Calesita

lunes, 18 de mayo de 2026

¿Es posible un diálogo luterano-católico?

 



En la entrada anterior desarrolamos sintéticamente el principio superficial del acuerdo, ahora nuestra Kritic mostrará la activa teología católica y la pasiva teología luterana.

Mientras en el catolicismo se comienza con la acción divina restaurando la naturaleza del hombre hasta antes de su caída; en el luteranismo todo se inicia instituyendo la naturaleza humana caída. 

Mientras el catolicismo entra en un optimismo de esperanza, el luteranismo cae en un pesimismo letal, que lleva la naturaleza humana a una condición pasiva. Es el romanticismo con su antropocentrismo moderno. Por lo tanto todas las preguntas que nos haremos sobre la justificación, tendrán dos respuestas totalmente distintas, con un vacilante acuerdo que no sabe qué camino tomar.

1. ¿Coopera el hombre en su justificación?

Luteranismo. El hombre es un ser pasivo, al recibir la gracia no contribuye a su propia justificación.

21. Según la doctrina luterana, los seres humanos son incapaces de cooperar en su salvación, pues como pecadores se oponen activamente a Dios y a su acción salvadora. Los luteranos no niegan que una persona pueda rechazar la obra de la gracia. Al enfatizar que una persona solo puede recibir la justificación (meramente pasiva), pretenden excluir cualquier posibilidad de contribuir a su propia justificación, pero no niegan que los creyentes estén plenamente involucrados personalmente en su fe, la cual se efectúa mediante la Palabra de Dios. [Acuerdo Luterano-Católico, 25. cf. Fuentes para 4.1].

Concilio de Trento. Quienes reciben la justificación cooperan libremente en su propia justificación y no la reciben de forma puramente pasiva, como si fueran marionetas. 4, DS 1554). Es lo que plantea San Pablo cuando habla de completar la pasión de Cristo (Cfr. Col. 1,24). Lo mismo plantea San Pedro (Cfr. 1 Pedro 4,13). El luteranismo, parece no entender su propio fetiche de las Escrituras.

Acuerdo firmado:

24. Cuando los católicos enfatizan la renovación de la persona interior a través de la recepción de la gracia impartida como un don al creyente,[13] desean insistir en que la gracia perdonadora de Dios siempre conlleva el don de una nueva vida, que en el Espíritu Santo se hace efectiva en el amor activo. No niegan, por ello, que el don de la gracia de Dios en la justificación permanezca independiente de la cooperación humana. [cf. Fuentes para la sección 4.2].

Como se puede apreciar, el Acuerdo, queda  a mitad de camino.

2) ¿Es la justificación un decreto divino de perdón o de una renovación interior?

Luteranos. Una cosa es la justificación y otra la santificación. No existe unidad entre la primera y la segunda. Esto los lleva a poner el acento sobre el perdón. No niegan la renovación, pero la acción justificadora de Dios no depende de los efectos transformadores de su gracia.

Trento. Justificación y santificación son dos caras de la misma moneda. Es la misma acción divina con dos nombres distintos.

Declaración Conjunta de 1999. Busca arrimar posiciones y trata la justificación y la santificación como dos aspectos distintos pero inseparables de la acción salvadora de Dios.

Esta fórmula fue rechazada en Trento, pues la justificación queda en cierto modo, fuera del hombre.

3) ¿Nos convierte en pecadores la concupiscencia, incluso cuando no cedemos a ella?

La concupiscencia es un término teológico que designa los deseos desordenados y la debilidad espiritual que afligen nuestra naturaleza humana caída.

Luteranos. La persona justificada sigue siendo pecadora porque la concupiscencia no se elimina con el bautismo. O sea, siempre somos culpables ante Dios. Por ello tiene que venir la Gracia a cubrir como un vestido, la concupiscencia del hombre. Estamos en el fatal pesimismo luterano.

Trento: Condenó bajo anatema, la idea de que la concupiscencia sea pecado (DS 1515). La concupiscencia en sí misma no es pecado y la justificación elimina el pecado. Por consiguiente, la concupiscencia convive por la naturaleza dañada, pero la misma puede ser superada por una sinergia entre la Gracia y la voluntad humana y así alcanzar la naturaleza original del hombre. Es el camino de la santidad.

4) ¿Merecemos las recompensas celestiales que esperamos, o son exclusivamente dones inmerecidos que nos regala Dios?

Trento: Con la justificación, se puede merecer el aumento de gracia junto con la recompensa de la vida eterna.

Luteranos. Niegan rotundamente el concepto católico.

Declaración Conjunta busca el acuerdo con este malabarismo en los términos:

Cuando los católicos afirman el carácter meritorio de las buenas obras, desean decir que, según el testimonio bíblico, se promete una recompensa en el cielo por estas obras. Su intención es enfatizar la responsabilidad de las personas por sus acciones, no cuestionar el carácter de esas obras como dones, ni mucho menos negar que la justificación siempre sea un don inmerecido de la gracia. (Párr. 38)

5) ¿Se recibe la justificación solo por la fe o por la fe junto con la esperanza y la caridad, la cuales nos llevan a la comunión con Dios?

Luteranos. La fe es el medio por el cual somos revestidos de los méritos de Cristo, en quien creemos. Rechazan la justificación como renovación interior porque siempre es imperfecta. Es la visión pesimista y negativa sobre el hombre.

Los hechos

Los luteranos antes de firmar el acuerdo, consultaron con sus iglesias base. Los católicos no consultaron a nadie. Una actitud que se hará costumbre con el paso de los años. Si se hubiese consultado, y buenos teólogos había muchos, no se hubiera llegado a la firma. Quienes dialogaban con los luteranos, entre ellos Wálter Kasper, sabían esto. Esta era la forma como se movían.

Muchos se preguntan: ¿Cómo podría el Vaticano aceptar firmar un documento que se consideraba tan enclenque? El impacto de la Kritic no se hizo esperar y para aclarar u oscurecer las cosas, lanzaron un Anexo al Comunicado oficial común que pretendía ofrecer más aclaraciones.

***

La conclusión es simple. Se está ante dos teologías contradictorias. O se toma todo de una, o se tira todo. Es imposible un Acuerdo que medie entre ambas. Son dos lenguajes distintos que parten de visiones opuestas y que expresan ideas contrarias entre sí. Usando los términos del idealismo alemán, son dos Kulturen contradictorias.

Y parafraseando a Dante diríamos:

Lasciate ogni speranza o voi che dialogate.




lunes, 11 de mayo de 2026

Una Kritik parcial al diálogo luterano-católico

 

El Vaticano II fue el impulsor del diálogo con los herejes. Basados en un acuerdo entre Luteranos y Católicos, firmado en Estados Unidos en el año 1983, se reúnen luteranos y católicos en Augsburgo y firman una Declaración  Conjunta sobre la doctrina de la justificación. Los firmantes son el cardenal Cassidy por la Santa Sede y el obispo luterano Christian Krause.

En el diálogo con el luteranismo, la institución de la Iglesia Católica dejó de ser la Maestra. Se bajó un escalón para ponerse en igualdad de condiciones con el luteranismo. Lo dicen con toda sinceridad por escrito. Por ello notamos:

1. No se cuestionan las cúpulas que dirigen

La Maestra Universal, o sea Católica, no cuestiona la autoridad de la cúpula luterana, si la cuestionara, el diálogo cae por su propio peso:

...la Iglesia Católica no pretende poner en cuestión la autoridad de los Sínodos Luteranos o de la Federación Luterana Mundial.

2. Llegó la igualdad entre católicos y luteranos

La Maestra Universal, o sea Católica, se puso a la par de la herejía luterana, llamándose en este diálogo par cum pari. Se habla de igualdad de “derechos”. O sea igualdad de luces. A otro con el antagonismo de Luz y Tinieblas. Más aún, aquí no se trata de Luz.

La Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial iniciaron el diálogo y lo han llevado a cabo como partes con iguales derechos («par cum pari»).

3. Quedan sin efecto los anatemas

Este es un acuerdo de cúpulas. Y para ser más preciso, un acuerdo diplomático, por ello el Anexo al Comunicado oficial común que resume la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación por la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica se inicia de este modo:

Las siguientes elucidaciones subrayan el consenso alcanzado en la Declaración conjunta sobre la Doctrina de la Justificación (DJ) con referencia a las verdades básicas de la justificación; así se pone en claro que las condenas mutuas de los tiempos pasados no se aplican a las doctrinas católica y luterana sobre la justificación tal como estas son presentadas en la Declaración conjunta.

Como se puede apreciar, estas declaraciones del acuerdo, así como están redactadas, no están sujetas al anatema.

4. No se cuestiona la “Kultur” de nadie

Hoy se ha cristalizado un concepto de “cultura” que intenta decir todo, y por momentos no dice nada. Es lo que Herder interpretaba como la Kultur de los pueblos. Un espíritu viviente que buscaba su integración universal. Es el Volkgeist.

Los famosos documentos de Malinas, que abren la puerta al pentecostalismo, para bautizarlo de católico, hablan de culturas diferentes, en vez de religiones diferentes. Hablan de la Frömmigkeit, la piedad religiosa. La misma que vemos en las cúpulas tanto vaticana como anglicana. Las mismas que llevan al esperpento. Las mismas donde un papa “aplaude” groseramente a una papisa. Esta es la forma elegida para anular la Kultur con su correspondiente Frömmigkeit. La misma donde se concentran los dialogantes de este acuerdo del 31 de octubre de 1999 en Augsburgo, en igualdad de condiciones. Toda una mentira, pues de iguales no tienen nada. Es tan solo una ficción ideológica.

No obstante las diferentes concepciones acerca de la autoridad en la Iglesia, cada parte respeta el proceso propio de la otra para alcanzar las decisiones doctrinales.

5. Estamos en proceso evolutivo

Nótese que se habla de un proceso, tanto para los católicos como para los luteranos. Estando Wálter Kasper en este diálogo, no podía ser de otro modo. Es el proceso evolutivo de Herder, o tal vez de Hegel, donde la Kultur romántica del Volkgeist se integrará en un solo espíritu unificador al fin de los tiempos. El acuerdo lleva el sello Kásper.

6. Un acuerdo tan solo conceptual

Así se llega al acuerdo concreto, por el cual el anglicano Tony Palmer, antes de su fatal accidente en moto dirá a los pentecostales:

―La protesta terminó.

7. Algunas ideas del acuerdo

¿En qué consiste el acuerdo?

«Juntos confesamos: "Solo por gracia mediante la fe en Cristo y su obra salvífica y no por algún mérito nuestro, somos aceptados por Dios y recibimos el Espíritu Santo que renueva nuestros corazones, capacitándonos y llamándonos a buenas obras» (DJ 15).

Un acuerdo muy superficial, pues se toma de estas citas paulinas:

No por las obras justas que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, nos salvó mediante el baño de regeneración y renovación del Espíritu Santo. (Tito 3,5)

Y la esperanza no quedará confundida, pues el amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por virtud del Espíritu Santo, que nos ha sido dado. (Rom 5,5)

El problema está en la Kultur y esta establece el alcance que cada término pueda llegar a tener, cosa que no se dice, pues no estamos en el campo de la fe, sino de la diplomacia. Veamos algunos términos:

a. Somos aceptados por Dios. 

No se dice en qué momento de la vida del hombre. Este se inicia en el bautismo, pero termina en la muerte, y en ella podemos no ser aceptados. El misterio humano, no es solo como se inicia sino como termina. Por su redacción posterior, interpretamos que es una aceptación amplia cuando se dice:

En este sentido, Luteranos y Católicos pueden entender juntos lo que se ha dicho acerca de «preservar la gracia» en DJ 38 y 39. Ciertamente, «todo lo que en el ser humano antecede o sucede al libre don de la fe no es motivo de justificación ni la obtiene» (DJ 25).

La aceptación o el παρἱστάς es el primer paso, pero cual es el fin último del hombre cristiano? Entendemos desde una ortodoxia, que consiste en un proceso espiritual que lleva a la divinización. Cristo es la vid, el cristiano es el sarmiento donde ambos dan frutos de “buenas obras”. Este concepto de divinización, no por naturaleza, sino por medio de la Gracia, puede horrorizar la mente protestante, dado que el hombre es tan depravado, que dicha divinización por gracia, se hace imposible.

b. El Espíritu Santo que renueva nuestros corazones. 

Como síntesis es aceptable, pero si profundizamos, vemos que se ha quedado a mitad de camino. Renovar, es hacerlo nuevo, es una transformación. Es lo que San Pablo nos insinúa:

No por las obras justas que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, nos salvó mediante el baño de regeneración y renovación del Espíritu Santo, que abundantemente derramó sobre nosotros por Jesucristo, nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos herederos, según nuestra esperanza, de la vida eterna. (Tito 3,5-7)

Es el concepto de palingenesia (παλιγγενεσίας) o regeneración. Esta palingenesia lleva a otro ser nuevo. Es la ἀνακαινώσεως.

Ya el ser depravado no tiene cabida real, pues se transforma en ἀνα, es decir, otra vez y hacia arriba, junto con el καινός. O sea, algo totalmente nuevo. Todo implica una metamorfosis del pensamiento (μεταμορφοῦσθε τῇ ἀνακαινώσει τοῦ νοος):

Que no os conforméis a este siglo, sino que os transforméis por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que es agradable, lo que es perfecto. (Romanos 12)

***

¿Se luteranizó el catolicismo o se catolizó el luteranismo? 

Ninguna de las dos cosas. Tan solo se llegó a un acuerdo diplomático, para que cada uno siga con lo suyo, sin tirar piedras al techo del vecino. O sea, se seguirá como siempre, pero con relaciones más amistosas. De este acuerdo el catolicismo no enseña al luterano, y el luterano no adoctrina al católico. Fue una ocasión donde después de varios siglos, cada uno expuso libremente lo que pensaba del otro y el luteranismo, mostró su avance sobre las tesis originales de Lutero. 

Este acuerdo unificó al luteranismo y muchas iglesias de reformadores, lo suscribieron. En 2006 lo hizo el metodismo, y en 2017 la Comunión Anglicana y la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas. Por su parte, la Pentecostal Church of God expone los mismos conceptos del acuerdo en su General Bylaws 2020.




lunes, 27 de abril de 2026

El absurdo de la "SOLA FIDES"

 



El nominalismo moderno, cambió el término de pentecostalismo al de carismatismo. Como diría mi vecina, el mismo perro, pero con otro collar.

Todo pentecostalismo o carismatismo es de origen romántico, y si es romántico es de sangre luterana mezclada con la de Göethe.

El drama del protestantismo, es confundir la posibilidad de una justificación, con la justificación misma. Una cosa es que se pueda salvar, otra que realmente se haya salvado. Quien aprende a nadar, puede no ahogarse; pero si cae al agua y no nada, se ahoga. Este es el motivo por el cual el Símbolo de Nicea afirma creer en un solo bautismo, y aclara, para el perdón de los pecados. Para bautizarse solo se requiere tener fe, para justificarse se requieren obras. Es la regeneración de la naturaleza humana, pero si la nueva naturaleza no combate, no se actualiza dicha regeneración.

Por esta confusión del traumatizado Lutero, no existe en los reformadores, un equilibrio coherente entre el pensar y el actuar. Es la fisura entre la fe y las obras. Esta rotura produce dos casos realmente extremos.

1. Un luteranismo absoluto que se sustenta de fe, pero las obras pasan a un segundo plano, pues no son necesarias para justificarse, dado que todo lo hace Jesucristo. Sería la sola fides.

2. Un luteranismo goethiano, donde la acción pasa a regir la fe y en este caso no importan las doctrinas sino el actuar, y este viene del hombre. Este es un luteranismo a la inversa, no importa la fe, solo importan las obras. Sería la sola actio.

Cuando se llega a este tema siempre me ha llamado la atención entre los reformadores de todo tipo, la ausencia de la Carta de Santiago, que trata sobre la fe y las obras:

¿Qué le aprovecha, hermanos míos, a uno decir: Yo tengo fe, si no tiene obras? ¿Podrá salvarle la fe? ...

Así también la fe, si no tiene obras, es de suyo muerta. Mas dirá alguno: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame sin las obras tu fe, que yo por mis obras te mostraré la fe. ¿Tú crees que Dios es uno? Haces bien. Mas también los demonios creen y tiemblan. ¿Quieres saber, hombre vano, que es estéril la fe sin las obras? ... (2,14.17-20)

La metáfora sobre el cuerpo humano, donde la fe es el alma y las obras son el cuerpo, es lo más acertado que se ha escrito:

Pues como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también es muerta la fe sin las obras. (2,26)

Aquí se manifiesta la unidad indisoluble entre fe y obras. La fe como alma y las obras como el cuerpo que las ejecuta.

¿Cuál es la causa de que estos textos no se expongan por parte de los reformadores?

El luteranismo es tan viejo como la herejía misma. Desligar la fe de las obras fue algo que ya en vida de Santiago, el pariente directo de Jesucristo, comenzó a circular en determinados círculos, y al modo de Lutero. La excusa era seguir a Pablo de Tarso, por esto algunos modernos lo llaman el paulismo. Contra esta tendencia se alza la carta, desvirtuando esta falsa interpretación.

Lutero, al toparse con este escrito se puso algo nervioso y lo llamó “epístola de paja”. En la carta, el apóstol no se propone desarrollar una teoría, sino que apunta directamente a la forma de actuar, llamándola fe. Esto enloqueció a Lutero, quien la admitió en su “Biblia”, a regañadientes. Siempre la consideró un escrito casi apócrifo, negando que Santiago fuese su autor.

En sí misma, la carta está redactada en un perfecto griego. No se vislumbran arameismos en el lenguaje, como sí los vemos en Mateo y Juan. No se debe olvidar, que Santiago, no sabía griego, y me aventuro a decir, que ni siquiera había estudiado letras, motivo por el cual no sabía leer ni escribir, como en la mayoría de los apóstoles. La forma de redactar todas las cartas casi sin excepción, era mediante un dictado, donde no uno, sino varios amanuenses tomaban nota. Al mismo tiempo, siendo la carta enviada “a las doce tribus, que están en la dispersión” revela dos cosas. Primero, que el autor piensa como israelita, y segundo que si no la escribe en griego, nadie la leerá, pues es el idioma cultural de todo el imperio romano. El arameo que hablaba esta cabeza del cristianismo en Jerusalén, es solo para la comarca palestina.

Burda contradicción entre reformadores

Hemos visto que el primer acto de fe que hace la Pentecostal Church of God, es sobre la Escritura. Sin embargo, este fetiche no es para toda la escritura, pues para ellos, una pesa más que la otra. La carta de Santiago no pesa nada, es una obra de escritura que duerme en un segundo plano. En otras palabras, no es un fetiche. En realidad, no es nada.

Por lo tanto cuando nos hablan de valores absolutos y ponen la Escritura en primer término, ya sabemos que esto es una hipocresía. Es como en el paganismo griego. Existen dioses superiores como Zeus y dioses inferiores como Hércules. Aquí ocurre algo similar. Existen fetiches superiores como Pablo y Juan, y fetiches menores, como Santiago y el Apocalipsis.

No toda la escritura es igual para un reformador, si así fuese, implosionaría toda la Reforma en conjunto. Por ello eligen y vociferan lo que les gusta, y callan lo que los acusa.

¿Qué posición toma la Pentecostal Church of God frente este panorama?

Esto se declara en el punto tercero de la SECTION I - “ESSENTIAL VALUES”, en su ARTICLE I sobre la Doctrinal Statement encara el problema del hombre:

Man, His Fall and Redemption.

Como lo dice el título, primero está el hombre, luego viene su redención. Se habla de la caída original del hombre y de su redención.

El hombre es un agente moral libre y puede, en cualquier momento después de la experiencia del nuevo nacimiento, apartarse de Dios y morir en estado de pecado, enfrentando las consecuencias del infierno (2 Pedro 2:20-22).

En este punto destaco la diferencia con los semi-reformados del revival del Vaticano II, donde muchos no creen en el infierno, tal como lo dio a entender el hereje Bergoglio.

Y continúa en la segunda parte con el His Fall and Redemption:

La salvación es un don de Dios para el hombre, independiente de las obras y de la Ley, y se hace efectiva por gracia mediante la fe en Jesucristo, produciendo obras aceptables a Dios (Efesios 2:8).

Los pentecostales comienzan con la concepción del evangelio de Göethe en su descripción acertada sobre la condición humana, pero no pueden desligarse de la tradición luterana. Ellos, los enemigos de la Tradición, siguen la tradición de un monje desequilibrado. Por lo tanto se vuelcan decididamente hacia el primer caso, dentro del luteranismo absoluto.

De hecho, la cita de Efesios, es un poco más amplia, abarca el versículo 8 y 9:

8. Pues de gracia habéis sido salvados por la fe, y esto no os viene de vosotros, es don de Dios;

9. no viene de las obras, para que nadie se gloríe.

Si se le quita el versículo 9, nos sacamos la máscara y llegamos al luteranismo absoluto, donde las obras quedan de lado.

Es curioso que se inicien con las obras y terminen con la fe, cuando dentro del catolicismo nos iniciamos con la fe y terminamos con las obras. De todos modos, ya es un gran paso para salir de la contradicción que plantea Lutero. Más concretamente, Lutero es un desconocido para este documento de la Pentecostal Church of God.

El tema de la justificación

La doctrina católica de la justificación fue redactada por el Concilio de Trento (1545-1563) y llevó varios meses de elaboración. Quien la expone, es Diego Láinez. Este sucesor de San Ignacio de Loyola, era de ascendencia sefaradí, algo que los sajones con su israelismo británico, quedaron atragantados frente a este caso. Un judío hecho jesuita elabora la doctrina contra la tesis sustentada por Lutero acerca de la justificación por la sola fides. Y para colmo de males, es español.

Su discurso se conserva íntegro, y así lo transcribe Jorge de Maetzu:

Se le ocurrió pensar en un Rey que ofrecía una joya a aquel guerrero que venciese un torneo. Y sale el hijo del Rey y dice a uno de los que aspiran a la joya:

Tú no necesitas sino creer en mí. Yo pelearé, y si tú crees en mí con toda tu alma, yo ganaré la pelea.

A otro de los concursantes el hijo del Rey le dice:

Te daré unas armas y un caballo; tú luchas, acuérdate de mí, y al término de la pelea yo acudiré en tu auxilio.

Pero al tercero de los aspirantes a la joya le dice:

¿Quieres ganar? Te voy a dar unas armas y un caballo excelentes, magníficos; pero tú tienes que pelear con toda tu alma.

La primera, naturalmente, es la doctrina del protestantismo: todo lo hacen los méritos de Cristo. La tercera es la del Catolicismo: las armas son excelentes, la redención de Cristo es arma inmejorable, los Sacramentos de la Iglesia son magníficos; pero, además, hay que pelear con toda el alma; ésta es la doctrina tradicional de nuestra Iglesia. La segunda: la del aspirante al premio a quien se dice que tiene que pelear, pero que no necesitará esforzarse demasiado, porque al fin vendrá un auxilio externo que le dará la victoria, al parecer honra mucho los méritos de Nuestro Señor, pero en realidad deprime lo mismo el valor de la Redención que el de la voluntad humana. 1

***

Concretamente, para el católico la fe se demuestra por las obras. Por lo tanto, los depravados del revival del Vaticano II que cayeron en abominables vicios, carecen de fe, y su fe es muerta. Es preferible la fe de un pentecostal honesto, a la fe de estos depravados que actúan contra las leyes de la naturaleza.

Por lo tanto, no solo las obras demuestran la fe, sino ordenarse con las leyes de la naturaleza impuestas por la creación. Por consiguiente, todo ecumenismo con los depravados del revival del Vaticano II es imposible. Y toda vida comunitaria con estos degenerados, es inadmisible.

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1 Ramiro de Maeztu. Defensa de la Hispanidad. Págs. 112-113.

miércoles, 22 de abril de 2026

Aniversario

 

Por Tony Velázquez Ruiz

Hoy 22 de abril es para el mundo globalista, el día dedicado a la tierra, o sea el día de la Pachamama, el día de la diosa Gea, la que fue engendrada por Caos.

Ayer 21 de abril, con inmenso placer, se cumplió el primer aniversario de la muerte del Profeta del dios Caos, al que él llamó “Lío”. No se piense mal, mientras unos festejan con manifestaciones populares y música electrónica, nosotros brindamos con vino de Gomorra. Como ven, todos lo recordamos, pero cada uno a su manera, pues todas las religiones llevan a dios. Y si todas las religiones llevan a dios, Caos y Gea, alias la Pachamama, también.

Así entró Paco Iº en el paraíso de Caos, o “Lío”. Un gallardo enfermo de cuerpo y mente, que el día 20 de abril, se asomó al balcón, para ver por última vez a su pueblo. 

Dijo antes de morir un gran líder argentino:

―Me llevo en mis oídos, la voz maravillosa del pueblo argentino.

Aquí el profeta Paco se dijo a sí mismo:

―Me llevo en mis oídos, la voz caótica del pueblo del Poliedro.

Dicen los sesudos intelectuales de un blog, esos que escriben difícil, (pues fácil no les sale nada), que fue “el peor Papa del último milenio”.

¡Cuánta equivocación! ¡Qué lamentable error! ¡Oh miopía!

¡Paco Iº sostuvo el mejor papado de los dos milenios! Y veamos si mi apreciación coincide con la de muchos:

1. ¿Quién se animó a decir que Dios no era católico?

Paco lo dijo. Y si no era católico, no era universal, pues católico significa universal. ¡A ver si la entienden! Hay muchos dioses que simbolizan a uno, y el dios que se dice católico, o sea universal, no lo es.

2. ¿Quién se animó a poner una estatua de Lutero en el Vaticano?

Paco Iº la puso.

3. ¿Quién se animó a decir que el infierno no existía?

Paco Iº se lo dijo a Scalfari.

4. ¿Quién transformó las iglesias en pizzerías?

Paco Iº fue el Magno Chef de los pobres.

5. ¿Quién lavó los pies el jueves santo a los musulmanes de Mahoma?

Paco Iº los lavó y secó.

6. ¿Quién dejó de arrodillarse ante un trozo de pan?

Paco Iº lo hizo.

7. ¿Quién fue el primero que dijo que la Virgen era una común “donna di casa”?

Paco Iº fue el campeón.

8. ¿Quién llevó la Pachamama (o sea Gea) al Vaticano?

Paco Iº la entronizó sobre la tumba de San Pedro.

9. ¿Quién marchó raudamente hacia las periferias?

Paco Iº fue el gran periférico católico.

10. ¿Quién se animó a subir al papado, sin los papeles en regla para demostrar ser al menos un sacerdote?

Paco Iº fue este genio.

Son tantas las andanzas de Paco, que despierta la envidia del mismo Lucifer.

¡Este sí que fue un Paco!

Hacía las cosas a cara descubierta y sin miedo. Se reía de todo. No el Pussycat actual que lo imita en todo y se hace el tímido poniendo cara de tonto. Paco era Superpapa. Más porteño, más hereje y el masón más grande, surgido de las filas jesuitas.

¡Alegría! ¡Arriba esas copas llenas con vino de Gomorra! Ese vino envejecido en los ocultos toneles de las bodegas jesuíticas. Brindemos por el profeta del dios Lío, que ayer ascendió al cielo de la diosa Gea, cuya fiesta es hoy.


lunes, 20 de abril de 2026

Un camino a la Oikoumene. Un camino a la traición.

 



En el transcurso de sus visiones místicas, la beata Ana Catalina Emmerich observó la futura iglesia vaticana en las tinieblas, donde dentro de ella se trabajaba frenéticamente para unir todas las iglesias caídas en herejía:

Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos , sectas de todo tipo: lo que debla ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación . (The Life and Revelations of Anna Katharina Emmerick Tomo II. A Diocese Separated From the Rock of Peter. April, 1823. Pág. 353.)

De la mística a los hechos

Esto que sigue, deja de ser mística y pasa a ser una crónica que está en vías de ingresar a una historia de traición.

Está claro, que la libertad tan solicitada por Lutero, que abrió una era de romanticismo, trajo consigo una desunión mortal entre todos los que abrazaron la Reforma. Ya no existe una reforma, sino miles de sectas que dicen ser Reforma.

Los reformadores no son tontos y se percataron de esta contradicción. Se presentaban en sus “misiones” perfectamente divididos donde los misionados no entendían el motivo de la desunión y la variedad de lenguas. Y la lengua es el vehículo del pensamiento. Todo mostraba en la Reforma, la Torre de Babel.

Los católicos de una Tradición milenaria, seguimos lo que dice el Símbolo de Nicea, que existe una sola iglesia:

Creemos en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. 1

Sin embargo la realidad de la Reforma, nos muestra una infinidad de iglesias. Estas buscaron un baño de unidad y se agruparon en una entidad llamada World Council of Churches. Dicen tener en su seno 356 iglesias, y no lo ponemos en duda. Allí se encuentran agrupadas desde la orientales hasta las occidentales. Fue fundada en 1948 para trabajar por la causa del ecumenismo. En casi 80 años, allí están, casi como empezaron, si bien no podemos negar su buena intención de buscar la unidad, dar un testimonio común y realizar un servicio cristiano. Es la unidad que se busca por el luteranismo goethiano, es decir, por la acción. Sin embargo los hechos demuestran que esto tampoco es suficiente.

Confesar un Dios Trino fue el dogma bajo el cual se buscó cerrar filas. Por ello no se unieron el Consejo Nacional de Iglesias (CNI), con sede en Estados Unidos, que abarca a la Watch Tower, como a los mormones. La definición de la Santísima Trinidad fue el obstáculo. Tampoco lo hizo la Alianza Evangélica Mundial.

Historia de una Traición

Muchas iglesias posee la World Council of Churches, pero no todas. Los católicos, impulsados por el awakening del Vaticano II, enviaron observadores. Esto se llevó a cabo en 1964, cuando este conciliábulo se reunió durante 1961 en Nueva Delhi. La Iglesia católica estaba por entonces tutelada por el “Papa Bueno”. Al año siguiente se iniciaba el Vaticano II. Por lo tanto, el ecumenismo ya entraba en la agenda del revival católico de dicha época. Tras la creación de la Secretaría para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, por vez primera la Santa Sede envió observadores oficiales.

En 1968 se cerraba de una vez por todas, el magno circo del Vaticano II. Viendo los herejes la nueva actitud de la Iglesia romana, en la Asamblea de Upsala estrecharon lazos entre todos. Allí se permitió que los observadores católicos se convirtieran en miembros de la Comisión de Fe y Orden. Se confeccionó un grupo burocrático llamado Grupo Mixto de Trabajo (GMT) entre la Iglesia Católica Romana (ICR) y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI):

Con ocho miembros del CMI y seis de la ICR, el GMT tuvo su primera reunión en mayo de 1965, en el Instituto Ecuménico de Bossey, cerca de Ginebra. Los dos copresidentes fueron el Secretario General del CMI, Dr. W. A. Visser T Hooft, y el Obispo Johannes Willebrands, Secretario de la SPUC (Secretaría del Vaticano para la Promoción de la Unidad de los Cristianos). A fines de 1967 el GMT había publicado sus dos primeras relaciones oficiales (febrero de 1966 y agosto de 1967). (Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. La historia del Grupo Mixto de Trabajo ICR/CMI)

Nótese la diferencia del número de miembros ocho sobre seis. No vaya a ser que los romanos tomen la iniciativa, si bien a esta altura de los acontecimientos, están los observadores bastante bien amaestrados.

Participaron como observadores del conciliábulo varias figuras destacadas. En 1971, el Cardenal Leon-Joseph Suenens participó en la reunión de Lovaina.

El listado Pecorelli

Estamos en 1971. Un episodio revelará lo que estaba aconteciendo dentro de la Santa Sede. Un abogado que se dedicaba al periodismo, había formado parte de la Logia P2. Se dice que arrepentido, la abandonó. Su periodismo se dedicó a las denuncias de corrupción. Estamos tratando el caso de “Mino” Pecorelli. Su órgano de difusión se llamaba Osservatore Político. En la tapa de su revista semanal aparecían como nombre, las siglas OP. En 1979, el periodista fue interceptado y asesinado de varios disparos en una calle de Roma. Dice el historiador Ricardo de la Cierva:

El periodista Mino Pecorelli, que había denunciado la infiltración masónica en las alturas de la Iglesia, fue asesinado en Roma el 22 de marzo de 1979, de forma misteriosa que parecía ritual. Nadie hurgó en esa muerte hasta que en 1995, durante el proceso del dirigente democristiano Giulio Andreotti, alguien le acusó de haber ordenado el asesinato del denunciante. [La Masonería Invisible. 484]

En los 33 días de vida del pontificado de Juan Pablo I, antes de su asesinato. Y decimos asesinato, pues no se le efectuó ninguna autopsia que confime la causa de su muerte. La sospecha cae sobre lo que Pecorelli llamó en su artículo, “La Logia Vaticana”. Pecorelli presentó un listado de prelados masones:

“Nos hemos hecho con una lista de 121 masones: cardenales, obispos y altos prelados indicados por un número de matrícula y nombre codificado. Ciertamente, la lista puede ser apócrifa, incluso la firma de un cardenal hoy puede ser falsificada”. En cualquier caso, “el Papa Luciani tiene ante sí una difícil tarea y una gran misión. Entre tantas, la de poner orden en las alturas del Vaticano”.

¿A qué viene este listado de masones? Viene a demostrar que la mística Emmerich no estaba loca, y todo lo que vio en su momento, por desgracia nos toca verlo a nosotros.

El corolario, es que dentro de este listado nos topamos con Suenens:

Suenens, Leo. Cardenal. Protector de la Iglesia de San Pedro ad Vincula, en el exterior de Roma. Promueve el Pentecostalismo Protestante (carismáticos). Destructor de muchos dogmas de la Iglesia cuando trabajaba en las tres Sagradas Congregaciones: 1) Propagación de la Fe; 2) Ritos y ceremonias litúrgicas; 3) Seminarios. 6-15-67; # 21-64. "LESU."

Dicho listado puede bajarse libremente de la web y se puede observar, como ya se había tomado el Vaticano, faltaba tan solo dar el golpe. Este llegará en febrero de 2013.

Quien relata la historia de la Santa Sede en el Consejo Mundial de Iglesias es Thomas Stransky CSP, rector del Instituto Ecuménico de Tantur (Jerusalén) y uno de sus miembros, y se la puede leer desde el Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. De acuerdo con ella, el Vaticano pensó que tal Consejo de Iglesias era manejado por el Espíritu Santo(!):

En noviembre de 1964, los 2.200 obispos y el Papa Pablo VI promulgaron el Decreto sobre el Ecumenismo del Concilio Vaticano II, que fue la carta oficial de la participación activa de la ICR en el movimiento ecuménico único, del que se decía estaba «favorecido por la gracia del Espíritu Santo» para «el restablecimiento de la unidad entre todos los cristianos» que «invocan al Dios Trino y confiesan a Jesús como Señor y Sal vador», una alusión a la Base del CMI.

La conformación del Grupo Mixto de Trabajos fue aprobada por la Santa Sede, en este caso dirigida por el Cardenal Bea, quien también figura en el listado Pecorelli:

Bea, Augustin. Cardenal. Secretario de Estado (próximo al Papa) bajo los Papas Juan XXIII y Pablo VI. (En realidad, alias de Behayim).

Las malas lenguas hablan de un ...

...Cardenal Bea (en realidad Behayim, criptojudío y masón, "eminencia gris" del Concilio Vaticano II.

¿Que se propuso este Grupo de Trabajo? Entre otras cosas, determinar los métodos de diálogo ecuménico, favorecer un culto en común en las reuniones ecuménicas, preparar conjuntamente los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y dar una fecha común para la Pascua.

En la cuarta Asamblea del CMI (Uppsala, 1968), dos católicos hablaron en las sesiones plenarias, uno de ellos fue el jesuita Roberto Tucci, quien también aparece en la lista de Pecorelli:

Tucci, Roberto. Director General de Radio Vaticana. 6- 21-57; # 42-58. "TURO." (111)

En dicha Asamblea aprobaron a doce católicos romanos en calidad de miembros de pleno derecho en la Comisión de Fe y Constitución. La cosa quiso llevarse más lejos, y se pensó en dejar la Iglesia Católica como observadora y ponerla de lleno en calidad de miembro del Consejo:

...entre el Consejo Mundial y la Iglesia Católica, dos entidades de naturaleza realmente diferente, pero cuya colaboración ha demostrado ser digna de confianza.

Por supuesto que eran dignos de confianza, si todos provenían del mismo tronco tenebroso. Pero…

...al evaluar el estudio del GMT de las ventajas y desventajas de la calidad de miembro, decidió en 1972 no solicitarla «en el futuro inmediato. Pero en esta respuesta reservada estaba la convicción de que por medio del GMT la «colaboración entre la ICR y el CMI debe no solo continuar sino intensificarse».

Cuando alguien se escandaliza por la presencia de herejes en las iglesias católicas, deben leer este historial que dice:

Desde el Concilio Vaticano II, en los planos parroquial, local y nacional se estaban dando actividades de colaboración entre católicos e iglesias miembros del CMI y la ICR.

Por lo tanto…

«La evangelización es esencialmente una empresa ecuménica».

¿Acaso creen estar unidos?

La unidad goethiana de esta experiencia, no convence a nadie, y son ellos mismos que lo afirman:

...es una comunión «real pero imperfecta»

***

Todo parece indicar que el Espíritu Santo se quedó a mitad de camino, y los cultos hechos en común, son el sello distintivo de la hipocresía de estas iglesias.

De los hechos a la mística

El resultado de esta historia nos lleva nuevamente a la mística; pues como decía la beata Emmerich, que expusimos en la introducción de este artículo:

La humanidad estaba en un triste estado de confusión y, a medida que la tierra se volvía más árida y desolada, aumentaban las obras de oscuridad. Vi en detalle muchas abominaciones. Reconocí a Roma, y contemplé la opresión de la Iglesia, así como su decadencia interna y externa. (Life of Anne Catherine Emmerich. Tomo II. Pág. 329)


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1 εἰς μίαν, ἁγίαν, καθολικὴν καὶ ἀποστολικὴν ἐκκλησίαν·