Calesita

jueves, 10 de octubre de 2019

Nuevo diálogo con Chirolita


Lo que hemos dado a entender en nuentras entradas anteriores, se cumplió plenamente: Bergoglio es arriano.
Ayer Chasman, decía que no existía el infierno, hoy dice por boca de Chirolita, quien escribe en su diario La Repubblica:
Los que tuvieron la fortuna, como la tuve yo varias veces, de encontrarse con él [Bergoglio] y hablarle con la máxima confianza cultural, saben que el papa Francisco concibe a Cristo como Jesús de Nazareth, como hombre, no como Dios encarnado. Una vez que se encarnó, Jesús deja de ser Dios y se convierte en hombre hasta su muerte en la cruz...
...Son la prueba definitiva que Jesús de Nazareth, una vez que se convirtió en hombre, incluso si fue un hombre con virtudes excepcionales, no fue Dios en absoluto. 1

La herejía de Arrio, según lo relata nuestro Chirolita, ha dado un nuevo giro de tuerca.
El arrianismo fue un proceso que culmina en el hereje Arrio (256-336). Básicamente se negaba la divinidad de Jesucristo, tal como lo confiesa el Chirolita de Bergoglio.
Esta herejía fue condenada por el Concilio de Nicea (325) donde se formula el Credo de Nicea.
El proceso continuó, y es el historiador Hilaire Belloc quien lo relata de este modo:
El adversario derrotado aprende de su primer revés las características de la cosa que ha atacado; descubre sus puntos débiles; aprende la forma de confundir a su oponente y percibe los compromisos hacia los cuales el adversario puede ser conducido. Por consiguiente, después de esta prueba, el derrotado está mejor preparado que antes de la primera batalla. Eso fue lo que sucedió con el arrianismo. 2
Y podríamos agregar nosotros, esto fue lo que sucedió con el modernismo.
Estaban dispuestos a admitir que Cristo había sido de la esencia divina, pero no plenamente Dios; no increado. 3
Y siguiendo la nota de su traductor...
...Fue la famosa “guerra por una letra”. La letra i (ι). Los seguidores de Arrio utilizaron la palabra “homoiusius” (ὁμοιούσιος) para indicar que Cristo había sido “semejante” a Dios mientras que la ortodoxia empleaba el término “homousius” (ὁμοούσιος) para indicar “de la misma naturaleza” que Dios. Siendo “usia” (ουσία) un concepto que significa “sustancia”, los herejes afirmaban que Cristo había sido de una sustancia semejante pero no de la misma sustancia que Dios. 4
Hoy Chirolita expresa la teología de Chasman, en este nuevo espectáculo al que Bergoglio nos somete, donde en un acto vemos las plumas de aborígenes paleolíticos, vestidos a la occidental adorando al dios tierra, y en el nuevo acto, sale con su muñeco Scalfari, para desarrollar su teología. ¿Cuál es la novedad?
Una vez que se encarnó, Jesús deja de ser Dios y se convierte en hombre.
¿Cómo se entiende esto? Solo encuentro dos respuestas, y no le pidamos al muñeco Chirolita que razone.
1. Dios evoluciona de la divinidad hacia la humanidad. Lo cual es propio del gnosticismo, o del panteísmo bergogliano y jasídico; pues ahora estamos evolucionando, de la humanidad, hacia la divinidad, tal como lo relata la filosofía de Plotino. Esta “chirolitada”, es propia del idealismo de Tubinga, con Kasper a la cabeza y del judaísmo jasídico. Todos amigos de Bergoglio.
2. Dios solamente envía al Jesús de Nazareth, que cual otro Buda o Mahoma habla con los hombres. Este pensamiento estaría en consonancia con el sincretismo puesto en práctica por el descabellado porteño, al que todavía llaman Papa.
Por supuesto, la prensa vaticana, como hizo en otra ocasión, desmiente a Chirolita, tal vez fue otro el ventrílocuo, lo importante es conservar el poder papal.
Con este nuevo diálogo, se cierra por completo el pensamiento del hereje Bergoglio donde Chirolita nos explica muchas cosas. Una es la causa por la que no se arrodilla ante la Eucaristía, y lo creo. También se explican ciertas actitudes y medios dichos de sus discursos. Recordemos que alertamos sobre su propio credo en esta entrada y dijimos que dudaba de la Trinidad.
También se explica que en el Novus Ordo, montado por el masón Bugnini, no se recite el Credo de Nicea.
Adelante siempre, y como dice él ¡cuántas sorpresas da el Espíritu Santo!
¿Pero dónde está la sorpresa, Chasman, si esta ideología arriana tiene más años que Matusalén?

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2 Hilaire Belloc, Las Grandes Herejías. Cap. III. Traducción de Denes Martos Tomado de ‘Lux Domini’ de Jesús Hernández Roldán.
3 Ibídem.
4 Ibídem.

jueves, 3 de octubre de 2019

Ora et Labora

Elevar la piedad y dignificar el trabajo, fueron las metas que produjo una auténtica cultura. Ora et Labora no fue una inculturación, sino una originalidad , que dio origen a un motor del cual surgirá la futura Europa. Profundamente entrelazado con el monaquismo oriental, San Benito de Nursia estructurará la vida monástica en occidente.
EL CONTRASTE DE LA NUEVA JERUSALÉN. – El monje, es un ser que entre otras cosas, manifiesta el rechazo a una sociedad con sus ficticios valores, por los cuales vive y muere. 
El monje es un ser que contrasta permanentemente la realidad del mundo tenebroso. 
El monje es un ser, que todos los días enjuicia al mundo, enemigo de Dios y de sus seguidores.
Este contraste no se da en forma activa, sino en modo pasivo. Consiste en la paradoja de la potencia de la debilidad. Es el grito del silencio. Es la fuerza del que desprecia los medios.
LOS QUE SE MIRAN EL OMBLIGO.  – Hoy día, el monje es un ser que muestra la mentira de una falsa autoridad que la tilda de autorreferente.
¿Quién se mira el ombligo? ¿Es el que corre detrás de los medios y del afán para ser bien visto en sociedad?, o ¿la de aquel que desprecia todo esto mirando a Dios?
EL TRIUNFO DE LA PAX.  – Las comunidades monacales serán el refugio y el germen seguro de la Pax cristiana. Como iconos de la futura Jerusalén, surgirán los monasterios que serán los generadores de trabajo, pues ocuparán a todas las familias que se asienten en su derredor. Así levantarán las nuevas ciudades, donde el monasterio estará en el centro y la aldea de familias en su contorno.
RUPTURA CON EL MUNDO CLÁSICO. – San Benito, en una era de profunda crisis, rompe con dos valores del mundo clásico: el otium y su negación, el negotiumEl otium era el tiempo dedicado a la escritura, y al pensamiento. Dentro del negotium figuraba toda acción social, como la política, los pleitos, los procesos y el comercio.
Entre ambos, era el otium, la σχολή (skholé) griega, lo que se privilegiaba. Dichoso el hombre, que se alejaba en su villa, para darse a la σχολή (skholé) contemplativa. Beatus ille qui procul negotiis exclamaba el poeta lírico Horacio: Bienaventurado el que se aleja del negotium...


EL DESPRECIABLE TRABAJO. – Sin embargo algo era inferior a todo, el trabajo manual, aquel que se hace con herramientas. Su ídolo en la mitología griega era Hefestos, tan feo que desde niño fue arrojado del Olimpo, quedando el personaje no solo feo, sino lisiado y cojo. El mito no hace sino reflejar un sentir común, un espejo donde se miraba la sociedad. Ese trabajo manual con herramientas, esa ars mechanica, esa labor de esclavos, esa βαναυσία (banausía) debía ser arrojada del ideal olímpico, tal como lo hace Platón, afirmando que los herreros son calvos y enanos.
IR CONTRA LA CORRIENTE. – Analizando la época clásica, se nota la osadía de San Benito, en romper con estas categorías del pensamiento clásico, que él como estudiante romano conocía perfectamente, valor de ruptura que no hallamos en nuestros apocados y pusilánimes neomodernos.
Afirma San Pablo, que los sabios de este mundo por la ciencia no conocieron a Dios, por ello quiso Dios salvar a los que creen en la locura de su doctrina. Nada de inculturación existe en San Pablo, y para ser más claro, dice:
Porque los judíos piden milagros, los griegos buscan sabiduría, mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, locura para los gentiles.1
ORIGINALIDAD CRISTIANA. – El cristianismo es una originalidad única, tan original como su concepción divina. De allí, que el orden del nuevo mundo, es de por sí original, tan original como lo fue en el génesis antes del pecado del primer hombre. Dicha originalidad no admite inculturación sino contraste profundo y lógica ejecución, la cual nos lleva como hoy, al degüello, pues la inferioridad de los infieles es tan grande, que no saben de que otra forma responder, con un mundo que se les cae a pedazos, pedazos que ellos no saben reconstruir y no quieren que reconstruyamos.
Esta es la originalidad de San Benito de Nursia: Ora et Labora.
UN MUNDO TEOCÉNTRICO. – En el Ora, está la contemplación del viejo otium, pero fundamentado en la pietas. El otium ya no será antropológico, sino teocéntrico.
En el Labora, está la detestable ars mechanica, la βαναυσία (banausía), y está a la par de la contemplación hecha oración. Este es el choque que más llama la atención.
Cuando San Benito introduce el labor, se aleja del negotium, pues considera que la ocupación en la fatiga debe ser asumida; de la cual los latinos clásicos huían, pues era considerado trabajo servil. Desplazar el negotium del centro de la actividad humana, para introducir el labor, es una nueva concepción. El Labor es la respuesta a la obediencia cuya orden dictamina el Génesis:
Con trabajo (in laboribus) comerás de ella todo el tiempo de tu vida. 2
RUPTURA CON LAS CLASES MEDIEVALES. – Si esta originalidad rompía con los moldes clásicos, lo mismo hará con los moldes medievales, que se estructurarán en sus tres clases principales, los clérigos, la nobleza guerrera y los miserables agricultores. La Pax cristiana de los monasterios, unirá al orante, el clérigo, con el pobre campesino, en su Labor.
Esta es la Pax que cantará Fray Luis de León (1527-1591):
¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
EL OCIO INCONCEBIBLE. – Lo que no se concibe, tanto dentro de mundo clásico, como de la vida monástica es el ocio, como el no hacer nada. Por ello decían los clásicos:
El ocio, si no va acompañado del estudio, es la muerte y la sepultura en vida del hombre. 3
La ociosidad genera la inconstancia del espíritu.4
Los vicios de la ociosidad hay que combatirlos mediante la laboriosidad.
EL EQUILIBRIO DIARIO. – Sin embargo, lo original sigue su curso al estructurarse este Ora et Labora en la vida diaria, es aquí donde la concepción benedictina toma el equilibrio, pues la Pax cristiana, es esto, es ante todo un equilibrio interno. ¿Cómo se equilibra la contemplación con el ars mechanica y el descanso? ¿Cómo se equilibra tanto en invierno como en verano? Esto impone una división del día, en un fraccionamiento horario, donde teóricamente, se distinguen ocho horas dedicadas al Labor, ocho horas al Ora y ocho horas al descanso y restablecimiento corporal. Tal vez sea la ley de las tres ocho horas; pero la misma se verá equilibrada en el vitró de nuestra portada, donde en el círculo exterior hallamos la distribución de las horas de contemplación:
Maitines después de medianoche, Laudes antes de la salida del sol, Prima al salir el sol, Tertia por la mañana, Sexta al mediodía, Nona a la tarde, Vísperas a la caída del sol, y Completas antes de acostarse. En el centro del vitró observamos el trabajo servil, pues la copia de libros en la antigüedad clásica, era una labor de esclavos. Sin embargo, este trabajo de esclavos, que encorva al monje, está dentro de una iglesia con rasgos, por momentos románicos y en otros góticos. El Ora et Labora, forman una unidad existencial y artística.
LA ACCIÓN MODERNA. – Hoy se vive en la modernidad, donde la acción, como el principio básico de la existencia, reemplazó todo el orden existente. No debe tomarse la acción moderna como el laborem, su concepto es otro. En la acción moderna podemos hallar tanto el negotium clásico como su oponente otium y para otros el oficio de revolucionario.
ROTURA DE LA PAX CRISTIANA. – De todos modos, el equilibrio de la Pax cristiana, ha sido roto, su primer demoledor, fue una civilización emanada de los iconoclastas protestantes. Así llegamos a la jornada laboral moderna, hoy reducida a ocho horas continuas, con excepción de breves interrupciones, y cuando el hombre moderno no está sujeto a este mundo laboral, prevalece el Circo, el entretenimiento, el homo ludens, y se lo llama feriado, donde algunos optimistas dicen que es un descanso. Como se puede comprobar, la contemplación, si no es el viejo Otium rentable, no existe, la pietas ha desaparecido, la ars mechanica se da a las personas que no lograron suficiente grado de cultura, y el negotium lo ejercen quienes dicen estar preparados para ello. Esto es en teoría, pues en la práctica una masa de excluidos, mira todo este panorama desde fuera, sin encontrar otra respuesta que no sea la protesta, llegando en algunos casos hasta la destrucción.
Este panorama no sería completo, si no añadimos lo que en la actualidad vemos en nuestro país a diario cuando se cortan las calles: el oficio de revolucionario pagado por el estado, bajo el manto de planes sociales; señalando la debilidad ideológica de un estado liberal en franca decadencia.
LOS TEÓLOGOS INCOMPETENTES. – A este mundo, se enfrentan los incompetentes con cargos jerárquicos, que dicen ser teólogos, para quienes el Labor ahora es Oratio. Sabemos, que San Juan Bosco invirtió el orden benedictino, con su Lavoro e Preghiera, pero el santo no hacía sino indicar que su vida se ordenaba en base al trabajo, no en base a la contemplación, la cual no descarta en absoluto; como tampoco enseñará que el trabajo es contemplación.
INFLUJO PANTEÍSTA. – Esta concepción, la de afirmar que el labor o la labor apostólica es la pietas, es propia de la nefasta influencia del panteísmo moderno, donde no existen límites de sexo, ni de países, ni de ideas, ni de concepciones, ergo tampoco existen límites entre contemplación y trabajo. Sería bueno, que estos intelectualoides con su teología encarnada en la nada jasídica, explicaran a los trabajadores, esos que soportan ocho horas seguidas de trabajo servil, que el trabajo es contemplación.

EL SELLO DE CASIODORO. – Sin embargo este Labor sufrirá una nueva impronta, al enfrentarse con los problemas de su civilización. Casiodoro (c.485-c.580) dará su tónica, y así lo relata en su historia el barcelonés Francisco Canals Vidal:
Hacia 540, el influyente estadista (Casiodoro) ya septuagenario se retiró a un monasterio dotado por él mismo en su patrimonio hereditario.
El monasterio de Vivarium sobre el golfo de Squilache, cuyo abad fue el propio Casiodoro, fue provisto de una inmensa biblioteca. Organizado, al parecer, según la regla de san Benito, la fundación de Casiodoro representa el injerto, por otra parte bien connatural a la espiritualidad del patriarca de los monjes de Occidente, del estudio y la conservación de la cultura como tarea preferente de la vida monacal.
Por este injerto en el árbol benedictino, durante siglos las bibliotecas y scriptoría monacales iban a ser el refugio casi único del mundo de la cultura, y a través de ellas se iba a transmitir el patrimonio clásico y patrístico de la cristiandad que había de nacer siglos después. 5
Por consiguiente, el monje, copiando libros en el centro de nuestro vitró, refleja el Labor que salvó las obras culturales del mundo antiguo clásico y de este modo, un Labor estructurado en la Pietas, dio al mundo presente el fruto del Otium de una época muerta.
CUESTIONANDO A LOS INCULTURADORES. – ¿Quién salvó las obras de la cultura clásica? ¿Acaso fue la inculturación? No, sabios neomodernos, fue una originalidad cristiana, que podría ser llamada, Ora et Labora.

EL ETERNO RETORNO. – De este modo, lo viejo regresa inevitablemente, cuando responde a la originalidad católica, a la Nueva Jerusalén.
Rod Dreher, católico pasado a los ortodoxos por causa de los escándalos sexuales de una jerarquía depravada, cree haber descubierto una estrategia para enfrentar la sociedad moderna o postmoderna. Algunos la llamaron la huida del mundo, lo cual no es real, es ante todo un contraste pasivo y potente contra el mundo del cual nadie huye. Esta ponencia tiene adeptos y fuertes críticas, pero es indudable que el libro dio en la tecla justa, de allí su éxito.
RUPTURA CON EL MUNDO MODERNO. – Hoy el Labora rompe el oficio de revolucionario y su oponente el Negotium liberal.
Hoy el Ora rompe con el homo ludens hecho Negotium, proponiendo una contemplación perdida y olvidada.
Lo siento jesuitas que militan en la vanguardia de la decadencia, nada hay que inventar, ni reinventar, y mucho menos ir a buscarlo al yoga; hoy lo viejo es más actual que cuando se hacía ayer. Tal como afirma Etienne Gilson al explicar la mística de San Bernardo:
«... intentar vivir íntegramente la Regla de San Benito, como ensayar vivir la de San Francisco, supone vivir la vida integral del Evangelio, y jamás habrá nada ni más raro, ni más original.» (La Teología Mística de San Bernardo. Cap. I.)
___________________
1  1 Corintios 1,22 y 23.
2  Gén. 3,17.
3  Séneca, Epístola 86: «Otium sinne litteris, mors est, et uiui hominis sepultura»
4  Lucano, De bello civili, lib. IV, v. 704: Variam semper dant otia mentem.
5  F. Canals Vidal . Historia De La Filosofía Medieval. Cap III.
6  https://adolfoleoni.wordpress.com/2015/05/03/dopo-sette-secoli-a-santa-croce-celebrano-i-benedettini-da-lotario-e-imelda-a-tolkien/

sábado, 21 de septiembre de 2019

Traducciones y Traiciones al Padrenuestro


La oración enseñada y meditada por Jesucristo, fue el Padrenuestro. Dice el traductor del Prólogo del Eclesiástico o Sirach:
Al traducirlo, he puesto todo el empeño posible. Si, a pesar de esto, les parece que no he acertado en la traducción de algunas frases, deben disculparme. Porque las cosas dichas en hebreo pierden mucho de su fuerza al ser traducidas a otra lengua. Y esto es cierto no sólo en este caso: también en la ley y los profetas, y en los otros libros, no es pequeña la diferencia que se nota cuando se leen en el original.
No es pequeña la diferencia, al traducir el Padrenuestro, y aquí la reflejaremos con toda su discusión hasta el momento presente.
Algunos, como el traductor del Sirach, ponen buena voluntad, otros ponen una traducción perversa para que se acomode con su manera de pensar.
I
LAS DOS VERSIONES CASTELLANAS
Inicio esto analizando las dos versiones en nuestra lengua, copiando casi todo el artículo que publiqué en el 2015 y luego pasaré a las traducciones sobre la sexta y séptima petición
Dice El País en su edición del 26 de octubre de 1988:
El arzobispo de Toledo y presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia, cardenal Marcelo González Martín, presentó ayer a la Prensa el nuevo texto unificado del ordinario de la misa para los 22 países de habla española, durante un acto que se celebró en la sede de la Conferencia Episcopal en Madrid. El nuevo texto entrará en vigor el próximo 27 de noviembre en España. Durante la presentación, el cardenal de Toledo señaló que no se trata de una reforma de la misa, sino de unificar las expresiones para la parte fija del ritual, como el canon, el padrenuestro y el credo.
LAS DOS VERSIONES. – Presentamos entonces las dos versiones del Padrenuestro, la tradicional y la reformada, subrayamos los cambios producidos:
Tradicional
Reformada
Padre nuestro que estás en los Cielos,
Padre nuestro que estás en el Cielo, (1)
santificado sea tu nombre,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu Reino,
venga a nosotros tu Reino,
hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo.
hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo, (2)
El pan nuestro de cada día dánosle hoy
danos hoy nuestro pan de cada día, (3)
y perdónanos nuestras deudas,
perdona nuestras ofensas, (4)
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
y no nos dejes caer en la tentación,
y no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal. Amén
y líbranos del mal. Amén.
Análisis de los cambios realizados:
(1) Aquí el plural tradicional, no indica cantidad, si bien lo fue en un tiempo con otra concepción del universo por parte del hombre. Lo que han hecho es abandonar este plural enfático o poético y pasarlo a un singular prosaico. Interpretamos que se busca adaptar la oración a la mente moderna, una obsesión permanente dentro de ciertos prelados. En este caso, el cambio suena intrascendente.
(2) Se abandona el adverbio “así”, con el significado “de este modo”, “de la misma manera”. Este adverbio indica que la voluntad divina es una unidad, para toda la creación. El cambio denota irreflexión o manipulación conceptual, pues ahora puede interpretarse, que la voluntad divina no es única, sino que existen dos distintas, una para el cielo y otra muy diversa para la tierra: se ha roto su unidad intencionalmente.
(3) Aquí se cambió toda la construcción y se eliminó el pronombre enclítico “le”, referido al pan. No pongo objeciones a la eliminación del “le” enclítico, parece de uso arcaico y no se observa manipulación en la traducción del original griego: τόν ἄρτον ἡμῶν τόν ἐπιούσιον δός ἡμῖν σήμερον.
(4) Aquí nos hallamos con dos cambios:
a. El abandono del enclítico “nos”, pues se está en la línea de abandonar todos los enclíticos; pero el pronombre se halla presente tanto en el original griego, como en la versión latina: καί ἄϕες ἡμῖν – dimitti nobis. Debemos decir, que se abandona el texto original, en virtud de una traducción libre e intuitiva. Aquí no se debía suprimir el enclítico, si se deseaba ser fiel al original; y sin enclítico, no existe modo de poderse traducir.
b. El segundo cambio es gravísimo. Se cambia totalmente el significado del sustantivo. De una deuda, pasamos a tener una ofensa. Si usted tenía con Dios una deuda que pagar, tranquilo, respire hondo, ahora ya no la debe, tan solo ha sido una ofensa, la cual ya está perdonada... Esto se llama, manipulación del texto, algo que ciertas sectas de iconoclastas protestantes realizan a la perfección. Esta no es una manipulación sutil, sino verdaderamente burda, llamativa y malintencionada.
NEGANDO LA PURIFICACIÓN. – ¿Qué se busca con ella? Varias cosas, entre ellas algo tan simple como negar el estado de purificación de las almas, o como decían los antiguos, el Purgatorio. Así es como se mueven estos herejes en potencia, bien enquistados en el silencio, para no ser notados. Al negar el purgatorio, se ha negado la purificación y se ha negado la naturaleza misma del pecado.
NATURALEZA DEL PECADO. – Sin pretender extenderme, pues para esto están los grandes maestros y teólogos, digamos a vuelo de pájaro, que todo pecado tiene implícito un daño, que genera la deuda; una ataque hacia el mandato divino, pues rompe el orden natural por él creado y crea un vínculo, una atadura con el pecado mismo. Al decir perdona nuestras ofensas, tal vez nos arrepentimos de romper el orden natural de la creación, pero no reparamos el daño, ni rompemos el vínculo. Por otra parte, no siempre se puede reparar el daño cometido. Por ejemplo, en un asesinato, el pecador puede arrepentirse, pero no puede volver su víctima a la vida. Este daño, se lo debe pagar a Dios mismo: es una feroz deuda contraída. ¿Cómo se paga? Una de las formas, es perdonando el daño que nos hicieron, la otra es con la debida penitencia.
Afirmaba el Catecismo de San Pío X, en su punto 311:
¿Por qué nuestros pecados se llaman deudas (en el padrenuestro) ?
Nuestros pecados se llaman deudas porque hemos de satisfacer por ellos a la divina justicia en esta vida o en la otra.
EL SOFISMA: DEUDA-PECADO-OFENSA. – El razonamiento efectuado, por nuestros ilustres pensadores, es el siguiente:
¿Es una deuda el pecado?
Sí es una deuda.
¿Es una ofensa el pecado?
Sí es una ofensa.
Por lo tanto, la deuda es una ofensa.
Pero sucede que una deuda no es una ofensa. Aquí radica el error de este sofisma de nuestros ilustres pensadores. El pecado es una ofensa en orden a la intención del pecador de pretender romper el orden natural de la creación; y el pecado es una deuda porque genera un daño que debemos pagar a la justicia divina; pero de ningún modo, una deuda es igual a una ofensa. Como decía el propietario de un inmueble:
El inquilino del segundo piso, es muy respetuoso y un gran amigo mío; pero me adeuda tres meses...
EL MINIMALISMO. – ¿Cómo quieren llamarle a este sofisma, ilustres teólogos de pacotilla, evolución del dogma en orden al pecado?
Este es el padrenuestro minimalista, aquel que reduce los conceptos al mínimo, y sobretodo aquel que nos lleva a la herejía.
OPINIÓN DE LOS ORIENTALES. – A este respecto, dejo como final, otra opinión, la cual comparto. ¿Cómo vieron los ortodoxos esta reforma sobre el punto (4) del padrenuestro? He aquí lo que dicen:
Después del Concilio Vaticano II, la jerarquía católica española cambió el texto de la oración del “Padrenuestro”, tradicional en España desde la Edad Media, adoptando el que estaba en uso en América Latina.
El mismo Vicepresidente de la Sagrada Congregación vaticana para la defensa de la Fe (Santo Oficio) ha reconocido que el nuevo texto es desafortunado. He aquí las razones que hacen de esta oración, en su recitación actual en la Iglesia católica española, un falso texto que incluso puede ser tachado de herejía verbal:
1 – Es una falsa traducción de las palabras de Jesús que figuran en el original griego de los Evangelios
El texto que reproduce las palabras de Jesús (quien sabía bien lo que quería decir y enseñar a decir a sus discípulos) es: καί ἄφες ἡμῆν τὰ ὀφειλήματα ἡμῶν, ὡς καί ἡμεῖς ἀφίκαμεν τοῖς ὀφιλέταις ἡμῶν (y perdónanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores). Traducir ὀφειλήματα y ὀφιλέταις por “ofensas” y “a los que ofendemos”, es un error craso además de demostración de ignorancia de la lengua griega.
2 – Es una falsedad que raya en la herejía si se quiere ser preciso en el dogma
El texto erróneo que hoy se recita dice que Dios debe perdonar nuestras ofensas. Es decir que nosotros ofendemos a Dios. Esto es una herejía. Dios no puede ofenderse. Dios es inmutable en su infinita perfección y, si una creatura pudiera ofenderle, se rebajaría a la altura de la creatura misma y sería un ser mutable como lo somos nosotros que un día nos ofendemos y luego nos desofendemos si el ofensor nos pide perdón. Incluso en el orden humano, para que alguien pueda ofender a otro, tiene que estar a su misma altura. Si un niño de tres años me dice: “¡Qué malo eres!”, yo no me ofenderé. Si me lo dice mi jefe de oficina o un amigo, sí que me ofenderé, porque éste está a mi altura y me juzga mal. Por tanto, ofender a Dios es rebajarle a la altura de la creatura y, por tanto, una herejía, condenada ya en los primeros Concilios Ecuménicos. 1
Jesús, como he dicho, sabía muy bien lo que quería enseñar a sus discípulos. Y dijo “deudas”. ¿Porqué? Pues porque, por el hecho de ser creaturas de Dios, absolutamente todo lo que tenemos se lo debemos a Él. “¿Qué tienes que no lo hayas recibido?” pregunta San Pablo (1 Cor. 4,7). Por tanto, nuestra primera relación con Dios es la de deudores. Jesús lo declaró con la parábola de los talentos, que se halla en el Evangelio según san Mateo, cap. 25, del versículo 14 al 30. Un hombre rico, al ausentarse, confía unos talentos a sus servidores. Y ya sabemos la historia. Todos los devuelven al regresar el Señor, junto con los interesas que han producido, y reciben la recompensa, excepto el último que no ha querido exponerse, es decir, no ha querido asumir su deuda y es castigado.
Conclusión: hagamos todo lo posible para que una oración tan fundamental como el “Padre nuestro” en nuestra práctica cristiana no se desvirtúe y falsifique por obra de la ignorancia y la incuria de los que deberían velar por la ortodoxia de la fe.
3 – Falsa justificación
Algunos a los que se ha interpelado por causa de este error de traducción, dicen “es para que la gente comprenda mejor que hay que perdonar al prójimo”.
Esta justificación es un grave error. Primero porque falsea el texto original. Segundo porque, por desinterés o por ignorancia, evita instruir a los fieles con la verdad del Evangelio. La oración que Jesús nos enseñó dice “deudas” y “deudores”. Magnífica ocasión para que el sacerdote o catequista, en lugar de simplificar el concepto, cambiando los términos por “ofensas” y por “a los que os ofenden”, forme a los fieles con una lección de sana teología. Que les explique que, como se ha dicho antes, todo lo hemos recibido de Dios y se lo “debemos” y les haga ver también por qué no podemos “ofender” a Dios, como también se ha dicho anteriormente. Desgraciadamente, en la Iglesia latina reciente, se advierte una tendencia a facilitar y simplificar los dogmas en su exposición a los fieles, en lugar de aprovechar la ocasión de darles una sólida formación teológica, haciéndoles comprender el significado, la razón de ser y, si hace al caso, la historia, de las afirmaciones dogmáticas de la fe cristiana. De esta manera los creyentes de hoy no llegan a tener ni siquiera un barniz de formación religiosa. ¿Cómo podrán dar testimonio a quienes les pidan la razón de la esperanza que llevan en sus corazones? (1Pe 3,15). La razón de que muchos cristianos de hoy no hayan cortado con la Iglesia es simplemente la “costumbre” heredada de sus padres. Si el clero continúa a no dar solidez a la fe de sus fieles, está sirviendo en bandeja a las generaciones futuras, el olvido de la religión. La mera “costumbre” – y más en los tiempos que corremos – no tiene raíces y no tardará en ser abandonada.
P. Archimandrita Juan Sergio (Nadal), S J 2
ÉXITO TOTAL. – Sin lugar a dudas, el éxito obtenido en esta reforma, ha sido único. Es preciso reconocer que son muy hábiles en reformar, el problema se les plantea, si podrán sostener esta reforma, y por cuanto tiempo; pues la verdad, es como el corcho de una botella, siempre sale a flote.
II
CUANDO NO SE SABE (o no se quiere) TRADUCIR BIEN
Últimamente la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) presentó su cambio en el Padrenuestro. Ellos poseían una traducción del latín, en la sexta petición que decía "non ci indurre in tentazione", la cual tenía su origen del latín: “Et ne nos indúcas in tentatiónem”, la cual traducida al castellano sería: “y no nos induzcas en la tentación”.
Si bien la discusión del cambio fue grande, en castellano, ya se poseía una traducción semejante a la adoptada por la CEI y la tenemos en el Catecismo de Pío X en su punto 313:
¿Qué pedimos en la sexta petición: Y NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN?
En la sexta petición: Y no nos dejes caer en la tentación, pedimos a Dios que nos libre de las tentaciones, o no permitiendo que seamos tentados o dándonos gracia para no ser vencidos.
Para resumir el problema, la CEI junto a Bergoglio, imaginó que Dios era el que empujaba hacia la tentación.
Un buen análisis del tema, lo podemos hallar en este link, donde Don Silvio Barbaglia, docente de Exégesis bíblica en el Seminario de “San Gaudenzio” en Novara plantea la cuestión y se pregunta: ¿Dónde está el problema, en los verbos o en los sustantivos?
Para su exégesis, la cual analiza minuciosamente, el problema no está en haber traducido mal los verbos, sino los sustantivos.
De acuerdo con este análisis, cuestiona que el sustantivo griego («πειρασμός») sea traducido por tentación, cuando su primer significado era de prueba, ensayo, experiencia. Esta palabra...
...evoca fatiga, sacrificio, dolor, sufrimiento, desafío y produce sobre la persona probada un sentimiento de alejamiento, de repulsión y de distancia (= la "prueba" aleja y se la quiere evitar)...
Para arrojar más luz sobre el tema, el autor analiza un paralelismo con este pasaje del Evangelio de San Mateo:
Padrenuestro (Mat.6,13) Traducido literalmente
Tentaciones en el desierto (Mat.4,1)
Y no nos lleves (εισενεγκης) (1) hacia la prueba (πειρασμον) (2), sino líbranos del Maligno (πειρασμον)
Entonces fue llevado (ανηχθη ) (1) Jesús por el Espíritu (de Dios) al desierto para ser probado (πειρασθηναι) (2) por el diablo (διαβολου).
(1) – Εισενεγκης proviene de εἰσ-φέρω el cual está en Aoristo del modo Subjuntivo de la Voz Activa, en 2da. persona singular. Ανηχθη viene del verbo ἀνάγω y lo encontramos en indicativo aoristo de la voz pasiva, 3ra. persona singular. Tanto ανηχθη como εισενεγκης son sinónimos.
(2) - πειρασμον es el sustantivo de la misma raíz de πειρασθηναι que proviene del verbo πειράζω, aquí lo hallamos en aoristo del infinitivo de la voz pasiva. Por lo tanto, ambas palabras conllevan el mismo significado de prueba, la cual fue traducida por tentación.
(3) πονηρου puede ser tomado tanto como como mal o como el maligno, de allí que es sinónimo de διαβολου (el diablo)
Este análisis, hace que Don Silvio Barbaglia proponga esta traducción:
...e non ci indurre nella prova ma liberaci dal Maligno. (...y no nos induzcas en la prueba, antes bien líbranos del Maligno).
De más está decir que en esta iglesia concreta, dominada por la mafia lavanda, donde en su mayoría el que no es homosexual es ignorante, esta traducción cae en el vacío absoluto. Más aún conociendo que la tendencia, es a negar la existencia del demonio; tal como lo explayó, “Bigotito” Abascal, el gran “papa negro”, quien seguramente se reirá de todo este planteo, diciendo palabra más, palabra menos, al salir de una sesión de meditación yoga:
No sean ridículos, no ven que Jesús no tenía grabador cuando enseñó el Padrenuestro.

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1 Se hace necesario decir que en un sentido estricto, a Dios nunca se lo ofende, como lo afirma el Salmo 58, Dios se ríe del pecador, pues su ataque no lo alcanza. Aquí el archimandrita, toma la posición del Salmo 58; pero puede verse la ofensa desde el ángulo del pecador, que busca ofender a Dios, y este es el sentido que se le da a la ofensa.
2 http://ortodoxia-digital.blogspot.com.ar/2014/09/a-proposito-del-texto-castellano-actual.html