Calesita

martes, 24 de enero de 2017

El huevo de la renuncia

El 11 de febrero de 2013, Benedicto XVI formulaba ante los cardenales del consistorio su fatídica renuncia.
Hoy releyendo y analizando detenidamente su texto, comprobamos que el mismo es un huevo de serpiente: en su seno están en embrión dos cosas que irán desarrollándose paulatinamente ante la mirada somnolienta de los cardenales y ante la visión preocupante del resto de los católicos leales. Una será la reforma del papado y otra el dictamen de una Historia que, como un dios, ordena, manda y evoluciona. Sí, la tesis central de la escuela teutona de Tubinga.
He aquí su análisis y con sus conclusiones. Para el mismo debí usar el texto latino original, no el que se corrigió y fue publicado. Además, como esto intenta ser un análisis, me vi forzado a modificar en ciertos pasajes, la traducción realizada en castellano por la versión vaticana.
***
EXORDIO:
Fratres carissimi
Non solum propter tres canonizationes ad hoc Consistorium vos convocavi, sed etiam ut vobis decisionem magni momenti pro Ecclesiæ vitæ communicem.
Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
ARGUMENTACIÓN:
1. Subjetivismo total.
Conscientia mea iterum atque iterum coram Deo explorata ad cognitionem certam ...
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado al conocimiento certero...
Tal como lo indica, es un problema entre él y Dios, nada infiere sobre terceros. Como lo dice, si miente no lo sabemos, Benedicto se ha enjuiciado a sí mismo; algo sumamente peligroso, sobretodo por la decisión que expondrá. Hasta aquí dice que trabaja en solitario, sin director espiritual, sin consejo del confesor, sin amigos que le aconsejen, sin intervención de un consejo asesor de cardenales, y sobre todo, sin conspiradores...
Para ver la gravedad del caso, es como si un dirigente de una potencia nuclear, se levante un día y decida arrojar todo su arsenal atómico a diestra y siniestra, pues examinó su conciencia ante Dios y llegó a la conclusión cierta que la humanidad necesita renacer nuevamente como en los tiempos de Noé.
¿Pero fue realmente una decisión tomada en soledad?
Quien crea esto es un ingenuo. He aquí las pistas que golpean este argumento:
ELEGIDO PARA RENUNCIAR. – Recordemos el cónclave de 2005, el jesuita Martini, quien dirige el grupo conspirativo de San Galo, viendo que no alcanza la mayoría para su candidato, cede sus votos para la elección de Ratzinger. ¿Quién es el ingenuo que opine que fue un acto solidario sin segundas intenciones? El cónclave es política pura, y para un gesto de esta naturaleza, y para convencer plenamente a sus conspiradores, alguna condición existió, condición a la cual Ratzinger accedió. De allí que su papado nace mordido por la serpiente del jesuita Martini, cuyo candidato era otro jesuita, Bergoglio, el cripto-hereje.
Como sospechamos, este párrafo no es más que una pantalla que oculta otras realidades, ergo no es tan solo una decisión entre Dios y su conciencia. Aquí se abre un abismo de sospechas y conjeturas.
2. El drama fatal de la vejez.
...perveni vires meas ingravescente ætate non iam aptas esse ad munus Petrinum æque administrandum.
...de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el “munus” Petrino y del mismo modo su administración.
A simple vista parece una excusa. La edad avanzada no es obstáculo para ejercer tanto el munus como su administración, que se lo pregunte a su antecesor Juan Pablo II.
La causa es graciosa, la edad avanzada hasta puede favorecer por la experiencia su administración. Esto no implica que un Papa lo haga todo, para esto están los cardenales que lo secundan y en quienes delega funciones, reservándose las decisiones fundamentales. Esto lo hacen todos los altos dirigentes, para ello se crearon los ministerios.
Por lo cual, ya no parece una excusa, directamente lo es.
DIVIDE Y REINARÁS. – No dejemos de observar que en su razonamiento divide el munus Petrino, de su administración. No será esta la única división que su opaca renuncia mostrará a la mirada somnolienta de los cardenales del orbe. Aquí va la otra división:
3. Munus activo y munus pasivo.
Bene conscius sum hoc munus secundum suam essentiam spiritualem non solum agendo et loquendo exsequi debere, sed non minus patiendo et orando.
Soy muy consciente de que este “munus”, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Aquí va implícito en el huevo de su renuncia, el papado emérito, donde Benedicto se reserva el munus de patiendo et orando (sufriendo y rezando).
4. Afirma una ley de la historia idealista.
Lo que sigue parece una transición, para no unir el punto 3 con el 6. Digamos que es un párrafo que puede parecer para la distracción, hecho apropiadamente, para la miranda somnolienta de los cardenales, sin embargo, el texto confirma las tesis de la escuela idealista de Tubinga:
Attamen in mundo nostri temporis rapidis mutationibus subiecto et quæstionibus magni ponderis pro vita fidei perturbato ad navem Sancti Petri gubernandam et ad annuntiandum Evangelium etiam vigor quidam corporis et animæ necessarius est, …
Sin embargo, en el mundo de nuestro tiempo, sujeto a rápidas mutaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, ...
Sin lugar a dudas, el punto 2 quedaba en evidencia su ridiculez, entonces se agrega esta argumentación. El Papa a quien le menguan las fuerzas físicas, debe irse. No afirma que es conveniente irse, o podría ser mejor irse. Dice necessarius est (es necesario). Ya no es un problema subjetivo, sino que pasa a ser objetivo. Por lo tanto esa decisión solitaria entre su conciencia y Dios que parecía ridícula se hace apodíptica:
Veamos su análisis objetivo:
...in mundo nostri temporis rapidis mutationibus subiecto...
...en el mundo de nuesro tiempo, sujeto a rápidas mutaciones...
Sin vueltas, afirma que el mundo presente está sujeto a rápidas mutaciones. El dios Historia se ha acelerado a sí mismo y muta, o si lo prefieren en otros términos, evoluciona...
¿Este es Benedicto XVI? ¿Quién no ve aquí la mano de Kasper y del torpe idealismo teutón de Tubinga? Es la Historia hegeliana, cuyo Espíritu mueve los tiempos y obliga a dar saltos cualitativos en la humanidad; ergo el papado debe acomodarse al devenir de la Historia hegeliana y el papado debe dar un salto cualitativo. A partir de aquí, el Papa es un deportista, que debe estar entrenado y en perfecto estado atlético, para dirigir la Barca de Pedro. Como decía Martini, la Iglesia lleva respecto de las mutaciones del mundo, un atraso de 200 años.
5. Aplicación de la ley histórica.
En este punto Benedicto se enjuicia y aplica a sí mismo, “en soledad”, esta ley de la Historia hegeliana:
...qui ultimis mensibus in me modo tali minuitur, ut incapacitatem meam ad ministerium mihi commissum bene administrandum agnoscere debeam.
...vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Obsérvese dos cosas:
a. Esto le pasa desde los últimos meses.
b. El vigor no desaparece sino que simplemente disminuye.
UNA CORTINA DE HUMO. – Como se ve sigue la subjetividad total. Nada dice del golpe de Estado que sufrió al cambiar su Secretario de Estado un año después de su elección, donde el Card. Sodano fue reemplazado por el Card. Bertone. Este golpe no fue en los últimos meses, sino hace años, Bertone manejaba de hecho la Iglesia, mientras Benedicto se dedicaba a escribir y de quien se decía que reinaba, pero que no gobernaba.
De allí que esta causa de renuncia, ya no navega en la ingenuidad, sino que se usa como cortina de humo para ocultar lo que realmente sucede.
6. Redactor no familiarizado en latín.
Ahora viene el párrafo más curioso y llamativo. Quien lo redactó cometió una falta gramatical. Lo transcribo tal cual Benedicto lo leyó:
Quapropter bene conscius ponderis huius actus plena libertate declaro me ministerio Episcopi Romae, Successoris Sancti Petri, mihi per manus Cardinalium die 19 aprilis MMV commissum renuntiare.
Francamente no sabemos bien lo que dice, y en un párrafo clave. Por supuesto en la versión vaticana está corregida dicha falta y con la corrección esta sería su traducción:
Por lo cual soy muy consciente de la gravedad de este acto y con plena libertad declaro que yo renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, el cual encomendado por las manos de los Cardenales el día 19 de abril de 2005.
Como se observa encomendado (commissum) modifica a ministerio (ministerio), pero mientras ministerio está en dativo, encomendado está en acusativo y no se sabe a quien modifica.
7. Mensaje oculto.
Lo que sigue no es otra cosa que fijar la fecha de su renuncia, donde se filtra otra señal espectacular:
...ita ut a die 28 februarii MMXIII, hora 29, sedes Romæ, sedes Sancti Petri vacet et Conclave ad eligendum novum Summum Pontificem ab his quibus competit convocandum esse.
...de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 29 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Afirmó el Cardenal Sodano que esta renuncia fue como un rayo que cayó del cielo, tal como lo refleja la fotografía que se hizo famosa. El rayo nos recuerda la visión de Jesucristo cuando dijo a los discípulos:
Veía yo a Satanás caer del cielo como un rayo. 1
El número 29 nos recuerda la tradicional fiesta de San Miguel Arcángel durante el mes de septiembre; pero Lucifer, ángel caído, imita a Dios en su aspecto negativo. Si leemos de izquierda a derecha decimos ventinueve, él lo hará de derecha a izquierda y dirá noventa y dos, por lo tanto la hora de la renuncia será 92, su hora. ¿Ha sido esto un error casual de tipeo?
DESPEDIDA:
Aquí sacando las frases de forma y protocolo, nuevamente Benedicto afirma su munus pasivo, sin mencionarlo, pero implícito en todas sus formas:
Fratres carissimi, ex toto corde gratias ago vobis pro omni amore et labore, quo mecum pondus ministerii mei portastis et veniam peto pro omnibus defectibus meis. Nunc autem Sanctam Dei Ecclesiam curæ Summi eius Pastoris, Domini nostri Iesu Christi confidimus sanctamque eius Matrem Mariam imploramus, ut patribus Cardinalibus in eligendo novo Summo Pontifice materna sua bonitate assistat. Quod ad me attinet etiam in futuro vita orationi dedicata Sanctæ Ecclesiæ Dei toto ex corde servire velim.
Ex Aedibus Vaticanis, die 10 mensis februarii MMXIII
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013.
BENEDICTUS PP. XVI
Nada más lógico y claro: si las fuerzas disminuyen, dejo el munus activo, pero no puedo dejar el munus pasivo con una vida dedicada a la plegaria, pues no existe razón suficiente para dejarlo totalmente.
***
CONCLUSIONES:
De este análisis obligatoriamente debemos llegar a ciertas conclusiones:
1. ¿LA RENUNCIA NO FUE REVISADA? – Si se observa más se parece a un simple borrador que a un documento serio. Si la misma fuese bien analizada, no existiría el commissum ni el 29. ¿Por qué no fue revisada? ¿Porque se hizo en total soledad, o porque es el resultado de una negociación frenética entre gallos y medianoche?
2. BENEDICTO XVI NO ES SU REDACTOR. – Esto lo deducimos por los siguientes motivos:
a. La teología de la renuncia no pertenece a la forma de pensar de Benedicto XVI. La renuncia no expone ningún motivo realmente válido para emitirse, todo muestra una innovación acorde con la escuela teutona idealista de Tubinga y su tesis central: La Historia nos lleva a evolucionar, ergo el papado debe ser reformado.
b. El redactor no está bien familiarizado con el latín, esto es propio de los nuevos eclesiásticos, lo dice el grave error gramatical cometido. No se puede permitir cometer un error grave en el párrafo fundamental de la renuncia.
c. Quien redacta la renuncia parece no saber cuando se hará pública, de allí que está fechada el 10 de febrero; pero la misma se hace pública el 11 febrero. Si Benedicto fuera su autor, lo más lógico sería fecharla el 11 de febrero no el 10.
d. En un texto de tanta trascendencia, no se puede filtrar la hora 29. Aquí podemos estar ante un redactor, miembro de la conspiración, quien da una señal, para que los conspiradores se muevan cada uno en su ámbito. En este sentido la hora 29 es un mensaje en clave para otros, lo cual excluye a Benedicto quien se encuentra en la total soledad del caso.
Esto nos lleva a estas otras conclusiones:
3. TEXTO CONSENSUADO. – Este texto por la teología que lo sustenta fue posiblemente consensuado con la Conspiración de San Galo, quien la redactó. La teología de fondo, es decir el escenario en el que se mueve el actor Benedicto, es esencialmente idealista hegeliano.
4. RENUNCIA PACTADA. – ¿Estaba pactada esta renuncia ya en el cónclave de 2005 como afirma el confesor del Card. Martini? De ser así el papado de Benedicto tenía ya fecha de vencimiento. Por algún motivo solo duró ocho años, lo que equivale a dos períodos presidenciales en la Democracy estadounidense. 
5. DIVISIÓN DEL MUNUS. – Existen dos criterios dispares para dividir el munus
El primero divide el munus de su administración, este es propio de los conspiradores. 
El segundo consiste en dividir el munus Petrino en activo y pasivo. Este razonamiento es propio de Benedicto. Luego dirá que se reserva el munus pasivo, renunciado solo al activo. Para él debió ser un atajo, “para no huir delante de los lobos”. En cambio para los conspiradores, fue una concesión, para forzar la renuncia. Aquí ambos cometieron un error del cual ya deben estar arrepentidos; pues al golpe de la renuncia de un Papa, agregaron un Papa emérito, sin medir realmente la consecuencias que este episodio traería. Es evidente que se forzaban los hechos.
6. SILENCIO CÓMPLICE. – No se puede creer el silencio cómplice de los cardenales del cónclave, avalando este dramático episodio con todas sus premisas. Hoy les debemos a estos inútiles príncipes de la Iglesia lo que estamos viviendo.
Realmente llegamos a la conclusión final que sacando algunas excepciones, los inútiles integrantes de este consistorio, llevaron la barca de Pedro a un canal que parece no tener salida. La renuncia de Benedicto XVI fue el huevo de la serpiente que hoy vemos moverse en el Vaticano.



1 Lucas 10,18.

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