Finalizada la Guerra de Secesión en el norte de América, los obispos católicos se reunieron en Baltimore, para afrontar los problemas de su tiempo, y las nuevas conductas de los Reformadores.
Ya vimos el auge del mesmerismo y del espiritismo anterior a la guerra misma, que se habían iniciado con el nuevo awakening, y comenzaban a dar forma al Tercer Revival Reformador.
Por consiguiente, en 1866, los obispos católicos se reunieron en el Segundo Concilio Plenario de Baltimore, el cual estuvo presidido por el arzobispo Martin Spalding, uno de los principales eruditos de la Iglesia local. El concilio incluyó decretos y una exposición doctrinal sobre las herejías y los errores que pululaban entre los reformadores, además de codificar la disciplina existente.
En el Capítulo VII, trataron el tema De Erroribus Serpentibus. O sea, Acerca de los errores de las Serpientes. Un título imposible que hoy pueda surgir de un puñado de obispos sinodales, influenciados por la herejía bergogliana-prevotista.
El primer tema trata de Sectarum Colluvies, o el Lodazal de las Sectas. Nada más gráfico para la época.
Se comienza atacando el concepto de libertad impulsado por Lutero y destacando las consecuencias que aportó:
...resultó que cada uno siguió su propio consejo, como ovejas sin pastor, y en consecuencia surgieron sectas y disensiones en tierras donde antes abundaban la paz y la unidad; Y los hombres se han vuelto como niños, llevados de un lado a otro por todo viento de doctrina, en las artimañas de los hombres, en la astucia de las artimañas del engaño. Porque, rechazando el yugo de Cristo y de la Iglesia, su esposa inmaculada, de sus hombros, y jactándose de una falsa libertad, ya no produjeron los frutos del Espíritu, que son caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, dominio propio, castidad;...(25)
En el punto siguiente destacan el odio de los reformadores contra el catolicismo, algo que en los días actuales, los prelados parecen haber olvidado:
...los innovadores de hoy se mueven más por el odio que por el amor, y tienen un celo no por la edificación, sino más bien por la destrucción…
...su obra no proviene de su propia edificación, sino de la destrucción de la verdad. Socavan la nuestra para construir la suya propia. (26)
¿Qué diría el “Papa bueno” sobre este texto? ¿Acaso no se sentía en el catolicismo el odio proveniente de las sectas? Por tanto se adopta una actitud, la cual es universal en el catolicismo de todos los tiempos, atacar los líderes por sus errores y ser amables con los súbditos de dichos falsos pastores:
...los Pastores de almas deben arder con el mayor celo, arremetiendo con fuerza contra los líderes de errores y sus principios pestilentes, pero tratando con amabilidad y gentileza a la multitud, que se mueve más por la persuasión que por la denuncia. Que todos sean exhortados dulcemente a la unidad y la paz,… (27)
La consecuencia está a la vista. Las sectas, llevan a la indiferencia generalizada, donde poco importa lo que se crea. O se pierde la fe, o se abraza el evangelio romántico de Göethe. Importa la acción, no lo que se cree:
¿Qué tiene de extraño que los hombres, sacudidos por las olas de tantas sectas en constante cambio, caigan en la indiferencia respecto a todas las doctrinas de la santa Religión, y lleguen al extremo de afirmar abiertamente que importa poco lo que los hombres crean o la religión que adopten, siempre que se esfuercen por conformar sus costumbres a las reglas de la rectitud y al camino de la honestidad y la justicia? (28)
Y esto es una plaga general. La misma que se usó en la herejía bergogliana:
Esta plaga, que prolifera en nuestros tiempos, bajo el disfraz de la caridad y la benevolencia,... (28)
¡Atención ahora bergoglianos y prevostianos! Miren lo que se dice en el punto 31:
El indiferentismo abre el camino a la incredulidad y la infidelidad; pues si, contrariamente a la declaración abierta del Señor: «Quien no crea será condenado», todo hombre puede, no obstante, salvarse, sea cual sea su creencia o la religión a la que se adhiera, poco importa y poco perjudica su salvación si derriba los fundamentos mismos de la religión cristiana...
Luego retrata a la perfección la herejía moderna bajo los nombres de unitarismo y universalismo:
Los sistemas unitarios y universalistas, todavía vigentes hoy en día, tienden a este fin; el primero de los cuales niega la divinidad de Cristo, el segundo los castigos eternos del infierno, o el infierno mismo.
Y lanza una norma, que debería ser no del siglo XIX, sino algo actual:
Que los obispos y los demás pastores de almas resistan con valentía sus blasfemias, para que los simples no sean engañados.
En el Punto V analiza el fenómeno del mesmerismo. Se denuncia que no se utiliza científicamente, sino que se lo manipula para descubrir lo oculto:
Pues se ha descubierto que se ha introducido un nuevo tipo de superstición a partir de los fenómenos magnéticos, que muchos modernos se esfuerzan no por desarrollar, como sería el caso con las ciencias físicas, sino por engañar y seducir a los hombres, pensando que lo oculto, lo remoto y el futuro pueden descubrirse mediante el arte o la pretensión del Magnetismo, especialmente con la ayuda de las mujeres, que dependen únicamente de la voluntad del Magnetizador». (Encyclica C. S. O. ad omnes Episcopos, contra Magnetismi abusus, Aug. 4, 1856) (33)
A este fin, separa el orden natural o científico del orden sobrenatural, tomando una decisión de Roma:
Habiendo eliminado todo error, brujería, invocación explícita o implícita de la magia, el uso del Magnetismo, es decir, el mero acto de emplear medios físicos en otros lugares lícitos, no está moralmente prohibido, siempre que no tienda a un fin ilegal o depravado de algún modo. Pero la aplicación de principios y medios puramente físicos a cosas y efectos verdaderamente sobrenaturales, para explicarlos físicamente, no es más que un engaño completamente ilícito y herético. (34)
¿Qué nuevos métodos ha encontrado el viejo paganismo para lavar su cara?
La misma Sagrada Congregación, al proponer una regla, da la siguiente explicación: «Aunque este decreto general explica suficientemente la licitud o ilegalidad del uso o abuso del magnetismo, la maldad de los hombres ha crecido tanto que, descuidando el estudio legítimo de la ciencia, quienes, por curiosidad, la persiguen, con gran pérdida de almas y en detrimento de la propia sociedad civil, se jactan de haber encontrado un cierto principio de adivinación y de premonición. Por lo tanto, el sonambulismo y la clara intuición, como la llaman, secuestrados por pretensiones femeninas y gesticulaciones no siempre descaradas, fingen ver cosas invisibles y presumen con temeraria audacia de sostener discursos sobre la religión misma, invocar las almas de los muertos, recibir respuestas, descubrir cosas desconocidas y distantes, y practicar otras supersticiones, y ciertamente, obtener grandes ganancias para sí mismos y sus amos mediante la adivinación. En todo esto, sea cual sea el arte o la ilusión que finalmente utilicen, ya que los medios físicos se dirigen a efectos no naturales, se encuentra un engaño completamente ilícito y herético, y un escándalo contra la decencia de la moral. Por lo tanto, para frenar eficazmente estos males, tan hostiles a la Iglesia como a la sociedad civil, se debe despertar al máximo la solicitud pastoral, la vigilancia y el celo de todos los obispos. (35)
En el Punto VI le toca el turno al espiritismo.
Finalmente, entre las serpientes de nuestros errores, que llevan a la ruina de las almas, el espiritismo ocupa el lugar principal;… (36)
El sujeto llamado medium:
...fue descubierto por primera vez, mediante el cual, mediante ciertas señales y por mediación de ciertas personas de temperamento nervioso —especialmente mujeres—, se afirma una comunicación invisible con los espíritus del mundo. (36)
Naturaleza de sus fenómenos del espiritismo:
1. Fraude:
Parece haberse investigado a fondo que muchos de los fenómenos maravillosos que se dice que se exhiben en los círculos espiritistas son o bien totalmente inventados y producidos por una colusión fraudulenta entre los operadores,
2. Imaginación y credulidad:
...o bien deben atribuirse específicamente a la imaginación de los supuestos médiums y a la credulidad de los espectadores, ...
3. Juego de manos:
...o bien a una cierta destreza manual, como la que utilizan los prestidigitadores.
4. Intervención diabólica:
Parece, sin embargo, que al menos algunos de ellos deben atribuirse a la intervención satánica, ya que difícilmente pueden explicarse suficientemente de otra manera.
A continuación, hace una brillante Kritic de los tiempos que transcurren, o como lo llaman los neomodernos, de los signos de los tiempos.
Tampoco debería extrañarnos que en estos últimos días, en los que se avecinan tiempos peligrosos, «el diablo nos azote con gran ira, sabiendo que le queda poco tiempo»; y que ese antiguo enemigo de la raza humana se esfuerce de nuevo por causar la ruina de los hombres, especialmente el antiguo Arte, bajo otras formas, sin embargo, más adecuadas a la condición actual del mundo. Pues es antiguo que quien «anda como león rugiente, buscando a quién devorar», se «transforme en ángel de luz», mostrando y prometiendo un mayor conocimiento del bien y del mal, como lo hizo en su día con nuestros primeros padres. (36)
Por tanto recuerda a San Pablo:
...Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes; por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y estar firmes en todo. (37)
La intervención diabólica, no debe ser algo extraño:
Pero siendo así, ¿qué tiene de extraño que en estos tiempos desdichados, cuando los hombres sirven al mundo y a sus deseos más que a Dios, incluso aquellos que se jactan de ser cristianos más ilustrados que otros, y cuando «el mundo entero yace en poder del maligno», el diablo, por elección de hombres malvados, se constituya de nuevo como el príncipe de este mundo; y que de nuevo afirme claramente su dominio sobre quienes desean ser mordidos por él, mediante las alucinaciones del Espiritismo? Dado que un número tan grande de quienes se llaman cristianos entre nosotros no han sido purificados por el santo lavamiento del Bautismo, y por lo tanto no han salido de las tinieblas a la luz ni se han revestido de Cristo, ¿qué tiene de extraño que aún permanezcan bajo el poder del príncipe de este mundo, de las tinieblas, o al menos estén expuestos desarmados a sus ataques? (39)
De este modo, expone este Concilio local, la misma tesis de mis trabajos: La Reforma conduce al paganismo:
"Por pretender ser sabios, se han vuelto necios". Pues parecen querer, junto con el paganismo mismo, restaurar incluso los impuros ritos paganos de nuestra época por todos los medios posibles. (40)
Por tal motivo:
...los exhortamos en Cristo a no favorecer el espiritismo de ninguna manera, ni siquiera indirectamente, y a no frecuentar sus círculos ni siquiera por curiosidad. (41)
***
Expuse algunos simples párrafos de los prelados de habla inglesa de 1866. Lo exponen en latín, una lengua que los prelados actuales desconocen en su mayoría, pues la ignorancia también reina entre los católicos.
Estos párrafos denotan prelados de fe, y una fe marcada por la Tradición, algo que no podemos ver entre bergoglianos y prevostianos.
El espectáculo del pentecostalismo, no es tratado en este Concilio, pues aún no llegó la Azusa Street, cuya función circense se verá a inicios del siguiente siglo. De allí que yerran algunos al decir:
La Iglesia Católica juzgó el movimiento por lo que era, y en el segundo Concilio Plenario de Baltimore (Estados Unidos) los obispos católicos pusieron en guardia a los fieles para no prestarle ningún tipo de adhesión. Prohibieron a los católicos incluso estar presentes, aun por mera curiosidad, en los llamados encuentros de oración.
Esto no es así, y se manipulan los textos. La “mera curiosidad” no es para el pentecostalismo, sino para los espiritistas. Hoy muchos mienten. Tanto los que desean torcer la Verdad como los que pretenden defenderla. La mentira nunca es defensa.
