El awakening reformador ingresa en el catolicismo, luego de la muerte de Pío XII. No significa que no se gestara anteriormente. La década del 60, fue un revival en todo el sentido de la palabra. Cursillos de cristiandad, revisionismo catequético y sobre todo el gran revival del Vaticano II.
¿Fue el Vaticano II un Concilio dogmático?
Esta pregunta está fuera de contexto. Solo se buscaba una modernización, una actualización, y un revival. Debía ser el Concilio del great awakening católico. No se trataba de dogma, sino de acción. Sin proponérselo, la iglesia católica abrazaba el evangelio romántico de Göethe: En el Principio está la Acción, (Im Anfang war die Tat).
No era para menos, los católicos dormían plácidamente sin imaginar lo que las astutas serpientes preparaban contra ellos. Quien menos lo vio venir, fue su propia cabeza. Juan XXIII fue llamado por muchos, el Papa Bueno, que en este caso, Bueno puede ser tomado como un cariñoso sinónimo de Ingenuo.
En la encíclica Ad Petri Cathedram, del 29 de junio de 1959, se anuncia este Sínodo Ecuménico, y el Papa Bueno especifica los objetivos del mismo.
1. Awakening.
Una suavísima esperanza y un deseo vehemente Nos llevó a anunciar públicamente nuestro propósito de reunir un Concilio Ecuménico al que concurrieran todos los Obispos del orbe para tratar de graves cuestiones religiosas, a fin de promover el incremento de la fe católica...
2. Revival.
...y una saludable renovación de las costumbres del pueblo cristiano, ...
3. Modernismo.
...con adaptación de las leyes de la disciplina eclesiástica a las necesidades de nuestro tiempo.
Un modernismo de las formas, que muchos llevarán de facto, a un auténtico modernismo.
4. Circo.
Esto constituirá, a no dudarlo, un espectáculo tan maravilloso de unidad, de verdad y de caridad, ...
Era necesario ocupar el centro de la escena religiosa.
5. Ecumenismo.
...que su vista, aun a los que se separaron de esta sede apostólica, será una suave invitación, como lo esperamos, a buscar y encontrar la unidad por la cual Jesucristo dirigió a su Padre celestial tan ardiente súplica.
Era la búsqueda humana de la unión, dentro de la acción. Los que se han separado, son los Reformadores. Lo que pretendía hacer el Papa Bueno, era dar un gran espectáculo circense para mostrar una Reforma del catolicismo romano, a los reformadores. Demostrar ante el mundo, que la Iglesia se había reformado, por lo tanto, ya se podía buscar la unidad entre todos. La misma unidad que con otros términos, exigía la masonería mundial.
De este modo, desde la etapa preconciliar, año 1959, hasta hacerse efectiva la convocatoria del Concilio Vaticano II, rezaba el Papa Bueno:
...Renueva en nuestro tiempo los prodigios como de un nuevo Pentecostés ...
Concretamente se pedía un revival y un pentecostalismo. Podemos decir, que el Vaticano II en estos aspectos no fracasó. La raíz del verbo renovar con su correspondiente sustantivo, se repite 79 veces en sus documentos de habla hispana, dado que el latín, la lengua oficial del catolicismo occidental, pasaba lentamente a mejor vida, hasta lograr con el tiempo su desaparición. Era otro objetivo de la masonería internacional, que miraba con envidia, la unidad idiomática del catolicismo romano.
Origen del pentecostalismo llamado “católico”
De la amplia literatura existente, todo parece indicar, que su origen es non sancto.
En la década de los años 60, el Concilio produjo sus frutos del revival y se habían puesto de moda las vigilias y encuentros de oración. Era el awakening buscado.
En Estados Unidos lo impulsaba una asociación presidida por Bert Ghezzi y Dorothy Garrity. Finalizado el Vaticano II, varios profesores laicos, de Filosofía y Teología, miembros de la Universidad de Duquesne y del Espíritu Santo, eran partidarios del revival católico. William G. Storey, Ralph Keifer y Patrick L. Bourgeois, pertenecían a dichos grupos de oración.
Parece ser que intuyen que la base del revival buscado por el Concilio, se encontraba en Pentecostés. Era la respuesta a la reiterada oración del Papa Bueno.
Finalizado el Sínodo Mundial, hizo su aparición el famoso Espíritu del Concilio. Término que concuerda con el idealismo alemán del siglo XIX, que al igual que Herder, veía espíritus por todas partes.
Este Espíritu del Vaticano II, llevó a estos profesores hacia dos cosas.
Primero, leer literatura reformista, sobre todo estas dos obras muy difundidas por dicha época: La Cruz y el Puñal del pastor David Wilkerson, y Ellos hablan en lenguas del periodista J. Sherill.
Segundo, este Espíritu del Concilio los llevó a unirse con los reformadores, quienes cumplida su iniciación en el pentecostalismo protestante, les impusieron las manos y de este modo recibieron el Bautismo en el Espíritu.
¡A no extrañarse! El Vaticano II comenzaba a dar sus frutos.
No era que los reformadores regresaran al lugar del cual partieron, sino que los católicos se dirigían, ya reformados, hacia los reformadores y asimilaban sus enseñanzas. Cabe destacar, que tanto Ralph Keifer como Patrick Bourgeois no eran analfabetos como Seymour, sino profesores de teología, en la Universidad Católica de Duquesne.
Del 8 al 9 de abril de 1967 noventa personas, entre ellas algunos sacerdotes, se congregaron en la Universidad de Notre Dame para reflexionar sobre los acontecimientos de Pentecostés y Keifer impuso las manos para que algunos recibieran el Bautismo en el Espíritu. El Pentecostalismo católico romántico, había comenzado. Había nacido la primera asamblea Carismática Católica, con todos los caracteres distintivos del Vaticano II. ¿Qué me dicen de esto los prelados salteños que se opusieron a que una vidente imponga las manos? ¿Dónde está su Kritic contra Keifer? ¿Acaso no les robó nada? ¿O porque se origina en la Reforma se mira para otro lado?
¿Cuál es la razón para que se le diera un visto bueno por parte de Suenens?
Lo dice él mismo en un título del Malinas N.º 6:
La renovación, una “oportunidad que hay que aprovechar”.
La renovación, o sea el revival, es una oportunidad. Es un oportunismo. El Espíritu Santo ahora es oportunista. Y se debe aprovechar, ¿para qué? Para el reinado de la pastoral. Es que estamos de lleno, en el pastoralismo moderno. Ya no es Dios quien actúa, sino el hombre. Y el hombre encontró un método nuevo para actuar. Un método copiado del reformismo afro-sajón y ahora endilgado al Espíritu.
Que es un espíritu, a no dudarlo. Lo dice sin ambages el mismo documento de Malinas 1:
...no se trata de una experiencia provocada por el hombre. (B,7)
Lo que no se sabe si es un espíritu de Luz o disfrazado de luz. Lo confirma el Malinas 1.
...hay que reconocerlo, en una tradición espiritual que incluye muchas advertencias contra los riesgos de ilusión en materia de gracias extraordinarias. (7. Fe y experiencia)
...
También es cierto que este tipo de experiencia se presta a las ilusiones, … (Ib.)
...
Algunos tienen una cierta prevención respecto a los carismas, a los que consideran menos «normales» a causa de las ilusiones a las cuales pueden dar lugar. Es cierto que siempre es bueno tener una cierta circunspección en materia de experiencia religiosa. (Ib.)
El documento plantea dudas. ¿Se tiene cuidado sobre este aspecto? Permítanme dudarlo, sobre todo con lo mal capacitados que se encuentran los prelados de todo tipo, en este momento.
El problema es grave
En el carismatismo católico se da la ausencia de una Kritic, que advierte el documento de Malinas 1. Sumado esto, a la falta de fe, sobre la real existencia de los demonios, esto lleva a la falta total de discernimiento. Por tanto advierte Malinas 1:
Los carismas son, pues, esencialmente gracias ministeriales. En la medida en que son objeto de experiencia y están unidos con gracias místicas, están sujetos a las reglas tradicionales de discernimiento de los espíritus.
¿Se actúa de esta manera? Un fenómeno masivo transformado en un circo, lleva a la falta de control. Así se demuestra que no siempre se hace y se expone a los fieles al espíritu de ilusión. Y si es de ilusión es un espíritu de engaño. Y si es de engaño, es un demonio. No existe en este campo, un término medio, o es Luz o es engaño. Elijan, Dios o Lucifer.
El gran fruto del Concilio
El Pentecostalismo católico, puede tomarse como el gran fruto del Vaticano II:
1. Fue un great awakening, pues el hombre despertó al Espíritu Santo que estaba dormido.
2. Fue un revival, pues se lo llamó Renovación Carismática.
3. Fue ecuménico. Todo el Malinas 2, redactado en 1978 trata el tema en profundidad.
4. Fue un circo, con sus bailoteos, desplantes emotivos, y sus supuestos “milagros”.
5. Fue la ausencia de Nuestra Señora, como Esposa del Espíritu Santo y Mediadora de las supuestas Gracias que venían del Espíritu. En cinco de los seis documentos de Malinas, su figura es casi inexistente.
6. Fue un cambio de lenguaje, para diferenciarse de los reformadores. ¿No era que el Espíritu unificaba las lenguas?
***
De este modo el reinado del método, o cierto metodismo afro-sajón, se había infiltrado de manera rampante dentro del catolicismo y Suenens vio la oportunidad para que desembarcara en Brujas y de Brujas, llevarlo por el Tíber al Vaticano mismo.
