Calesita

sábado, 13 de enero de 2018

La dialéctica del “efecto Francisco”


Bergoglio teológicamente, ha sido siempre un ignorante, no por incapacidad, sino porque desprecia las ideas; a él solo le interesa la acción y dentro de la acción, el ser dialéctico con principios bien definidos. Hoy, el dialéctico Papa, no puede pisar la Argentina, es el “efecto Francisco”.
Bergoglio y la jerarquía episcopal argentina, corren por rieles paralelos: Bergoglio con sus hechos, el episcopado con sus declaraciones; y estos dos rieles no se encuentran nunca.
Sandro Magister, publica una carta al respecto donde ruego se lea, para que se vea cuál ha sido el efecto Francisco en su propia tierra. ->
A continuación, publico otra carta donde vemos reiterarse este “efecto Francisco”. La misma circula por las redes sociales, donde la opinión de la jerarquía católica argentina es inexistente.
Aclaro, que quien lo hace, lo hace con el corazón, más que con las ideas. La misma tiene un fuerte tinte político, pero ¿acaso el peronista Bergoglio no lo tiene? La expongo, porque señala el sentir de gran parte del pueblo católico argentino, donde se desmienten las palabras de la inoperante jerarquía episcopal argentina, hoy, atada de pies y manos al bergoglianismo peronista.

Carta a Francisco: La gran ironía
La gran ironía de tu vida, Francisco... El único y exclusivo culpable de que no puedas volver a tu patria... ¡sos vos!
El día que te eligieron... lloré de felicidad, como tantos otros argentinos, y... recuerdo, con tu viaje a Brasil, no podíamos parar de llorar de emoción, tanto amor despertaba tu actitud de santo redentor que había venido a salvar el mundo, ¡¡¡el elegido!!! Eras nuestro máximo y único orgullo nacional. El jefe espiritual del planeta...
Pero... poco después, comenzaste a rodearte de “korruptos”, no pudiste disimular el placer que sentías al recibir a la máxima responsable de la destrucción del país. Condenas la corrupción, estableciéndola como otro pecado más, y sin embargo, a la gran ladrona, la protegiste todo el tiempo de... ¿nosotros? ¿De quién? Porque según sus propias palabras, si le llegaba a pasar algo, teníamos que mirar al Norte (aludiendo a los EE.UU.) por eso nos pedías que ¿"la cuidásemos"? Ella nos humillaba y con los secuaces de su banda nos estaban robando el país, pero había que ¿protegerla?
Por qué nunca le pediste a ella que nos protegiera, que no siguiera destruyendo la república?
Por qué no pedís ahora que protejamos a María Eugenia Vidal, una frágil mujer, enfrentándose sola a las bandas de narcotraficantes internacionales más peligrosas? Ella está terminando con la mafia de la policía corrupta, encubridora de trata de blancas, juego y narcotráfico. Está enfrentándose en soledad con lo peor de todo tipo de delincuencia... pero vos... ¿no lo sabes cierto? Por eso no nos pedís que la protejamos... pero no te preocupes, nosotros vamos a protegerla por lo que significa en sí, no necesitamos tu pedido.
¿Y a Macri, tampoco tenemos que protegerlo, cierto? ¿No lo merece acaso? Él está tratando de reconstruir un país devastado por tus protegidos, querido Francisco, ¿tanto te cuesta reconocerlo?
A los delincuentes les dedicaste todo tu afecto, mientras vimos que las hijas de Nisman no merecieron ni una sola de tus palabras. Como tampoco los presos políticos de Cuba... ni hablar de los pobres venezolanos, molidos a palos por Maduro, tu amigo populista, cada vez que intentan alzar la voz por sus derechos.
Recibiste con tanta ternura a la diabólica Hebe... a Milagro Sala, la asesina delincuente, le enviaste tu cálido abrazo en el rosario bendecido…
Moreno, el caballo Suárez, y tantos otros, así como los sindicalistas más “korruptos”, todos ellos corrieron a recibir tu bendición liberadora de pecados y tranquilizadora de conciencias...
Y así fue como... la mitad de los argentinos vimos que no había espacio para nosotros en tu corazón y comenzamos a mirarte con resentimiento... ¡nos olvidaste, Francisco!
Los que votamos por el fin de la delinkuencia korrupta nos sentimos defraudados en lo más íntimo, en la creencia de que finalmente, alguien pudiera traer paz a nuestros espíritus y al alma argentina, tan dañada...
Hiciste todo lo contrario, abriste aun más la grieta.
Pero Francisco, todo se paga... y es Dios el encargado de hacerlo. Ahora... no podés volver, porque tu presencia solo genera rencor en muchos de nosotros... ¡Nos olvidaste!
Y ahora Dios te lo recuerda... el líder de la paz mundial, el embajador del Amor Divino, viajás por todo el mundo con pasaporte argentino. ¡Pero no podés volver a tu amada Patria!
Qué gran ironía Francisco...
A. G.



domingo, 7 de enero de 2018

Volcán próximo en erupción


La Iglesia en estos momentos se parece a un volcán, muy tranquilo por fuera, pero por dentro está en plena ebullición, como si fuera una botella de champaña, cualquier sacudida fuerte puede hacer saltar el corcho, y allí se podrá ver que es un volcán en plena erupción.
Hoy, tan solo pueden verse grietas de las cuales comienza a salir la lava de la verdad oculta.
Así vemos como tres obispos de Kazajistán se oponen al antimagisterio de Bergoglio, provocando otra grieta del volcán, donde dos obispos italianos se plegaron agrandando la abertura.
Lógicamente esto provocó una de las tantas rabietas de Bergoglio, como aquellas que sufría el Führer alemán cuando las cosas no salían a su gusto. Y no es para menos, si el ejemplo arrastra, como la adhesión de Janis Pujats, arzobispo metropolita de Riga en Letonia, y la del obispo de Salisburgo, Andreas Laun; la autoridad de Bergoglio, ya en plena decadencia, comienza a ser lentamente pisoteada.
Por ello se dice en Anonimi della Croce: 1
La fuente me dijo que Omissis 2 estaba furibundo. Montó sobre todas sus furias. Pues no soporta ninguna oposición. Lo escucharon gritar:
¡Se arrepentirán! ¡Se arrepentirán amargamente!”
Por supuesto, a esta altura de las circunstancias, las rabietas amenazadoras de Bergoglio comienzan a perder su efecto, peor aún, comienzan a producir el efecto opuesto, ahora causan risas.
Según Anonimi della Croce, la estrategia de Bergoglio será no responder personalmente, tal como hace siempre, de allí el Omissis como sobrenombre; por consiguiente dio carta blanca a sus funcionarios de prensa oficiales e informales para comenzar una campaña mediática difamatoria contra los cinco obispos. Hoy ya son siete, mañana pueden ser más. El número cambia día a día. La pobre Gestapo estará saturada de trabajos en pro de la infamia.
Mientras tanto esta misma Gestapo asumió el control total de la isla vaticana, hoy más aislada que nunca: mail, teléfonos, espionaje, cámaras ocultas en los despachos. No vuela una mosca, sin que el gran Führer papal se entere. Esto es lo que se veía en los regímenes comunistas de antaño, resucitados ahora de la mano del gran peronista Bergoglio. Y luego no quieren que hablemos de Revolución Vaticana, en su etapa dogmática.
Los regímenes totalitarios que destruyen la persona, han caído estrepitosamente, pero como siempre, el pobre porteño, quien cree vivir en la década del 70, viaja a contramano de la Historia.
Y para que todo el mundo diga lo que el quieren que digan, el Vaticano armó un App, así todo sacerdote descargará cada semana, las homilías que a ellos se les ocurran, bien preparadas por los delegados bergoglanos, imbuidos de su mentalidad herética.
Hoy esta App es libre; pero en unos meses será "sugerido" usarla y dentro de un año será obligatorio. Me pregunto, por qué las homilías que escriben domingo tras domingo, el sacerdote las descargue y tan solo las lea. De este modo el gran Bergoglio, llegará a ser el Sumo Sacerdote de la Orbis sin mediación alguna, sin dubia de ninguna clase, sin molestos intermediarios.
Tan solo falta que la Gestapo del régimen bergogliano, controle quien las baja y quien las evita, tarea esta para las ramificaciones de esta Gestapo que debe crecer en la Orbis; cosa que veo más improbable. Decía Lech Walesa que era imposible el retorno del comunismo en Polonia, pues todo el mundo lleva un teléfono en el bolsillo y controlarlo se hace imposible.
Pero como siempre, el pobre porteño, quien cree vivir en la década del 70, viaja a contramano de la Historia.
Mientras tanto algunos se preguntan como Mario Palmaro:
Qué tiene aún que suceder en esta Iglesia para que los católicos se alcen, de una buena vez, y se pongan de pie. Se pongan en pie y comiencen a gritar desde sus techos toda su indignación. Atención: me dirijo a los simples católicos. No a las asociaciones, a los conventículos, a los movimientos, a las sectas que durante años han estado tratando de administrar los cerebros de los fieles en nombre de otros, dictando la línea a los adeptos. Lo cual me parece que todos están bajo tutela como los minus habens, figuras heterólogas de figuras más o menos carismáticas y más o menos confiables. No, no: aquí apelo a la conciencia de los simples individuos, a sus corazones, a su fe, a su virilidad. Antes de que sea demasiado tarde.3
Palmaro en su gran indignación olvida, que en la Iglesia no se actúa en forma individual. La Iglesia no es liberal, es comunitaria. Vale su apelación para despertar la conciencia dormida de muchos.
Se pude decir que internet es la voz de la conciencia católica. Mírese por donde se mire, sacando esas sectas que durante años han estado tratando de administrar los cerebros de los fieles en nombre de otros, dictando la línea a los adeptos, de las cuales nada se puede esperar, excepto la modorra habitual de una mediocridad galopante, la voz de los católicos llena todo este espacio contra las aberraciones que la Revolución Vaticana pone en escena. Léase lo que se lea, mírese lo que se mire; la jerarquía queda totalmente eclipsada por falta de realismo dogmático, o simplemente por inercia innata.
Vuelvo a repetir lo dicho otras veces, esta jerarquía vendida a la masonería, no podrá hacer lo que hizo en la décadas del 60 y 70. El católico simple, tiene voz e internet lo demuestra.
¡Llegó la hora de gritar!


1 https://anonimidellacroceblog.wordpress.com/2018/01/03/spifferi-parte-lvi-la-quiete-prima-della-tempesta-cosa-sta-preparando-bergoglio-per-i-tre-vescovi-della-correzione-ufficiale-di-fra-cristoforo/
2 Así es como llaman a Bergoglio. Término latino usado en leyes, indicando que no afirma todo lo que piensa.
3 Visto en Chiesa e Postconcilio.

jueves, 4 de enero de 2018

Una Iglesia neutral



La era Bergoglio no se hizo en un día, se fue preparando lentamente desde el Vaticano II. De este suceso a la fecha, se produjo un ciclo que cierra en nuestros días. Hoy, la Revolución Vaticana impone la tan ansiada era masónica de la neutralidad. Analicemos los sutiles pasos transitados durante este medio siglo transcurrido que dieron paso a esta desolación.
La Tradición
El Catecismo de Pío X afirmaba que el demonio es el más perverso enemigo de Dios y de los hombres. (Art. 366) Este ángel caído por apóstata mantiene un principado en el mundo, como lo expresaba al tentar a Jesucristo en el desierto:
Todo esto te daré si de rodillas me adorares. (Mateo 4, 9)
El mundo es el reinado del demonio, y como el demonio es el enemigo acérrimo de Dios y de su Iglesia, su odio lo transmite a este mundo que niega todo demonio, pero sigue fielmente sus dictámenes.
Así lo presentaba el Catecismo de Pío X (Art. 34):
El demonio, que queriendo contrariar los designios de la Iglesia, hace los mayores esfuerzos para inducir a los cristianos a que vivan según los dictámenes del mundo y de la carne.
Y en su Art. 49:
Jesucristo, antes de su Pasión, quiso entrar triunfante en Jerusalén, como , estaba profetizado ... 2°, para enseñarnos que con su muerte triunfaría del demonio, mundo y carne y nos abriría la entrada del cielo.
El enemigo del alma
En su Art. 366, el Catecismo de Pío X, lo llama enemigo:
Quien recurriese al demonio o lo invocase cometería en pecado enorme, pues el demonio es el más perverso enemigo de Dios y de los hombres.
***
Los pasos hacia la era de Bergoglio
Primer Paso: Amortiguar la Tradición
Lo que presentamos es la doctrina de la Tradición de la Iglesia. Veamos ahora como se socavó sutilmente esta doctrina.
El nuevo catecismo hablará de los ángeles caídos, pero no hablará de ellos como enemigos. La palabra “enemigo” ya no existe. Si la guerra es tener en claro quien es el amigo y quien es el enemigo; este nuevo catecismo prepara un soldado espiritual, el cual no sabe contra quien pelea.
Hemos iniciado la era de la neutralidad. Este fue el primer triunfo del demonio, si bien dirá el art. 395 de este nuevo catecismo:
Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños —de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física—en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rm 8,28).
Analicemos este artículo:
1. No posee poder infinito, lo cual es real, pero su poder, como en la guerra, puede aumentar o disminuir. Nada se dice de esto.
2. El poder le viene dado por solo ser espíritu puro. Nada se dice de la distinta diversidad y diversa potencia de los ángeles caídos, y mucho menos de su poderosísimo jefe, Lucifer. Por otra parte, su poder aumenta o disminuye de acuerdo a la asociación del hombre, de lo cual aquí se hace nuevamente silencio. Esto es un triunfo para el “Satán”, como lo llama este novedoso catecismo.
3. No se dice que es el príncipe de este mundo, donde gobierna no por sí mismo, sino por el mundo que secunda sus mandatos.
4. Si la divina providencia ...dirige la historia del hombre y del mundo, y lo hace con fuerza y dulzura, ¿qué sucede con las guerras, hambrunas, terremotos, maremotos, epidemias y otros males?
Es indudable que el nuevo catecismo no goza de unidad, se pueden hallar distintos criterios y muchas adiciones. Para responder la pregunta del punto 4to. será necesario recurrir a otro tema, como los males en el mundo.
Resumiendo el segundo paso: Lo que interesa, es ver como en un catecismo se presenta a las fuerzas personales del mal como enemigos, y en el novedoso catecismo se busca minimizar la guerra que la Iglesia viene sosteniendo con los demonios.
De hecho no existe en el nuevo catecismo, la concepción que el demonio, el mundo y la carne son los enemigos del alma y actúan en forma aliada. Como lo demuestra el artículo 395:
Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños —de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física—en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia.
5. Como surge de la lectura del art. 395, nada se dice de las acciones directamente físicas que el Satán puede producir, como castigar ferozmente a los santos. ¿Qué decir de San Antonio del desierto? ¿Qué del Santo Padre Pío? ¿Qué de las almas místicas que cruelmente lo padecen? Silencio absoluto del novedoso catecismo.
Tan solo se concede que su acción cause graves daños —... indirectamente incluso de naturaleza física—en cada hombre y en la sociedad,...
Tampoco habla de ciertos daños causados a la naturaleza física, cuando el hombre en su impiedad, le otorga derecho y fuerza para hacerlo, pues su objetivo es destruir todo lo creado.
Tercer Paso: Los frutos del nuevo catecismo
Este nuevo catecismo, producirá sus frutos, son los que vemos hoy en la era Bergoglio.
Los pentecostales creen en el demonio, ergo Bergoglio también lo menciona, pero dentro de un contexto que se puede definir con las expresiones genéricas que se le escuchó a una endemoniada:
La mitad de los sacerdotes no cree en mí, y la otra mitad me tiene miedo.
Eclipsada y contenida por miedo la Serpiente antigua de la enseñanza oficial de la Iglesia y de la mente de sus representantes, su aliados como el mundo y la carne, perderán lentamente su carácter de enemigos del alma humana.
Es lo que vemos en la era Bergoglio, quien realizó un pacto amistoso con este mundo. De la carne, ya se ocupará en los Amores de Leticia 1, de fantasear que ciertas almas, las cuales son incapaces de cambiar, con una Gracia que le es siempre ineficiente, aceptando situaciones donde el alma no guerrea, pues el enemigo ya no existe; sino que se entrega atada de pies y manos, al inexistente e inofensivo demonio, al mundo amigo y a la carne, en la cual nada hay de malo.
Aparecerán las luminarias de la era Bergoglio, como Cupich, el impresentable; o el cardenal Marx, el obeso y rico teutón, afirmando que nada hay de malo en la homosexualidad.
Ahora la carne, no es enemiga, sino amiga.
Si el capítulo XII del Apocalipsis presenta una guerra cósmica, que se inicia entre San Miguel y el Dragón, y dicha guerra se traslada entre los hombres; nuestros jerarcas, ya con sobrados síntomas de cansancio en la batalla, se han rendido y han firmado la paz, la paz de la neutralidad.
Concluyó la guerra contra el Dragón, contra el mundo y contra la carne. En la era Bergoglio, el Satán se muestra vencedor de esta batalla.
Ahora el mundo es nuestro amigo y toda sal (la cual ha dejado de darse en el bautismo), puede tirarse a la basura, pues daña el corazón de la paz masónica. Como afirmaba Carl Schmitt:
Con la técnica, la neutralidad espiritual llega a su expresión más simple: la nada. Tras de haber reducido a abstracciones la religión y la teología, y, más tarde, la metafísica y el Estado, nuestro patrimonio intelectual y moral parece haberse convertido enteramente en una abstracción, y la neutralidad absoluta fue por último, el anuncio de su completa dilapidación.
La Iglesia de la nada
Esta es la nueva era de la Iglesia, transitada por Bergoglio. El demonio es un mito, el mundo un amigo y la carne un complemento para aceptar en cualquiera de sus formas o justificar en sus depravaciones.
A todo este enfoque, el idealismo no solo dará el sustento filosófico, sino que esta actitud de ineptitud total, será sublimada en aras de la Historia y de la Evolución.
Si la Historia hegeliana es la que posee un Espíritu que la dirige evolutivamente de menor a mayor, entonces, el nuevo catecismo dirá que la divina providencia ...dirige la historia del hombre y del mundo, estando de este modo, la Iglesia atada a la evolución del mundo. Posición esta de la Escuela de Tubinga, con Kasper a la cabeza.
Si la idea del hombre es la que construye la realidad, por consecuencia, la idea del sexo es la que construye el sexo, de allí emanará la ideología de género. El sexo ahora viene creado por la mente humana.
La nada para esta iglesia, es llamada en las Escrituras, la desolación (ερημωσις), y esta es consecuencia directa de la abominación (το βδελυγμα) hacia el Satán, el mundo y la carne. ¿Acaso vamos a preguntarnos el motivo de la disminución de las vocaciones, el vacío de las iglesias y las masas que aplauden la transformación de esta iglesia en la nada?
Estamos ante una iglesia que suscribe lo que decía la esotérica película muda de Metrópolis:
¡Qué grande es el hombre!



1 Amoris Lætitia.