Calesita

lunes, 28 de septiembre de 2026

Cuando la Iglesia abrió la Ventana de Overton


    Si Hegel estableció filosóficamente la mecánica del cambio por medio del idealismo, Overton aplicó una técnica, casi empírica para la sociedad actual. Esta que se maneja por cierto “sentido común”. Al ingresar en esta mecánica, sufre la metamorfosis deseada. Estamos hablando de procesos ideales. La Overton Windows se aleja del plano filosófico y se hace una técnica social para la manipulación de las masas.
Joseph Paul Overton (1960 – 2003). Nació en Michigan y se doctoró en Jurisprudencia. Fue un activista político libertario. En la década de 1990 se conoció su teoría que se conoce hoy, como la Ventana de Overton.

¿En qué consiste dicha Window?

La sociedad moderna es tolerante, al punto que puede ser llevada hasta el suicidio. De allí la posibilidad de manipular su “sentido común”. Allí radica el nudo de la cuestión. Para que esta técnica funcione y lleve a la metamorfosis deseada, se requiere aceptar la tolerancia y poseer un cierto grado de sincretismo.

Analizando su estructura, se afirma que se deben dar ciertos pasos para cambiar las costumbres existentes.

El neomodernismo occidental no se maneja con principios dogmáticos, sino con simples costumbres, y la costumbre se basa en la aceptación de una idea, la cual siempre es volátil.

Detallando la técnica, sus manipuladores parten desde lo unthinkable (inconcebible) y mediante el “debate”, siempre democrático llegan a lo radicalmente aceptable, para aterrizar en la política estatal. En otros términos, cómo hacer para que una idea tabú pase a ser ley del estado.

El ejemplo lo tenemos en el aborto. De su prohibición considerado un homicidio, pasó a ser una ley. Otro caso es la eutanasia. Si se penaba con el presidio, hoy es alabada y legislada.

Como vemos, dicha ventana es un proceso, para las masas, compuestas en su mayoría, por débiles mentales. Es lo que sucede en el mundo occidental, donde no existen dogmas que regulan las costumbres, donde el hombre es el único legislador de sí mismo.

Esta Overton Windows ingresó en la mente de los prelados, dentro de esta Iglesia, donde los dogmas pasaron a un segundo plano. Para dar un ejemplo cotidiano, repasemos este proceso con sus distintos estados, los cuales siempre van en declive, tomando como ejemplo la costumbre eclesial de comulgar con la mano.

1. De lo impensable a lo radical

Antes del Vaticano II, a nadie se le podía ocurrir comulgar usando las manos. Sin embargo la Sacrosanctum Concilium impulsó rever los arqueologismos. Desde la década del 70 comulgar con la mano era algo radical. Lo hacían ciertos círculos en el más puro secreto, como me tocó participar en persona. Era un hecho fuera del margen común.

2. De lo radical a lo aceptable

Algo que causaba horror antes del Vaticano II, ahora con el arqueologismo se lo veía más amigable, más amable, en fin, podía ser aceptable. Los que se capacitaban en Roma, ―una Roma bien influenciada por las logias― aprendían que se debía hacer de ese modo, y esto se fue extendiendo lentamente.

3. De lo aceptable a lo sensato

Los jesuitas comenzaron a propagar, que la mejor forma de comulgar era con la mano. Ya no era algo excéntrico, ahora se trataba de una costumbre racional.

4. De lo sensato a lo popular

La nueva forma de comulgar para el civil (alias “laico”), se fue extendiendo con fuerte apoyo masivo y la prédica constante, afirmando que quien lo hacía en la boca era un retrógrado analfabeto, totalmente falto de una higiene elemental.

5. De lo popular a la norma general

Lo que todos hacen ya sin excepción, es ley oficial. No van a dictar una norma escrita para no comulgar en la boca, pues esta iglesia hace tiempo que carece de normas. Tan solo se manejan con costumbres vagamente admitidas por una masa manipulable.

De este modo, una iglesia que se incorporó al mundo occidental, abrió la ventana de Joseph P. Overton, exvicepresidente del centro de estudios Mackinac Center for Public Policy.

Todo lo que toca esta iglesia, lo transforma para deformar. Es decir, buscar la peor forma posible, la cual siempre deja de lado el aspecto sagrado y mistérico.

El diaconado femenino

Un caso mucho más patético de la Overton Windows, se da en otorgar el diaconado a las mujeres. Quien lo explaya es el Arzobispo Viganò en una entrevista hecha por Life Site News. A la pregunta del periodista responde:

El diaconado femenino es la elección, porque el Sacramento de las Órdenes Sagradas es solo uno en sus tres grados: admitir a una mujer en el diaconado significa admitir que es capaz de recibir las Órdenes Sagradas, y en ese momento la exclusión del sacerdocio parecería una discriminación pura que debía ser retirada. No es casualidad que la admisión de mujeres en órdenes sea promovida por movimientos anticatólicos en nombre de la igualdad de género que la iglesia sinodal acoge y hace suya. Los neomodernistas lo saben perfectamente bien, y por eso no piden inmediatamente la ordenación sacerdotal: piden roles de gobierno, presencia en la Curia, "ministerios" instituidos, liturgias "inclusivas". Cada paso prepara al siguiente, y cada paso se presenta como inofensivo. Los obispos nombrados por Provost no fueron elegidos a pesar de sus cargos en el diaconado femenino, sino precisamente por ellos: quienes nombran a un obispo conocen sus ideas, y quienes nombran a muchos con las mismas ideas están construyendo un episcopado que, en el momento adecuado, preguntará "desde abajo" lo que el Papa desea conceder "desde arriba". Esto es la sinodalidad: la puesta en escena de una cuestión cuya respuesta ya ha sido decidida.

Observemos los pasos. Ordenar mujeres es unthinkable, admitirlo se hace una idea radical. Fue el Vaticano II quien abrió la Overton window, con Nostra ætate. De allí en más se ingresó en la evolución decadente del mundo, contra el cual se peleaba. El mundo, ahora en esta barca eclesial con las velas arriadas, impone la utópica igualdad de géneros. Es la ætate y no se puede decir que no, pues la window está abierta. La idea debe ser acceptable para ponerse a tono con la nostra ætate.

Luego se da el paso siguiente hacia lo sensible, con acciones que parecen inofensivas, pero en realidad no lo son. Lentamente se socava la idea y se hace acceptable con la elección de nuevos obispos que responden a lo popular, que es el paso siguiente. Finalmente todo se transforma en ley, al entrar en la policy.

¿Cómo se hace esto? Muy simple, con el método bergogliano de la sinodalidad. Un verdadero instrumento revolucionario, alma viviente de su dialéctica. Llegado el momento, se da lo que afirma Viganò, en el momento adecuado, (se) preguntará "desde abajo" lo que el Papa desea conceder "desde arriba".

***

Con este sistema no se hace necesario un lavado de cabeza. Tan solo basta con implantar el tema para el debate, hasta que el mismo se vuelva acceptable. Fue el Vaticano II quien abrió la Overton Windows. Los nuevos aires ingresaron en la Iglesia. Se decía que era una brisa primaveral. El Espíritu Santo tan invocado por Juan XIII, por fin había descendido sobre la masa eclesial. Era el espíritu del Concilio que envolvía a todos los prelados. Con el paso del tiempo, logramos entender, que en realidad se trataba de aires bien otoñales y desde entonces, la Overton window, nunca se cerró.

Nadie discute dogmas, tal como lo hizo el Vaticano II. Los mismos pasaron al olvido. Como ejemplo clásico, se pueden analizar las canciones con fuerte contenido dogmático que en la liturgia preconciliar cantaban los fieles, para compararlas con las vagas canciones actuales, y se podrá notar, cómo se pasó de la era dogmática a la era de vacío conceptual. Sin lugar a dudas, el espíritu del Concilio, consistía en la Overton Windows.

 

lunes, 21 de septiembre de 2026

¿Realmente el problema está en el "una cum"?

 

    Regresamos al escrito comentado en la entrada anterior. Estábamos con el artículo de John Lane desde un sitio web, que hoy tan solo se puede rastrear desde Internet Archive. Ahora nos concentraremos en esta pregunta:

¿Qué tiene de malo que se nombre a León XIV 1 como papa en el Canon, o Plegaria Eucarística como lo llaman en el decadente rito Bugnini? Como dicen ellos, existen Plegarias varias. Está la I, la II, etc. etc. La más usada es la II, pues como afirmaba un sacerdote, es la más corta. Luego de aburrir con un sermón de media hora, en unos minutos se despacha todo el rito. Si las lecturas y el sermón duran casi 45 minutos, solo nos quedan poco menos de diez minutos para dicha plegaria. Y si son muchos los que comulgan, están los hombres, mujeres o adolescentes que aceleran el rito distribuyendo hostias en la mano a diestra y siniestra. Es el espectacular Rito Bugnini, tildado por Ratzinger como Rito Ordinario, el cual por su secularización, resulta realmente “ordinario”.

Como ya se comentó someramente en la entrada anterior, sería un error nombrar a León XIV como papa. En este terreno seguimos el artículo ya mencionado:

Aquí consideramos la cuestión más específica: ¿qué efecto tiene nombrar al heresiarca en el Canon? Se han presentado diversos argumentos con la intención de demostrar que la Misa se vuelve inaccesible para los católicos cuando se nombra a herejes declarados como León XIV en el Canon.

Pasemos a mencionar los argumentos de los ultramontanos, que ven un serio peligro en la mención de dicho papa durante el Canon, alias Plegaria Eucarística Nºx.

Recordemos al respecto, que en la misa romana, el Canon lo recita el sacerdote siempre en silencio manteniendo el secreto tradicional, incluso en los ritos de oriente. Por el contrario, en el Rito Bugnini, tildado de “ordinario”, no existe secreto alguno, pues se ha secularizado y se dice a toda voz.

Argumento 1

Cuando un sacerdote menciona a León XIV en el Canon, quien es un no católico, los fieles nunca pueden asistir a las misas de no católicos.

Argumento 2

La misa donde se menciona a León XIV es una "misa cismática" por el hecho de celebrarse en unión con un no católico caído en idolatría, quien desprecia la moral católica, por la cual virtieron su sangre muchos mártires. Ergo los católicos no pueden asistir a ella.

Argumento 3

Dicha misa es ilícita y por lo tanto, los fieles tienen prohibido estar presentes.

Argumento 4

Finalmente, se ha argumentado que la presencia en dicha misa implica una aprobación o cooperación implícita con el reconocimiento de León XIV como papa, lo cual, para quien lo rechaza, constituye un pecado. Peor aún, se ha afirmado que dicha asistencia a la misa es un acto de comunión con el propio JLeón XIV, de modo que quien lo realiza a sabiendas se convierte en cismático.

Para John Lane, ninguno de estos argumentos impide asistir a dichas celebraciones litúrgicas. Y lo dice nada menos que un sedevacantista atávico. Para ello saca a relucir las opiniones tradicionales de ciertos teólogos:

Las autoridades teológicas y jurídicas que conozco solo mencionan tres tipos de misas que los fieles están obligados a evitar.

La primera prohibición es sobre las misas que dan los no católicos, pero aclara:

Esta es una ley general que puede tener excepciones.

Por mi parte, leyendo el Canon “traducido” de la Plegaria I, ―esa que los sacerdotes eluden―, se reza:

Padre misericordioso,

te pedimos humildemente

por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor,

que aceptes

y bendigas + estos dones,

este sacrificio santo y puro que te ofrecemos,

ante todo, por tu Iglesia santa y católica,

para que le concedas la paz, la protejas,

la congregues en la unidad

y la gobiernes en el mundo entero,

con tu servidor el Papa N.,

con nuestro Obispo N.,

y todos los demás Obispos que, fieles a la verdad,

promueven la fe católica y apostólica.

Haciendo un somero análisis, se pide aceptar, y bendecir el sacrificio que se ofrece al Padre. La oración da por sentado que tanto el Papa como los obispos son católicos. Quien la recita no intenta salirse del catolicismo. Podría cometer un error, pero esto no impide en absoluto asistir a dicha Misa. Si el mencionado papa no es católico, la ofrenda sigue en pie, pues el error no obstaculiza el rito del sacrificio.

La segunda prohibición atañe a las misas cuyo rito es heterodoxo, y aclara:

La Ley Divina prohíbe la cooperación en el culto falso.

¿Dónde se encuentra el culto falso?

Hoy se producen deslices dentro del rito Bugnini, como bailes, un obispo que ingresa al altar montando una bicicleta, mujeres que dicen concelebrar, pastores y pastoras protestantes recitando la susodicha “Plegaria Nº x”. Todo esto es heterodoxo y un buen católico debe alejarse, pues se trata de ritos falsos.

Un caso a tener en cuenta, es la proliferación inaudita en la historia, de “repartidores” de comuniones, tanto hombres, mujeres, adolescentes o niños. ¿Gozan de la autorización de su obispo? Esto ya no es garantía para nadie. Los mismos obispos están inmersos en esta feroz crisis y son los primeros que cayeron en la heterodoxia. La distribución de la comunión por parte de civiles (llamados laicos), se otorgó como excepción en determinados casos, que los heterodoxos hicieron rápidamente en su norma general. Un buen católico debe dejar en soledad al dicho “ministro” o “ministra” pues no lo son en absoluto. Así como existen falsos ritos, existen falsos ministros. Es la desacralización que produjo lentamente el rito Bugnini, el cual fue llevado a la secularización.

El rito Bugnini, fue el inicio del rito “fai da te”, o dicho en español, el rito cuentapropista. En otras palabras, es un rito falso.

Lo mismo dígase de la comunión en la mano. Otro rito heterodoxo, tomado de la arqueología para secularizar un poco más. Si se prohíbe la comunión en la boca, se debe buscar un rito de comunión ortodoxa.

Sin lugar a dudas, podemos afirmar que el rito Bugnini o cuentapropista, en la actualidad se transformó en un monstruo de siete cabezas, cuya consagración puede llegar a ser, no solo dudosa sino falsa. El católico en este campo debe elegir. Recibir un trozo de pan, o recibir el cuerpo de Jesucristo.

La tercera prohibición, atañe a las misas de sacerdotes que viven en concubinato público y aclara John Lane:

La ley de la Iglesia en la Edad Media prohibía a los fieles asistir a tales Misas.

Si no se permitía asistir a Misas de sacerdotes en concubinato, ¿qué decir hoy de los escándalos homosexuales? Al menos el sacerdote u obispo que vive en concubinato sigue una ley natural; pero el homosexual actúa contra la misma naturaleza. ¿Se comprende ahora la causa por la que no existen preceptos, leyes o cánones que se respeten en esta iglesia? Buscan desesperadamente construir una iglesia sin leyes y ¡ excomulgan a quienes las siguen! Por lo tanto, no se puede asistir a Misas donde ondeen banderas del arco iris, donde se observen lienzos con dichos colores, donde estos colores reemplazaron la cruz en las estolas, donde se exaltan marchas homosexuales.

Y sigue John Lane:

Por lo tanto, según los autores aprobados de la Iglesia Católica, cualquier «defecto» de un sacerdote o de una misa que no se ajuste a estas tres categorías no constituye motivo para prohibir la asistencia de los fieles. Y, de hecho, las misas que aquí consideramos no contravienen ninguna de estas razones prohibitivas.

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Hoy algunos iluminados, se preguntan qué rito ganó y qué rito perdió. Parece que están jugando una partida de cartas con figuras de ritos. No se trata de ganar o perder, se trata de no desacralizar para no secularizar. Se trata de ortodoxia. Se trata de no hacer un rito cuentapropista. Cuando se cae en ellos, la respuesta es simple y la da el Evangelio mismo:

Cuando viereis, pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, en el lugar santo, ―y el que lea esto lo entienda― entonces los que estén en Judea huyan a los montes. (Mat. 24,15-16)

El rito heterodoxo, es una abominación. El rito que exalta la homosexualidad, es abominable, y lo que se debe hacer, es huir, abandonarlo, dejar a quien lo practica, en perfecta soledad.

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NOTA

1 Siguiendo la costumbre ya establecida, el papa original en el texto era Juan Pablo II. Los sedevacantistas lo sustituyeron por Francisco. En este caso, lo adapto a Prevost, alias León XIV.


lunes, 14 de septiembre de 2026

¿Qué papado cayó en herejía?

 


    El sedevacantismo católico transitó a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, por distintas corrientes. Todo se inicia con el papado de Juan XXIII, a quien se lo tachó casi de herético. Esta tendencia se había anticipado a los sucesos del año 13 de nuestro siglo. Repasar los escritos de los pensadores vacantistas, arroja luz y sombras sobre la feroz crisis católica de nuestros días.

Quien redacta la teoría que presentamos a continuación, es John Lane desde un sitio web, que hoy tan solo se puede rastrear desde Internet Archive. En este documento, se realiza una feroz Kritic sobre el papado en cuestión, que en este caso se trata de Juan Pablo II, tachado injustamente de hereje.

Todo el extenso artículo de John Lane, lo vuelve a redactar el sitio sedevacantista Ilustración Divina, modificando el nombre del papado, que ahora se trata del porteño Bergoglio, alias Francisco. Algo que si se menciona de herético, es mucho más certero que con los papados anteriores.

Pensamos que luego del asesinato de Benedicto XVI 1, el nombre del papa que figura en este pensamiento, podría ser tanto Francisco como el de Prevost, alias León XIV.

Sedevacantismo y sedeprivacionismo

La primera diferencia que se vislumbran en el pensamiento sedevacantista, son los distintos términos que señala la diferencia entre las nociones de sedevacantismo, que indican la carencia de papado; y la de sedeprivativa. Este nuevo concepto fue desarrollado por la así llamada Tesis de Cassiciacum. En dicha tesis se habla de un papado material y de otro formal. La distinción aristotélica llevada a la práctica, daría que se puede tener un papa materialiter, pero no formaliter. Esto se daría cuando el papado cae en herejía evidente y confesa. Para cerrar la idea, el papa materialiter en cuestión, podría ser formaliter si se arrepiente y regresa a la fe católica. Esta Tesis de Cassiciacum fue desarrollada por el teólogo dominico Michel-Louis Guérard des Lauriers (1898-1988), quien sostiene que el ocupante de la Santa Sede es un papa debidamente elegido, pero carece de autoridad y capacidad para enseñar o gobernar, pues cayó en herejía. Solo reasume su autoridad cuando se retracte.

Para diseñar un breve perfil de Guérard des Lauriers, digamos que fue doctor en matemáticas y Lector en la orden dominica. Desde 1961 a 1970 fue profesor en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma. En la década de los 50 se opuso con firmeza a la Nouvelle Theologie, que tanto daño hizo al catolicismo. Fue un duro crítico del sistema de Teilhard de Chardin y denunció a Yves Congard ante la Sagrada Congregación del Santo Oficio. En 1969 redactó, en colaboración con otros once teólogos, dirigidos por el arzobispo Marcel Lefebvre, el Breve examen crítico del Novus Ordo Missæ, que sigue siendo hoy la Kritic fundamental del rito Bugnini.

Según trascendidos, todo parece indicar, que la Santa Sede no pudo congeniar con la FSSPX, pues estos exigieron la retractación de Benedicto XVI. Esto parece indicar que una parte mayoritaria de dicha fraternidad, y apunto al principal consagrante de los nuevos cuatro obispos producido este año en Ecône, poseen el pensamiento de Guérard des Lauriers. Algunos opinaron sobre este trascendido como una extravagancia de dicha fraternidad, lo cual es leer las cosas superficialmente. Es indudable que la Tesis de Cassiciacum posee seguidores en la FSSPX y es mayoría. Cabe recordar que su creador, Guérard des Lauriers, fue profesor en dicha fraternidad, y expulsado de la misma cuando recibió la ordenación episcopal de manos del obispo vietnamita, Monseñor Thuc.

Error y herejía

Caer en el error no es caer en la herejía propiamente dicha. Esta distinción se hace crucial en nuestra crisis católica de principios de siglo. El artículo ya citado lo explica muy bien:

...la herejía solo existe cuando se cumplen dos condiciones, a saber, la pertinacia y la duda sobre la fe divina y católica, o el error directamente contrario a ella.

El caso más patético, fue el del jesuita Bergoglio. Persona plagada de errores. Lo cual era la triste consecuencia de su afiliación masónica. Errores que se le advirtieron, pero fue pertinaz en sostenerlos hasta su muerte. No cabe ninguna duda que era un auténtico hereje.

Todo cambia con Juan Pablo II o Benedicto XVI. Pedirles, como trascendió, una retractación es innecesaria. Apliquemos la distinción entre error y herejía. Estos papas pudieron haber cometido errores, pero nunca dejaron de ser católicos ni atacaron dicha doctrina. Por el contrario, Juan Pablo II la llevó con sus viajes a todo el mundo.

Si aplicamos esta tesis de Guérard des Lauriers en nuestros días, podríamos emplearla en nuestra Kritic con el caso Prevost. De allí que algunos sedevacantistas, como por desgracia es mi caso, serían en realidad sedeprivatistas. Si bien es necesario aclarar, que el cónclave que eligió a Prevost, hizo caso omiso a la norma canónica que limitaba el número de cardenales electores. Como es natural, para esta iglesia, las leyes se hacen para no cumplirse. De allí que Prevost podría estar mal elegido, y al igual que Francisco, ser un falso papa. Algo a lo que ya estamos acostumbrados. Esto no puede extrañarnos. Si ellos no cumplen los diez mandamientos y lo dicen públicamente, mucho menos cumplirán con cánones que buscan un orden eclesial.

Destaco algunas afirmaciones del teólogo John Lane, pues me parecen muy importantes para tenerse en cuenta:

...cualquiera puede tener una opinión falsa sin peligro de herejía, …

...una opinión falsa en sí misma implica herejía, especialmente si se sostiene obstinadamente.

...

Pero no es cierto que la idea de que León XIV sea papa se oponga directamente a la fe. Por lo tanto, no es necesariamente herética. Sigue siendo posible ( como mínimo ) que quienes creen que León XIV es verdaderamente el Vicario de Cristo mantengan su creencia en la indefectibilidad de la Santa Iglesia. De hecho, los católicos tradicionalistas que se adhieren a León XIV dejan bien claro que creen en la indefectibilidad de la Santa Iglesia. Además, es bien sabido que los católicos tradicionalistas que sostienen que León XIV es papa lo hacen precisamente porque tienen la impresión de que negarlo implicaría una negación implícita de la indefectibilidad de la Santa Iglesia, separándose así de ella. No se podría imaginar una mentalidad más claramente no herética. 2

Para finalizar este primer análisis de la realidad vivida con la crisis católica de principio de este siglo, nada mejor que las siguientes opiniones de Jhon Lane:

Además de estos argumentos, existe la autoridad extrínseca de Cayetano, Suárez, Juan de Santo Tomás, Bouix y Journet. Cada uno de ellos enseñó públicamente que si un papa fuera hereje, conservaría el papado a menos que fuera depuesto por un Concilio extraordinario. Y si bien esta doctrina es errónea, y de hecho ciertamente lo es, la Santa Iglesia nunca la ha condenado, por lo que no es imposible que un buen y santo católico la acepte si las razones a su favor le resultan atractivas. Por lo tanto, nuestro hipotético sacerdote puede sostener que León XIV es hereje y Papa, y seguir siendo católico. Por lo tanto, no existe fundamento alguno para sostener que aquellos católicos tradicionalistas que siguen a León XIV estén, por ese motivo, fuera de la Iglesia. Seguir a León XIV como papa no es un acto de apostasía, ni de cisma, ni de herejía. Es un error lamentable, pero comprensible . 3

***

El drama del sedvacantismo de finales de siglo pasado, consistió en anticiparse cincuenta años, a los sucesos de la auténtica crisis de la Iglesia Romana. Sostener a León XIV como papa, para un buen católico es comprensible, pero ya vive en las tinieblas.

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NOTAS:

1 Hasta que no se realice una autopsia seguiré afirmando este brutal crimen. Para su afirmación, me baso en las visiones de nuestros místicos, los mismos que son condenados al olvido.

2 Siguiendo la costumbre ya establecida, el papa original en el texto era Juan Pablo II. Los sedevacantistas lo sustituyeron por Francisco. En este caso, lo adapto a Prevost, alias León XIV.


lunes, 7 de septiembre de 2026

Gog y Magog llegan como mito al Corán

 

    Los nombres de Gog y Magog se inician en el Antiguo Testamento, se renuevan en el Nuevo y llegan a formar parte, dentro del furgón de cola que se llama el Corán.

Todo se inicia en Ezequiel 38,2:

Hijo de hombre, vuelve tu rostro a Gog, de la tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec, y Tubal, y profetiza contra él.

Magog se ubicaba en la concepción hebrea al norte del Cáucaso y al oeste del Mar Caspio. Al sur de los montes Cáucaso se ubican Mesec y Tubal. Con Ezequiel estamos en los inicios del género apocalíptico que será retomado por Daniel y llegará a su esplendor con el Apocalipsis del Nuevo Testamento.

Por tanto, dentro de la mentalidad hebrea y su posterior escatología se consideraba a Gog y Magog como el reino de las tinieblas, que siempre moraba en el norte. Este reino tenebroso sería derrotado por el Mesías, y se iniciaría la Era Mesiánica. Lo que la apocalíptica hebrea no logra ver, es que esta concepción ya se realizó en el catolicismo, y ya es inútil girar la rueda sobre este tema.

El Apocalipsis retoma los nombres de Ezequiel:

Cuando se hubieren acabado los mil años,

será Satanás soltado de su prisión

y saldrá a extraviar a las naciones

que moran en los cuatro ángulos de la tierra,

a Gog y a Magog,

y reunirlos para la guerra,

cuyo ejército será como las arenas del mar. (Ap.20,7-8)

De este modo Gog y Magog se relacionan directamente con el fin del Milenio y con aquellos protestantes que lo describen de forma mítica.

Cuando desembarca en el Corán

Los árabes copiaban todo lo que veían a su alrededor. Era un pueblo politeísta y culturalmente pobre. Esto los movió a copiar la cultura que los rodeaba, tanto cristiana como judía. Caso contrario su cultura rozaba la falta de una concepción propia, por tanto elaboraron a su modo, lo que les llegaba, sobre todo la influencia de un cristianismo arriano. La mentalidad de Ezequiel sobre este tema, se reconfigura al estilo árabe en el Corán.

En un artículo anterior expuse el relato de la leyenda del monje Morbach, quien afirma dar asilo a otro monje, Bahira, atormentado por culparse de escribir el Corán. En una parte de este relato, Mahoma le pide a Bahira que no profundice los conceptos religiosos, pues su pueblo, el árabe, no es capaz de penetrar los misterios cristianos. Así decía el relato: 

El joven jefe (Mahoma) luego pregunta sobre la religión del monje. Éste dice que adora al Dios eterno, creador del cielo y de la tierra, el Dios único en tres personas, triple en sus personas, una en su esencia. Mahoma objeta que esta doctrina es demasiado elevada y más allá del alcance de su pueblo, y le pide al monje que le explique los puntos esenciales. Bahira enumera para él: la adoración del Verbo, consustancial con el Padre, la del Padre y del Espíritu Santo; la Encarnación del Verbo, su concepción por obra del Espíritu y su nacimiento de la Virgen María, sus milagros hasta su Ascensión, su segunda venida en el día del juicio. (Histoire des relations du moine Bahira et de I'Arabe raconte de auditu par le moine Morbach)

En esta leyenda de Morbach ya se tienen los primeros datos de Gog y Magog, como Hàjoudj y Màdjoudj. Es indudable que este mito poseía un fuerte arraigo en el alma árabe, de allí afirma Bahira:

...cuando sucedan todas estas cosas, sabremos que el fin del mundo está cerca.

Entonces, vestidos de ropas verdes, el más excelente de los reyes aparecerá desde el oriente, y se establecerá una gran paz en la tierra. Se restaurará la justicia; el imperio de los Ismaelitas prosperará una vez más. Matarán a los Roumis (los griegos del Bajo Imperio) y gobernarán el mundo durante una semana y media.

Entonces los vientos se moverán en los cielos; los imperios se lanzarán unos contra otros. Vendrán los turcos, como hordas de lobos carnívoros; se abrirán las puertas de al-Khazai y saldrán Hàjoudj y Màdjoudj, como perros. Toda carne morirá en la tierra.

En este momento aparecerá el Hijo de la Muerte; como un dragón devorará a todos los seres sin piedad, en un instante. Y Dios, reuniendo a todos los hombres en un solo lugar, enviará contra ellos un ángel atronador que, en un abrir y cerrar de ojos, los destruirá a todos. (Ibídem)

Esta leyenda narrada por el monje Morbach, ya hace mención de Gog y Magog, relacionada con los turcos u otomanos, con elementos que se aproximan al Yajuj y Majuj definitivo.

La Kritic, una ciencia siempre ausente en la fe islámica, afirma que Mahoma era un árabe analfabeto, por lo tanto recitaba sus textos según la ocasión a sus discípulos, quienes finalmente lo pusieron por escrito. Como acontece en toda tradición oral, circulaban versiones opuestas de su texto. Entre los años 650 y 656, y Mahoma había muerto en el 632, Utmán envió copias del texto final a todos los rincones del imperio islámico y ordenó la destrucción de todas las copias que difieran de la nueva versión, algo muy conveniente, por cierto.

El mito de Gog y Magog en el Corán

Estos nombres toman su forma definitiva en el Corán, donde un gobernante llamado "El de los Dos Cuernos" (Dhul-Qarnayn) llega a un valle que se ubica entre dos montañas. Los habitantes le piden ayuda porque Yajuj y Majuj (Gog y Magog) corrompen la tierra. "El de los Dos Cuernos"construye un muro de hierro para separarlos y aclara que esta barrera es una misericordia de Dios, pero que caerá cuando llegue la promesa final:

Luego siguió otro camino hasta llegar a un valle entre dos montañas, donde encontró un pueblo que apenas comprendía las palabras [de su idioma]. Dijeron: “¡Oh, Dhul Qarnain! Gog y Magog siembran la corrupción en la Tierra. ¿Podríamos pedirte que, a cambio de una retribución, levantes una muralla entre ellos y nosotros?” Les dijo: “Lo que mi Señor me ha concedido es superior. Ayúdenme y erigiré una muralla entre ustedes y ellos. Tráiganme piezas de hierro hasta cubrir el espacio de las dos montañas”. Les dijo: “Enciendan un fuego y soplen [con fuelles] hasta que esté incandescente”; y agregó: “Luego tráiganme cobre fundido para derramarlo encima”. [Gog y Magog] no pudieron escalarla ni tampoco perforarla. Dijo [Dhul Qarnain]: “Ésta es una misericordia de mi Señor, pero cuando llegue la promesa de mi Señor [el Día del Juicio] la reducirá a polvo. La promesa de mi Señor es verdadera”. Ese día dejaré que surjan [Gog y Magog] como oleadas chocando unas con otras [sembrando la corrupción y el exterminio], pero luego será tocada la trompeta y los congregaré a todos. 100. Ese día expondré el Infierno a los que se negaron a creer. 101. Aquellos que tenían sus ojos velados a Mi recuerdo [el Corán] y no soportaban oír [la verdad]. (Sura Al-Kahf 18:92-101)

***

Si en el judaísmo, Gog y Magog eran un símbolo de las tinieblas que señalaban la próxima era mesiánica; fue un eón totalmente cumplido, pero ignorado por la ceguera atávica de los hebreos.

Si en el cristianismo, Gog y Magog eran un símbolo de la organización de las tinieblas, en el islam pasaron a ser una fábula mítica, con una misteriosa pared, construida en hierro. Todo un relato, que con una mínima Kritic deficiente nadie podría sostener, a no ser que se relatara como analogía de los tiempos finales. Interpretación ésta tomada del cristianismo arriano que con sus tenebrosas alas cubre al islam.


lunes, 31 de agosto de 2026

Cuando sólo se observa la superficie del papado “paquista”


 


Por Tony Velázquez Ruiz
    En un artículo anterior sobre la figura del Obispo Schneider, expuse sus incoherencias manifiestas sobre el actual papado. Sin embargo, persistiendo las mismas, no todo su pensamiento es negativo. Por momentos este prelado parece ser lúcido y piensa con una coherencia que no se le conoce en otros temas. Es lo que leemos sobre su pensamiento a las ordenaciones episcopales de la FSSPX.
Como es su costumbre, todo se construye desde el papado “paquista”, el cual, ya no sabemos si representa a Jesucristo o a las distintas logias. He aquí el gran dilema. Desde este papado, el prelado compara las consagraciones episcopales de Écône con lo sucedido en 357:

En 357, el papa Liberio, tras firmar una fórmula ambigua de fe (que omitía el término doctrinal crucial "consustancial"), ordenó a San Atanasio que entrara en comunión con los obispos arrianos y semiarrianos, obispos con los que el propio Papa, bajo presión del emperador, lamentablemente había entrado en comunión. San Atanasio se negó a obedecer al Papa, quien, según el testimonio de San Hilario de Poitiers y otras fuentes históricas, le excomulgó, acusándole de alterar la paz de la Iglesia.

De este suceso histórico, saca su tesis:

Hoy en día, San Atanasio sería considerado un cismático según la definición de "cisma" contenida en el actual Código de Derecho Canónico, ya que se negó a entrar en comunión con los miembros de la Iglesia (obispos heréticos y semi-heréticos) que eran reconocidos canónicamente y, por tanto, sujetos al Papa.

El motivo central de este enfrentamiento, se centra sobre la obediencia. Sin lugar a dudas, la pregunta fundamental es a quién se obedece, si al papado o a las logias, sobre todo cuando un pornógrafo ostenta la custodia del depósito de la fe. Todo católico se pregunta, ¿pero de qué fe hablamos? Y de acuerdo a esa fe, ¿a quién obedecemos? ¿Puede tener un pornógrafo autoridad para indicar cuál es esta fe? De allí la indirecta que se le lanzó:

Médico, cúrate a ti mismo.

Si no se cura el pornógrafo, ¿a quién quiere curar? Es un médico, que como ciertas vacunas modernas, inducen la enfermedad.

¿Y cuál es la actitud de Paco II ante todo esto? La misma de un Pussycat:

Laissez faire, laissez passer.

Este pornógrafo es conveniente para la era “paquista”, y el obispo del cual hablamos acierta:

Las consagraciones episcopales celebradas en Écône por la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (SSPX) el 1 de julio de 2026 representan un ejemplo de este raro dilema: tener que elegir entre preservar la integridad inequívoca de la fe católica tal como ha sido enseñada por el Magisterio a lo largo de los siglos, o ser reconocida canónicamente por el Papa.

Luego se embarca en un problema legal, para definir el papalismo y sus consecuencias:

A lo largo de los siglos, se han manifestado en la Iglesia dos tendencias poco saludables que han llevado a una visión estrecha de la realidad: la tendencia a considerar el aspecto jurídico casi absoluto, es decir, el legalismo; y la tendencia a absolutizar a la persona del Papa y a la obediencia hacia él, es decir, el papalismo. El legalismo, es decir, la adhesión rígida a la letra de la ley, y el papalismo, es decir, la obediencia indiscriminada y casi absoluta al Papa, han prevalecido sobre la necesidad de claridad en la fe y la liturgia.

El gigantesco drama de esta iglesia, es ser un títere de las logias. Este drama no logra verlo nuestro obispo en cuestión, y si lo ve, no lo afirma. Esto lleva a un papado absolutista como el de Paco I, pues sin una obediencia “a lo jesuita” o sea perinde ac cadaver, no puede evolucionar la doctrina. Schneider ve la superficie, no ve lo que sucede bajo ella, por eso simplemente reflexiona de este modo:

Además, también se ha afirmado una concepción estrecha de la comunión, tanto con el Papa como con la Iglesia. La obediencia al Papa se considera indistinguible de la comunión con la Iglesia. Esto corre el riesgo de elevar la obediencia al Papa al mismo nivel que la obediencia a la revelación divina de Dios.

A continuación evalúa el concepto de “cisma” y “sumisión” de acuerdo al Canon 751, afirmando:

Los propios conceptos de "cisma" y "sumisión" aún no se han aclarado plenamente en su aplicación concreta y práctica. …

De hecho, en la historia reciente de la Iglesia ha surgido una interpretación muy limitada de "cisma" y "sumisión", en la que la desobediencia material al Papa —independientemente de la intención— se equipara prácticamente con el cisma formal.

Y concluye su razonamiento salvaguardando las ordenaciones de Écône:

Sin embargo, no se puede hablar de un estado de cisma formal mientras persista la fe sobrenatural en el dogma de la primacía papal e infalibilidad, junto con el deseo de vivir en sumisión concreta a la autoridad papal, incluso si, debido a una crisis extraordinaria en la Iglesia, esto no pueda realizarse plenamente en este momento. ...

Sin embargo, incluso después de este desarrollo, el derecho canónico no consideraba las ordenaciones episcopales ilícitas —es decir, las realizadas en contra de la voluntad del Papa— como ofensas a la unidad de la Iglesia, como actos intrínsecamente cismáticos o intrínsecamente malvados.

Esto lo lleva a distinguir entre ley divina y ley positiva:

En realidad, la norma que exige un mandato papal para las consagraciones episcopales es una cuestión de ley positiva, no de ley divina.

Su razonamiento es mucho más amplio, pero se condensa, en que en medio de la crisis actual, y crisis responde siempre a un juicio, a la iglesia “paquista” no le interesa estar en unidad con Écône:

Si la Santa Sede tomara en serio esta posición de la Compañía y, además, reconociera las ambigüedades objetivas presentes en algunas de las declaraciones del Concilio Vaticano II y en el rito de la Misa Nueva, marcaría el principio del fin para el proyecto modernista dentro de la Iglesia, que en realidad comenzó hace más de cien años.

Concluyo aquí mi análisis de lo explicitado por este prelado. Para quien lo desee leer completo, lo encontrará entre otros lugares, en este sitio.

Tan solo es posible afirmar, que el obispo Schneider ve perfectamente la superficie de la crisis, pero no logra leer el subconsciente de ella.