Calesita

jueves, 10 de marzo de 2016

Un tema tabú: El Ayuno

Es el sendero de la iglesia modernista, un acceso a lo fácil, complaciente y ligero de formalidades; tan fácil, complaciente y ligero, que ya no existen formas estables. Todo cambia, todo muta, todo se renueva con una sola meta: no perturbar la disolución disparatada del mundo circundante.
En esto, Bergoglio es un campeón: con su misericordia desprovista de penitencia, y si está desprovista de penitencia, el ayuno es un tema tabú.
No existen palabras de disculpa, en una iglesia que ha conservado solo dos ayunos obligatorios.
No se quiere ayunar, como no se quiere hacer penitencia. Por esto presentamos una homilía de esta columna de la Iglesia: San Basilio Magno, quien nos hablará del ayuno, con palabras y conceptos desusados en nuestros días, pues como ya dije, el ayuno es para los hombres de esta iglesia moderna, un tema tabú.
Como la diferencia es notoria, nuestros neomodernos hablan de como ayunaba una iglesia primitiva y como ayuna la iglesia moderna, si es que lo que se hace hoy, se le puede llamar ayuno. En otras palabras, para ellos existe un Jesucristo para la iglesia primitiva y un Jesucristo para la iglesia actual; es decir, Cristo no es el mismo hoy del que fue ayer. Cristo muta con el tiempo, o como razonan algunos: evoluciona.
Fue San Basilio obispo de Cesarea en el siglo IV, una de las cuatro columnas de la iglesia oriental; defensor de la ortodoxia contra los herejes de su tiempo. Dejamos esta homilía completa, pues los neomodernos solo leen algunas partes, parece ser que se considera a los fieles, como incapaces e incompetentes en comprender un texto del siglo IV.

Como no participo de esta ideología moderna, y pienso en un católico competente, dejo este hermoso texto para la meditación.

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