Calesita

lunes, 21 de marzo de 2016

Oficio de Tinieblas


El Oficio Divino es la oración oficial de la Iglesia Católica.
Dentro de este Oficio se desarrollan las oraciones y lecturas que se hacen en los Maitines, que poseen tres Nocturnos: todos con himno, salmos y lecturas.
Se denomina Oficio de Tinieblas, al desarrollado en los días, jueves, viernes y sábado santo. Se debe tener en cuenta, que el día siguiente comienza a la caída del sol, por lo tanto, el de jueves santo puede hacerse el miércoles por la noche.
EL VIEJO OFICIO DE TINIEBLAS. —Anterior a la intervención funesta de Gran Arquitecto del Novus Ordo, es decir, anterior a Mons. Annibale Bugnini, hombre de un recuerdo imborrable en la oración del rito occidental, este Oficio de Tinieblas revestía peculiaridades especiales, y en muchos lugares se fue perdiendo su práctica; después del triunfo del minimalismo y de la liturgia antropológica, poco es lo que ha quedado en pie. Estoy seguro que para muchos de mis lectores, esto es totalmente desconocido. Solo los que aún estamos vivos, lo recordamos con nostalgia.
Este Officium Tenebrarum, se basa en el ordinario Oficio Divino, pero adaptado al dolor de los días cruciales de Semana Santa.
Por consiguiente presentará estas particularidades:
1. El Tenebrario: Es un candelabro de forma triangular que tiene quince velas. Y luego de la lectura o canto de cada salmo, se apaga una de ellas. A cada vela se le ha dado el simbolismo de los once apóstoles, y el de las tres Marías que estaban en la crucifixión de Jesús. La vela de la cima del triángulo, es Jesucristo. El hecho de apagar las velas, indica el paulatino abandono que sufrió Nuestro Señor en su pasión.
2. “La tierra tembló, y se partieron las piedras” (Mateo 27,51): La última vela, se lleva y se oculta detrás del altar. Aquí se apagan todas las luces de la iglesia, y los presentes hacen ruidos con matracas, carracas, o simplemente golpeando sobre los bancos lo que se tiene a mano, hasta que se muestra nuevamente la luz, la cual nos recuerda que Jesucristo bajó a los infiernos y regresará en la noche de la Vigilia Pascual, cuando se encienda el Cirio. Si no se hace este rito, no tiene sentido el rito de la luz nueva, es como ver solamente el final de una película.
3. Expresiones profundas de dolor: Por el dolor de estos días no se reza ninguna doxología (El Gloria), no se hace ninguna bendición de despedida, no se toca ningún instrumento, ni siquiera las campanillas.
4. Las Lamentaciones: Las lecturas se inician con las Lamentaciones del Profeta Jeremías: es un llanto de dolor y de esperanza. Estas Lamentaciones las hace el profeta sobre la ruina de Jerusalén, y como la Sagrada Escritura posee un sentido místico, se atribuyen a la muerte de Jesucristo. Todas terminan pidiendo la conversión de Jerusalén. Las mismas están enumeradas, pero dicha numeración, son las letras del alfabeto hebreo, y que a ninguno se le ocurrió inculturizar, aunque muchos las colocaron entre paréntesis, pues así son los innovadores.
5. La Meditación: El Oficio de Maitines, se basa en la meditación, por ello, las lecturas finales tratan sobre la Teología de la muerte de Jesucristo, por ello se leerán pasajes de la Carta a los Hebreos.
6. Pedido de perdón: Entrado el Laudes, se pedirá perdón por nuestras deudas, las cuales van más allá de las ofensas que rezan en el padrenuestro nuestros neomodernistas y minimalistas. Esto se hace con el Salmo 50.
Tener en cuenta, que los salmos se cantan en dos coros, uno por cada versículo
VOLVER A LA TRADICIÓN. — “Volver a lo viejo”, pide Nuestra Señora, lo cual nos suena muy distinto cuando oímos que se pontifica: “no se puede retroceder”. ¿Y qué es retroceder, sino lo que vemos en el Novus Ordo? ¿Acaso no es retroceder en el tiempo y en las acciones cuando se comulga con la mano? Por eso: Queremos retroceder en el tiempo, porque no queremos retroceder en las acciones.

A continuación dejamos el texto del Oficio de Tinieblas para el Jueves Santo, tanto el castellano, como en latín.


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