modo, comete el primer error de todo principiante. La profecía suele ser confusa, y lo es porque además de la simbología empleada, el tiempo en ella se distorsiona. Es lo que se llamó, género apocalíptico. De allí la imposibilidad de establecer un orden novelístico dentro de este género. Concretamente, no se niegan los hechos, se niega el orden temporal. Luego de exponer su orden, nos da esta síntesis interpretativa:

Afirma (Pablo) claramente que, en la venida del Señor, los santos vivos, junto con los cristianos difuntos, serían arrebatados en las nubes para encontrarse con el Señor en el aire, y que esta venida del Señor estaba muy cerca, es decir, en menos de treinta años.

Como dijimos, todo es matemático, dado su great presicion. Todo gira en torno al tiempo, un tiempo subjetivo, pero que el escocés lo introdujo en su análisis además de calcularlo matemáticamente en 30 años a lo sumo. La fórmula sería en este caso, Parusía/30  d.C.

Luego él mismo nos da las objeciones a su tesis:

Aquí nos encontramos con la objeción obvia de que es inconcebible que un evento como el "arrebatamiento de los santos" pudiera haber ocurrido sin dejar una marca indeleble en la historia, sin ser inmortalizado en la tradición, sin un testimonio tal, que su memoria jamás pudiera haberse perdido. Y, a primera vista, esta conclusión parece tan razonable y probable, que parece casi incuestionable.

Si se mide el tiempo de su novela, todo debía darse en menos de treinta años, pero desde la profecía de Jesucristo, a la destrucción de Jerusalén en el 70, donde él fija la parusía, podrían haber pasado cerca de cuarenta años. Luego remata la cuestión de esta manera:

Entonces, considérese cuán poco sabemos sobre la manera de este 'arrebato de los santos'. ¿Debemos suponer que subieron en cuerpos de carne y hueso al reino del aire, o que multitudes de espectadores presenciaron la escena? ¿Fue visible al ojo humano, y fue algo que atrajo la atención? En todos estos puntos estamos en absoluta ignorancia...

Curiosamente, él mismo se destruye. ¿Y si no sabemos nada, para qué habla?

Luego redacta una tesis de historiografía. ¡Atención historiadores, a tomarla en cuenta!

Además, consideremos cuánto de la historia del pasado nunca ha sido escrita; cuánto se ha perdido; cuánto yace enterrado.

A esto no hay que afligirse, pues la historiografía tiene su propio espejo, porque…

...la profecía es historia invertida (!!!)...

Ahora su tesis es la de Pablo

Luego comete otro lamentable error, pensar que su tesis es la de San Pablo:

Antes, sin embargo, de atribuir error a la afirmación expresa del apóstol, puede ser conveniente examinar los fundamentos sobre los que se basa esta conclusión adversa.

Y es la tesis de Pablo, pues ignora lo atemporal de la profecía y se basa ciegamente en su letra:

Sin duda, esta es una afirmación extraordinaria, y no es extraño que haya sido recibida con bastante duda e incredulidad incluso por creyentes declarados en la revelación y la inspiración. Se han hecho muchos intentos para explicarla, y probablemente se encuentren pocos que estén dispuestos a aceptarla como un hecho que realmente haya ocurrido. Sin embargo, ahí está la afirmación, y el crédito del apóstol como maestro de la verdad, como mensajero acreditado de Cristo y como órgano inspirado de la revelación divina, está en juego por su exactitud. Por asombroso que parezca, no se puede malinterpretar el significado del lenguaje, que es tan claro y sencillo como las palabras pueden hacerlo, y que solo permite una interpretación.

Una tesis basada en suposiciones

Ya vimos en una entrada anterior que James, el testarudo, elimina la Tradición como testigo falso y junto a ella se debe retirar la Historia, porque no sabe nada, por lo tanto, toda su tesis se basa en suposiciones:

Primera suposición

...supongamos (suppose) que todo esto ocurriera cuando el país estaba bajo la ocupación de un ejército extranjero, cuando los invasores marchaban por la tierra dejando devastación y ruina a su paso.

Segunda suposición

Supongamos (suppose) que la metrópolis estuviera en estado de asedio, capturada, quemada hasta los cimientos, con fuego, hambre y matanza azotando cada rincón; todo orden social convulsionado en medio de las agonías de una nación moribunda. ¿Qué sensación provocaría la desaparición de algunos miembros de una secta despreciada en tales circunstancias? ¿Se les extrañaría? O si se notara su ausencia, ¿se consideraría inexplicable? En medio de los aterradores signos y presagios de esa tremenda crisis, la desaparición de los cristianos podría pasar fácilmente desapercibida.

Tercera suposición

Debemos considerar las circunstancias peculiares del tiempo, del país y del pueblo tal como existían entonces. Tendemos a medir las cosas según el estándar de nuestro propio tiempo y de nuestra propia experiencia, y a suponer que la misma regla se aplicará a todos los tiempos y circunstancias. Naturalmente decimos: 'si ocurriera un evento como la desaparición súbita y simultánea de varias personas prominentes de nuestra ciudad, pueblo o vecindario, ¡qué sensación causaría, qué alarma y consternación! Se informaría por todo el país, sería el tema de conversación en todos los lugares'.

Como la Tradición es un testigo falso y Flavio Josefo, quien narra estos hechos como testigo ocular, no sabe nada, James, el testarudo, ¿coloca los cristianos dentro de Jerusalén, o a lo sumo, dentro de Palestina? En otras palabras, ¿los apóstoles que vivían y el mismo Pablo, estaban habitando en Jerusalén, o en sus cercanías, desoyendo la profecía de Jesucristo?

Realmente ridículo, pues tanto Pedro como Pablo ya habían muerto cuando se dieron estos acontecimientos, y el resto de los cristianos había huido de Palestina.

Cuarta suposición

Pablo explicado por Mateo.

También debemos tener en cuenta que estos acontecimientos extraordinarios no se basan únicamente en el testimonio no respaldado del apóstol Pablo (aunque eso debería ser suficiente). Están corroborados por la palabra del mismo Señor. Él hace clara alusión a este “arrebatamiento” en su discurso profético en el Monte de los Olivos (Mateo 24:31) cuando dice: *‘Él enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y reunirán a sus escogidos de los cuatro vientos, de un extremo del cielo al otro.’* Esta reunión evidentemente estaba en la mente de Pablo cuando exhorta a los Tesalonicenses “por la venida del Señor Jesucristo y nuestra reunión con Él” (II Tes. 2:1), así como en el pasaje clásico al comienzo de este artículo. Nada puede ser más seguro que que nuestro Señor está comprometido con esta afirmación sobre el arrebatamiento de los santos y el período de su ocurrencia, que se afirma expresamente que está dentro de la vida de los apóstoles y antes de que la generación actual desapareciera.

Consecuencias de las suposiciones

Podría preguntarse: «¿por qué no tenemos un capítulo suplementario en los Hechos de los Apóstoles, que lleve la historia del cristianismo hasta la destrucción de Jerusalén?» Por una razón muy suficiente: ninguno de los apóstoles permaneció en la tierra para transmitir a las generaciones futuras el cumplimiento de la predicción de nuestro Señor. Incluso si alguno hubiera quedado, sería inconcebible que él pudiera haber omitido registrar el hecho más terrible en la historia de su nación y del mundo. De todas las falacias que la tradición ha impuesto a la credulidad humana, la más increíble es la ficción de que San Juan sobrevivió muchos años a la destrucción de Jerusalén.

Frente este argumento de las tradiciones, reacciona como un loco en su jaula:

¿Qué? ¿Acaso Juan sería encontrado descuidado y dormido a la aparición de su Señor? ¿Acaso Juan quedó fuera con las vírgenes insensatas cuando las prudentes entraron? ¡Imposible! La venida de su Señor era el límite previsto de su carrera terrenal; hasta que eso sucediera debía esperar. Cuánto anhelaba la realización de ese evento lo sabemos por las palabras finales del Apocalipsis: «¡Sí, ven, Señor Jesús!» ¿Quién puede dudar que fue uno de los primeros en salir a recibir al Esposo? Sin embargo, casi todo el dilema: la iglesia cristiana ha sido ‘‘abiertamente engañada’’ con la fabulosa leyenda de la supervivencia de San Juan. Que él no haya dejado registro de la destrucción de Jerusalén es por sí mismo prueba suficiente de que no sobrevivió a ese evento, aunque además tenemos la promesa implícita del Señor que debía vivir hasta ese momento. En una palabra, nos encontramos ante esto: o bien las expectativas que los primeros cristianos tenían, la enseñanza de San Pablo y de los demás apóstoles, y las predicciones expresas y reiteradas de Jesucristo deben considerarse erróneas y equivocadas, o bien Él regresó como prometió, antes del fin de aquella generación.

El número de los raptados

Ya vimos que los sucesos son de great presicion, por lo tanto, ¿a cuánto ascienden los raptados?

Además, podemos tener ideas muy exageradas sobre el número de personas que serán recogidas en la venida del Señor.

Todo indica que el rapto se da en un 50%. Su fórmula matemática, dada la great presicion sería ésta r=100/2.

La proporción de aquellos que estaban moralmente preparados para entrar en el reino en la venida de Cristo no parece superar la mitad de los discípulos nominales. De las diez vírgenes, cinco fueron excluidas del banquete nupcial. De las dos mujeres que estaban moliendo en el molino, una fue llevada y la otra quedó. De los dos hombres en el campo, uno fue llevado y el otro quedó. De los dos hombres en una cama, uno fue llevado y el otro quedó. Estas representaciones están llenas de significados, y su repetida alusión a la proporción de la mitad parece tener una importancia notable. Esto no implica necesariamente que los excluidos fueran finalmente rechazados, sino que perdieron el privilegio de entrar al reino sin pasar por la prueba de la muerte.

¿Cuál es la causa de esta reducción al 50%?

Las Escrituras nos llevan a concluir que 'en los últimos días' una defección generalizada de la fe reduciría considerablemente las filas de los cristianos profesos. Esto es claramente predicho por nuestro Señor y Sus apóstoles. 'Porque se multiplicará la maldad, el amor de muchos se enfriará.' Igualmente oscura es la imagen que dibuja San Pablo en su Segunda Epístola a Timoteo.

La Profecía es Historia invertida. (p = -h)

Continúa su razonamiento lógico, donde la Revelación siempre se sobrepone a la Historia. Su frase mágica consiste en que la Profecía es Historia invertida. Una tesis imposible de demostrar, dado que la Profecía adolece del orden temporal, pero este principio no puede ser aceptado por la testarudez de un reformador que desafía todas las evidencias que se ponen en su camino:

Pero la profecía es historia invertida, y leemos el cumplimiento en la predicción. Tenemos un ejemplo destacado de esto en los capítulos 24 y 25 de San Mateo. Sin embargo, pocos escritores han dejado un registro de esa catástrofe trágica que probablemente no tiene paralelo en los anales ensangrentados de la raza humana.

Terminamos nuestra presentación con otra conclusión lógica expuesta en el párrafo anterior. Si la profecía es historia invertida, su cumplimiento está en la predicción, (and we read the fulfilment in the prediction). Siguiendo la lógica matemática de su great presicion, esta sería su fórmula: fulfilment= prediction (f=p). Parece que el escocés no leyó el Libro de Jonás. Un olvido lamentable, pues lo que se predice no se cumple.

***

Para hacerse ateo, no existe mejor método que leer a James Roussell. Sin lugar a dudas, el preterismo fue una reacción violenta al morbo protestante sobre el porvenir profético.

Y flota una pregunta sin respuesta. La Tradición es falsa. La Historia no sabe nada. La profecía ya pasó, pues es historia negativa. 

¿Y ahora qué?… Ahora, la mitología:

Francisco Lacueva 2 dice lo siguiente: “…la idea sostenida por muchos autores de que la nueva Jerusalén existía ya antes de ahora en el cielo, y se hallará, durante el Milenio, en torno a la tierra, como un satélite girando en su órbita, siendo retirada de la escena durante la destrucción de la primera tierra y el primer cielo, para descender después a la nueva tierra y posarse allí para siempre”. (Miguel Rosell Carrillo. Apocalipsis: La Revelación para estos días finales. Pág. 151.)

Y dicha mitología se apoya nada menos que en la ciencia:

El periódico Weekly World News de Canadá 3, en fecha 30 de Abril de 1996, publicó un artículo llamado “EL TELESCOPIO HUBBLE TOMA UNA FOTO DEL CIELO”, firmado por Ron Kinton; y decía así: “Washington-Científicos de la NASA están estudiando cientos de imágenes increíbles enviadas a la Tierra desde el telescopio espacial Hubble… Las fotografías claramente muestran una enorme ciudad blanca, flotando misteriosamente en la negrura del espacio “. Un experto de la Nasa dijo al respecto que esa ciudad definitivamente era el Cielo, porque “la vida, como la conocemos, no puede existir en el espacio helado y sin aire”. (Ibídem. Pag. 151-152.)

De este modo hemos destruido la Tradición y subyugado la Historia, para sobreponer la Revelación. Una Revelación que abre el camino a la mitología moderna:

Dejando aparte las cuestiones vivenciales y de testimonio extrabíblico, la Palabra nos enseña que efectivamente, la Nueva Jerusalén descenderá del cielo, se entiende entonces, que vendrá a esta tierra. (Ib. 152)

De este modo se cierran las fórmulas matemáticas con esta ecuación:

p = -h, lo cual equivale a m x c, o sea, mitología x ciencia.

Ahora, busque usted el resultado.

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NOTAS

     1 O tal vez entre el 50-51. (Aclaración del editor.)

2 Canónigo educado en la Pontificia Universidad de Salamanca, quien se pasó a la Reforma renegando de su catolicismo. Un hermoso fruto del ultramodernismo romántico.

3 El tabloide es poco serio y tiende al sensacionalismo. Creerse lo que dice es para ingenuos. El 30 de enero de 1996 titula que un piloto fotografió un ángel. Lo mismo hace para el 27 de febrero del mismo año. El 13 de febrero de 1996 titula: “Incendios estallan en la Luna”. El 18 de junio se pregunta si el 31 de enero de ese año es el día del juicio final. Ahora se edita por web y dicen de sí mismos: Weekly World News ha publicado más de 100.000 artículos y descubierto más de 300 seres insólitos que conviven con nosotros. Cada día, nuestros intrépidos reporteros, ganadores del Premio Potenza, descubren historias que los medios tradicionales ignoran. Weekly World News es la fuente de referencia en extraterrestres, mutantes, teorías de la conspiración, profecías bíblicas, curas milagrosas y políticos corruptos.


lunes, 3 de agosto de 2026

The woke Vatican

 



Por Tony Velázquez Ruiz

En un momento donde hasta el legendario Homero es woke, La derrotada iglesia vaticana, no puede ser menos.

La pregunta crucial para todo católico de este momento, es saber quién gobierna en el Vaticano. Dirán que León XIV.

¿Y si no fuese León XIV, alias Paco II?

Paco I y Paco II

La pregunta lleva a otra, ¿quién gobierna entonces?

Ya sabemos que quien gobierna la iglesia en China, es el partido comunista. ¿Qué función cumple en todo esto Paco II? La función de títere del partido comunista chino. Esto nos lleva a que una parte importante del orbe romano, cayó derrotada por el ateísmo oriental.

Mujeres con funciones sacerdotales

Se demostró con creces, que el finado Paco I era un masón encubierto, por lo tanto, el Vaticano de Paco I estaba manejado por la masonería, pues de no ser así, Paco I habría sido asesinado abiertamente, cosa que no ocurrió. Todo lo contrrio, lo mimaron hasta el final. ¿Era Paco I un títere? De ningún modo, era un operador eficiente de las logias ocultas. Más aún, estableció el mecanismo revolucionario por el cual cambiaría la doctrina católica: el Sínodo Urbis et Orbis.

Muller y el jesuita marica

Atrás quedaron los románticos ultramodernistas que pedían el Vaticano III. Paco I fue más concreto y eficiente, coaccionar el orbe hacia el Sínodo, para lograr un producto similar a la iglesia teutona.

Escudo cardenalicio de Tucho

De aquí surge el ejército woke del vaticano. A la vanguardia marcha la iglesia teutona y a la retaguardia cierra filas con Burke y sus altar girls, Schneider con su paradoja, y el bwana Sarah.

Burke y sus altar girls

La FSSPX se quedó afuera. Orden tajante de las logias. O se entra en el Ejército Woke o estás fuera, o sea, excomulgado. Por tanto debemos deducir, que los obispos desobedientes, que no piensan obedecer un títere y mucho menos un maricón al frente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, pues representan las logias, están afuera de todo, sin audiencias ni recibimientos de las supuestas autoridades woke. La desobediencia a Paco II, es sin lugar a dudas, contra las logias. Esta corriente no intenta romper lazos definitivos contra la Roma woke, busca tan solo salvarla del futuro desastre. ¡Ojalá lo consiga!

La papisa en comunión con el papa

Decimos desastre pues se calcula con estadísticas en la mano, que se cierran 9 monasterios al año. Todos estos monasterios son hijos del Novus Ordo conciliar. Contrariamente, se abren monasterios de oración latina. Lo cual nos lleva a pensar, que la iglesia sinodal woke, camina a su extinción. Es tan solo cuestión de tiempo.

Fiducia Suplicans

Hoy las masas no leen, se manejan con imágenes, y ellas son altamente elocuentes. Paco II quien tiene tiempo para recibir la “abuelita punk”, adolece de agenda para recibir los que se excomulgan.

Y siguen las imágenes. Un jesuita marica que pide más curas maricones. Mujeres que predican y realizan funciones sacerdotales. Monjas que se incorporan al funcionamiento vaticano. Alfombra roja para la papisa de la pérfida Albión.

Parte del  batallón del ejército woke

Afirmaba el cardenal milanés Martini, que la Iglesia llevaba un atraso de 200 años. Gracias al ejército woke, ya podemos decir, que se puso al día.