Calesita

miércoles, 10 de agosto de 2016

Seis palabras mágicas

Tomamos y adaptamos un artículo surgido en Chiesa e postconcilio, donde se comenta y se arroja unas líneas sobre un libro aparecido en Italia: Una revolución pastoral. El subtítulo hace referencia a lo que venimos viendo en nuestros artículos:
Seis palabras talismánicas en el debate sinodal sobre la familia.
Su autor es Guido Vignelli, un estudioso de la Asociación “Tradizione, Famiglia e Proprietà” (TFP). Presenta el prólogo de S.E. Mons. Athanasius Schneider.
Dijimos que a esta Revolución Vaticana, se la debe estudiar en el lenguaje, no en los dogmas. En esta misma línea se dirige este libro aparecido en Italia.
UN LENGUAJE ORWELLIANO. – Afirman los críticos de esta nefasta Revolución Vaticana, que estamos ante un lenguaje de sello orwelliano. El escritor inglés, George Orwell (1903-1950), fue un socialista enemigo del estalinismo, conocido por su obra, Revolución en la Granja, novela que fue llevada al cine. En otra novela, Gran Hermano (Big Brother), aparecida en 1984 también llevada al cine, el autor presenta este personaje de Gran Hermano el cual nunca aparece en la novela, ni se sabe su nombre concreto, es un enigma o tal vez una invención del Partido Único que todo lo controla. Este Big Brother ha ideado un nuevo lenguaje y con él borró todo el pasado y controla todas las mentes, generando un pensamiento único y colectivo.
Esto es lo acaece en estos momentos dentro de esta Revolución Vaticana. Por ello afirma este librito:
...este lenguaje lleva una nueva pastoral que favorece el cambio de mentalidad y de sensibilidad, a tal punto de insinuar una nueva teología.
INFLUENCIAS DE PLINIO CORRÊA. – El autor toma un concepto del brasilero Plinio Corrêa donde en la iglesia modernizada, se establece una técnica para obtener un transbordo ideológico inadvertido.
De este modo llegamos a las palabras claves, que...
...si bien parecen banales e inocuas en el lenguaje donde se usan, ellas puedan ejercer una peligrosa influencia, que tienda a manipular la mentalidad de quien las usa, mediante una técnica de persuasión psicológica.
SEIS TÉRMINOS. – En este sentido, el autor del libro identifica seis vocablos con poderes mágicos, a tal punto que nuestros sacerdotes pésimamente preparados, con obispos modernizados y sobretodo, inmersos con los iconoclastas de todo tipo, pueden hacer su efecto pernicioso. Vayamos a los talismanes.
1. El primer concepto mágico, es todo lo que tiene que ver con el nombre pastoral. Aparece en Amoris Lætitia 76 veces. Se lleva los laureles por aparición acumulada; digamos que es el campeón.
Lógicamente se recurre a la pastoral para cambiar la doctrina. Responde a la tesis que explayamos hace tiempo: En el principio fue la acción. La pastoral va primero, la doctrina le sigue en consecuencia. De allí que se hable de una conversión pastoral en la Iglesia, de tal modo que la dogmática, la moral y la liturgia se adecuen al hombre moderno.
2. El segundo nombre mágico es la misericordia. Aparece en Amoris Lætitia 31 veces. No solo se la presenta como descubrimiento, sino como un perdón falto de todo arrepentimiento y penitencia. Todos se salvan. Concepto manchado de aceite protestante, donde la naturaleza humana está tan corrompida, que nada puede hacerse, sino cubrir la maldad con un manto de misericordia. Concepto que criticamos en La dialéctica de la misericordia bergogliana.
3. Le sigue la acción de escuchar en todos sus tiempos y verboides. Se debe escuchar, no tanto enseñar. Aparece en Amoris Lætitia 27 veces:
...para la pastoral del escuchar, lo importante no es más que el hombre esté en sintonía con la voluntad divina, sino tan solo ser sinceros, en paz con sí mismos y con los demás; el estarlo con Dios sería una consecuencia automática.
4. Ahora le toca el turno al discernimiento, como herramienta para analizar situaciones problemáticas. Aparece en Amoris Lætitia 33 veces. ¡Cuidado, no emitir aquí opiniones personales! Forbidden! Es el discernimiento el método para apreciar la diversidad y las situaciones complejas que gobiernan la situación fáctica entablada, de allí que Vignelli dice:
...la complejidad se convierte en una excusa para evadir el problema y evitar la cura decisiva, pero desagradable.
...la situación está excusada, o incluso justificada como si fuera insuperable, mientras que quien se obstina en regañar al acusado se lo tacha de falta de misericordia.
De este modo, se pasa de la tolerancia del mal, a su aceptación, sin excluir el acompañamiento. De allí diría un bergogliano:
¿Qué le vamos a hacer? Son las heridas de esta cultura. Aceptemos y acompañemos.
5. De esta aceptación aparece la misión bergogliana en el acompañamiento, su concepto aparece en Amoris Lætitia 58 veces. Es el subcampeón dentro de los Amores de Leticia. No se trata de acompañar al pecador a su conversión, porque como dice Vignelli...
...cada camino, por más peligroso que sea, siempre que sea elegido libremente por el hombre, conduce siempre a la meta de la salvación.
Y tal como lo dijimos en nuestra página La Dialéctica Misionera en Jonásse debe...
...acompañar los procesos culturales, seguirlos en su evolución histórica, fomentar la modernización en un sentido pluralista, sin pretender imponerles un modelo históricamente anticuado.
Nuevamente, forbidden!
6. Por último, tenemos el concepto mágico de integración, aparece en Amoris Lætitia 29 veces, sin contar el adjetivo integral. Esto nace de la mentalidad de estos revolucionarios, donde la Comunión con la Iglesia no puede ser total, sino parcial, por ello construir puentes para este servicio a la naturaleza humana.
EL OBJETIVO DE LUCIFER. – Aquí queda claro lo que a Lucifer le interesa: mantener este statu quo dentro del mundo moderno; de allí sus enormes esfuerzos para neutralizar la Iglesia, el único organismo al que realmente teme. Bergoglio, es el testaferro que firma por él.
***
JUEGO REVOLUCIONARIO. – Y como esta Revolución Vaticana, ya raya en lo ridículo, damos este juego en una tabla compuesta por tres columnas de palabras, para que cada sacerdote sorprenda a su obispo, con el lenguaje bergogliano.


Todo consiste en unir una palabra de la primera columna, con una palabra de las siguientes columnas.
A continuación damos un ejemplo de este juego. Si unimos las palabras siguiendo la flecha en rojo, podremos decir:
La pastoral debe aprender a discernir siempre con gran misericordia.
Si en cambio unimos las palabras siguiendo la flecha en azul, podremos decir:
Nuestra misericordia consiste en saber escuchar para una buena integración.
Si en cambio unimos las palabras siguiendo la flecha en verde, nos puede dar:
El discernimiento es el que nos integra por el acompañamiento.

Estas palabras son talismánicas y como comprobamos altamente mágicas. Adelante, el resto es suyo. Sea experto en Los Amores de Leticia en tan solo cinco minutos. 


jueves, 4 de agosto de 2016

El último tercermundista


En las décadas del 60 y 70, la Argentina vio el auge de Sacerdotes que se decían del “Tercer Mundo”. Una profundización detallada del tema se puede encontrar en este sitio.
CUANDO LA ANTROPOLOGÍA ORDENA. – El antropologismo teológico ha hecho que se diera más importancia a las cosas materiales, aquellas cosas por las cuales se afana el hombre todos los días que a las que pertenecen al espíritu. Los religiosos sobredimensionaron el hombre de carne y hueso, y dejaron de lado el espíritu. Era el auge mundial del materialismo dialéctico y evolutivo.
De esta gran importancia hacia las cosas materiales y su aterrizaje sobre la política, existe tan solo un paso. Este es el paso que ha dado Bergoglio, un antropólogo de la era del 70. Antropólogo tan solo en la praxis; pues carece de ideas profundas. Papa dudoso que se ocupa de lo político, tal como ordena hacer a los obispos argentinos; puesto que el hombre a quien Bergoglio ve, no se parece a las aves del cielo, a quien Dios provee el alimento. El hombre bergogliano vive aislado, en un mundo que él recalienta y destruye. En este mundo bergogliano es donde existen clases de hombres opíparos y otros sumidos en la miseria. De aquí cobra esencia su discurso político, y sobretodo, económico.
En el Vaticano hay tiempo para todo. También para la política. Y siguiendo los postulados del pensamiento del siglo XIX, se debe dedicar tiempo a la economía que es el eje de la política. Este era el Papa que en el pensamiento del Card. Martini, jesuita de vanguardia, sacaría la Iglesia de un atraso de 200 años. Papado negro, de una visión anclada en el siglo XIX.
CURAS Y POLÍTICA. – Este paso que le vemos hacer a Bergoglio, donde incursiona en el terreno político (siendo un buen peronista) y de allí al económico, ya lo habían dado en la primavera del 60 una serie de sacerdotes en la Argentina, llamados vulgarmente los curas del tercer mundo.
Por supuesto Bergoglio no es el expárroco de Wilde, el francés Andrés Lanzón, de un típico pensamiento anarquista; ni el comunista Francisco Huidobro, otro franchute a quien por el entonces Mons. Podestá abrió las puertas de su diócesis de Avellaneda. Tampoco es el asesinado Carlos Mugica, ni el músico Alejandro Mayol, a quien comprobé hace unos cinco años, que transitaba como un ecuménico deísta, tal cual lo haría un buen masón.
Bergoglio es un aborto de este gigantesco movimiento de curas inmiscuidos en experiencias de tono político y teilhardiano.
No puedo olvidar una conversación con el entonces Mons. Podestá. Corría el 1966 y mi director lo había invitado a cenar todos los jueves. En una de esas cenas de verano, un sacerdote le preguntó su opinión sobre Teilhard de Chardin, la respuesta me quedó fijamente grabada:
Es una concepción que a la larga terminará por imponerse.
Diez años después, esa concepción que terminaría por imponerse era ya obsoleta.
JESUITAS DE VANGUARDIA. – El Telar Chardón, como jocosamente lo llamaba el Padre Castellani, era un jesuita de vanguardia, y si la teología se antropologizaba, debía forzosamente evolucionar. Eran los curas del tercer mundo, ninguno ignoraba al Telar Chardón y su concepción evolucionista.
BERGOGLIO, ABORTO TARDÍO. – Bergoglio es un aborto de dicha época, altamente peligrosa para la Iglesia argentina; pero ya no tan peligrosa en este sentido, pues Bergoglio es un aborto de ignorancia, contradicciones y dislates tan grandes, que todo político o economista serio, no puede tomar con seriedad. Si los pocos curas tercermundistas que quedaron, han evolucionado, Bergoglio está estancado.
EL ANÁLISIS DE FLAVIO CUNIBERTO. – Sandro Magister trae una síntesis de Flavio Cuniberto en su artículo:
La pobreza según Francisco. Virtud y vicio a la vez. Es un hito del magisterio del Papa. Que la exalta como valor salvífico pero, al mismo tiempo, la condena como enemigo que hay que combatir. Un filósofo analiza esta contradicción, no resuelta, del pontificado. 1
Como puede leerse en esta síntesis, todo el planteo económico de Bergoglio es simplista y jocoso; o como lo llama él, es un gaudium o tal vez una lætitia. Por supuesto que el gaudium y la lætitia se la hacen sus oponentes, riendo a mandíbula batiente entre bastidores, pues respetan esta enigmática y dudosa investidura.
UN SER PARADÓJICO. – El concepto de pobreza es claro para cualquier novicio que emite sus primeros votos; pero para este papa negro, es un caos mental, caos contradictorio como dice Sandro Magister:
La acogida de los mayores actos magisteriales del Papa Francisco va de un extremo a otro.2
Es paradójico, que diga tantas contradicciones sobre la pobreza, siendo como fue maestro de novicios. Pero no se puede olvidar que la paradoja va de un extremo a otro, porque es la forma caótica de buscar la falta de equilibrio que no se quiere encontrar en la verdad; pues esta verdad se niega. Aquí no hacemos sino hallar otro rasgo demoníaco de este papado negro.
IDEA TERCERMUNDISTA. – Y como lo afirmaría uno de nuestros viejos curas tercermundistas:
No es verdad ni es justo que el Islam sea terrorista. El terrorismo está en todo lados, Piense en el terrorismo tribal de algunos países africanos. El terrorismo es también, pero no sé si decirlo porque es algo peligroso, el terrorismo crece cuando no hay otra opción, cuando al centro de la economía mundial está el dinero y no la persona, el hombre y la mujer, esto ya es el primer terrorismo. 3
Estos dichos “al boleo”, nos plantea tres cosas:
1. La superficilialidad con que fueron expresadas, parecen propias de un viejo cura tercermundista desilusionado.
2. ¿Así que la guerra del ISIS, no es religiosa? ¿Es esta opinión una payasada? ¿Ignorancia? ¿Locura? Nada de eso. Esto es marxismo y del más puro estilo. Este es un típico planteo del siglo XIX. El mundo se maneja por la economía, aunque los hechos digan, como el ISIS, todo lo opuesto.
3. Estos musulmanes, con su barbarie y locura propia, ¡son un pueblo más del tercermundo, que luchan contra los centros económicos!
LA COMPLEJA REALIDAD. – Así como existe una estrategia para la guerra, existe una estrategia para la política, y también existe una estrategia para la economía. Las estrategias se readaptan y se confeccionan todos los días, para adaptarlas a los nuevos sucesos. Quien sea el sabio que gobierne, debe armonizarlas todas en su conjunto, dentro de una unidad. Tal como lo demuestra Flavio Cuniberto, Bergoglio critica estrategias económicas totalmente pasadas de moda; el pobre hombre vive todavía en la década del 70 y con esta visión algo evolucionada, da órdenes a los centros de poder.
EL ANTI-LEÓN MAGNO. – Bergoglio, como un supino ignorante de esta sabiduría de gobernar, pretende recomponer un mundo lacerado por la guerra religiosa; y mientras el Papa San León Magno detenía a Atila para que no entrase en Roma; Bergoglio, metamorfoseado en el Francisco, ordena abrirle la puerta.
De este modo, llegamos a la caída más baja de esta Revolución Vaticana: la pérdida del sentido común. Indudablemente el papado de Bergoglio está por expirar, como el mismo sospecha al saludar:
No sé si estaré en Panamá.
Nadie debe afligirse por esto, sino vivir en el gaudium y la lætitia bergogliana. Si el jesuita Martini quería adelantar la Iglesia 200 años, el jesuita Bergoglio la adelantó hasta el fin del siglo XIX. Algo es algo.
1 http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1351336?sp=y
2 Ibídem.
3 https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-rueda-de-prensa-del-papa-francisco-en-el-vuelo-de-cracovia-a-roma-51094/

viernes, 29 de julio de 2016

El fin del recogimiento


La naturaleza humana fue dañada por el pecado original, a partir de entonces, existen tendencias desordenadas en ella. Una de ellas es vivir descontroladamente hacia todo lo que sucede por fuera de la persona. Es el estar siempre pendiente de todo lo que sucede, como una extroversión carente de toda intimidad. Hoy constatamos esta tendencia, cuando vemos a todos los que viven con auriculares. Viven hacia afuera huyen de su interior.
LA PAZ INTERIOR. – Desde este punto de vista, el recogimiento es lo opuesto, un silencio interior y este silencio es un producto de la Paz interior de la persona.
Cuando se pierde la Paz interior, se busca la disipación.
Cuando vivimos siempre hacia afuera de nuestra persona, marcamos el fin de nuestro silencio personal.
EL RITO EXTROVERTIDO. – Si llevamos este plano a la piedad, hoy constatamos que el Novus Ordo del Gran Arquitecto litúrgico, Mons. Aníbal Bugnini, es un rito plenamente extroverdido, carente de intimidad. Con esto no decimos que no tenga algún que otro pasaje de introversión, pero llevado a la práctica, se busca eliminar todo recogimiento. Es que el Novus Ordo y su mutación permanente, está definitivamente matando el recogimiento.
LA PIEDAD ICONOCLASTA. – Los iconoclastas protestantes con su griterío, a micrófono abierto, ignoran el recogimiento. En saga le van los sacerdotes educados en el neomodernismo, pues como dicen los detractores del Novus Ordo, la nueva Misa está protestantizada.
¿Acaso los iconoclastas protestantes son el ideal de la piedad? Todo lo opuesto, son sus destructores natos, sobretodo con sus feroces prejuicios pseudobíblicos.
Por ello no imitamos a los iconoclastas protestantes como hace Bergoglio, y hacemos todo lo opuesto a lo que este papa nulo acostumbra hacer, porque carece de juicio crítico.
ENSEÑANZA TRADICIONAL. – Afirma Lehodey:
Santa Teresa, tratando de la oración vocal, o más bien de la oración vocal meditada, y partiendo del principio de que Dios está en el alma justa como en un magnífico palacio o en un pequeño paraíso, encarece la oración que llama de recogimiento activo. Cerrando los ojos del cuerpo, el alma recoge sus potencias y entra dentro de sí misma con su Dios, no dejando de mirarle interiormente, mientras sus labios pronuncian piadosas plegarias; y persuadida de que su Majestad está muy cerca, y de que no es menester hablar en alta voz, háblale con amor y sin ruido, como a su Padre, Hermano, Esposo y Señor. 1
Del texto se desprenden varios conceptos.
1. El recogimiento, que viene del verbo recoger, consiste en darle una unidad al desorden interior del hombre.
2. Se recogen los sentidos, la inteligencia y la voluntad, y se dominan los sentimientos.
3. Se pone de manifiesto un propósito: fijar la atención en Dios.
4. Dios no se encuentra en el infinito, lejos del alcance del hombre, sino dentro de cada persona.
5. El recogimiento lleva a la Paz del alma.
Una vez realizado este camino, puede la persona iniciar su oración.
LOS OJOS INTERIORES. – En otras palabras, para el recogimiento es necesario cerrar los ojos del cuerpo, como metáfora para anular el mundo exterior todo lo que sea posible, para poder mirar hacia el interior del alma.
De este modo se abren los ojos del alma, y allí se ve a Dios, lo cual trae la Paz al corazón.
SILENCIO vs “ACTUOSA PARTICIPATIO”. – ¿Cómo se produjo esta muerte de la paz interior? Muy simple. El Vaticano II, ordena hacer de la Liturgia una “actuosa participatio”. No por nada la palabra actuosa en la SC. 2 aparece 13 veces. Significa que los Padres Conciliares veían la piedad de los fieles en 1960, como algo pasivo; pues si no es activa, es pasiva. Por su parte el concepto de actuosa participatio (participación activa) lo hallamos retratado 10 veces 3.
DOBLE LENGUAJE. – Como todo documento del Vaticano II, la SC es uno de los que más peca de doble lenguaje, pues mientras se buscaba desesperadamente una oración hacia afuera de la persona, aparece también un reflejo del interior de ella:
Los pastores de almas fomenten con diligencia y paciencia la educación litúrgica y la participación activa de los fieles, interna y externa, conforme a su edad, condición, género de vida y grado de cultura religiosa, cumpliendo así una de las funciones principales del fiel dispensador de los misterios de Dios y, en este punto, guíen a su rebaño no sólo de palabra, sino también con el ejemplo. 4
¿Qué es la participación activa interna y externa? ¿Acaso existe una participación que es pasiva? ¿Acaso la externa no es interna? ¿O es que la interna no es participación? Un verdadero lenguaje de acertijos.
HERMENÉUTICA POSTCONCILIAR. – En la hermenéutica posterior, a este doble lenguaje de la SC los sacerdotes neomodernos, en su mayoría pésimamente preparados, contemplan el silencio personal, como una falta inaudita de participación. La gente está en silencio, hay que hacer algo para que participen. Esta es la mentalidad mediocre de los nuevos sacerdotes. De allí que si sabemos observar lo que se hace en las misas modernistas del Novus Ordo, veremos que el silencio no existe o es la excepción.
SIGUE EL DOBLE LENGUAJE. – Veamos ahora este otro pasaje de la SC:
Para promover la participación activa se fomentarán las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las antífonas, los cantos y también las acciones o gestos y posturas corporales. Guárdese, además, a su debido tiempo, un silencio sagrado. 5
Se comienza hablando promover la participación activa y se termina con lo opuesto: un silencio sagrado. Algo típico del lenguaje conciliar, comenzar con una idea y terminar con su contraria, armonizándolas de tal modo, que parezcan naturales.
ACTUOSA PARTICIPATIO” EN PERFECTO SILENCIO. – Yo puedo tener una actuosa participatio estando en perfecto silencio. Pero el Vaticano II, en su hermenéutica del doble lenguaje, pretendió borrar el silencio interior y reemplazarlo por la verborragia. En este Art. 30, hallamos la base para la piedad coribante de los carismáticos donde el carisma brilla por su ausencia. En ellos el silencio fue reemplazado por la danza pagana.
Insistimos, hoy se reza con el cuerpo, no se sabe rezar con el alma, y uno de las causas es que algunos sacerdotes neomodernos, no saben a cierta cierta, si existe un alma espiritual y eterna. Por ejemplo, Bergoglio la niega 6, y para colmo, los obispos argentinos piden que lo apoyemos.
ORDEN INTERNO BÁSICO. – El recogimiento, es en principio, un orden interno. Sin este orden que es básico, nada puede hacerse, pues sobre él se construye todo. Por el contrario la actuosa participatio es un virtual orden externo. Digo virtual, pues no se puede tener un orden externo cuando se adolece del orden interno. ¿Tal vez esto quería decir el enigmático Art. 19?
UN EJEMPLO. – Esto nos lleva a considerar ciertas actitudes del rito latino, que armonizaban ambos órdenes. Por ejemplo la oración del Padrenuestro o mejor dicho, del Pater Noster, la rezaba el sacerdote en voz alta, pues la seguía el fiel en profundo silencio interior, cerrando con un final comunitario:
Sacerdote: Et no nos inducas in tentationem.
Fieles: Sed libera nos a malo. Amen.
Hoy, en la misa neomoderna, hacen como los iconoclastas protestantes, se toman de la mano, o ponen los brazos en cruz, pues ya dijimos que es una Misa protestantizada, la cual llega al colmo del protestantismo, cuando se hace como estos iconoclastas: comulgar con la manos.
El recogimiento, es lo que en el cristianismo oriental, recibe el nombre de hesiquia, (ἡσυχία), la cual es toda una concepción tradicional de la forma de orar. Occidente, también tuvo esta concepción, hasta..., hasta que llegaron los “bandoleros” que interpretaron el Vaticano II.
El fin del recogimiento en la única ceremonia litúrgica que quedó en pie los días sábado y domingo, es otro gran fruto del Concilio Vaticano II.

1 Dom VITAL LEHODEY, Abad Cistercienee de la Trapa de Bricqucbec. LOS CAMINOS DE LA ORACIÓN MENTAL, Pág. 29.
2 Sacrosanctum Concilium.
3 SC. Artículos 14; 19; 21; 27; 30; 41; 50; 79; 114; 121.
4 SC. Art. 19.
5 SC. Art. 30.
6 Cfr. Denzinger-Bergoglio.