Calesita

martes, 12 de junio de 2018

Vino viejo, vino nuevo


En estos días parece que la Revolución Vaticana, entra en su etapa crucial. Las decisiones por tomarse son para ella altamente trascendentes.
Estos revolucionarios han demostrado que solo se les sirve en la mesa vino nuevo, y rechazan el vino añejo porque es retrógrado e involutivo.
Comencemos por el vino de la Amazonia. Estamos en una región considerada por Bergoglio, como periferia. Todas las periferias son para esta revolución lugares de experimentación, de cambio y de evolución. Lugares donde crece una cepa novedosa.
Decía Bergoglio al CELAM en Río de Janeiro, allá por julio de 2013:
La Misión Continental se proyecta en dos dimensiones: programática y paradigmática. La misión programática, como su nombre lo indica, consiste en la realización de actos de índole misionera. La misión paradigmática, en cambio, implica poner en clave misionera la actividad habitual de las Iglesias particulares. Evidentemente aquí se da, como consecuencia, toda una dinámica de reforma de las estructuras eclesiales. El "cambio de estructuras" (de caducas a nuevas) no es fruto de un estudio de organización de la planta funcional eclesiástica, de lo cual resultaría una reorganización estática, sino que es consecuencia de la dinámica de la misión. Lo que hace caer las estructuras caducas, lo que lleva a cambiar los corazones de los cristianos, es precisamente la misionariedad. De aquí la importancia de la misión paradigmática.
Lo que veremos en el Amazonia es la aplicación práctica de este criterio, del cual se deduce explícitamente los siguientes puntos básicos:
1. La Iglesia adolece de una estructura eficiente para ocuparse de las periferias.
2. Lo que no se dice, pero resulta evidente, es que las reformas del Vaticano II son una antigualla. Peor aún es el regreso al pasado anterior al Vaticano II, sobre lo cual afirma:
La propuesta pelagiana. Aparece fundamentalmente bajo la forma de restauracionismo. Ante los males de la Iglesia se busca una solución sólo en la disciplina, en la restauración de conductas y formas superadas que, incluso culturalmente, no tienen capacidad significativa. En América Latina suele darse en pequeños grupos, en algunas nuevas Congregaciones Religiosas, en tendencias a la "seguridad" doctrinal o disciplinaria. Fundamentalmente es estática, si bien puede prometerse una dinámica hacia adentro: involuciona. Busca "recuperar" el pasado perdido.
3. El Concilio Vaticano II forma parte de su vino viejo; lo que busca Bergoglio es el vino nuevo que solo se encuentra en el nuevo paradigma del poliedro.
4. Todas las reformas que se siguen, son invención pura, o acomodamiento a las estructuras del mundo, pues la mal llamada “cultura” para su ideología, posee un ritmo propio, donde late su dios evolutivo, el cual es una metamorfosis del Espíritu Santo. Por eso decía:
Si nos mantenemos solamente en los parámetros de "la cultura de siempre", en el fondo una cultura de base rural, el resultado terminará anulando la fuerza del Espíritu Santo. Dios está en todas partes: hay que saber descubrirlo para poder anunciarlo en el idioma de esa cultura; y cada realidad, cada idioma, tiene un ritmo diverso.
Las consecuencias de esta ideología, son aterradoras. ¿Sacerdotes casados? ¿Diaconisas? ¿Sacerdotisas? Todo es posible, pues la ideología evolucionista adolece de todo elemento de contención.
Mientras tanto los revolucionarios se frotan las manos esperando la ocasión para hacer dos cosas que ya saben que siempre salen bien:
1. Imponer férreamente sus cambios utópicos contra viento y marea, como ya vimos que se hizo luego del Vaticano II. La historia en este caso puede repetirse.
2. Capacitar las nuevas generaciones para que produzcan en todo el orbe los cambios diagramados y pisen el vino nuevo, tal como hicieron con el rito de la comunión en la mano. Otra historia que puede repetirse.
El vino bergogliano está en plena efervescencia.
Esta ideología, explica las alabanzas de Bergoglio a Gustavo Gutiérrez inventor de un vino nuevo, llamado Teología de la Liberación, este se sirve en botellas fabricadas por los dominicos: vino que se bebe en ciertos seminarios, donde los seminaristas no pueden cotejar con otros sabores. La felicitación de Bergoglio para el anciano Gustavito es calurosa, pues este producto es una...
...contribución a la Iglesia y a la humanidad.
Por otro lado, el gran reformador, se contuvo de aprobar la comunión a los protestantes. Algo que le ganó la ira del rico episcopado teutón.
Estos ricachones tienen razón. ¿Por qué se los debe comprimir en algo que hicieron siguiendo las normas bergoglianas? Comprobaron que las reformas del Vaticano II son un vino viejo, y desde el corazón de su cultura basada en los iconoclastas protestantes, oyeron al dios evolutivo de Hegel, que les proponía comulgar a los luteranos. Era el vino nuevo, que Bergoglio les aguó.
Ahora este cisma puede ser peligroso para la vida de Bergoglio, no para la Iglesia, pues hace tiempo que los obesos ricachones de Alemania están afuera de toda ortodoxia. Y se pueden decir entre ellos:
¿Pues para qué lo elegimos papa gastando tanto dinero de las arcas, si luego nos hace dar marcha atrás en una reforma ya consolidada?
Si tomamos en cuenta los dichos de Benedicto XVI sobre este tema, podrían decir también:
Con Ratzinger esto no hubiese pasado.
Y como dice una novela siciliana, para mantener todo como está, algo tiene que cambiar. Y así es en la desacreditada iglesia chilena. El vino chileno, es de los mejores. Con aroma a ritos incaicos y araucanos y un sabor especial a pedofilia.
Si algo debe cambiar, cambiemos a Barros y dos más y seguimos adelante como siempre. El vino no deja de ser bueno, y sobretodo, es nuevo.
Por mi parte prefiero los vinos añejos, y cuanto más viejo, tanto mejor. Tienen más cuerpo y mejor gusto y son vinos que proceden de una vid, donde su dueño no es Bergoglio sino Jesucristo.



sábado, 9 de junio de 2018

Los adoquines del lenguaje modernista


Para Wittgenstein el lenguaje era un juego, pero existen juegos peligrosos y hasta mortíferos, el lenguaje de la Liturgia es uno.
El lenguaje no es el ser, sino una expresión del mismo. El primer problema es que los modernistas confunden el lenguaje con el ser.
Escribía Juan Rubio, ex director de Vida Nueva:
¡Cuántas veces el problema es el lenguaje! Hay ocasiones en que la palabra corrompe el pensamiento. 1
Si Rubio seguía a Wittgenstein, debe reconocer que esto es un juego. La palabra no puede corromper el pensamiento ni siquiera como figura metafórica. La palabra es una expresión del pensamiento y si alguien cree que corrompe el pensamiento es porque se expresó mal o el auditorio no comprende el mensaje oral, pues adolece de cierto contexto. Concretamente, si intervengo en un simposio médico, por lógica no comprenderé las exposiciones, porque no es mi contexto. Así como los médicos no pueden entender una exposición en un simposio filosófico, están fuera de ese contexto.
Según Wittgenstein el significado es el uso.
De este lenguaje supuestamente corrupto, pasa Rubio a criticar el lenguaje presente:
Hablamos un lenguaje tan cartesiano y atado al duro banco de la escolástica aprendida, que a la gente le cuesta trabajo entendernos. 2
Francamente a mí me cuesta entender a Rubio, porque si el lenguaje es cartesiano, entonces no es escolástico, excepto que escolástica sea lo que aprendió él en la escuela de Descartes. Caso contrario debo decir que Rubio algo ignora. Aquí estamos ante otro juego de Wittgenstein, mezclar con los labios embusteros de los que habla el Salmo 11, cartesianismo con escolástica.
Y pasa Rubio a los ejemplos de este juego o entuerto:
Hay palabras en la liturgia y en la predicación que son como adoquines en la calle, estorbos para caminar, cuando lo que debe de ser es el mejor vestido del pensamiento. 3
Otro juego de Wittgenstein. Una cosa es el lenguaje de la liturgia y otra cosa es el lenguaje de la predicación.
Si Rubio pretende que la Liturgia descienda hasta el lenguaje en uso, alguien le debe explicar, que esto jamás fue así. En los orígenes del cristianismo, en Roma se hablaba griego y latín. La lengua cultural era el griego, y la Liturgia era en griego. Cuando el griego dejó de usarse, en Roma se hablaba dos clases de latín, el clásico y el de la gente simple, usado por la milicia y el comercio, era el latín vulgar. La Liturgia se hacía en el latín clásico: aquel que seguía las reglas gramaticales de los grandes escritores. La Liturgia no descendía al uso corriente. Cuando diversos pueblos ocuparon regiones del Imperio Romano, se hablaba una lengua romance, pero la Liturgia perduró con el latín clásico.
Si la liturgia presenta adoquines, es porque los prelados son adoquines, incapaces de enseñar.
Y los prelados predican adoquines, lo cual es cierto en muchos de ellos, y lo he comprobado. Pero dicen adoquines, porque les falta capacidad y preparación. ¿Quién de estos tomó clases de oratoria? Otro hermoso juego de Wittgenstein.
Y se engola Rubio afirmando:
Pero abunda el empeño de un lenguaje engolado, con acento de bóveda y que echa para atrás como olor fétido. 4
Aquí por fin entendemos lo del lenguaje que corrompe el pensamiento. Algo insólito. Mas allá de sus metáforas, el pensamiento de Rubio es realmente fétido, y Rubio predica desde su bóveda, no como yo, que no predico y solo hablo desde el llano de la calle.
Esta crítica de Rubio, se cura no cambiando el lenguaje, sino capacitando al que habla y al que escucha. Es triste ver como Rubio iguala hacia abajo, hacia el fango, hacia lo fétido. Es lo que oímos en ciertas diócesis de Buenos Aires, donde al fiel se le da el trato de usted, pero en la Liturgia al Dios Padre se da el tratamiento de vos, pero el vos del voseo rioplatense: como por ejemplo:
- ¡Qué bueno sos  Padre Dios!
Así oímos a Bergoglio hablar como jesuita ignorante: "Dejáte sorprender." O sus nuevos verbos: "Dios te misericordea". O como escribó en Gaudete et Exsultate: "Se trata de ofrecernos a él que nos primerea"... (56), y nuevamente vuelve a sacarle brillo a esta joya del lenguaje: "Jesús nos primerea en el corazón de aquel hermano"...(135)

Y remata su corrupto pensamiento el sesudo Rubio, pasado a limgüista:
Los límites del lenguaje son los límites del mundo, que dijera Wittgenstein. 5
Por supuesto aquí se habla del lenguaje secularizado y ateo; pues el lenguaje católico es el Logos divino, palabra del Padre transmitida por su Hijo encarnado. Aquí radica la diferencia entre el lenguaje de los adoquines del secularismo moderno y el lenguaje divino, usado en la Liturgia, cuyo límite es el Logos, Hijo único del Padre.

1 http://www.vidanuevadigital.com/archivo/pentecostes-el-lenguaje-va-mas-alla-de-las-palabras-juan-rubio/
2 Ibídem.
3 Ibídem.
4 Ibídem.
5 Ibídem.

domingo, 3 de junio de 2018

Los “aparatos” de Bergoglio


Afirmaba Perón que el conductor debía organizar su propia organización, pues los hombres pasaban, pero las organizaciones garantizaban la permanencia en el tiempo. Muchos peronistas, como Bergoglio, encontraron en esto la fórmula mágica para montar su organización personal y de este modo perpetuarse en el cargo a través del tiempo. En la Argentina a esta estructura se la llamó el “aparato”. Quien posee “aparato”, se perpetúa en su cargo indefinidamente y vence todo escrúpulo democrático o clerical. Al aparato bergogliano, se lo llama fuera de la Argentina el Team Bergoglio.
Bergoglio es un Papa con un buen aparato: Maradiaga, Cupich, Coccopalmeiro, Becciu, Spadaro, son algunas de sus cabezas visibles.
Santa Marta es el fortín criollo del aparato, con personajes muy “persuasivos” que controlan y ejercen fuerza moral y física para que los “díscolos” no saquen “los pies del plato”. Es el aparato.
El aparato se adueñó de la Iglesia, y se pretende ocultamente que con este sistema se cambie la Fe; pero acontece que la base no es bergogliana, es católica y dicho aparato podrá respirar con el peronista Bergoglio, pero la base seguirá siendo católica y adversa a sus reformas que pretender avanzar contra dicha Fe.
Begoglio no es la encarnación del Espíritu Santo. Bergoglio es el rayo caído del cielo en esa noche tormentosa.
El aparato del lobby gay
Existe otro aparato, este es oculto, mucho más fuerte que el aparato bergogliano. Es al que se lo tilda de lobby gay. Estos personajes subyacen en todo el cuerpo de la Iglesia, y hace que un católico coloque todo sacerdote y prelado en la mira, para ser observado si pertenece a esta inaudita abominación.
Los gays sobresalen sobre el resto, por su amaneramiento o por las pistas que dejan escapar para que se los reconozca. Existen sacerdotes que por su voz aflautada, yo les aconsejaría recurrir a un fonólogo, para que modifiquen esta fétida señal y adopten una voz varonil.

¡Alerta con estos individuos! Su unidad es más fuerte que la del aparato bergogliano porque se basa en la carne corrupta de la cual se ceban permanentemente. Si alguien se pregunta la causa que no se persiga estos abominadores, la hallará en el temor que infunden a estos obispos de cartón. Foto
Apareció una apelación en las redes para que los sacerdotes fieles firmen, instando a los obispos para hacer lo que deben y no hacen; deficiencia que ellos ven desde el Vaticano II. Es la Cura pastoralis. A este miserable punto hemos llegado.

Ya en 2013 Bergoglio afirmó la existencia de este aparato gay. Hoy sabemos con certeza que nada puede contra él.
Y recojo dos notas periodísticas:
El lobby gay, integrado por cuatro o cinco personas, trató de ejercer su influencia pero Benedicto XVI trató de romper este grupo de poder. Benedicto no tuvo un papado fácil. Sufrió por parte de su mayordomo la filtración de documentos personales. Según la prensa italiana, fueron prelados que querían forzarle a dejar el puesto. 1
El renombrado psicólogo holandés Gerard van den Aardweg al hablar el 19 de mayo en el Rome Life Forum advirtió sobre este aparato:
Hubo una red homosexual subversiva dentro de la Iglesia, incluso en altos niveles, para hacer que la homosexualidad sea considerada normal. 2
Este aparato explica lo sucedido en la iglesia chilena. Este es el motivo por el cual la idólatra Iglesia en Chile está como estaba antes de recurrir al Vaticano por los escándalos de la carne. Todo es palabrería barata, sin acciones que las acompañan. Como siempre las acciones definen la doctrina, no la crean. Al presente se dio un visto bueno a la situación planteada, el resto es cháchara.
Es que Bergoglio fue apoyado por este lobby y su vida pende de un hilo ante estos feroces depredadores. Los gays son los auténticos homófobos. Odian profundamente en sus entrañas al ser humano. Ante ellos todo ser normal es su enemigo natural. Este lobby adolece de toda misericordia, ante el cual la vida de un hombre es nula.
Esto explica en parte el silencio de muchos prelados. Temen al aparato gay. Nótese el terror impuesto por Maradiaga ante quienes denuncian un prelado de su país implicado en una infinidad de abominaciones de la carne. ¿Acaso es que si lo remueve, peligra su vida?
En la Argentina, Bergoglio fue montando lentamente su aparato, el cual se extendió por el sur de esta única América. Hoy concluyó la cima de su aparato colocando al gran Tucho al frente de la diócesis de La Plata, la cual estaba ocupada por un obispo conservador 3 adverso.
Hoy en Argentina, su poder es omnímodo. Ya puede acariciar su satisfacción de poder. Cuando el miope Ojea, presidente del episcopado argentino sale a decir que se le teme al liderazgo de Francisco, cambia la esencia del sentir del católico argentino.
Partiéndose la cara
Para ejemplificarlo, diría que así como encontramos en la madrileña revista Vida Nueva que se van a partir la cara por este Papa, – por supuesto, este partir la cara es una metáfora; – por el contrario yo a estos modernistas de Vida Nueva, que avalan con los hechos los dos aparatos, les digo que a este Papa yo le partiría la cara, – lo cual es también una metáfora.
Sucede que el cielo ya le partió la cara una vez y esta no fue una metáfora; pero cuando este peronista se da ínfulas de saber descifrar los signos de los tiempos, acontece que no logra descifrar los signos de su propia persona.






1 http://www.lavanguardia.com/internacional/20160701/402902050807/benedicto-xvi-lobby-gay-vaticano.html
2 https://www.gloria.tv/article/P74a2RacRxCd3Kb1x2SiJGpiL
3 Esta palabra no es sinónimo de tradicionalista.

martes, 29 de mayo de 2018

La profecía de Paulo IV


La crisis presente de esta Iglesia, fue preanunciada hace mucho tiempo por los mensajes del cielo. Sucede que todos estos mensajes se arrojaron al basurero, porque nos decían estos sabihondos, que la fe no requería de ellos. Entre ellos se encuentra el otrora Card. Ratzinger, que es aún hoy Benedicto XVI.
Así nos enseñaban que eran revelaciones privadas, opuestas a la Revelación de la Fe. Estos genios de la teología, no lograban discernir entre la Revelación eterna y la profecía temporal y oponían la eternidad con el vulgar mensaje temporal, pues le era contrario.
Los mensajes no aludían a la Revelación, sino al camino con el cual esta Revelación debía tropezar. Esto es profecía. Acontece que el profeta, para ser profeta, debe ser perseguido, pues a quienes va dirigida la profecía nunca comprenden su esencia.
Una cosa es la esencia y otra muy distinta es la existencia. La Tradición es nuestra esencia, pero el Camino de dicha Tradición es nuestra existencia. Los mensajes del cielo aludían a la existencia, al Camino, cosa que molestaba, pues estorbaba las veleidades de muchos.
Así como existieron oráculos en el Antiguo Testamento, existen oráculos en el Nuevo Testamento, fuera de toda Tradición escrita u oral, pues no atañen a su esencia, sino a la vida que dicha esencia debe transmitir.
A estos ciegos no se les puede hablar de aparicionismo, pues salen diciendo como Bergoglio, que son simples correos, y solo admiten lo que la estructura eclesial afirma.
BULA PROFÉTICA
De este modo y para toda esta gente, apelo a un escrito realmente profético firmado por Paulo IV, quien preanuncia estos tiempos y otorga las herramientas para enfrentarlos.
Para interpretar una profecía, se debe ser profeta de algún modo, esta es la causa por la cual el escrito fue pésimamente interpretado por los sedevacantistas. Como reflejé en otros contenidos, el sedevacantismo entre Juan XXIII y Benedicto XVI, es una gigantesca estupidez, es un pozo en la cual cayeron muchos ciegos.
Una cosa es el error, y otra la herejía. Se puede cometer un error, pero construir una estructura basada en dicho error, ya es herejía. Muchos sacerdotes y prelados comenten errores, pero de ningún modo son herejes ni pretenden construir una herejía.
Hoy tenemos un sedevacantismo de facto y no de jure, por las razones que ya expuse en otros artículos, como ser una renuncia a la forma del papado, pero no a su materia; y un papa electo que manifiesta abiertamente haber caído en herejía doctrinal y moral.
Por este motivo expongo este texto polémico pero real, surgido de las entrañas mismas de la Iglesia. Me refiero a la Bula Acerca del peligro de autoridades heréticas, escrita por Paulo IV en 1559. Luego de este somero análisis, dejo sobre el final el texto bilingüe completo; el cual fue tomado de Documenta Catholica Omnia.
La Bula no es a mi criterio una exposición de infalibilidad pontificia, ni mucho menos un dogma, sino mas bien un escrito de sentido común,
Para algunos es un escrito jurídico, no contradigo esta opinión; pero la ley se basa en la disciplina, la disciplina se basa en el orden y el orden se basa en la doctrina. Nótese como todo está relacionado.
Por todos estos motivos llamo a este escrito: profecía. En ella se hallan los elementos útiles para responder a las situaciones críticas de nuestro tiempo.
LA BULA
En el Exordio se afirma que es obligación del Papa:
1. Poseer una asidua vigilancia.
2. Excluir del rebaño de Cristo ...para que no prosigan con la enseñanza del error ...aquellos que en estos tiempos:
a. ya sea por el predominio de sus pecados;
b. aquellos que se levantan contra la disciplina de la verdadera Fe de un modo realmente perverso;
c. aquellos que trastornan con recursos malévolos y totalmente inadecuados la inteligencia de las Sagradas Escrituras.
Todos estos desprecian ser discípulos de la Verdad.
Hoy hallamos los mismos síntomas de esta enfermedad, pero la clerecía que tiene en sus manos la Iglesia, ni vigila ni separa, y oculta bajo la alfombra a los que son denunciados por el predominio de sus pecados.
Desde el irresponsable Juan XXIII hasta la fecha que no se separa de la iglesia a estos desviados, excepto los que cuestionan esta decadencia.
Sin embargo hoy este mal llega al clímax por su § 1: Más alto está el desviado de la Fe, más grave es el peligro. ¿Qué más alto puede estar, que oficiando falsamente de Vicario de Cristo?
¿Y si este desviado de la Fe fuese “papa”? Afirma la Bula: que si fuese encontrado desviado de la Fe, podría ser acusado.
Bergoglio ya es fácil blanco de acusaciones, las cuales pululan numerosas todos los días, y se ataja diciendo que se puede criticar al papa. No Bergoglio, esto no es así.
Primero se le presentaron dudas, luego se le hicieron correcciones, hoy hacemos acusaciones, y de ningún modo son críticas. Críticas eran al inicio, ahora que ningún espíritu demoníaco cambie la carátula de lo que se le enrostra a Bergoglio.
¿Por qué hacemos acusaciones?
...para que no acontezca algún día que veamos en el Lugar Santo la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel;...
Con Bergoglio, Kasper, Marx, Cupich, Maradiaga y Malley la desolación está a las puertas del Vaticano, bajo la mirada impávida e ineficiente de nuestros timoratos cardenales, que ya se parecen a perros mudos, o mercenarios.
Esto motiva lo que se afirma en el § 2:
1. ...aprobamos y renovamos todas y cada una de las sentencias, censuras y castigos de excomunión, suspensión, interdicción y privación, u otras, de cualquier modo adoptadas y promulgadas contra los herejes y cismáticos...
2. ...queremos y decretamos que dichas sentencias, censuras y castigos, sean observadas perpetuamente (ac perpetuo)... y deben permanecer con todo su vigor.
3. Y queremos y decretamos que todos aquellos que hasta ahora hubiesen sido encontrados, o hubiesen confesado, o fuesen convictos de haberse desviado de la Fe Católica, o de haber incurrido en alguna herejía o cisma, o de haberlos suscitado o cometido; o bien los que en el futuro se apartaran de la Fe... o lo confiesen, o lo admitan, de cualquier grado, condición y preeminencia, incluso Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, o Legados perpetuos o temporales de la Sede Apostólica, con cualquier destino;... en fin queremos y decretamos que cualquiera de ellos incurra en las antedichas sentencias, censuras y castigos.
En el § 3 se priva ipso facto de todo oficio eclesiástico cuando se incurre en herejía o cisma.

Este punto es esencial, pues quien cae en herejía de alguna forma, como lo muestra elocuentemente la fotografía donde Bergoglio se arrodilla ante los pastores pentecostales, quien cae en este tipo de herejía, pierde ipso facto toda su autoridad, de nada sirve ahora que se lo eleve a la silla ocupada de Pedro. 

Por ello se dice que automáticamente caen todos sus títulos:
...quedarán privados ... de sus jerarquías, y de sus iglesias catedrales, incluso metropolitanas, patriarcales y primadas; del título de Cardenal, y de la dignidad de cualquier clase de Legación, ...
Pero no solamente caen ipso facto los títulos:
...quedarán privados ... además de toda voz activa y pasiva, de toda autoridad,...
También pierden toda su autoridad en el cuerpo de la Iglesia:
...quedarán privados ... de toda autoridad,...
Para que esta pérdida de cargos, enseñanzas o autoridad no se requiere un trámite burocrático previo, como ser un concilio como afirma el artista del arte de besar, "Tucho"; no se requiere sínodo, ni consistorio, pues se afirma expresamente:
...sin necesidad de ninguna instrucción de derecho o de hecho,...
La causa de esta medida extrema es grande, pues es un gran crimen...
...con su prevaricación pecan más gravemente que los otros, pues que no sólo se pierden ellos, sino que también arrastran consigo hasta la perdición los pueblos que les fueran confiados
Esta Constitución no es transitoria ni posee tiempo de expiración, pues la Fe no es transitoria y su envase no tiene fecha de vencimiento:
...esta Nuestra Constitución, válida a perpetuidad, contra tan gran crimen -que no puede haber otro mayor ni más pernicioso en la Iglesia de Dios-...
Por último esta pérdida de autoridad total no posee por arrepentimiento un regreso a su primera autoridad, pues...
...siendo del todo contrarios e incapacitados para tales funciones, serán tenidos además como relapsos y exonerados en todo y para todo, incluso si antes hubiesen abjurado públicamente en juicio tales herejías. Y no podrán ser restituidos, repuestos, reintegrados o rehabilitados, en ningún momento, a la prístina dignidad que tuvieron,...
Y continúa la dureza de esta bula afirmando que las autoridades eclesiales caídas en herejía...
...serán tratados y estimados, y además evitados como relapsos y exonerados, de tal modo que habrán de estar excluidos de todo consuelo humanitario.
En el § 5 se excomulga ipso facto a todos los que favorezcan a herejes o cismáticos:
Incurren en excomunión ipso facto todos los que conscientemente osen acoger, defender o favorecer a los desviados o les den crédito, o divulguen sus doctrinas; sean considerados infames,...
Por otra parte, quienes estén bajo dicha autoridad, caducada por herejía...
... nadie estará además obligado a responderles acerca de ningún asunto.
En § 6 se declara la nulidad de todas las promociones o elevaciones de desviados en la Fe.
Por dicha lógica, Bergoglio en ningún instante fue Papa, pues su elección fue y es nula:
Agregamos que si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía, o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos.
Tal asunción al papado por parte de Bergoglio es ilegítima, por tal motivo sus encíclicas, enseñanzas, homilías son inválidas y carecen de fuerza, si bien, ya para algunos de nosotros son causa de jocosidad:
Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circunstancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie.
Los laicos no estamos obligados a obedecer a estos nuevos desviados de la Fe, como se muestran en la Argentina a los hijos predilectos de Bergoglio: Poli, Ojea, Colombo y otros. Estos, por apoyo incondicional a las herejías de su “papa negro”, adolecen de todo derecho eclesial sobre nosotros. Nadie nos puede obligar por obediencia a cambiar nuestro Fe: ni un sacerdote, ni un obispo, ni un cardenal, ni un papa negro, ni un ángel del cielo.
Esta decisión de sentido común, la hallamos en el § 7, donde se nos enseña que los fieles no deben obedecer sino evitar a los desviados en la Fe.
La consecuencia de haberse desviado de la fe no requiere ningún tipo de declaración:
...sin necesidad de hacer ninguna declaración ulterior,...
Y su causa es la siguiente:
...están privados de toda dignidad, lugar, honor, título, autoridad, función y poder;...
Desobedecer a tales personas es perfectamente lícito:
...y séales lícito en consecuencia a todas y cada una de las personas subordinadas... ...sustraerse en cualquier momento e impunemente a la obediencia y devoción de quienes fueron así promovidos o entraron en funciones, y evitarlos como si fuesen hechiceros, paganos, publicanos o heresiarcas,...
Avanza la misma bula, haciendo lícito la fuerza secular para quitar estos herejes del cuerpo de la Iglesia:
...(séales lícito) requerir el auxilio del brazo secular, y no por eso los que se sustraen de ese modo a la fidelidad y obediencia para con los promovidos y titulares, ya dichos, estarán sometidos al rigor de algún castigo o censura, como sí lo exigen por el contrario los que cortan la túnica del Señor.
La obediencia será restituida cuando cese la causa de dicha desobediencia:
lo que no obsta que estas mismas personas hayan de prestar sin embargo estricta fidelidad y obediencia a los futuros obispos, arzobispos, patriarcas, primados, cardenales o al Romano Pontífice, canónicamente electo.
El resto de los párrafos 8 y 9 son de forma, tan solo cierro con el párrafo 10:
Por lo tanto, a hombre alguno sea lícito infringir esta página de Nuestra Aprobación, Innovación, Sanción, Estatuto, Derogación, Voluntades, Decretos, o por temeraria osadía, contradecirlos. Pero si alguien pretendiese intentarlo, sepa que habrá de incurrir en la indignación de Dios Omnipotente y en la de sus santos Apóstoles Pedro y Pablo.
CÓMO ACTUAR
La gran pregunta del laico en estos momentos difíciles, es saber cómo moverse.
El mismo Bergoglio presenta sin saberlo la solución. Todo se basa en el discernimiento. El problema es que se debe tener un criterio muy distinto del bergogliano para adoptar ciertas medidas. El criterio tiene su base en la teología que genera un orden dentro de la iglesia.
Mientras todo se mueva en aguas de borrajas, el primer criterio es elegir al sacerdote sin pecados y escándalos manifiestos, afianzado en el orden establecido, sin excesos de ningún tipo, desechando tal vez algún que otro error que pudiese escapársele.
Errar es humano, ser hereje es diabólico. La piedra del criterio consiste en observar si el tal sacerdote o prelado es disciplinado.
La disciplina garantiza el orden, la indisciplina es el camino fácil para la herejía de nuestro tiempo.
No se puede abandonar toda transmisión de la gracia como hacen algunos sedevacantistas acerebrados, que por estar en crisis, se cierran sobre su eterna lógica de fracasos. Esto implica la muerte no solo de la iglesia, sino de la persona.
Finalizo con otra apelación a los cardenales: más demoren en deponer este papa negro, más daño harán a la Iglesia.



miércoles, 23 de mayo de 2018

Los dos caminos



Existen dos caminos, entre los cuales, hay gran diferencia; el que conduce a la vida y el que lleva a la muerte.
Así se inicia La Doctrina de los Doce Apóstoles (Διδαχή των δώδεκα αποστόλων), también llamado brevemente como Didajé (Διδαχή ). Este escrito puede remontarse entre mediados del siglo I y II. Este texto era desconocido hasta el año 1883, fue hallado en un códice griego en pergamino del año 1057.
Como lo indica este antiguo texto, la humanidad se debate entre ambos caminos. Explicita más adelante el texto:
He aquí el segundo precepto de la Doctrina: No matarás; no cometerás adulterio; no prostituirás a los niños, ni los inducirás al vicio; no robarás; no te entregarás a la magia, ni a la brujería; no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir.
De este breve párrafo de la Didajé podemos colegir algunas reflexiones sobre nuestra actualidad:
1. Provocar la muerte física en los niños. No existen razones para matar al inocente engendrado.
... no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir.
Hoy la Argentina como otrora se debate entre los dos caminos, el de la vida y el de la muerte, dado que las potestades de este mundo concreto le imponen el camino de la muerte, cuya autoridad nacional en este campo, vive en la ceguera total. He aquí quienes desean vivir el Camino de la vida:

Ante esta afluencia, se percibe la ausencia del llamado “papa” argentino, al que ya no reconocemos, no solo como papa, sino como católico. Ser extraño, amante de las multitudes, pero no de estas que desfilan por la vida, sino por aquellas que de algún modo se inclinan por el camino de la muerte.
¡Gracias Bergoglio por tu silencio! Siempre fuiste en este terreno un hipócrita inútil, no solo en Buenos Aires sino ahora también en Roma, fiel a tu contextura hecha para aplaudir este mundo.
2. La muerte espiritual en los jóvenes:
...no prostituirás a los niños, ni los inducirás al vicio...
No puede existir nada más execrable, que quien recibió la misión de dar vida espiritual, solo se ocupa de la muerte espiritual del niño o del joven.
El caso de la iglesia chilena marca un hito en este camino de muerte. La iglesia chilena, y entiendo con este término a su obispos, es idólatra en dos aspectos.
Uno por caer en la idolatría formal, pues se ocupa de dar culto a dioses paganos, como en este caso y las fotos no mienten.


En segundo lugar, la iglesia chilena es idólatra por ocultar eclesiásticos que cayeron en la idolatría de uno de los vicios más abominables. Existen clérigos que son una lacra en una iglesia que debe ser santa, pura e inmaculada. La farsa de presentar la renuncia en masa ante un “papa” extraño a las masas católicas, no logra convencer, cuando ni entre ellos mismos son capaces de cortar el miembro podrido. ¿Quién puede creer en esta iglesia degradada a tal punto? Hoy Chile, ha dejado de tener mayoría católica.

Y no podía ser de otra forma. ¿Qué le dijo Begoglio a Juan Carlos Cruz, una presunta víctima de abuso homosexual por parte del sacerdote chileno Fernando Karadima?
Llora, chiquillo. Juan Carlos, no importa que tú seas gay. Dios te hizo así y te quiere así.
Contento el hombre Bergoglio, ya tiene lo que quería, apretar las renuncias de los obispos chilenos en su puño. ¿Castigo ejemplar? Nada de eso, hasta ahora es todo una farsa. Ahora regresarán estos obispos a su diócesis, y podrán decirse unos a otros:
Seguiremos como antes, aunque con un poco más de escrúpulos.



viernes, 18 de mayo de 2018

La tiniebla de Bergoglio



La oscuridad de los acontecimientos, la oscuridad doctrinal, la tiniebla bergogliana es altamente necesaria en esta neoiglesia, para que el individuo pueda hacer uso de su conciencia por medio del nuevo evangelio del discernimiento. Por esto los obispos argentinos que cayeron en herejía, nos dan clases sobre la moral del discernimiento. Como afirma Bergoglio:
Un cristiano restauracionista, legalista, que lo quiere todo claro y seguro, no va a encontrar nada. 1
Toda la moral bergogliana se basa en el discernimiento personal de la conciencia individual. Todo nace del hecho concreto, hecho en movimiento, pues la dinámica es el dios al que Bergoglio quema incienso todos los días. Este dios tan particular se disfraza como marioneta en su lenguaje, con el término de “Espíritu Santo”.
El hecho concreto para Bergoglio siempre está en movimiento, no es estático. Sería estático si se adaptara a las normas de la moral.
Estáticas son las leyes para los bergogliano, y hasta los diez mandamientos escritos sobre tablas por el otrora dinámico y evolutivo Moisés. Pero ahora quien se aferra a las tablas mosaicas, muestra voluntad estática e involutiva, por consiguiente sería para el bergoglianismo una forma de pelagianismo moderno; y como Bergoglio vino a combatir por su sola y única cuenta, el pelagianismo que se aferra a las normas, impulsa a desprenderse de las leyes establecidas. Una clara actitud gnóstica, pero a no decirlo, pues el estúpido laicado se puede percatar del fraude.
Los bergoglianos, son aquellos que se bajaron de la barca de la Iglesia en plena borrasca, y se sentaron en un bote salvavidas. Esta es la actitud de gran parte de la iglesia argentina. Estos prelados son los que se dejan llevar por la corriente marina del mundo ateo, sin rumbo y entre olas amenazantes. Estos inútiles, en esta condición respiran aliviados. El “capitán” ordenó subirse a los botes, pues con las normas establecidas la barca de la Iglesia se hunde. Por eso con alegría de Bergoglio, ya no ven la Barca de la Iglesia, sino distintos botes subiendo y bajando por la corriente del mundo ateo. Ya no existen seguridades que entorpezcan la acción evolutiva, ahora cada uno en perpetua inseguridad, rema hacia donde se le ocurre, por supuesto, usando los remos del discernimiento.
Esta actitud gnóstica, acarrea estas consecuencias:
1. Esta moral del discernimiento se basa en contextos que la explicitan y no puede ser de otro modo, como es el caso de Amoris Lætitia. En este contexto, Los Amores de Leticia trabajan de tablas donde escribe Bergoglio su nueva ley. Como otro Moisés, baja de la tiniebla del Sinaí, con el rostro iluminado y presenta su nueva ley: la ley del discernimiento, la cual libera la conciencia de las leyes escritas para impulsarla a un nuevo juicio, juicio dinámico, pero de todos modos pelagiano también, pues se ata a un contexto escrito y se aferra a él.
Siempre existe una norma escrita, esto es inevitable, esto hace que los bergoglianos sean a su vez pelagianos y gnósticos.
Pero ¿dónde hallamos la diferencia entre Moisés y el nuevo Moisés Bergoglio?
La diferencia radica en que una ley, la de Moisés es revelada y la del Moisés bergogliano es la de los hombres, es decir, gnóstica.
Sin oscuridad, no se puede avanzar evolutivamente. Se hace necesario subirse a los botes salvavidas y abandonar la Barca de Pedro. Es la noche tenebrosa donde se concibe la nueva norma, la cual es alumbrada por el parto lumínico de la conciencia en un nuevo ser, ser evolutivo y monstruoso.
La Luz de las normas reveladas es la llama del Sinaí, es llama que no se apaga, llama que no consume, llama que no quema, llama que santifica todo lo que toca y alumbra.
Las tinieblas bergoglianas, son oscuridades que apagan la llama, tinieblas que consumen la conciencia, tinieblas que queman el alma con el fuego infernal, tinieblas que deshumanizan todo lo que tocan, tinieblas que degradan hacia el lodo humano.
2. La tiniebla bergogliana lleva al discernimiento y el discernimiento se basa en el criterio, como capacidad de juicio personal. Estas imágenes reflejan que el criterio se ha deformado.

Esta es una iglesia sin criterio. Cuando se pierde el criterio, todo se transforma en un carnaval, donde en vez de la samba carioca escuchamos el coro de la Capilla Sixtina.
3. El criterio posee su base de apoyo en la teología, y cuando la teología se antropologiza y se profana, el criterio lo sigue ciegamente y el discernimiento pasa a ser el juicio del imbécil, como el de Sean O'Malley. Y no cabe otro apelativo para este capuchino, quien bendijo la mascarada carnavalesca; pues cuando se pierde la sensatez, se pierde la lógica del sentido común y la persona se imbeciliza. El sentido común es el tesoro que Dios dejó a los hombres de buena voluntad, y cada día los bergoglianos nos revelan que quienes se han subido a los botes salvavidas, lo han perdido lastimosamente.
A todo esto aflora un nuevo fenómeno, el de la hipocresía. Si una mujer impone las manos para sanar, salen los prelados llenos de furia a increparla por “robar” una actitud de la clerecía.
Ahora prelados desorientados e insensatos, ¿qué esperan para recuperar lo que en esta mascarada les robaron estas mujeres carnavalescas?
Dios es Luz y en Él no hay tiniebla alguna (Cfr.1Jn. 1,5), pero Bergoglio, el hereje, dice todo lo opuesto:
Un cristiano … legalista, que lo quiere todo claro y seguro, no va a encontrar nada. 2
Pero es que yo no quiero encontrar nada. Y como no quiero encontrar nada, no me subo a los botes salvavidas. Con la siempre Virgen María que me lleva a Jesucristo, lo tengo todo; con Jesucristo que me lleva al Padre ya lo tengo todo. ¿Qué tengo que encontrar?
Solo los gnósticos como Bergoglio, son los que se afanan por encontrar algo, y luego te dicen:
¡Sorpresa! Dios te dio una sorpresa.
Sí una sorpresa, como la del carnaval de Sean O'Malley. ¡Vaya sorpresa!


1 Entrevista con Antonio Spadaro s.j., 19 de agosto de 2013Entrevista com Antonio Spadaro s.j., 19 de agosto de 2013. 
2 Ibídem.