Se ha estrenado en 2024 una película sobre el monje Joaquín de Fiore (1135-1202). Luego de ver esta obra dirigida por Jordan River nos preguntamos qué quiso hacer.
Toda biografía en el cine choca con el problema de darle al contenido una unidad temática. La forma la encuentra en la narración del monje calabrés caminando por la naturaleza, quien le relata a su sucesor anécdotas de su azarosa vida.
En cuanto a los hechos es imposible resumir todo los caminos que el monje transitó. Era un espíritu inquieto que iba de un lado a otro, como si nada lo conformase. Como diría el vulgo, nada le venía bien. Ni su carrera como notario, ni su participación en las cruzadas de Tierra Santa, ni su predicación como sacerdote, ni su elección como abad de un monasterio, pues en vez de ejercer el cargo, viajaba constantemente. El papa de entonces, Inocencio III, soluciona el caso quitándole la carga de Abad y recomendándole escribir. Sus escritos, como era de esperarse, rompieron el molde tradicional en todo sentido. Se alejó de San Agustín y se adentró en el milenarismo de su época.
Como acontece con los inconformistas, abandonó los cistercienses y construyó su propio monasterio avalado por los papas y los reyes de Sicilia.
Afirmó tener visiones místicas, pero no sabemos su contenido y el cine elabora el mismo para cubrir el vacío. Es más probable que hayan sido intuiciones, más que visiones. En realidad, toda su vida se manejó por la intuición, llevándola a la exégesis de la Sagrada Escritura. Como era de esperar, la exégesis tradicional no le satisfizo e ideó la suya propia.
El relato de Jonas River hace una síntesis de sus ideas intuitivas, basadas en su visión personal y milenaria del Apocalipsis.
El inglés es el lenguaje empleado en el largometraje. Para los de habla hispana, se puede ver en el sitio ok.ru, con sus letreros en castellano, los cuales hacen imposible seguir lo que dice, pues no se ajustan al tiempo de lectura, donde el espectador algunas veces debe detener la cinta para leer lo que se se dice.
River Jordan se esfuerza en sintetizar sus ideas, bajo una crítica totalmente nula.
Seguir su trama en el cine, se hace realmente complicado, ya que le da lo mismo el tiempo pasado o presente; y sobre todo hace una simbiosis de la realidad con el simbolismo. Una cinta para ver al menos dos veces, para que el neófito pueda entender algo.
Para quienes deseen una exposición con buena Kritic de sus ideas, recomiendo la lectura de Samuel Sueiro, aparecida en la Revista Repositorio Comillas. Su artículo La exégesis medieval y la novedad hermenéutica de Joaquín de Fiore según Henri de Lubac 1, es lo mejor que encontré hasta este momento.
En una próxima entrada haré una síntesis al respecto.
La importancia de este monje calabrés es crucial para entender muchos problemas del siglo XII y de los hechos venideros. Para un botón de muestra, digamos que su Tercera Era, puede encuadrarse como una coincidencia en la saga de los mormones con su Tercer Testamento.
Al monje calabrés, le tocó vivir una época muy peculiar, mientras se daba la Tercera Cruzada con un feudalismo en declive. Su obra fue una bomba de tiempo.
Todos los herejes modernos se subieron a su caballo apocalíptico. Como ejemplo, Bergoglio, el antipapa y jesuita hereje dijo del monje calabrés, que "pudo indicar el ideal de un nuevo espíritu".
Personalmente fue un monje ejemplar, al punto que ciertos círculos lo califican de “beato”.
Lo único que perduró en el tiempo fueron sus errores. Su orden fue lentamente absorbida por los cistercienses.
Lo mejor del largometraje, es tanto la fotografía sobre la naturaleza como la música que eleva a la contemplación.
Nota
________________
1 Rivista della Società Italiana per la Ricerca Teologica. Vol. XXXII, nº 2, págs. 265-287, Junio-noviembre de 2021. ISSN:1120-8333