Calesita

jueves, 28 de febrero de 2019

El Vaticano perdió su autoridad moral


Nada es más preocupante, que observar una estructura eclesial sin ninguna autoridad moral.
Michael Matt, editor de The Remnant, lo lamenta en sus opiniones sobre la última cumbre del 21 de febrero.


martes, 26 de febrero de 2019

Con la cabeza gacha

Como ya dijimos, Bergoglio es peronista, y entre los peronistas existen máximas, entre ellas una es esta:
Cuando quieras que no se haga nada, forma una comisión.
Aquí se formó una cumbre, un summit. Se movió el avispero, se sacudieron con costosos viajes, se hizo un pantallazo para el marketing, se aburrieron con consideraciones que todo el mundo conoce, y este es el resultado: La nada.
La vaticanista Valentina Alazraki, corresponsal de la TV mexicana, zamarreó a los adormilados miembros del summit, con un fuerte mensaje.
La periodista, empleó en su discurso, los términos de Carl Schmitt cuando define la política, la cual, según sus conceptos, gira sobre las categorías de amigo-enemigo. Alazraki es muy consciente de que esto es una guerra, en la cual los adormilados prelados están indefinidos; peor aún, muchos han buscado la aberrante pedofilia como amiga, tal como surge de este summit, donde la homosexualidad es un tema tabú. Si así no fuese, Bergoglio tiene los días contados delante del lobby gay que lo gobierna.
Realmente vergonzosa la actitud de los silenciosos prelados educados en el Vaticano II, donde la carne no es ya nuestra enemiga, término que no figura en el novedoso catecismo actual, luego de abandonar el de Pío X.
Ante la pregunta de Alazraki: ¿De qué parte están?, en esta guerra, se muestra una clerecía indefinida, amante de todo lo que la aplauda. Aquí no hay aplausos, aquí hay vergonzosos reproches. Quedó claro que Bergoglio y sus adormilados prelados, no están en guerra, no muestran una iglesia militante sino complaciente.
Bergoglio tomó todas las precauciones, para que el summit no se le vaya de las manos y podría ser esto una señal de triunfo; pero la sensación es otra y la escribe Specola en su página del 24 de febrero:
Esto se está terminando y las cosas se complican cada vez más. Todo apunta a que hemos vivido durante decenios en la Iglesia Católica una cadena de mando que estaba corrompida y se escudaba detrás de lo más santo y sagrado para ocultar y destruir pruebas...
Más antes que después el velo caerá y veremos con total claridad el mundo corrompido que ha intentado gobernar la iglesia.
Y el 25 febrero, al ver como se encerraban cobardes, Bergoglio y sus prelados, en una misa “a puertas cerradas”, escribía:
Se nos habla de iglesia de puertas abiertas, de hospital de campaña, de la iglesia en salida, del diálogo, de tantas tonterías, y lo que estamos viendo es unos pastores acobardados que se encierran en la imagen más absurda de la ‘autorreferencialidad’ que tanto critican.
Y mientras se desarrollaban las obsoletas recetas de una cumbre de cobardes, los laicos dejaron al descubierto al maricón Zanchetta, de quien se rumorea que está oculto en Madrid, con un alto prelado amante. Mientras por su parte, en Argentina se conocían las andanzas del obispo castrense Olivera, uno de los protegidos de Bergoglio, poderoso amante de las riquezas y gran encubridor de prelados maricones, a tal punto, que se filtraron en la web espantosas fotografías (advierto que no son aptas para mujeres ni menores...), de sus protegidos maricas.
Si Dios creó el mundo de la nada, Bergoglio, el gran miembro del clericalismo, lleva sus propios clérigos del summit a la nada.

domingo, 24 de febrero de 2019

El usurpador Bergoglio

Continúan los estudios dando amplia confirmación a nuestra tesis que expusimos ya en 2013, afirmando que el Papa que fuese electo en el consistorio no sería Papa.
Por supuesto, nos tildaron de cismáticos.
Hoy dejaré algunas reflexiones de Álex Holgado, dejando al fin de esta entrada, el link correspondiente para que nuestros lectores lean la detallada exposición de los hechos que relata, demostrando que Bergoglio es un usurpador y al mismo tiempo, un católico excomulgado.
Por tal motivo, a la inválida renuncia de Benedicto XVI, no solo tenemos razones de lógica, razones de derecho canónico, sino que Álex Holgado agregará razones surgidas de la procesión de los acontecimientos.
Y como dice él:
Nada resulta más terco que la verdad de los hechos. La realidad no es creíble, sino que es, simplemente, obligatoria.
Por ello, no afirmo que Jorge Mario Bergoglio no es Papa porque no me guste. Es cierto que no me gusta, pero no soy como esa masa que prioriza lo que le apetece y soslaya la realidad. No sostengo que Bergoglio no es Papa porque sea hereje, que lo es. Ni digo que está excomulgado porque sus herejías me duelan, que me duelen. No. Jorge Mario Bergoglio no es Papa y está excomulgado porque así lo decretan las leyes que rigen la Iglesia. ¿Qué puedo hacer yo?
Ah, los medios de comunicación, ya se sabe: no te puedes fiar”. Así hablan quienes rechazan los hechos contrastados y publicados por diversas fuentes. Y así hablan quienes a continuación te espetan que dejarán de considerar Papa a Bergoglio cuando la Iglesia lo decrete. ¡La misma Iglesia que controla el usurpador! El candor o el miedo coinciden en hacer a los hombres ridículos.
Concluyo con sus mismas palabras: La Verdad, no es negociable.