Calesita

Diálogo de Carmelitas


 Al libreto de esta película llegamos por la obra teatral del escritor francés Georges Bernanos, sobre este texto Francis Poulenc compone su ópera. Pero el argumento no es original de Bernanos, sino que su libreto se basa en una novela: La última del cadalso (Die letzte am Schafott), de la novelista y poetisa alemana Gertrud von Le Fort. Por lo tanto, toda compresión del tema que plantea la película, debe dirigirse hacia la autora.
EL EPISODIO REAL. – El argumento se basa en un hecho real: 16 carmelitas, de Compiègne, incluida una novicia, son guillotinadas en 1794, durante la era del Terror de la Revolución Francesa, por negarse a renunciar a sus votos monásticos.
LA AUTORA. – Gertrud von Le Fort era protestante, oriunda de una familia de origen hugonote, pero en 1926 se convierte durante su estancia en Roma, al catolicismo.
TEMAS DE SU OBRA. – La obra de Gertrud von Le Fort (1876-1971), se mueve sobre tres ejes esenciales: La Iglesia, el Sacro Imperio Romano-Germánico y la mujer.
Al primer eje pertenecen las poesías compuestas dos años antes de su conversión, son sus Himnos a la Iglesia (Hymnen an die Kirche).
Al segundo pertenecen sus Himnos a Alemania (Hymnen an Deutschland), con el destino, la misión y la victoria. Para la poetisa, la fuerza que fortalece Alemania es la gracia divina.
El tercero, se desarrolla describiendo la mujer como virgen, esposa, y madre. A la primera visión de la mujer, pertenece esta novela.
PELÍCULA LLENA DE CONTRASTES. – La película, no queda lejos de la obra de Gertrud von Le Fort, y es una de esos films que no se ven una vez, sino varias veces, y siempre se descubre algo nuevo. El relato trabaja de espejo, pero un espejo externo donde transcurren los hechos dentro de la feroz persecución francesa de los Sans Culottes, y un espejo interno en el alma de las carmelitas.
TELÓN DE FONDO. – El contraste entre los feroces hechos revolucionarios de los adoradores de la diosa Libertad, y la paz del monasterio es un telón de fondo, para explayar el alma de la mujer, en este caso, como virgen.
LOS PERSONAJES CENTRALES. – Cuatro son los personajes de mayor importancia en el relato. En primer lugar las carmelitas Blanche de la Force interpretada por Pascale Audret y Constance de Saint-Denis interpretada por Anne Doat. Ambas ingresan juntas, poseen celdas contiguas, profesan juntas y también morirán juntas. Entre ellas existe un fuerte contraste: son el día y la noche.
Blanche y Constance
PERSONAJE INVENTADO. – Blanche de la Force es un personaje inventado por Gertrudis en su novela, sobre ella caerá toda la angustia modernista. Blanca es un ser ferozmente atormentado por el temor a la muerte. Nadie mejor que una mujer para hablar sobre la angustia existencial y el sopor que sobrecoge a quienes la sufren. Por su parte Constance, es lo opuesto, alegre, despreocupada, superficial.
PROTOTIPO DE EVA. – Constance es un poco el prototipo de la Eva del génesis, así se interpreta de la escena donde subida a un manzano devora las frutas mientras debe recogerlas; acto seguido rompe la clausura subiéndose a un muro para ver un desfile. ¿Cuál fue su explicación ante la superiora? “Me encantan los desfiles.”
EL TEMA DEL RELATO. – Todos los comentarios de Constance con su compañera, acerca de la vida y de la muerte, torturan profundamente a Blanche, quien ve caer sobre sus hombros la angustia de vivir y sobretodo de morir. Este es el tema de la obra. ¿Qué hacer con esta angustia?
EL DÚO DE LAS SUPERIORAS. – Por su parte, otro dúo de hermanas carmelitas sostienen el relato: la superiora Madre Teresa de San Agustín protagonizada por Alida Valli y la Madre María de la Encarnación, interpretada por Jeanne Moreau. La Madre Teresa de San Agustín es el prototipo de superiora, mujer inteligente y siempre a la altura de las circunstancias. Por su parte la Madre María es siempre la que secunda a las dos prioras. Personaje que carga con el peso del movimiento del monasterio pero sin poder liderarlo.  
La Madre Teresa y la Madre María
MUERTE, DELIRIO Y PROFECÍA. – Luego del inicio de la obra, la priora, interpretada por Madeleine Renaud se percata del problema de Blanche y busca ayudarla en su angustia. Interesante el planteo que le hace a Blanche, tomado de San Pablo: “Lo que Dios quiere probar en ti no es tu fuerza, sino tu debilidad.” Pero sucede que la priora está ya muy enferma. Antes de morir hará dos cosas: dejará en manos de la Madre María de la Encarnación el cuidado de Blanche, se lo ordena de un modo muy particular, a tal punto que le responderá de su obediencia luego de la muerte. En segundo lugar, en su angustiante delirio mortal, profetizará lo que acaecerá en el relato fílmico, la profanación de la iglesia y del monasterio.
ACEPTACIÓN DE LA ANGUSTIA. – Crucial es la votación de admisión que se le hace a Blanche para ver si será admitida a pronunciar los votos como carmelita. En la votación, sale rechazada, pero cuando se la interroga sobre su angustia dará una brillante exposición, de lo que se debe hacer con ella:
1. Ella no ingresó al convento para vencer la angustia. Por lo tanto, si la envían nuevamente con su padre, le hacen un grave daño.
2. Dirá que convive con ella, como una enfermedad, puesto que Dios así lo ha permitido.
Esto conmueve a la priora, que tácitamente retira su voto negativo y le dice a la novicia: “Yo nunca os abandonaré”.
LA ANGUSTIA DESDE EL ATEÍSMO. – Hecho el planteo, cada uno hará la propia interpretación de su enfermedad. Las autoridades revolucionarias la protegerán, pues es el símbolo de la humanidad torturada por la religión, por tal motivo le darán dinero, ropas y un salvo conducto para ir con su padre, ignorando que como noble, ya estaba preso y a punto de ser guillotinado.
EL CLÍMAX DEL RELATO. – La obra desconcierta, sobretodo a los profanos, pues no entienden, lo que aquí en más acontecerá.
Luego del clímax de la película, donde los adoradores de la diosa Razón, buscan tomar el convento por asalto como si se tratara de otra Bastilla. La Madre María de la Encarnación propone una votación sobre el voto de martirio, donde un solo voto negativo lo haría imposible. Finalizado el escrutinio, existe un voto en contra. Todas las miradas se dirigen hacia Blanche, pero curiosamente no es ella quien lo hizo, sino la alegre de su compañera Constance.
A partir de este episodio, Blanche no dará un paso en falso en los momentos cruciales de la obra, y esto se explica por la intervención de la gracia divina. Esto hace que el relato sea totalmente carente de lógica.
FINAL DESCONCERTANTE. – El final es de un contraste realmente agudo. La Madre María de la Encarnación, no podrá acompañar a sus compañeras a la guillotina, recibiendo la orden de permanecer, para mantener vivo el Carmelo. La sentencia la dio ella misma cuando le dice a la autoridad de Compiègne: Donde exista una de nosotras, existirá un Carmelo. Duro es el recitado de ella en el padrenuestro mientras observa la muerte de sus hermanas, clavándose en el hágase tu voluntad...
LA INSÓLITA MUERTE DE BLANCHE. – Por su parte, Blanche de la Force que no estaba acusada, que se había escapado del monasterio, que no estuvo presa, que nadie la perseguía, llorando de lejos el triste final de sus compañeras, avanza luego muy serena, cantando la última estrofa del Veni Creator para ascender sonriente la escalinata de la guillotina, mientras su compañera Constance, a quien maniataban para el suplicio, se da vuelta y sonríe, pues sus oraciones fueron escuchadas. Interesante es el detalle que hace Blanche de recoger unas flores en el suelo y subir a la guillotina con ellas, el mismo ramillete del inicio de la película, cuando lo presenta en sus bodas con Jesucristo, y ahora lo lleva para su boda eterna.
La última del cadalso
UNA OBJECIÓN. – Solo encuentro una objeción al relato. Blanca afirma durante el desarrollo, que cómo Dios permite que un ángel atraviese con su lanza el corazón de Santa Teresa de Ávila. Una carmelita nunca puede opinar de este modo, por más angustia que sobrelleve. Sin lugar a dudas, los autores no conocen bien el episodio de la transverberación, sobretodo en la débil explicación que le dan a continuación.
LOS CRÍTICOS OPINAN. – Por último, he aquí algunas opiniones de los críticos:
«Esta narración quedará. En los últimos siglos no ha habido otra de tanta plenitud mística». (Paul Claudel)
«La fama de los Diálogos de Carmelitas de Bernanos y la ópera del mismo nombre compuesta por Francis Poulenc ha superado con creces la de esta novela que los inspiró, y sin embargo no alcanzan la misma riqueza de temas y de personajes que nos presenta von Le Fort en esta "obra maestra en miniatura"». (De la Introducción de Victoria Howell)


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