Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos , sectas de todo tipo: lo que debla ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación . (The Life and Revelations of Anna Katharina Emmerick Tomo II. A Diocese Separated From the Rock of Peter. April, 1823. Pág. 353.)
De la mística a los hechos
Esto que sigue, deja de ser mística y pasa a ser una crónica que está en vías de ingresar a una historia de traición.
Está claro, que la libertad tan solicitada por Lutero, que abrió una era de romanticismo, trajo consigo una desunión mortal entre todos los que abrazaron la Reforma. Ya no existe una reforma, sino miles de sectas que dicen ser Reforma.
Los reformadores no son tontos y se percataron de esta contradicción. Se presentaban en sus “misiones” perfectamente divididos donde los misionados no entendían el motivo de la desunión y la variedad de lenguas. Y la lengua es el vehículo del pensamiento. Todo mostraba en la Reforma, la Torre de Babel.
Los católicos de una Tradición milenaria, seguimos lo que dice el Símbolo de Nicea, que existe una sola iglesia:
Creemos en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. 1
Sin embargo la realidad de la Reforma, nos muestra una infinidad de iglesias. Estas buscaron un baño de unidad y se agruparon en una entidad llamada World Council of Churches. Dicen tener en su seno 356 iglesias, y no lo ponemos en duda. Allí se encuentran agrupadas desde la orientales hasta las occidentales. Fue fundada en 1948 para trabajar por la causa del ecumenismo. En casi 80 años, allí están, casi como empezaron, si bien no podemos negar su buena intención de buscar la unidad, dar un testimonio común y realizar un servicio cristiano. Es la unidad que se busca por el luteranismo goethiano, es decir, por la acción. Sin embargo los hechos demuestran que esto tampoco es suficiente.
Confesar un Dios Trino fue el dogma bajo el cual se buscó cerrar filas. Por ello no se unieron el Consejo Nacional de Iglesias (CNI), con sede en Estados Unidos, que abarca a la Watch Tower, como a los mormones. La definición de la Santísima Trinidad fue el obstáculo. Tampoco lo hizo la Alianza Evangélica Mundial.
Historia de una Traición
Muchas iglesias posee la World Council of Churches, pero no todas. Los católicos, impulsados por el awakening del Vaticano II, enviaron observadores. Esto se llevó a cabo en 1964, cuando este conciliábulo se reunió durante 1961 en Nueva Delhi. La Iglesia católica estaba por entonces tutelada por el “Papa Bueno”. Al año siguiente se iniciaba el Vaticano II. Por lo tanto, el ecumenismo ya entraba en la agenda del revival católico de dicha época. Tras la creación de la Secretaría para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, por vez primera la Santa Sede envió observadores oficiales.
En 1968 se cerraba de una vez por todas, el magno circo del Vaticano II. Viendo los herejes la nueva actitud de la Iglesia romana, en la Asamblea de Upsala estrecharon lazos entre todos. Allí se permitió que los observadores católicos se convirtieran en miembros de la Comisión de Fe y Orden. Se confeccionó un grupo burocrático llamado Grupo Mixto de Trabajo (GMT) entre la Iglesia Católica Romana (ICR) y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI):
Con ocho miembros del CMI y seis de la ICR, el GMT tuvo su primera reunión en mayo de 1965, en el Instituto Ecuménico de Bossey, cerca de Ginebra. Los dos copresidentes fueron el Secretario General del CMI, Dr. W. A. Visser T Hooft, y el Obispo Johannes Willebrands, Secretario de la SPUC (Secretaría del Vaticano para la Promoción de la Unidad de los Cristianos). A fines de 1967 el GMT había publicado sus dos primeras relaciones oficiales (febrero de 1966 y agosto de 1967). (Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. La historia del Grupo Mixto de Trabajo ICR/CMI)
Nótese la diferencia del número de miembros ocho sobre seis. No vaya a ser que los romanos tomen la iniciativa, si bien a esta altura de los acontecimientos, están los observadores bastante bien amaestrados.
Participaron como observadores del conciliábulo varias figuras destacadas. En 1971, el Cardenal Leon-Joseph Suenens participó en la reunión de Lovaina.
El listado Pecorelli
Estamos en 1971. Un episodio revelará lo que estaba aconteciendo dentro de la Santa Sede. Un abogado que se dedicaba al periodismo, había formado parte de la Logia P2. Se dice que arrepentido, la abandonó. Su periodismo se dedicó a las denuncias de corrupción. Estamos tratando el caso de “Mino” Pecorelli. Su órgano de difusión se llamaba Osservatore Político. En la tapa de su revista semanal aparecían como nombre, las siglas OP. En 1979, el periodista fue interceptado y asesinado de varios disparos en una calle de Roma. Dice el historiador Ricardo de la Cierva:
El periodista Mino Pecorelli, que había denunciado la infiltración masónica en las alturas de la Iglesia, fue asesinado en Roma el 22 de marzo de 1979, de forma misteriosa que parecía ritual. Nadie hurgó en esa muerte hasta que en 1995, durante el proceso del dirigente democristiano Giulio Andreotti, alguien le acusó de haber ordenado el asesinato del denunciante. [La Masonería Invisible. 484]
En los 33 días de vida del pontificado de Juan Pablo I, antes de su asesinato. Y decimos asesinato, pues no se le efectuó ninguna autopsia que confime la causa de su muerte. La sospecha cae sobre lo que Pecorelli llamó en su artículo, “La Logia Vaticana”. Pecorelli presentó un listado de prelados masones:
“Nos hemos hecho con una lista de 121 masones: cardenales, obispos y altos prelados indicados por un número de matrícula y nombre codificado. Ciertamente, la lista puede ser apócrifa, incluso la firma de un cardenal hoy puede ser falsificada”. En cualquier caso, “el Papa Luciani tiene ante sí una difícil tarea y una gran misión. Entre tantas, la de poner orden en las alturas del Vaticano”.
¿A qué viene este listado de masones? Viene a demostrar que la mística Emmerich no estaba loca, y todo lo que vio en su momento, por desgracia nos toca verlo a nosotros.
El corolario, es que dentro de este listado nos topamos con Suenens:
Suenens, Leo. Cardenal. Protector de la Iglesia de San Pedro ad Vincula, en el exterior de Roma. Promueve el Pentecostalismo Protestante (carismáticos). Destructor de muchos dogmas de la Iglesia cuando trabajaba en las tres Sagradas Congregaciones: 1) Propagación de la Fe; 2) Ritos y ceremonias litúrgicas; 3) Seminarios. 6-15-67; # 21-64. "LESU."
Dicho listado puede bajarse libremente de la web y se puede observar, como ya se había tomado el Vaticano, faltaba tan solo dar el golpe. Este llegará en febrero de 2013.
Quien relata la historia de la Santa Sede en el Consejo Mundial de Iglesias es Thomas Stransky CSP, rector del Instituto Ecuménico de Tantur (Jerusalén) y uno de sus miembros, y se la puede leer desde el Dicastero per la promozione dell' Unità dei Cristiani. De acuerdo con ella, el Vaticano pensó que tal Consejo de Iglesias era manejado por el Espíritu Santo(!):
En noviembre de 1964, los 2.200 obispos y el Papa Pablo VI promulgaron el Decreto sobre el Ecumenismo del Concilio Vaticano II, que fue la carta oficial de la participación activa de la ICR en el movimiento ecuménico único, del que se decía estaba «favorecido por la gracia del Espíritu Santo» para «el restablecimiento de la unidad entre todos los cristianos» que «invocan al Dios Trino y confiesan a Jesús como Señor y Sal vador», una alusión a la Base del CMI.
La conformación del Grupo Mixto de Trabajos fue aprobada por la Santa Sede, en este caso dirigida por el Cardenal Bea, quien también figura en el listado Pecorelli:
Bea, Augustin. Cardenal. Secretario de Estado (próximo al Papa) bajo los Papas Juan XXIII y Pablo VI. (En realidad, alias de Behayim).
Las malas lenguas hablan de un ...
...Cardenal Bea (en realidad Behayim, criptojudío y masón, "eminencia gris" del Concilio Vaticano II.
¿Que se propuso este Grupo de Trabajo? Entre otras cosas, determinar los métodos de diálogo ecuménico, favorecer un culto en común en las reuniones ecuménicas, preparar conjuntamente los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y dar una fecha común para la Pascua.
En la cuarta Asamblea del CMI (Uppsala, 1968), dos católicos hablaron en las sesiones plenarias, uno de ellos fue el jesuita Roberto Tucci, quien también aparece en la lista de Pecorelli:
Tucci, Roberto. Director General de Radio Vaticana. 6- 21-57; # 42-58. "TURO." (111)
En dicha Asamblea aprobaron a doce católicos romanos en calidad de miembros de pleno derecho en la Comisión de Fe y Constitución. La cosa quiso llevarse más lejos, y se pensó en dejar la Iglesia Católica como observadora y ponerla de lleno en calidad de miembro del Consejo:
...entre el Consejo Mundial y la Iglesia Católica, dos entidades de naturaleza realmente diferente, pero cuya colaboración ha demostrado ser digna de confianza.
Por supuesto que eran dignos de confianza, si todos provenían del mismo tronco tenebroso. Pero…
...al evaluar el estudio del GMT de las ventajas y desventajas de la calidad de miembro, decidió en 1972 no solicitarla «en el futuro inmediato. Pero en esta respuesta reservada estaba la convicción de que por medio del GMT la «colaboración entre la ICR y el CMI debe no solo continuar sino intensificarse».
Cuando alguien se escandaliza por la presencia de herejes en las iglesias católicas, deben leer este historial que dice:
Desde el Concilio Vaticano II, en los planos parroquial, local y nacional se estaban dando actividades de colaboración entre católicos e iglesias miembros del CMI y la ICR.
Por lo tanto…
«La evangelización es esencialmente una empresa ecuménica».
¿Acaso creen estar unidos?
La unidad goethiana de esta experiencia, no convence a nadie, y son ellos mismos que lo afirman:
...es una comunión «real pero imperfecta»
***
Todo parece indicar que el Espíritu Santo se quedó a mitad de camino, y los cultos hechos en común, son el sello distintivo de la hipocresía de estas iglesias.
De los hechos a la mística
El resultado de esta historia nos lleva nuevamente a la mística; pues como decía la beata Emmerich, que expusimos en la introducción de este artículo:
La humanidad estaba en un triste estado de confusión y, a medida que la tierra se volvía más árida y desolada, aumentaban las obras de oscuridad. Vi en detalle muchas abominaciones. Reconocí a Roma, y contemplé la opresión de la Iglesia, así como su decadencia interna y externa. (Life of Anne Catherine Emmerich. Tomo II. Pág. 329)
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1 εἰς μίαν, ἁγίαν, καθολικὴν καὶ ἀποστολικὴν ἐκκλησίαν·
