Calesita

miércoles, 31 de octubre de 2018

Fiesta de todos los santos


Los monjes para las grandes festividades, en las primeras vísperas pueden emplear el “Responsorium Prolixa”. Como lo dice la expresión latina, es un responsorio refinado. Del adjetivo latino prolixus, deriva nuestro adjetivo “prolijo”. Este responsorio bien elaborado, varía tanto en la música como en la letra.
El vídeo presenta el responsorio para la festividad de Todos los Santos del primero de noviembre. El texto se toma de Isaías 6,1 y 2. Cantan en las vísperas, los monjes de la Abadía de Barroux, durante 2017.
El texto lo tomamos del Antiphonale Monasticum de 1934.


lunes, 29 de octubre de 2018

Dicen que hubo un sínodo


La revolución vaticana sigue con su marcha. Atrás quedaron los dubia, atrás la correctio filialis, atrás las acusaciones de herejía, atrás las acusaciones de Viganò. Bergoglio trina en Santa Marta, pero ofrece una cara gélida, como si nada de todo esto le importara, y es que le importa y mucho; parece que el bastón atravesado con un clavo oxidado lo protege de todas las acusaciones en su contra.
Como se verá, hace casi quince días que no escribo, y es que todo sigue de acuerdo a lo previsto, y me toca ver cosas que en mi vida me las hubiera imaginado, esto entre otras cosas, me dejó sin habla y paralizó mi escritura. Veamos tan solo algunas novedades.
Al colocarse Bergoglio la cruz del arco iris, vuelve a decir al orbe, este jesuita ignorante, que sigue en el conciliábulo del lobby gay capitaneado desde el Vaticano. Por supuesto, no se esperen definiciones precisas y abiertas. Aquí triunfa el doble lenguaje inaugurado en el Vaticano II. Por un lado la cruz simboliza una serie de supuestas piadosas regiones y por otro el lobby gay. Es la doble lengua de la serpiente.

Tenemos ya varias cruces. A la cruz de la hoz y el martillo boliviana, ahora debemos agregar este otro engendro.
El prestigio de Bergoglio, cae día a día, pero el jesuita se mantiene en el poder, como el gran papa negro. La prensa adicta, ya comienza a criticarlo o a ignorarlo.
Y se lanzan globos de ensayo, para ver si la cosa prende, como llamar a Bergoglio sucesor de Jesucristo, o como lo tildó Antonio Socci, el Jesús II. La experiencia cayó en críticas, y como de costumbre, los revolucionarios dan un paso atrás, de este modo pueden dar con el tiempo dos hacia adelante.
Dicen que concluyó un sínodo para la juventud, y si lo dicen debe ser cierto, la verdad que casi no me dí cuenta, tan desapercibido pasó todo.
Podía haber dicho Bergoglio al finalizar el sínodo:
Rajen, que esto se acabó.
Pero el porteño devenido en supuesto papa, tiene más boliche que el obispo de Luján, tanto boliche tiene, que armó un bailongo.
Eso sí, el bailongo de los cardenales y obispos con la que llaman muchachada, fue muy promocionado, podrían hacerlo más seguido, es la única forma que ahora salgan a la prensa. Después de todo estos prelados no dejan de ser unos vulgares jovatos. Y si se baila, es que no están para grandes cosas, así como los purpurados asistentes al sínodo, volvieron a mostrar que no sirven para nada.
Fernando Beltrán lo llamó el Sínodo de Babel, y como dijimos en el artículo anterior, hace tiempo que la estructura eclesial entró en Babel. Lo bueno es que ahora comienzan a darse cuenta. Tal es la Babel que las ocurrencias de Bergoglio avaladas por un sínodo ya forman magisterio en la Iglesia. Es el Jesús II que cambia dos mil años de magisterio, por ello escribe Beltrán:
Declarar magisterial una enseñanza supone imponer una coerción a la conciencia de los católicos, que deben creer que lo que les dicen es cierto y que forma parte de la Revelación del propio Cristo.
Así es la etapa dogmática de esta revolución. Ahora aplica el mismo método del mediocre Pablo VI al imponer a sangre y fuego la desastrosa reforma litúrgica del masón Bugnini. Es el espíritu del Concilio que siempre te da sorpresas.
El Vaticano es ahora el estado de lo mediocre, de los enanos mentales, donde todo cambio es a capricho, y solo el cambio es el sublime soplo del Espíritu Santo. Tanto sopla este Espíritu, que tuvieron que elaborar el documento final del sínodo antes de hacer esta comparsa carnavalesca con la presencia de los asistentes.
Y como esto es revolución lisa y llana, Bergoglio asesora a los jesuitas, diciendo que Dios pide un cambio en la Iglesia, de este modo vuelve el viejo espíritu del Vaticano II, pues como dice él, un Concilio necesita 100 años para instaurarse; lástima que este se cae a los 50. ¿Quién llevará el alicaído espíritu del Vaticano II, la vanguardia jesuitica? ¿O tal vez sea el Opus Dei?, quien en silencio aprueba todo lo que al papa porteño se le ocurre.
De todos los revolucionarios, el más peligroso y solapado sigue siendo el lobby gay. Desenmascarlo no es tarea fácil. En Argentina todavía vive oculto, tan solo se los puede olfatear por su voz aflautada, sumado un odio acérrimo a la Virgen María, y ni hablar de sus manifestaciones en esta tierra, a las que como furibundos jacobinos, incendiarían sin ninguna piedad.



miércoles, 17 de octubre de 2018

Comunidades religiosas en crisis


Cuando el Génesis presenta la Torre de Babel, lo hace antes de la llamada divina de Abram en Ur de los caldeos. La contraposición es manifiesta. Hallamos que una construcción humana se enfrenta a otra construcción divina.
La torre es el icono de la organización humana, la cual tiene sus cimientos en la tierra y busca alcanzar el cielo de la divinidad. Por su parte, la que es pensada por Dios, toma sus cimientos del cielo y se proyecta sobre la tierra para que el hombre alcance a Dios.
La Torre de Babel es el símbolo de la secularización, mientras la llamada de Dios para Abram es el símbolo de la divinización.
El resultado es manifiesto, la Torre se disuelve en el tiempo y la segunda perdura a lo largo de los siglos.
Lo dice con claridad el salmo 126:
Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas.
Esta consideración tiene su lógica humana.
Un ser es tanto más noble y perfecto cuanto menos recursos y partes necesita para obrar. El agente perfectísimo en este género ejercerá su acción íntegra por sí mismo sin ninguna ayuda exterior. Este es Dios. Por su parte el hombre es un ser compuesto.
Cuando Dios produce un ser, le otorga los principios constitutivos del ser compuesto. De este modo el ser, si bien imperfecto, ejerce sus operaciones por sí mismo sin depender para ellas de otro. Cuando el hombre forma un cuerpo social, éste surge por su misma persona que naturalmente tiende a unirse con el resto de sus semejantes.
El ser social, depende del hombre bajo todo aspecto. El hombre no logra darle las partes constitutivas para que opere por sí mismo. Por tal causa, todas las organizaciones humanas nacen, se desarrollan y se descomponen en el tiempo. Es el relato de la Torre de Babel, el icono de toda organización humana. Es el hombre que desea llegar al cielo, puesto que desea obrar como Dios, y su afán se desvanece efímeramente.
Solo existe una forma para que esta organización social perdure en el tiempo, y es que Dios mismo la construya, pues de este modo le ha concedido su mismo Espíritu. De este modo lo complejo de la organización humana recibe un elemento constitutivo que se origina en la simplicidad divina. Con este simple elemento, lo compuesto logra simplificarse y perdura en el tiempo.
Es que Dios cuando produce un cuerpo social, éste se moverá de acuerdo con su Espíritu, y esto es lo que le otorga vida y con la vida la fuerza para su autodesarrollo. De este modo, parece a los ojos de los profanos, una simple organización humana como todas, pero la misma lleva implícita la vida divina que Dios le otorgó.
La Iglesia fue proyectada por el exemplar del Padre, como el cuerpo mismo de Jesucristo, quien es su Cabeza, de allí su permanencia en el tiempo, a pesar de las desorientaciones, pecados y desvíos de los hombres, es decir, a pesar de las complicaciones humanas.
Sin embargo, nos preguntamos qué es lo que sucede cuando leemos esta clase de noticias:
En esta muerte anunciada de la vida religiosa en España en el que raro es el día sin la noticia del cierre de un convento masculino o femenino hoy nos encontramos con que los franciscanos dejan Lorca.
Pues a seguir disimulando como si estuviéramos en el mejor de los mundos. Y el último que apague la luz. 1
Es indudable que muchas organizaciones de la vida religiosa nacieron con una fuerza deslumbrante, fue la acción del Espíritu, pero fue una fuerza que se fue apagando con el paso de las generaciones, a medida que se fueron complicando con el tiempo. Hoy parece ser el proceso de muchas organizaciones religiosas, que se apagan como la “luz” del que escribe la cita.

Estas organizaciones de la vida religiosa, fueron pensadas por el mismo Dios Padre, organizadas en el Cuerpo de Cristo, con un fin determinado. Quien les dio vida y permanencia en el tiempo, fue el Espíritu Santo.
Cuando analizamos el caso de su destrucción presente, es conveniente observar si ésta cumple con los fines que su fundador se propuso, caso contrario se hace necesario volver a las fuentes.
El proceso de volver a las fuentes, se llama Reforma; así nacieron Cluny y Císter; así nacieron los carmelitas descalzos. Toda organización religiosa en decadencia, asiste a su muerte y es que el Espíritu Santo no le da la vida que otrora le empujó, pues como un espejo no se ve reflejado en ella.
Cuando en la actualidad, se contempla el ejemplo donde una orden religiosa, otrora tenía más de 30 miembros en un solo sitio y hoy solo cuenta con menos de cinco, volvemos a preguntarnos: ¿Qué es lo que ha sucedido?
Pudieron ocurrir muchas cosas, pero existe una que es trasversal en casi todas.
Sucedió, que hubo un Papa, muy bueno por cierto, y con muy buena intención, y se le ocurrió darle un nuevo impulso a la Iglesia. Pensó que si ésta se adaptaba al mundo moderno, se renovaría con un nuevo ímpetu vital. El método escogido para este fin, fue el Vaticano II. Hoy nos percatamos que las así llamadas reformas de este desastroso Concilio no responden al mundo moderno, y cuando analizamos con profundidad, notamos que es la Iglesia quien se metió en el mundo, o diciéndolo de otro modo, ingresó a la Torre de Babel, por cuyo motivo toda organización religiosa reformada en esta concepción, inició un proceso de destrucción, como si se tratara de la torre bíblica.
El método elegido para impulsar la Iglesia con más fuerza, fue la causa de su crisis y su descomposición.
Es el Vaticano II quien hizo estragos en las filas religiosas; del mismo modo que hizo estragos en los seminarios.
No puedo menos de sonreírme ante la concepción de muchos que pensaban que luego del Vaticano II, se iban a llenar los seminarios. ¡Cuánta ingenuidad!
Por este motivo, se hace necesario repensar toda organización religiosa. Contemplar si ésta cumple con los fines de su fundador. Volver a las fuentes. Sobretodo a las fuentes litúrgicas.
Decía el Vaticano II:
...no se introduzcan innovaciones si no lo exige una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y sólo después de haber tenido la precaución de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo así, orgánicamente a partir de las ya existentes. (Art. 23)
El Novus Ordo impuesto por medio de la obediencia ciega, ordenada dictatorialmente por Pablo VI, fue una innovación del masón Bugnini, y esta nueva forma, no tuvo un desarrollo orgánico de las formas ya existentes. El mismo Bugnini confesó que muchas veces tuvo que inventar, como el invento de las oraciones del ofertorio o las distintas fórmulas de consagración, una de las cuales se montó en una noche dentro de una trattoria romana. El Novus Ordo, no responde al Vaticano II, sino que fue una consecuencia nefasta del nuevo Vaticano II al que algunos, cuando lo comparan con los sistemas informáticos, lo llaman Vaticano 2.3.
De este modo, muchas instituciones religiosas se complicaron con el Vaticano 2.0, y Dios no es complicación, sino simplicidad, de allí la triste consecuencia que hoy vemos.
Quien desee seguir con la reformas oriundas del Vaticano.2.0, que lo haga; pero no tiene más que recordar que el último, por favor, apague la luz.


1 https://infovaticana.com/blogs/cigona/los-franciscanos-se-van-de-lorca/

lunes, 8 de octubre de 2018

Ecumenismo con el ocultismo


Es un chamán. Es Harry Potter. No... Es Bergoglio, un “papa” que se reviste de los signos del ocultismo.

Nada más claro. La “V” de palo rústico significa Viganò, y el clavo atravesado es el resultado de un rito de los brujos, el mismo rito diabólico con el cual un muñeco es atravesado con alfileres. Este rito es antiguo. Su significado es desear un maleficio sobre la persona simbolizada en el muñeco.
¿Quién dijo que este hombre necesitaba atención médica y ser medicado? Este papa negro, necesita un exorcismo urgente. No se pueden recibir decenas de bendiciones pentecostales y salir ileso en el intento sin ningún grado de posesión diabólica.
¿Qué otra señal se necesita?
Esta es la iglesia de la inclusión, la iglesia del nuevo paradigma. Todo el “mundo” dentro de ella. Toda la carne dentro de ella. Todo el infierno dentro de ella.
¿Qué hace Bergoglio?
Podríamos llamarlo, el ecumenismo con los ocultistas y satánicos. Con esta señal, vemos que hasta el demonio es ecuménico, se siente católico y misericordiado.
La Iglesia de la neutralidad.


lunes, 1 de octubre de 2018

El gran dilema

Es inútil, Bergoglio se propuso silencio, pero habla sin descanso. Es que la herida infligida por Viganò sangra y no logra cicatrizar, es natural que se revuelque de dolor.
Peter Totleben, OP, afirma la causa de su herida, y ofrece un medio para curarse, por ello  Bergoglio debería...
...confesar lo que está ocurriendo en Roma. Pero no puede, porque mucho de sus aliados caerían en desgracia.1
Y si sus aliados caen en desgracia, él cae con ellos.
Es esta la causa de su vípero lenguaje, cuando habla en doble sentido rompiendo su silencio propuesto, y con este lenguaje acusa al que habla. Por tal motivo, el 11 de septiembre Viganò pasó a ser el gran acusador, instigado por el demonio. ¡Cómo sangra la herida!
Pero el 29 de septiembre, vuelve a hablar, ahora pidiendo se rece el rosario. ¿Alguien lo vio alguna vez con un rosario en la mano? Ahora pide se rece la oración de León XIII a San Miguel Arcángel. ¿Alguien lo escuchó alguna vez recitar esta oración? ¡Cómo sangra la herida! Pide ahora que Nuestra Señora y San Miguel lo libren de Viganò. El pobre hombre no puede guardar silencio. Está perdido.
Pero esto no es todo. La baja marea de la que hablamos, llegó a la Argentina, mostrando que Bergoglio guardaba silencio ante el lobby gay argentino junto a los escándalos, de los cuales dijo:
A mí, en mi diócesis, nunca me pasó.
Y la cosa le empeora, pues ya no es Viganò quien acusa, sino el semanario alemán Der Spiegel, el más prestigioso de Europa. Esta publicación vive atada a los fines de la socialdemocracia. Ayer lo sostenía, hoy lo hunde, hablando de la baja marea del Río de la Plata. Dice en su portada:
Du sollst nicht lügen. (No mentirás.)
Y en su bajada:
El Papa y la Iglesia católica en su crisis más grande.
La mentira siempre tiene patas cortas. Bergoglio está cada día más solo.
Como algunos afirmaron, estamos en la fase final de su desastroso papado. Solo le quedan como aliados Civiltà Cattolica, dirigida por la vanguardia jesuítica, quien acusa que todo lo que le sucede al desgraciado Bergoglio, es obra de una conspiración internacional. Si hablara, como afirma Peter Totleben, todo esto se termina. Pero si habla contra el lobby gay, su vida estará en peligro. Con el lobby no se juega.
Por supuesto, la efímera y torpe jerarquía episcopal argentina, puede ir con Bergoglio hasta afirmar la estupidez más manifiesta. Ojea da para todo. Nada nos sorprende. Como no es sorpresa que un obispo promasón, como Jorge Lugones, felicite a los hermanos tres puntos por su labor. Aclaremos que Lugones es jesuita. ¿No sé si esto le dice algo? Cada día me convence más, aquel que dijo que a esta congregación se la debía haber cerrado hace tiempo.
Y así el silencio se sigue rompiendo. El domingo 30 de septiembre afirmó:
...muchas veces juzgamos a los demás y somos los primeros en dar escándalo. En vez de juzgar a los otros, debemos examinarnos nosotros y cortar sin compromisos todo lo que puede escandalizar a las personas más débiles en la fe".
En otras palabras, su doble lenguaje viperino insiste en que no se acuse a ningún miembro del lobby gay, y que no se lo acuse a él, miembro nefasto de esta iglesia destruida. ¿Y por qué no se acusa a los que hablan, si también dieron escándalos? Basta de silencios cómplices. El perro debe ladrar cuando ingresa a la jauría un miembro extraño. Bergoglio no es perro, sino un traidor gato jesuita.
Sin embargo en su ambición por permanecer en el papado ha llegado a un gran dilema: O habla y es hombre muerto, o calla y su barca pirata torpedeada por Viganò irá a reposar al fondo del abismo. Suya es la decisión.


1 https://www.gloria.tv/article/fx1VJdbtXu7T4LyFx3maiVCvX